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Sentidos humanos: definición, cuáles son, características y órganos de todos los sentidos del ser humano

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Los sentidos humanos son esenciales para experimentar el mundo Los sentidos del ser humano son aquellos mecanismos fisiológicos de la sensación, mediante los cuales se percibe el mundo externo y así obtener información acerca de estados internos determinados del propio organismo. ¿Qué es sentido? ¿qué son los sentidos y para qué sirven? Estas y otras interrogantes las responderemos ahora.

¿Cuántos sentidos tiene el ser humano? Como es bien conocido, los sentidos humanos son cinco en total, su estudio y clasificación, es gracias a los aportes de diversas disciplinas como la filosofía de la percepción y psicología cognitiva, por mencionar las más destacadas. En este artículo se profundizará más sobre los sentidos del ser humano, los sentidos y sus cuidados, y más.

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¿Qué son los sentidos humanos?

Comencemos ¿cuáles son los sentidos? Los sentidos del cuerpo humano conforman un sistema biológico que es utilizado para recopilar y procesar datos e información acerca del entorno que los rodea y de ellos mismos. Los sentidos del ser humano permiten interpretar adecuadamente el entorno interno junto con el mundo que lo rodea.

Los sentidos del ser humano o capacidad sensorial, también son procesos fisiológicos que transmiten información de la percepción, siendo un proceso organizado por el sistema nervioso central, reconociendo e interpretando los estímulos que provengan del entorno como de los órganos internos.

Los estímulos sensoriales pueden clasificarse en químicos o físicos y se van transformados en estímulos nerviosos mediante la transducción. Siento este proceso, la función principal de los receptores sensoriales, que vienen a ser células excitables especializadas.

Ahora ¿Cuántos sentidos hay? Hasta ahora, en la educación tradicional se enseñan cinco tipos de sentidos. Aunque en la investigación de los sentidos, también se ha discutido la posibilidad. Los órganos de los sentidos del cuerpo humano vienen a ser los ojos, nariz, oídos, piel y lengua.

Funciones de los sentidos humanos

Dentro del contexto biológico, los sentidos del ser humano son tienen la capacidad de que como ser vivo, pueda darse cuenta de los estímulos externos.

El cerebro va creando una idea acerca del ambiente que lo rodea por medio de los impulsos nerviosos que los receptores sensoriales envían de manera constante. El receptor sensorial, básicamente, es una estructura que cumple con la misión de “sentir”.

Mientras que los impulsos nerviosos, son considerados como una traducción del mundo externo, donde los receptores envían las señales al cerebro para que comprenda mejor donde se encuentra.

Cada cuerpo debe su habilidad sensorial a los órganos de los sentidos y sus partes; los oídos permiten la escucha, los ojos brindan la visión, la lengua permite detectar los cuatro sabores básicos y la piel percibir la forma y textura de las cosas.

¿Cuáles son los cinco sentidos tradicionales?

Conociendo más sobre los sentidos, te has preguntado ¿para qué sirven los sentidos? o ¿cuáles son los órganos de los sentidos? Es gracias a los oídos, ojos, lengua, nariz y piel, es que las personas logran relacionarse con su entorno, ya que, por medio de los órganos de los sentidos y sus funciones, se obtiene la información necesaria del ambiente para ser procesada en el encéfalo, que programará las respuestas idóneas. En este apartado, se explorará el nombre de los sentidos tradicionales:

El Gusto

Es la sensación que se produce ante una reacción química producida cuando se detecta una sustancia a través de las células receptoras del gusto, ubicadas en las papilas gustativas de la cavidad bucal, especialmente en la lengua.

Existen aproximadamente 10.000 papilas gustativas agrupadas por toda la lengua, siendo estos cuerpos neuronales que trazan surcos delgados y se asemejan a racimos de bananas microscópicos. Las moléculas de comida se van mezclando con la saliva y encontrando su camino entre los surcos y superficies de las neuronas. Estas sustancias químicas van estimulando a las células gustativas especializadas dentro de los botones gustativos, que activan los receptores nerviosos.

Dichos receptores mandan señales a las fibras de los nervios faciales, glosofaríngeo (responsable de mover los músculos de la garganta) y el vago (produce reflejos de tos, vómito y deglución). Siendo los nervios encargados de enviar las señales al bulbo raquídeo, que los transmite al tálamo y cortea cerebral del encéfalo.

La Visión

Los ojos se hallan ubicados en las órbitas de la estructura ósea de la cabeza, entando protegidos por los huesos y tejido graso. La parte blanca se conoce como esclerótica, la cual ayuda a proteger las estructuras internas rodeando un portal circular conformado por el iris, la córnea y la pupila.

La córnea es completamente transparente, de esta forma la luz puede ingresar al ojo, además es curva para que la misma se dirija por medio de la pupila, ubicada por detrás. Mientras que la pupila, es considerada como una abertura dentro del disco coloreado que es el iris, esta se dilata o contrae, para regular cuanta luz va pasando y llegando hasta el cristalino.

El cristalino es curvo y se ocupa de centra las imágenes en la retina, que es la capa interna del ojo. Entrando más a detalle, la retina viene a ser una membrana perteneciente al tejido nervioso la cual contiene células fotorreceptoras. Siendo estas células, conos y bastones que traducen la luz en una señal nerviosa. El nervio óptico es el encargado de trasportar dichas señales partiendo de los ojos hasta el encéfalo, para que sean interpretadas formando imágenes visuales.

El Oído

Desde las risas, música, cornetas de los carros, todos estos sonidos llegan hasta los oídos como ondas sonoras mediante el aire. Su estructura es muy básica: el canal del oído externo conduce al tímpano, el cual es un tejido estirado delgado desde la abertura.

Por debajo del tímpano, existe una secuencia de tres pequeños huesos que se ocupan de amplificar las vibraciones. Dichos huesos, terminan dentro de otro tejido delgado que encierra el auténtico órgano del oído que es la cóclea.

Con respecto a su funcionamiento, el oído externo sirve como embudo que lleva las ondas mediante el canal auditivo hasta el tímpano. Estas ondas golpean el tímpano creando vibraciones mecánicas dentro de esta membrana. En el oído medio se encuentran estos huesos, martillo, yunque y estribo, transportando las vibraciones y golpeando contra la apertura del oído interno. Este último está constituido por canales llenos de líquido junto con la ya mencionada cóclea.

Al producirse dicho golpe de los huesos, las células pilosas (receptores sensoriales del sistema auditivo) ubicadas en la cóclea van detectando las ondas de presión en el líquido. De esta forma se activan los receptores nerviosos, se mandan señales por medio del nervio coclear hacia el cerebro, el cual interpretará estas señales como sonidos.

El Tacto

La piel esta constituida por tres capas: capa externa (epidermis), capa media (dermis) y por último la capa interna (hipodermis). Las células receptoras ubicadas en dichas capas son las que detectan sensaciones táctiles y envían señales mediante los nervios periféricos (responsables de enviar mensajes del cerebro y la médula espinal al resto del cuerpo) hacia el cerebro.

La ubicación como presencia de los distintos tipos de receptores causan que algunas partes del cuerpo tengan más sensibilidad que otras. Un ejemplo es, las células de Merkel, estando en la parte interna de la epidermis de las manos, labios y genitales externos. Por otra parte, tenemos los corpúsculos de Meissner localizados en la región superior de la dermis sin vello, como los pezones, yema de los dedos y plantas de los pies.

Estos receptores detectan el tacto, la vibración y presión. También hay otros receptores como los corpúsculos de Pacini, que registran las vibraciones y presiones, además de las terminales libres de los nervios especializados para percibir la picazón, cosquillas y dolor.

El Olfato

Al igual que el sentido del gusto, podría decirse que actúa como llave y cerradura. Inicia desde los receptores nerviosos que se localizan en las estructuras semejantes a las vellosidades, conocidas como cilios, en el epitelio en la región superior de la cavidad nasal.

Al inhalar u oler algo por la nariz, ciertas sustancias químicas en el aire se van uniendo a estos receptores. Desencadenando una señal que va en dirección ascendente a una fibra nerviosa, por medio del epitelio y la estructura de la cabeza hasta los bulbos olfatorios, lo cuales poseen cuerpos de células neuronales que envían información mediante los nervios craneales, siendo extensiones de los bulbos olfatorios. Mandando las señales a los nervios olfatorios haca la parte olfatoria de la corteza cerebral.

Otros tipos de sentidos humanos

Tradicionalmente se ha impartido que el ser humano solo posee un total de cinco sentidos (audición, visión, olfato, tacto y gusto), sin embargo, en la actualidad, se consideran otros tipos de sentidos de vital importancia para el funcionamiento diario, que serán mencionados a continuación:

Percepción de dolor (Nocicepción)

A través del sentido de la nocicepción, es la forma en como el cuerpo humano percibe el dolor físico. Existiendo un total de tres receptores de dolor: en las articulaciones, piel y órganos del cuerpo. Actualmente es conocido como un fenómeno que engloba a cada uno de los sentidos de forma simultánea, y se registran dentro del córtex del cíngulo anterior, en el encéfalo. Sentir dolor en sí, posee una función clara; hacer que las personas presten más atención a situaciones de peligro y eviten el mismo.

Órganos (Termocepción)

La definición de sentido de la termocepción, es percibir la temperatura del ambiente, por medio de la piel como de los órganos internos. Esta es percibida como un estímulo, y se envía la información como señal hasta el cerebro.  Los detalles precisos de como actúan los termorreceptores aún siguen siendo objeto de estudio. No obstante, es conocido que, en los casos de los animales, estos receptores les ayudan a conocer la dirección del viento para encontrar a sus presas.

Cuerpo (Propiocepción)

Al hablar de cinestesia o propiocepción, es el sentido para sentir la ubicación, acciones y movimientos del cuerpo humano. Este mismo ofrece a la corteza parietal del encéfalo toda la información necesaria para saber la dirección y rango de los movimientos del cuerpo y que así el mismo reaccione con rapidez ante los diversos estímulos que se presenten.

La propiocepción parte de los receptores encontrados en las articulaciones, músculos y tendones. Al realizar un movimiento, estas células se encargan de enviar la información al cerebro de la posición y movimiento de las partes del cuerpo. También se encuentra presente en la coordinación y control del equilibrio.

La importancia de este sentido radica en el hecho de que, ante la pérdida del mismo las personas no tendrían control de sus cuerpos, de modo que tendrían una gran dificultad para realizar y controlar cualquier movimiento rutinario como levantarse, caminar, tomar un objeto, entre otros.

Sentido del movimiento (Equilibriocepción)

Las características del sentido de la equilibriocepción o sistema vestibular, es ayuda a mantener equilibrio, un tono muscular apropiado y sostener las posiciones del cuerpo cuando se realiza un movimiento. Además de influir en estados de alerta y activación para focalizar la atención, sostener la concentración, comenzar y finalizar actividades, y preservar una orientación espacial y temporal apropiada. Dicho sistema puede ubicarse en el oído interno, encargándose de la aceleración angular y linear, que a la vez permite percibir la gravedad.

Absolutamente todo lo que se va experimentando y percibiendo al estar vivos es gracias a los sentidos del ser humano. Estos permiten observar el mundo que nos rodea, oler una flor, degustar una buena comida, sentir la textura de un sofá, por mencionar algunos de los sentidos humanos que ya conocemos.

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