Gafas de LetinAR: los dispositivos de realidad aumentada del futuro

Las gafas que están desarrollando en LetinAR son un buen indicio de los próximos avances en el área de la realidad aumentada.

Hasta ahora, los abultados e incómodos cascos que no se integran con la vida cotidiana son los que se relacionaban con la realidad aumentada. Sin embargo, la empresa coreana LetinAR ha descubierto la manera de reducirlos.

A través de un micro proyector que se sitúa encima de la lente de las gafas, se emite una imagen que rebota en los espejos del interior del cristal y se dirige a los ojos del usuario. El resultado final son unas gafas más pequeñas que las HoloLens.

Su campo de profundidad consigue mostrar imágenes tridimensionales con una distancia virtual de 25 centímetros. Además, el ángulo de visión de las nuevas gafas llega a los 61 grados, mientras que las HoloLens apenas alcanzan los 34 grados.

El actual prototipo de LetinAR cuenta con una resolución de 720p. Sin embargo, en el futuro podrán llegar a ofrecer proyecciones de 8K utilizando la misma tecnología de micro proyectores. Esto podría resultar muy interesante, ya que el usuario percibe una pantalla de 200 pulgadas delante de él.

Actualmente, este dispositivo se encuentra en fase de desarrollo. No obstante es un claro ejemplo de lo que estará disponible en un futuro cercano. Lo que en la actualidad son cascos de realidad aumentada, poco a poco irán evolucionando a dispositivos pequeños, similares a las gafas.

Ash Dykes, el británico que recorre los lugares más inhóspitos del planeta

Ash Dykes es un joven británico de 27 años, nacido en Gales del Norte, que se ha aventurado a recorrer los sitios más inhóspitos y peligrosos del mundo.

Todo comenzó cuando decidió dejar la universidad y tomarse un año sabático para conocer China con un amigo. Pasado un tiempo, se dieron cuenta de que no habían hecho nada importante en el viaje y que además se habían quedado prácticamente sin dinero.

En lugar de regresar, tomaron el poco dinero que les quedaba, compraron un par de bicicletas usadas y, sin ningún tipo de acción preventiva, se fueron en bicicleta a Vietnam.

Este viaje sin recursos les obligó a vivir con una tribu en Birmania, construir, cazar con ellos y utilizar bayas como repelentes de mosquitos. Sin embargo, esto hizo germinar en Ash Dykes la semilla de viajero solitario.

Un año más tarde, asumió el reto personal de cruzar la isla de Madagascar de punta a punta. En este viaje, al contraer una de las peores cepas de malaria, estuvo cerca de caer en coma y muy próximo a la muerte.

Esta aventura duró 155 días, atravesando la selva plagada de sanguijuelas y de serpientes con un machete en la mano. Se vio obligado a cazar, dormir cada noche a la intemperie y a construir balsas para cruzar los ríos.

En su expedición por el desierto de Gobi, en Mongolia, también estuvo muy cerca de la muerte, pero en esa ocasión fue por deshidratación. Como explica Dykes, fueron 78 días de extrema dureza con 40 grados de calor.

Ash Dykes es un explorador autodidacta. No cuenta con entrenamiento militar ni con padres adinerados, pero ha conseguido cruzar el desierto de Mongolia en solitario y sin ningún tipo de apoyo.

El próximo reto del joven británico es el de atravesar China, recorriendo el río Yangtzé durante un año. Este viaje de 4.000 millas le llevará a cruzar China de este a oeste, pasando por 11 provincias, por varias de las ciudades más importantes del país y ecosistemas muy diversos.

James Simons, el matemático más rico del mundo

James Simons está considerado actualmente como uno de los hombres más ricos del mundo. Las matemáticas fueron la base de Renaissance Technologies, una empresa dedicada a la inversión de riesgo con la que construyó un patrimonio de 18.500 millones de dólares.

Desarrolló una carrera exitosa en áreas como geometría, investigación y topología después de la muerte de su segundo hijo. En el Congreso Internacional de Matemáticos del año 2014 comentó: “Cuando estás haciendo matemáticas piensas más profundamente, es una separación de la realidad. En ese momento supuso un alivio”.

Según la revista Forbes, James Simons ocupa el puesto número 25 de la lista de las personas más ricas del mundo.

Su gran pasión por los números comenzó en el año 1955, cuando comenzó a estudiar su carrera de matemáticas. Terminó su doctorado en la Universidad de California, en Berkeley, a los 23 años.

Comenzó a trabajar en el Instituto para Análisis de Defensa, situado en la Universidad de Princeton. Después de ser despedido, se trasladó a la Universidad de Stony Brook, donde fue contratado para dirigir un mediocre departamento de matemáticas. En pocos años, aquel lugar se convirtió en un referente internacional y Simons en uno de los mejores matemáticos del momento.

Realizó importantes aportaciones a la topología y a la geografía, por las cuales recibió el prestigioso Premio Veblen en 1976.

A pesar de los resultados prometedores de su trabajo en el área de investigación, al poco tiempo de obtener el premio abandonó el ámbito académico. Se sentía atascado en un problema matemático y necesitaba descansar.

Al final de la década de los 70 decidió crear una pequeña empresa, que más tarde se convirtió en uno de los fondos de inversión más importantes del mundo.

El éxito de Renaissance Technologies se basó en encontrar patrones de cambio en los precios de las acciones y diseñar modelos para predecir la evolución de los mercados. En lugar de contratar a economistas, el equipo de trabajo de la empresa estaba formado por físicos, astrónomos y matemáticos.

A los 71 años decidió jubilarse porque pensó que era el momento de ceder su puesto a gente más joven. A partir de entonces se dedicó a la filantropía en la Fundación Simons.

Ahora, después de sus éxitos y casi con 80 años de edad, James Simons debe responder ante acusaciones relacionadas con evasión fiscal, que oscurecen su brillante carrera como matemático y empresario.

En un reportaje reciente de The New Yorker, Simons trata de redirigir la atención hacia su historia de éxito y propone a los periodistas otro titular: “Matemático brillante gana miles de millones y los da a la caridad”.

Ocho cuentos de Sara Cano para cambiar el futuro de las niñas

1

Ocho cuentos impactantes que narran episodios reales sobre la desigualdad que viven las niñas y adolescentes en su vida cotidiana y que, finalmente, pasan desapercibidos.

“Empoderar para romper la cadena de la discriminación”, esta es la base sobre la que se levanta el libro de Sara Cano: El futuro es femenino, cuentos para que juntas cambiemos el mundo.

Son pequeñas historias con las que cualquier mujer puede identificarse y que actúan como revulsivo ante la realidad. Señala la autora: “Sin dar una moralina, simplemente que leyendo la situación te des cuenta de que si lo has vivido no tienes por qué volver a hacerlo”.

A través de una niña transexual y una adolescente sumergida en una relación tóxica, Sara Cano muestra como las mujeres han sido desplazadas de la historia o del arte, las expectativas que pueden existir a la hora de educar, la presión sobre el físico o incluso algo tan común como compartir el patio del colegio.

“En el cuento Las reinas del patio, se asume que el patio se comparte, pero las actividades que ocupan el espacio suelen realizarlas los chicos. Las chicas nos quedamos en un rincón y nos conformamos. En Culorrojo se habla sobre la menstruación, que es un proceso inevitable para las mujeres que se vive con mucha vergüenza y muchos chicos se ríen de ti. Y cuando te empieza a salir vello, algo que ocurre a mujeres y a hombres por igual, pero a ningún niño adolescente se le hace sentir sucio por ello. En cambio, las chicas nos obsesionamos por hacerlo desaparecer para ser más femeninas”, comenta Sara Cano.

Los cuentos están acompañados por imágenes que han sido creadas por reconocidas ilustradoras de España, como María Hesse, Agustina Guerrero, Ana Santos, Lady Desidia, Naranjalidad, Laura Agustí, Amaia Arrazola y Elena Pancorbo.

Las ilustradoras captaron muy bien la esencia de los cuentos y lograron transmitirla en sus pequeñas obras de arte. Cada creadora se inspiró con la historia con la que más se identificaba.

Este libro llega en un momento crucial, cuando el grito por la igualdad recorre el mundo y la literatura feminista se abre un espacio importante.

¿Podrá la tecnología sustituir a los maestros?

En la actualidad, no se puede concebir la vida sin tecnología. Esta ha influido en todas las áreas en las que se desenvuelve el ser humano, incluyendo la educación.

Sin embargo, algunos piensan que el excesivo uso de la tecnología puede contribuir a que las personas sean cada vez más perezosas, pues confían demasiado en ella para resolver los problemas cotidianos. Este es el caso de la plataforma essayhelper4you.com, a través de la cual los estudiantes pueden solicitar un servicio para realizar sus trabajos académicos.

Otros aseguran que esto no es cierto, porque el uso de la tecnología requiere un aprendizaje continuo. La única diferencia es que ahora se necesita un conjunto de conocimientos distintos a los que se adquirían antes de la era tecnológica.

La tecnología avanza de manera acelerada y debido a esto se necesita mantener una educación continua que permita a las personas aprovechar esos avances en la vida cotidiana, tanto en el hogar como en el trabajo y la escuela.

La educación también ha ido evolucionando y poco a poco se ha integrado con la tecnología. Cabe entonces preguntar si podrá algún día reemplazar a los profesores.

Los maestros tienen que descubrir cómo funciona la nueva tecnología y deben ser capaces de saber cómo pueden utilizarla con cada uno de sus alumnos. El aprendizaje personalizado con tecnología será la base de la educación escolar del futuro.

Las aulas serán muy diferentes en los próximos años y los maestros utilizarán más herramientas de aprendizaje. Tendrán también más tiempo para otras responsabilidades, como la gestión de las interacciones sociales de los alumnos.

Los maestros deben ser el modelo a seguir, a ellos les corresponde guiar al estudiante y establecer instrucciones cuando sean necesarias. Los ordenadores proporcionan información, pero los docentes ayudan a los alumnos en su camino hacia el éxito y los motivan a estudiar.

La quinoa: un superalimento que todos deberíamos conocer

La quinoa es un alimento que tiene su origen en la América precolombina, específicamente en la región que ocupa hoy Perú, Bolivia y Ecuador.

Esta semilla ha sido incluida entre los llamados superalimentos por varias razones: tiene un gran contenido de proteínas, grasas poliinsaturadas y fibras, un gran nivel nutricional que en muchos casos es igual o superior a los granos tradicionales, como el arroz o el trigo.

Los análisis demuestran que 100 gramos de quinoa aportan las mismas calorías que el trigo y el maíz, y en el caso del arroz, aporta hasta un 10% más. En cuanto a las proteínas, aportan un 60% más que el maíz y un 100% más que el arroz.

Lo anterior no es desconocido en el sector de los alimentos, por lo que las áreas cultivadas de quinoa se han casi triplicado en los últimos treinta años, según datos de la FAO.

Aparte de la aportación calórica y nutricional, la quinoa tiene otra característica aún más importante: su adaptabilidad a varios tipos de condiciones agroambientales. Como indica Mark Tester, investigador de la Universidad de Ciencia y Tecnología King Abdullah, la planta es muy resistente. Sus condiciones de adaptabilidad le permiten crecer en suelos pobres y de alta salinidad.

En el caso particular de España, la consultora Nielsen reveló en su informe de 2017 que la demanda de quinoa creció un 43%. Por otra parte, según un informe de la FAO, el creciente interés en el consuno de la semilla ha disparado su precio, el cual subió un 300% entre los años 2006 y 2013.

Ya hace una década que Semillas Sostenibles Ibérica, filial de Algosur, consiguió adaptar el cultivo de quinoa a la región del Valle del Guadalquivir. Durante el año 2017 se produjeron 3.000 toneladas del grano, lo que representa un incremento de casi un 100% en comparación con el año anterior.

Kwid, el coche eléctrico de Renault por menos de 10.000 euros

El proyecto del coche eléctrico barato de la alianza entre Renault y Nissan se encuentra en la recta final. Según ha explicado Thierry Koskas, vicepresidente de ventas de Renault, el nuevo modelo estará disponible en China a partir del año 2019 a un precio inferior a los 10.000 euros.

El nuevo coche eléctrico low cost del grupo Renault Nissan tiene como objetivo dar respuesta a las exigencias del mercado chino en la nueva era de la “electromovilidad”. Para poder ofrecer precios competitivos a los consumidores chinos, será necesario fabricar el coche de manera local.

Kwid, el nuevo modelo, ha sido desarrollado gracias a una nueva sociedad entre Renault, Nissan y la empresa china Dongfeng. El 50% de las acciones son de la firma china y el otro 50% está repartido equitativamente entre la empresa japonesa y la francesa.

La idea del proyecto parte de los modelos eléctricos que ya tiene a la venta el grupo. El Nissan Leaf y el Renault Zoe son los más vendidos. No obstante, la producción de estos coches fuera de China hace que sus precios no sean competitivos en el mercado asiático.

El nuevo Kwid se elaborará completamente en China (incluyendo las baterías) y ofrecerá una autonomía más baja que la nueva generación del Zoe que se comercializa en Europa. “Aunque no tendrá la misma autonomía que Zoe, hay un mercado claro para este coche en China”, ha comentado Koskas.

El modelo ha sido desarrollado para el mercado chino, pero Renault no descarta su comercialización en otros países y continentes; por ejemplo, en Europa.

En el nuevo mercado eléctrico, el modelo Zoe se ha convertido en el emblema de la marca Renault. Con 40.000 unidades vendidas en el 2017, sus ventas se duplicaron con respecto al año anterior. Las flotas de las empresas y los nuevos servicios de coche compartido, que están en pleno auge, han contribuido en la demanda de este modelo.

Renault tiene en cuenta la previsión de que siga disminuyendo la venta de coches diésel, debido a la opinión pública sobre estos motores. En el mercado continúa el auge de los motores a gasolina, que se venden a un precio inferior; sin embargo, esto no ha afectado la rentabilidad de la empresa. Señala Koskas: “Al comprar un coche de gasolina, muchos consumidores emplean el dinero que se ahorran incorporando algunos extras”.

La contaminación tecnológica, un problema que nos afecta a todos

Actualmente, en gran parte del planeta es casi imposible entender la vida cotidiana sin el uso de los teléfonos móviles, televisores, ordenadores y electrodomésticos. Estos aparatos, junto con el uso de Internet, forman parte esencial de la vida de las personas.

El consumo de estos equipos ha hecho crecer empresas multinacionales de proporciones colosales, casi impensables hace apenas 100 años.

Una vez que un equipo pasa de moda, es sustituido por uno más moderno. En algunos casos, se revende y se convierte en un producto de segunda mano. En otros casos, termina en un vertedero.

La ciudad de Acra, en Ghana, tiene uno de los muchos vertederos que se han ido instalando en África. El país africano importa grandes cantidades de estos productos de segunda mano, donde casi el 20 por ciento pasan a engrosar la contaminación tecnológica.

Las piezas en desuso que llegan al vertedero son desarmadas y les son extraídos los materiales que poseen algún valor, como el cobre y el aluminio. Este proceso de extracción se realiza sin tener la mínima protección en cuanto a elementos y sustancias tóxicas que se encuentran en los equipos.

La basura sobrante, que no tiene ninguna utilidad ni valor, se quema, generando altos niveles de contaminación y enfermando a las personas que trabajan en el vertedero y a las que viven cerca.

Como consecuencia del acelerado ritmo de producción y consumo de productos tecnológicos en el mundo, estos vertederos se están multiplicando constantemente, convirtiéndose en un problema ambiental serio.

La tecnología representa otro riesgo para la salud, pues los dispositivos inteligentes que se encuentran constantemente conectados exponen a las personas a radiaciones electromagnéticas. Esto ha derivado en un incremento de pacientes que sufren el Síndrome de Hipersensibilidad Electromagnética (EHS), otra consecuencia de la contaminación tecnológica.

Los individuos diagnosticados con esta condición son intolerantes a estas radiaciones y necesitan ropa adecuada, incluso deben dormir en camas diseñadas especialmente para ellos. Cada día son más las denuncias presentadas ante los tribunales de países como Italia o Francia por casos de electro-hipersensibilidad.

El sapo sin rostro que vivió una vida normal

Hace dos años, en un bosque de Connecticut, una investigadora descubrió un sapo que saltaba y hacía su vida aparentemente normal. Sin embargo, no tenía rostro, ni fosas nasales, ni ojos, ni lengua, ni mandíbula. ¿Cómo era posible algo así?

Jill Fleming, herpetóloga de la Universidad de Massachusetts, estuvo estudiando el caso insólito del sapo sin rostro y ha ofrecido recientemente una explicación a través de Twitter sobre la extraña lesión del animal.

El sapo americano de la especie Anaxyrus americanus no presentaba signo de heridas abiertas, no tenía piezas bucales que le permitieran alimentarse y no se conocía la forma en la que podría haber sobrevivido hasta la edad adulta en esas condiciones.

“Mi primer pensamiento, que aún creo que es una explicación probable, fue que la lesión pudo ser infligida por un depredador natural del sapo durante la hibernación (serpientes o un visón americano)”, explicó Fleming a National Geographic.

Por otra parte, el zoólogo Collie Ennis opinó que los roedores podrían haber producido la pérdida del rostro del sapo. O también la mosca Lucilia bufonivora, que pone los huevos alrededor de los ojos y de las fosas nasales de los sapos. Sin embargo, no se sabe si estas moscas pueden producir un daño tan grave.

Después de su análisis, Fleming permitió que el sapo sin rostro continuara con su vida en el mismo bosque donde lo encontró, aunque probablemente no haya sobrevivido mucho tiempo más.

Comentó la investigadora: “Nunca vi nada parecido con una lesión tan grave en la cabeza y moviéndose como este sapo. En estas condiciones no habría podido comer y sería un blanco fácil para los depredadores”.

La Casa Postal de Madrid guarda más de un millón de tarjetas postales

0

Martín Carrasco, dueño de la Casa Postal, es un asturiano que ha dedicado gran parte de su vida a atender su negocio. Esta pequeña tienda situada en la calle Libertad de Madrid guarda un gran tesoro aún no descubierto por muchos.

Además de vender cromos y juguetes de hojalata, la Casa Postal se ha dedicado a la compra y venta de postales de España. En este momento posee una existencia de más de un millón de piezas.

Durante todos estos años, Martín Carrasco ha ido sumando cada vez más postales, pero además ha llevado a cabo un trabajo de clasificación. La postal más antigua está fechada en 1887, y con ella comienza la clasificación hasta llegar al año 1905, considerada la Edad de Oro de la tarjeta postal.

Parte de estas valiosas piezas fueron buscadas en otros continentes, donde habían sido enviadas hace más de 100 años.

De la incalculable colección de la Casa Postal, Carrasco ha seleccionado unas 3.000 y sin ningún tipo de ayuda ha editado un libro de 600 páginas, en el cual muestra imágenes de una España desconocida para muchos.

Las postales pretenden inmortalizar un momento de dicha y son la manera de exportar lo mejor de un lugar o un instante memorable. Normalmente eran enviadas por viajeros acomodados, al mismo tiempo que eran conservadas y coleccionadas, en gran parte, por gente pobre que desahogaba en ellas la ilusión de viajar o conocer un sitio en particular.

Desde ya hace unos 60 años, museos como el Metropolitan de Nueva York han ido adquiriendo grandes cantidades de tarjetas postales por su gran valor histórico y artístico, considerándolas el arca de Noé de la modernidad.