Dioses aztecas: mitología, nombres e imágenes de las 25 principales deidades mexicas (sabiduría, guerra…)

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La mitología de México está plagada de variedad de dioses aztecas (o dioses mexicas) que gobernaron en los tiempos prehispánicos.  Las siguientes deidades son las principales de la mitología de este país hispano.

Tras la Revolución Mexicana de 1910 el mundo vio un interés repentino tanto por el arte de pintores como Diego de Rivera,  Frida Kahlo y José Clemente Orozco, escritores como Juan Rulfo y Rosario Castellanos, y por supuesto, la mitología azteca y la cultura mexicana en general. Es por ello que, en esta entrada presentamos a 25 dioses aztecas, y diosas también, para hacer un repaso histórico por cómo eran los dioses mexicas, quienes eran venerados por la población de México. 

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Creación

En la cultura azteca, no hay presencia de la mano de Dios en cuanto a la creación, y por eso, cuando los sacerdotes españoles llegaron a la tierra mexa ordenaron que se destruyeran los templos aztecas, los escritos que albergaban la historia de las deidades aztecas, así como el cese de las prácticas religiosas que se basaban en sacrificios humanos mayormente. Dicho esto, presentamos al Dios de la Creación:

1. Ometeotl

Ometeotl es la base de todos los dioses aztecas y el creador de todas las cosas. Es un dios andrógino, pues su lado masculino es Ometecuhtli, el Señor de la Dualidad, y su lado femenino es Omecihuatl, la Señora de la Dualidad. En la mitología azteca, al Dios del Todo también se le conoce como Tonacatecuhtli, el Señor de la Sustentación, mientras que su lado femenino es Tonacacihuatl, la Dama del Sustento. 

Ometecuhtli y Omecihuatl en el Códice Fejérváry-Mayer (Autor Desconocido, dominio público, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Ometeotl (dios de la naturaleza azteca) y su dualidad, lo deja en el podio de los principales dioses de los mexicas, y dio a luz a cuatro dioses importantes en la mitología mexica: Tezcatlipoca, Quetzalcóatl, Tlaloc y Chalchiuhtlicue.

Esos son los nombres de dioses aztecas, tiempo después, crearían los Cuatro Soles y le darían vida a todos los demás dioses (y a sus variaciones) que nombramos más adelante. Ellos son los responsables de la creación del mundo y de los dioses de México; sin embargo, Ometeotl no está relacionado con la creación de los humanos, pero dice la mitología que creó a la Tierra en el regazo de un cocodrilo enorme.

El Sol, la Luna y Venus

Los días de la creación de la Tierra también vieron nacer varios nombres de dioses mexicas que representan parte importante de la cultura mexicana y que, por ende, quedaron plasmados en la mitología de los dioses aztecas. En esta sección enlistamos a los ídolos aztecas que están vinculados al Sol, la Luna y a Venus. 

2. Huitzilopochtli 

Otro de los dioses principales de los aztecas es Huitzilopochtli, dios de la guerra azteca. También conocido como el Señor del Sol y de las Tormentas. De acuerdo a los historiadores, este es el ser mítico más importante del panteón azteca, pues es el dios especial de la tribu y patrón de la nobleza. Huitzilopochtli marcó el camino para los aztecas en su extenso y peligroso viaje desde el Norte con la señal del águila y la serpiente en encima de un nopal, para que pudieran llegar al lugar donde fundarían su capital: Tenochtit.

Huitzilopochtli es hijo de Coatlicue, la diosa virgen. Cuenta la leyenda que él emergió de su vientre hecho hombre y con un equipo de batalla, listo para salvar a su madre de morir en manos de sus otros hijos. Desde ese momento se supo que tenía una fuerza magnánima, que era un destructor con todas la de la ley, e iba dejando en ruinas las ciudades y pueblos por los que transitaba. 

Representación de Huitzilopochtli en el Códice Telleriano-Remensis (Dominio público, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Sus contrincantes le temían por ser la personificación del Sol y de la Guerra, así que hacía temblar a otros dioses de la noche. Otra de las descripciones que se le atribuyen a este dioses indígenas es que podía convertirse en distintas aves y bestias; de hecho, en los dibujos es representado con una cabeza de colibrí que sostiene a un dragón-serpiente, y lleva un escudo llamado chimalli.

Sin embargo, Huitzilopochtli era muy nuevo en este mundo lleno de dioses mayas y aztecas, y aunque su fuerza era innegable, fue visto como un usurpador que quería tomar el lugar Tezcatlipoca en Mesoamérica.

3. Quetzalcoatl 

Continuamos con uno de los dioses Nahuatl Quetzalcoatl, el Señor de la Estrella de la Mañana, Señor del Viento, también conocido como la Serpiente Emplumada, Venus, Ehecatl o Tezcatlipoca Blanco. Es uno de los dioses antiguos de México en la época mesoamericana, y una de las primeras deidades que fue venerada por varias civilizaciones mexicanas y centroamericanas como:

  • Olmecas (Antiguo México)
  • Mixtecos (Paquete montañoso de Oaxaca)
  • Toltecas (Periodo Posclásico de Mesoamérica)
  • Mayas (Sur de México, Guatemala, norte de Belice)
  • Aztecas (Tenochtitlan, centro del valle de México)
El Dios de la Sabiduría representado en el Codex Borgia (Eddo, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Quetzalcóatl también es dios azteca de la vida y la fertilidad. A diferencia de Ometeotl, a él sí se le asigna el título de “creador del hombre”; además, se le atribuye la creación de la agricultura y el calendario. Por otro lado, la mitología mexicana indica que fue uno de los dioses prehispánicos que llevó el maíz al hombre tras robárselo a las hormigas que habían escondido los granos. Asimismo,  Quetzalcóatl es  uno de los dioses de los aztecas que es patrón de los gemelos, de variedad de artes e industrias, y también es el dios azteca de la sabiduría. 

La apariencia de Quetzalcóatl es el sumo sacerdote del templo que viste de negro y lleva un sombrero ceremonial puntiagudo con plumas de quetzal y piel de jaguar. Porta un escudo pintado con cinco ángulos y un cetro que le da todo el aire de grandeza que se le ha dado históricamente. 

4. Tezcatlipoca 

Otro de los dioses de la mitología azteca es Tezcatlipoca, el creador del Fuego, el Señor del Cielo Nocturno y de la Luna, el patrón de los guerreros, los jaguares y la hechicería. También es conocido como el dios azteca de la muerte que puede asumir cualquier forma; es omnipotente, omnipresente y mayormente se le relaciona con los monstruos nocturnos del mal y la destrucción. 

Tezcatlipoca negro en el Códice Borgia (Autor desconocido, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Es uno de los dioses mexicanos que está relacionado con el caos en la tierra cuando hace acto de presencia; no solo provoca guerras, sino que hace que crezcan las enemistades y discordias entre los aztecas, por eso no es extraño que sea el enemigo de Huitzilopochtli y de Quetzalcoatl (dios de la sabiduría azteca). Por otro lado, la mitología mexa sostiene que únicamente Tezcatlipoca sabe sobre el orden del mundo y exclusivamente el puede darle al hombre la prosperidad. 

Tezcatlipoca suele ser representado pintado de amarillo y negro, con una lanza y un escudo, un espejo de humo negro y un anillo de cuero en el pecho que simboliza la eternidad o el anahuatl. 

5. Tlahuizcalpantecuhtli

En esta lista de dioses de la cultura mexicana sigue el Señor de la Estrella del Alba o Venus, otro avatar del dios Quetzalcoatl: Tlahuizcalpantecuhtli, que significa “Señor de la Casa del Amanecer”. Además, probablemente sea el dios de los mexicas con el nombre más largo y difícil de pronunciar. 

Recipiente con forma del dios Tlahuizcalpantecuhtli en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología de Guatemala (Joanbanjo, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Tlahuizcalpantecuhtli, en la mitología de los dioses mexicas, fue el inventor de los libros y también del calendario, fue el proveedor del maíz a la humanidad y, en ocasiones, es representado como símbolo de muerte y resurrección, así como lo hace el alba todos los días. Vale destacar que, así como es una representación de Quetzalcoatl, también es su hermano gemelo, y a veces se le llama dios de la guerra azteca.

Se puede reconocer a Tlahuizcalpantecuhtli por su corona de plumas azules afiladas, su diadema roja y por los discos blancos que están distribuidos por toda la cara. 

6. Xolotl

Seguidamente, está Xolotl, el Señor de la Estrella de la Tarde, otro avatar de Quetzalcóatl que representa el fuego y la mala suerte. Es la personificación maligna de Venus y la Estrella vespertina; Xolotl se encarga de guardar el Sol cuando viaja por el inframundo en la noche. 

 Xolotl representado en el Códice Fejérváry-Mayer (Xjunajpù, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La mitología mexicana sostiene que este dios de los mexicas hizo a la humanidad y encendió el fuego del inframundo. Por otro lado, es un cambiaformas, y eso lo hace ser el patrón de los magos y de la hechicería; también es una deidad de los monstruos, los gemelos, y de los perros. Asimismo, se dice que Xolotl es el patrón del juego de pelota mesoamericano. 

A esta deidad mexica se le identifica por su forma esquelética y sombría, es un hombre con cabeza de perro o animal distorsionado, tiene las patas invertidas y un hacha en la mano derecha; también carga un símbolo del Sol en su frente. 

7. Tonatiuh

En el antiguo México, los aztecas creían que el Sol tomaba diferentes formas en distintas horas del día, y que cada vez renacía como el antiguo dios Tonatiuh. 

Dibujo de Tonatiuh (austinstar, Pixabay)

Tonatiuh es uno de los dioses antiguos de México que se describe como un “hombre joven y vibrante” que lleva el rostro y el cuero bañado ocre y rojo. Dicen los escritos aztecas que cuando nace, el Sol se convierte en Huitzilopochtli, cuando desciende es devorado por Tlaltecuhtli (diosa o dios de la Tierra), y por la noche, el baja al inframundo en forma de Tepeyolohtli, un avatar de Tezcatlipoca.  En aquellos tiempos, el amanecer era un momento preocupante porque marcaba la transición de la oscuridad a la luz, y no había certeza de si podría ser el último amanecer del mundo. 

8. Coyolxauhqui 

Una de las diosas aztecas de esta lista es Coyolxanuhqui, que es la diosa de la Luna y su nombre significa “Campanas de Oro”; es la hija de Coatlicue y hermana de Huitzilopochtli. La historia cuenta que esta diosa fue asesinada y desmembrada por Huitzilopochtli, quien lanzó su cabeza al cielo y, posteriormente, se convirtió en la Luna. 

Monumento de la cabeza de Coyolxauhqui (Ángel M. Felicísimo, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Solo la cabeza de Coyolxauhqui quedó como un monumento. Su cara está dibujada con bolas de águila en su pelo, tiene campanas en su mejilla y lleva un colgante en la nariz en forma de Luna. En su frente están grabados los símbolos de la guerra y la pestilencia.

9. Itzpapalotl 

Itzpapalotl, que significa Obsidiana o Mariposa con garras, es la diosa estelar asociada al fuego, el rayo y la guerra. Además, es una poderosa hechicera y gobernadora de Tamoanchan, el cielo donde se creó la humanidad, y a su vez es el lugar donde residen las víctimas de la mortalidad infantil. 

Monumento de Itzpapalotl en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (Gary Todd, dominio público, Flickr / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Itzpapalotl generalmente es representada con un traje de mariposa lleno de cuchillas de obsidiana en sus alas. Su rostro es cadavérico, sus dedos son como las garras de jaguar y los pies son como las garras de un águila.  Es una especie de diosa del inframundo azteca, pero también entra en el  arquetipo de la sabiduría.

Tierra y fertilidad

En la mitología de los dioses mexicas se veneraban a aquellos dioses que daban vida a la vegetación y a la humanidad. A continuación, enumeramos los dioses antiguos de México que representan la fertilidad y el mundo terrenal. 

10. Xipe-Totec 

Xipe-Totec es el señor de la Fertilidad y la Primavera, pero no todo es tan lindo como suena, pues su culto consiste en desollar vivo a un esclavo y hacer que su sacerdote vista con esa piel como símbolo del renacimiento de la tierra, la cual ha renovado su manto vegetativo.  

Xipe-Totec representado en el codex Borgia (Katepanomegas, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Para rendirle culto en su día (el tlaxipeoalitzi), sus adeptos llevaban la piel de prisioneros desollados y también se enfrentaban contra soldados que iban en contra de esta creencia. Tras el combate, iban deambulando por las calles pidiendo limosnas para este dios, quien después los recompensaría con cuerdas de maíz colocadas en su cuello y pulque.

Xipe -Totec es uno de los dioses de la cultura mexicana que es representado gráficamente vistiendo piel humana en su espalda, a modo de capa, su cuerpo está pintado con rojo y blanco. 

11. Xochipilli 

Otro de los dioses de la cultura mexicana es Xochipilli, el Señor de los juegos, de la danza, la belleza, las flores, el maíz y del amor; también es conocido como Macuilxochitl (cinco flores). Esta es la deidad mexica que habita en las casas de los caballeros y en los palacios de los príncipes. 

Estatua de Xochipilli en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (Anagoria, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

A su nombre se celebran fiestas en las que los adeptos deben ayunar durante cuatro días antes de la fiesta real. Si hombres y mujeres tienen contacto físico durante este ayuno, Xochipilli se enojará y dirá que este día ha sido contaminado; acto seguido contagiará enfermedades a las partes íntimas y dejará caer la podredumbre en la vida de quienes rompan la tradición.

12. Cihuacoatl 

También conocida como Coatlique es la Diosa Madre Tierra, la «Mujer Serpiente»,  «La de la falda de serpiente» o Tonantzin, que significa «Nuestra Madre», y es la progenitora de Huitzilopochtli. Muy contrario a su nombre y al blanco puro de su vestimenta, Cioacoatl trae consigo adversidades, pobreza y ruina. 

Estatua de Cihuacoatl  en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (Madman2001, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Se puede identificar a esta diosa porque sus cabellos parecen dos cuernos cruzados y lleva una cuna  de bebé en su espalda. Cuenta la leyenda que Cihuacoatl  va al mercado a mezclarse entre las mujeres terrenales para dejar la cuna en cualquier lugar y que las personas puedan curiosear, solo para encontrarse con un pedernal. De hecho, algunas personas están al tanto de que Coatlicue ha dejado allí su cuna.

13. Centeotl

Centeotl (o Cinteotle) es el dios del maíz, el cuarto Señor de la Noche, y el hijo de Tlazolteotl (diosa de la sexualidad, la impureza y el pecado). En la mitología mexica, el maíz (o Cintli en náhuatl) fue traído a la humanidad de la mano de Quetzalcóatl, así que Centeotl  es una especie de avatar de esa deidad.

Estatua de Centeotl en el Museo de Aguascalientes (Luisalvaz, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Además, la historia narra que Centeotl es el Señor del Día para los días con número 7 y se le representa joven con el cuerpo pintado de amarillo que lleva mazorcas en su cabeza, espalda y también en las manos. Algo distintivo es la línea negra que recorre su frente hasta la mandíbula, y pasa por las mejillas. 

14. Chicomecoatl

Chicomecoatl, o Xilonen, es el lado femenino de Centeotl. Es la Señora de la vegetación, del maíz maduro y del sustento; es hermana de Tlaloc y también se le conoce como Chicomolotzin. 

Monumento de Chicomecoatl en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (Madman2001, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Chicomecoatl es una de las diosas aztecas que lleva el apodo  «La Peluda» debido a las hebras que crecen en el maíz. Es la diosa del mantenimiento, la maduración del maíz, de lo que se come y lo que se bebe. A menudo es representada con el rostro cubierto de rojo, una corona de papel y un vestido lleno de flores; en la mano derecha una copa y en la izquierda un escudo.

15. Xochiquetzal 

Es la Dama de las Flores y el Tejido. Xochiquetzal es la diosa del amor, la fertilidad, las flores, el embarazo y las habilidades manuales y domésticas; se le considera «la patrona de las esposas, prostitutas y amantes», así como de los tejedores, pintores y escultores. Además, es la progenitora de los dioses gemelos Quetzalcoatl y Xolotl. Estaba casada con Tlaloc, pero fue secuestrada por Tezcatlipoca. 

Dibujo de Xochiquetzal (Giggette, CC0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Otras versiones sugieren que la Dama las Flores se casó con Macuilxochitl, mientras que otros dicen que contrajo nupcias con Xochipilli. En cuanto a su apariencia, Xochiquetzal tiene el cabello arreglado con dos plumas de quetzal que adornan la cabeza, también viste una camisa a cuadros.

16. Mayahuel

La Señora del Maguey es la diosa azteca Mayahuel,  la hermana de los Tlaloques (deidades de la lluvia celestial) y de Centzon Totchin (espíritus del alcohol). Además, representa a la planta de maguey y a todos sus productos que se derivan de la misma; es la diosa de que sembró el amor en la humanidad, la pretensión amorosa de Quetzalcoatl.

Ilustración de la diosa Mayahuel (Autor desconocido, Dominio público, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Cuenta la leyenda que el amor entre ella y Quetzalcoatl no estaba bien visto, por eso su abuela y una hueste de tzitzimimes (demonios de la oscuridad) se alimentaron de su carne tras hacerla pedazos. Quetzalcoatl lloró su muerte hasta saturar la tierra y enterró sus restos, los cuales crecieron hasta convertirse en el cactus maguey. Desde entonces, la planta de maguey forma parte del cuerpo de Mayahuel, quien lleva espuma de pulque en el pelo y en el vestido. 

17. Tlazolteotl

Tlazolteotl es otra de las diosas aztecas que forma parte de esta lista. Es la Señora de la Fertilidad, del Amor y la devoradora de Pecados. Tlazolteotl se encarga de purificar lo sucio, las enfermedades, los excesos sexuales y la lujuria desenfrenada de los humanos. 

Figura de piedra de Tlazoltéotl en la Galería México Antiguo, Londres (Gary Todd, Dominio público, Flickr / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Para purificar los pecados, ella acude a un hombre en su lecho de muerte y lo «confiesa», lo libra de todo el mal, comiendo la suciedad de su alma y sus pecados. Sin embargo, hace este ritual únicamente si la persona está  dispuesta a enmendarse y a realizar los actos penitenciales que son asignados por sus sacerdotisas.

Lluvia, Viento, Fuego y Agua

La naturaleza siempre fue respetada por los aztecas que habitaron el antiguo México, y mucho más si esta tenía dioses mexicas que hicieran justicia y vigilaran de cerca sus actos. En esta sección nombramos a los dioses aztecas que representan la lluvia, el viento y el agua.  

18. Tlaloc Tlamacazqui

Tlaloc Tlamacazqui, también conocido como Nuhualpilli, es el dios de la lluvia. Es el dios azteca del trueno, pero también es el Señor de la Fertilidad, puesto que tiene el poder de atraer a la lluvia para purificar y regar la tierra, para que florezcan los árboles, las frutas y crezca el pasto; también deja caer el granizo, los rayos, los truenos y las tormentas, y es el artífice de los peligros de los ríos y los mares inclementes. 

Brasero de cerámica policromada que representa la cabeza de Tlaloc (Gary Todd, Dominio público, Flickr / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

El nombre de Tláloc Tlamacazqui significa “Dios que habita el paraíso terrenal”, y tiene el poder de darle el sustento a los aztecas. Es responsable tanto de las lluvias como de las inundaciones y las sequías. A menudo se le representa gráficamente como un ser con ojos saltones.

19. Ehécatl

El Señor de los Vientos y las Aves es Ehécatl, otro avatar de Quetzalcoatl  que representa los vientos que traen la lluvia. Se encarga de barrer el camino para los demás dioses de la lluvia, así que los vientos fuertes son generados por esta deidad que con su aliento mueve al Sol y aleja a la lluvia. 

Ehécatl representado en el Códice Fejèrvàry-Mayer (Xjunajpù, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Ehécatl, se enamoró de una chica humana llamada Mayahuel (quizás la representación humana de la diosa) y le otorgó a la humanidad la capacidad de amar para que ella pudiera corresponderle a su enamoramiento. Por lo general al dios Ehécatl se le representa con la máscara de viento, que es de color rojo escandaloso en forma de una nariz sobresaliente que cubre la parte inferior de su cara.  

20. Chalchiuhtlicue

Chalchiuhtlicue es la diosa del Agua y hermana de los dioses de la lluvia, los Tlaloques. Quienes rinden culto a su existencia lo hacen por el gran poder que tiene sobre los ríos y mares que son capaces de ahogar a los que transiten su camino. 

Esta es una de las diosas aztecas que es capaz de generar tormentas y torbellinos en el agua, para  hundir a los barcos y botes que se mueven por las aguas.

Estatua de la diosa del Agua en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (Anagoria, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

De acuerdo a la mitología mexica, todos los que tenían sus granjas en el agua, los que venden agua desde sus canoas y en jarras de barro en la plaza, debían rendirle culto a la poderosa Chalchiuhtlicue. Por lo general es representada como un gorro cuadrado y grandes pendientes en sus orejas. 

21. Huehueteotl 

En la mitología mexicana, el fuego, así como otros elementos, reciben gran respeto (y a veces temor) porque está manejado por dioses aztecas y sus avatares, que son capaces de ser tan justos como inclementes.

Huehueteotl es uno de los dioses mexicas que es conocido por muchos nombres, entre ellos Ixcozauhqui (cara amarilla), Cualtzin (llama de fuego), Tata (Padre Nuestro) o  «El Más Viejo de los Dioses”, que es el significado de su nombre principal. Básicamente, es una deidad anciana y arrugada que tiene un solo diente; por lo general su figura se representa como un hombre viejo y encorvado. 

Monumento del dios del Fuego en Teotihuacán (لا روسا, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

No obstante, todos consideran a Huehueteotl  como un padre, aunque el fuego es su fuerte, pues provoca llamas ardientes, que causan miedo, también puede provocar amor y reverencia. Tata da calor a quienes pasan frío, ayuda a que se cocinen los alimentos; también calienta la lejía y el agua para lavar la ropa sucia.  Dice la leyenda azteca que, cuando se hacían fiestas, “El Más Viejo de los Dioses” siempre es el último en llegar, porque camina tan despacio por sus años de antigüedad. 

Inframundo

De acuerdo a la mitología de México, el inframundo mesoamericano era un lugar muy aterrador; era el punto de descanso de todas las personas que morían, pero escapaban de morir violentamente. Los dioses aztecas de la muerte, Mictlantecuhtli y su esposa Mictecacihatl, gobernaban en las tinieblas. 

22. Mictlantecuhtli

Como hemos dicho al principio, él es gobernador del inframundo, dios de la muerte azteca y patrón de los perros. Se le conoce como el Señor de la Tierra de los Muertos, y vive en Mictlan en una casa sin ventanas junto a la Reina de la Tierra de los Muertos: Mictlantecuhtli.

Escultura de Mictlantecuhtli en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (08.04.2008, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

A menudo es representado como una calavera que carga una diadema llamada Xihuitzolli junto a rosas de papel. Es blanco con manchas rojas y un cabello negro y rizado; su ropa está hecha de papel, sus manos son enormes y tiene garras mortales.  En sus pies lleva sandalias, para diferenciarse de los inmundos, y lleva expuesto su hígado, que cuelga de un agujero en su estómago.

23. Cihuapipiltin

Según la leyenda, las diosas llamadas Cihuapipiltin (o Cihuateteo) son mujeres que han muerto dando a luz a su primer hijo y han sido elevadas a la posición de guerreras y pueden recibir el título de diosa del inframundo azteca. Ellas vuelan por el aire y transmiten enfermedades como la parálisis; mayormente afectan a los niños.

Monumento de Cihuapipiltin en el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México (08.04.2008, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Las Cihuapipiltin buscan causar daño, y se presentan cuando quieren ante los vivos. Es por eso que los padres de los niños están alertas y les prohíben salir de casa en días específicos del año para que no sufran los males que han causado las deidades, los cuales surten efecto cuando ellas regresan al cielo. Para rendir honor y mostrar respeto a las Cihuapipiltin los aztecas celebraban fiestas y les dejaban pan en su templo o en las encrucijadas.

24. Huehuecoyotl 

El Coyote Viejo es un antiguo dios mesoamericano de la danza, la música, el sexo, la astucia y el engaño. También se le conoce como el dios embaucador, el Arlequín, o el bromista, puesto que es una especie de deidad burlona que le gusta hacer bromas a la gente y a los demás dioses aztecas.

Dibujo libre del Coyote viejo (austinstar, Pixabay).

Huehuecoyotl puede llegar a hacerse bromas a sí mismo sin darse cuenta; también es un dios cambiaformas, ya que puede transformarse en cualquier forma, animal o humana. Además, es el patrón de los trabajadores de las plumas y el patrón del día Cuetzpallin.

25. Tzitzimitl 

Tzitzimitl (Demonio de las Tinieblas) o Tzitzimime, es el demonio más temido de todos y está bajo la orden de Itzpapalotl. Son mujeres parecidas a unas arañas, pues cuelgan al revés de su hilo. Causan terror durante un eclipse de Sol o de Luna; cuando se lanzan del cielo, ellas bajan a la Tierra para devorar a los humanos.

A las Tzitzimime se les describe como unas diosas terribles y esqueléticas, con garras filosas en las  manos y pies. Son capaces de cambiar de forma y convertirse en jaguares o perros feroces que atacan a los pueblerinos. Se dice que ellas tenían que devorar a todos los humanos antes de que grandes terremotos acabaran con la Tierra. 

Tzitzimitl representada en el Códex Magliabechano (Autor desconocido, dominio público, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Los dioses principales de los aztecas son los que hemos nombrado en esta lista, pero realmente hay al menos 200 dioses mexicas en la mitología de México. Si hay algo que queda claro en la historia del antiguo México, es que las personas sentían el mismo nivel de miedo y respeto por los dioses aztecas, pues controlaban la naturaleza, la fertilidad, los mares y los cielos.

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Yossimar Rodríguez
Periodista licenciada en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello, Venezuela. Redactora en Cinco Noticias.

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