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Validación emocional: consejos para elegir y dominar tus propias emociones

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La validación emocional es el proceso de entendimiento, aprendizaje y expresión de aceptar las experiencias emocionales de otra persona o de uno mismo. El contrario de este proceso es la invalidación emocional, la cual consiste en rechazar, ignorar o juzgar las emociones de los demás. Aprender a validar emociones es una herramienta que permite cuidar y fortalecer vínculos.

Al hablar de validar emociones nos referimos a observar los sentimientos como entendibles y válidos, sin olvidar que cada individuo posee una historia de vida diferente, y que han sido las circunstancias personales que motivan y dan origen a estos sentimientos. Conoce todo sobre la validación emocional a continuación.

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¿Qué es la validación emocional?

¿Qué significa validar? La validación emocional es comunicar a otra persona que está siendo vista y escuchada. Significa aceptar la experiencia emocional que otro esté sintiendo en un momento determinado y comunicarlo de forma clara, mediante palabras y/o acciones.

El significado de validar no es estar de acuerdo con las reacciones emocionales de los demás.  Claro que tampoco es buscar la lógica detrás de una reacción o a los pensamientos que se hayan desencadenado. Validar emociones es comprender y aceptar que lo que sientes tú o los demás es normal. Si se aprende a validar las emociones propias también se logrará aprender a validar las emociones de otras personas.

Los individuos con dificultad para validar emociones también presentan problemas al momento de gestionarlas. Esto puede deberse a que en su infancia no se les enseño a identificarlas, no las validaron, e incluso tal vez pudieron ser juzgados por estas. Aunque pudiera darse el caso de que, glorificar emociones positivas, implique evitar expresar emociones negativas como la ira o tristeza.

Razones de la importancia de la validación emocional

El significado de validación es reconocer las emociones, colocarles un nombre, comprender y aceptar lo que se está sintiendo, ayuda a que las personas tomen mejor consciencia de las experiencias vividas. Al tener consciencia del contexto personal, las personas son capaces de gestionar adecuadamente sus emociones y, además de promover un mejor bienestar psicológico.

Validar sentimientos ayuda a cultivar la confianza entre dos o más individuos, permitiendo formar un lazo de empatía. Por otra parte, esta práctica permite el desarrollo de la empatía por uno mismo y para otras personas.

Aunque la terapia de validación ayude a personas que sufran de trastornos de ansiedad, depresión o miedos intensos, es fundamental, ayudarles a beneficiarse del amor, curiosidad, optimismo y flexibilidad, ya que las personas pueden sentirse abrumadas o tristes y a la vez con esperanza y curiosidad.

Validar emociones es un proceso en el que se comunica a una o más personas que sus experiencias personas son comprendidas. Mientras que invalidar emociones es cuando las conductas, emociones y pensamientos del otro son malinterpretados, negados, ignorados o juzgados como inapropiados. De acuerdo con varios expertos, la validación emocional conlleva a beneficios importantes como reducir la intensidad de emociones o reactividad emocional.

Pautas para comenzar con la validación emocional

He aquí algunas pautas para comenzar a trabajar con la validación emocional:

Poner nombre a lo que te pasa

¿Qué son las emociones? Lo primero que hay que hacer es escuchar tanto a la mente como al cuerpo para colocar un nombre o etiqueta a lo que se está sintiendo. ¿Es miedo, ira o tristeza?

Buscar el detonante

Busca el evento más reciente que se haya vivido, que haya podido causar dicha emoción. No necesariamente es algo inmediato, sino que pudiera ser algo ocurrido días atrás.

Busca acumulación

Si la emoción va en aumento suele ir acompañada de diversas situaciones previas en donde se haya experimentado la misma, y que de no trabajarse o superarse, se puede acumular con el tiempo. Es cuestión de hallar esas partes para que puedan ser integradas al problema actual.

Entender lo que la emoción busca en ti

Cada una de las emociones tiene el propósito de encontrar una solución en específico. Una perdida causa tristeza para lograr un desarrollo personal, las agresiones y/o injusticas producen el enojo necesario para activar una reacción defensiva o poner fin a dicha situación y el peligro genera el miedo que permite buscar reacciones que lleven a la supervivencia.

Establecer un tiempo adecuado para sentirla

Todas y cada una de las emociones deben ser escuchadas, con un tiempo necesario. Dicho tiempo abarcará todo lo que esta emoción requiera. Mientras más significativo sean los sentimientos que se hayan acumulado, más tiempo y especio será necesario.

Consejos para mejorar el proceso de validación de las emociones propias y ajenas

Aprender correctamente validar emociones es algo que requiere de práctica. Consiste en volver explicita una emoción que percibimos tiene una persona, implicando que se sienta valorada, comprendida y aceptada. A continuación, se mencionan varios consejos para fomentar la validación emocional:

Estar presente

Hay muchas formas de estar presente, aunque en el mundo de hoy en día esto, no siempre se está presente. La atención o conciencia plena es el inicio de la validación emocional. Entre algunas de las estrategias para validar emociones están; tomar de la mano a la persona que está hablando contigo y atender a lo que te expresa, escuchar activamente.

Escuchar y reflexionar

Una reflexión objetiva es hacer un resumen de manera objetiva de lo que alguien más te ha contado. Claro que no todo resumen se considera válido, sino que por medio de una escucha activa (en donde se preste atención plena a emociones y reacciones), la reflexión permitirá aprender y comprender profundamente las situaciones desde una óptica distinta.

Aquellas preguntas que sean desafiantes permitirán cuestionar las creencias propias sobre el mundo. Para reflexionar objetivamente, es necesario conocer sobre la Inteligencia Emocional, ya que esta habilidad ayuda a etiquetar, entender y gestionar las emociones, además de separarlas de los pensamientos recientes e imposiciones culturales.

Entender la reacción de otras personas

Suele sucede que en ocasiones se es propenso a dejarse llevar por la intensidad de las emociones, por lo que la persona no se detiene a pensar en la causa de la respuesta emocional del otro. Es algo básico entender lo que la otra persona puede estar pensando o sintiendo.

El nivel de inteligencia emocional de cada persona es distinto, pero sin duda se puede aprender. Por supuesto, no se trata de leer la mente, pero se puede averiguar que ha llevado a la persona a reaccionar de forma específica

Cuando se busca entender la reacción de los demás, se pueden seleccionar cuidadosamente ciertas preguntas y expresiones, que permiten averiguar como se siente el otro y que hay disposición de escuchar lo que tiene para decir.

Entender la situación

Otro aspecto fundamental es el conocimiento del contexto y cultura del otro. Leer emociones requiere que con pocos elementos se logre hacer una hipótesis acerca de la reacción emocional. Esta deberá ser comunicada al otro individuo para confirmar si se está o no en lo cierto.

 Un ejemplo es cuando alguien fue mordido por un perro, se podría decir “entiendo que por lo que te pasó con aquel perro hace años, no quieres acercarte a ningún otro”.

Normalizar las emociones

Comprender las respuestas emocionales como algo completamente normal es de gran ayuda para todas las personas. Para las personas emocionalmente sensibles entender que la mayor parte de los individuos pueden llegar a sentirse de igual forma en una misma situación es muy beneficioso. Un ejemplo es cuando alguien siente nervios o ansiedad al momento de hacer una exposición, se le puede decir “entiendo que te sientas así; hablar en público puede ser difícil la primera vez”.

Tener una mente abierta a la experiencia emocional del otro

La aceptación de emociones y mantener la mente abierta hacia lo que experimenta otra persona siempre será positiva dentro de una relación interpersonal. Independientemente de cual sea la emoción que presente la persona, se debe respetar y validar emociones. Es esencial dar otorgar atención a cada emoción, ya que todas poseen un propósito.

Como habrán podido ver, la validación emocional promueve las relaciones interpersonales gracias a que la otra persona logra sentirse reconocida, comprendida, también favorece una expresión de lo que otro piensa y siente, ya que se siente escuchado. Validar emociones incrementa la confianza entre dos personas y permite establecer las bases para una relación sana.

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