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Miedo al rechazo: definición, signos, ejemplos y cómo superar el temor o fobia al rechazo

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Una vida plena y saludable implica estar abierto a las relaciones, pero también al riesgo de ser rechazados, que según la psicología genera neuronalmente el mismo sufrimiento que genera el dolor físico cuando nos quemamos con un sartén. No todos los seres humanos tenemos la capacidad de superar las experiencias de dolor y es entonces cuando surgen los temores que nos complican la vida, como el miedo al rechazo. La fobia al rechazo puede conducirnos al desierto emocional, veamos por qué.

El rechazo es una amenaza directa al sentido de pertenencia de una persona y puede llegar a afectar la salud mental sino tenemos las herramientas para superarlo. El miedo al rechazo surge como una alarma que nuestra mente dispara para evitar repetir las experiencias de dolor y abandono vividas con anterioridad, puede ser desde la infancia o detonada por la pérdida reciente de un ser querido. La fobia al rechazo no aparece de la noche a la mañana, lo acompañan un origen y una causa, las cuales no reconocemos hasta encontrarnos de frente con las terribles consecuencias del aislamiento y la soledad.

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¿Cómo se llama el miedo al rechazo?

El miedo al rechazo se conoce como Antropofobia y se refiere al temor de que las personas de nuestro entorno no acepten nuestra apariencia, presencia o comportamiento e implica la evasión de ser avergonzado, juzgado negativamente o abandonado. Las personas con miedo temen a no encajar en un grupo.

Según la definición de rechazo en psicología, no es un diagnóstico de salud mental aislado pues está asociado con varias enfermedades mentales diferentes, y puede ser detonante del desarrollo de una depresión, por ejemplo. Quienes la sufren pueden tener problemas de baja autoestima, falta de confianza, vergüenza o culpa; y suelen dedicar mucho tiempo y energía preocupados por lo que otros piensen sobre ellos.

El temor al rechazo puede aparecer en cualquier momento de la vida; desarrollarse desde temprana edad y ser vividos por adultos, temporal o permanentemente en cuyo caso requerirá de ayuda profesional. En algunas oportunidades, la experiencia puede tornarse abrumadora y sin tratamiento puede empeorar con el tiempo, lo que lleva a limitaciones cada vez mayores en la vida de una persona.

No obstante, se trata de un miedo común, comprensible y que todos hemos tenido en algún momento de nuestra existencia.

Miedo primitivo

El miedo al rechazo de la sociedad es una manifestación humana antigua, ya que biológicamente estamos programados para buscar la aceptación de quienes nos rodean y el aislamiento desde un punto de vista evolutivo equivale a la muerte. Nuestros antepasados requerían ser parte de un grupo para sobrevivir y el rechazo significaba una amenaza de vida. Hace miles de años se formaban pueblos o tríbus para trabajar y subsistir en condiciones difíciles.

Se puede decir que esta neurosis está profundamente arraigada en nuestro ADN y que la necesidad de pertenecer tiene sus raíces en la evolución humana, de dónde se origina el miedo.

Y aunque ya no vivamos en ambientes tan peligrosos y primitivos, la mente sigue asociando el rechazo con la muerte y aunque literalmente no cause la muerte, es el sentimiento o la emoción que genera en el individuo. Un estudio de la psicóloga social Naomi Eisenberger, reveló que el rechazo afecta las mismas regiones cerebrales del dolor físico.  

Efectos del rechazo

El rechazo real por parte de los demás es algo inevitable en la vida, puede hacerse problemático si es frecuente y extendido; especialmente si la fuente del rechazo es una persona importante o querida por nosotros, o si ya existe sensibilidad particular al rechazo. 

En ese caso la persona puede sentir que se ganó el rechazo como resultado de alguna falla en su personalidad, deficiencia en sus atributos físicos, o porque no pudo ser todo lo que se esperaba que fuera.

Esto puede afectarla en muchas otras áreas, por ejemplo, en sus relaciones cercanas sociales y familiares; en su nivel de educación o elección de carrera; en su nivel de logro y ambición; en la elección de sus actividades de ocio e incluso en su rol como integrante de una comunidad.

Síntomas o signos de miedo al rechazo

La principal característica de una persona con miedo al fracaso es la de anteponer las necesidades de otros a las propias para complacer y lograr la aceptación anhelada. Generalmente, siente incomodidad de expresar sus opiniones y establecer los límites, por lo que cae en abusos y en la tendencia de mantener relaciones poco saludables. Sin embargo los signos que nos señalan cuando sientes miedo son variados, veamos algunos de los síntomas del miedo al rechazo más comunes.

Intenta complacer a todos

No importa las dificultades y el desgaste que esto represente, quien sufre de miedo al rechazo no puede negarse al deseo de los demás, le es imposible decir no, incluso si se trata de acciones o situaciones que no quiere realizar. Dice y hace cosas para ser aceptado, incluso si no está de acuerdo con ellas o si le generan infelicidad.

No defiende sus ideas y opiniones

Un signo inequívoco es la timidez, la dificultad o negativa a hablar para pedir lo que quiere o necesita. Teme compartir su opinión por miedo a ser juzgado o rechazado y evita a toda costa la confrontación por lo que finge que sus propias necesidades no son importantes No se siente igual a los demás, tiene una débil identidad personal.

Tiene un comportamiento pasivo/agresivos

El comportamiento por miedo al rechazo incluye la queja permanente, el incumplimiento de promesas y la procrastinación o incumplimiento de tareas. Insinuar, quejarse y los elogios ambiguos son algunas de las formas que utiliza para evitar la confrontación. Son intentos manipuladores de evitar el rechazo.

Carece de autenticidad

Quien vive con miedo al rechazo no se atreve a demostrar su verdadera personalidad a las personas que lo rodea, asume una forma no autentica de ser y expresarse, pues teme que su versión real sea burlada o despreciada. Además de una baja autoestima y una lucha por el desprecio a sí mismo, tiene temor también a sobresalir o ser diferente.  

Propicia el distanciamiento/autosuficiencia 

Quién sufre de alguno de los tipos de rechazo social, prefiere mantener una distancia emocional con los demás y la apariencia de no necesitar de nadie para protegerse. Crea una imagen de indiferencia e invulnerabilidad, que impide el contacto íntimo con cualquier persona que pueda rechazarlo. Pero lejos de la prepotencia, está esencialmente la idea de no sentirse digno de respeto, admiración y amor. Para confirmar esta creencia, rechaza o devalúa el interés, la preocupación y el afecto mostrado u ofrecido.

Causas del miedo al rechazo

La sensibilidad al rechazo no es causada por un solo factor y u gravedad puede ir en progreso desde la infancia, convirtiéndose en una neurosis importante en la edad adulta. En la mayoría de los casos las experiencias infantiles de crítica y acoso marcan este camino, pero también existen factores biológicos y genéticos que intervienen. Estos son las principales causas que construyen el miedo al rechazo.

Experiencias de infancia

El origen más destacado del miedo al rechazo es la experiencia durante los años de infancia y la vivencia o interacción con los padres y figuras parentales, incluidos los abuelos, hermanos mayores, tíos y profesores. Puede surgir frente a comportamientos de  hostilidad, abuso, negligencia, falta de interés o falta de capacidad de crianza.

Un niño expuesto al rechazo físico por parte de un padre puede aumentar la probabilidad de desarrollar el miedo, pero la presencia de un padre no involucrado emocionalmente o altamente crítico también. Los niños sensibles al rechazo también son más propensos a comportarse de manera agresiva y muestran una mayor angustia en las relaciones social.

Otras experiencias tempranas

Asimismo, los niños acosados ​​o marginados pueden crecer con temor al rechazo más que otros. Otras causas adjuntas del miedo al rechazo pueden ser una experiencia traumática temprana de pérdida, como el fallecimiento de una figura paterna o el ser abandonado a corta edad, también sentirse intimidado o ridiculizado repetidamente, ya sea o no por una condición física que lo hace diferente o sentirse poco atractivo para el resto.

Traumas en la edad adulta

Entre las experiencias en la vida adulta que pueden agravar los sentimientos de rechazo a una persona se encuentran la pérdida de algún empleo estimado o un retroceso en su carrera profesional. La idea de no sentirse inteligente, o competente; así como la inestabilidad financiera y una apariencia física no deseada tienen mucho que ver en el desarrollo del temor a ser rechazado.

Algunas actividades o situaciones que generan tensión hacen a la persona sensible al miedo más vulnerable en esta etapa de vida, como es el caso de primeras citas, relacionarse con desconocidos, entrevistas de trabajo o pacto de negocio, el nacimiento de un hijo, etc.

Vulnerabilidad biológica

Algunas investigaciones aseguran que ciertas personas pueden ser biológicamente sensibles al rechazo, cuentan con una predisposición genética o ciertos rasgos de personalidad que aumentan la probabilidad de esta neurosis.

Consecuencias del miedo al abandono

Las consecuencias de la experiencia del rechazo en un elevado grado son principalmente depresión, soledad, agresión, tendencia a la autocrítica y el desprecio propio y hacia los demás; pero en general puede dañar las relaciones personales y profesionales.; pues en cualquier caso la persona con miedo al rechazo maneja expectativas poco realistas en los demás,  son celosos y desconfiados. Puede afectar nuestro desenvolvimiento en cualquier ámbito de nuestras vidas, como ejemplos de rechazo:

En lo profesional

Según el miedo al rechazo en psicoanálisis, este puede afectar la carrera profesional en varios aspectos: en la pérdida de oportunidades de crecimiento o ascenso, en la asignación de aumentos de sueldo o de responsabilidades laborales, o en el abuso de la capacidad y talento.

El  temor a ser rechazado genera ansiedad y limita el deseo de solicitud de entrevistas a nuevos empleos o cargos, también obliga a la persona a permanecer de manera prolongada en trabajos que no le satisfacen o son adecuados, así como permitir el abuso en las exigencias de sus funciones.

En las relaciones románticas

El miedo al rechazo amoroso puede impedir el acercamiento a una pareja compatible o generar inseguridades, celos o necesidades excesivas. La falta de comunicación y autenticidad, incluso la manipulación característica del miedo al rechazo de amor afecta las relaciones románticas, ya que las necesidades emocionales no se satisfacen y con el tiempo, volverse distantes.

En las relaciones sociales

La ansiedad y el miedo a ser rechazado en entornos sociales es muy frecuente, las personas evitan las reuniones sociales por temor a no saber qué decir, a decir algo estúpido o olvidar algún nombre. La evasión al encuentro en grupos o personas conduce al aislamiento y a la soledad. La dificultad para expresar sus opiniones y las inseguridades sobre su aspecto y personalidad tienen peso en lo qué es el rechazo social.

En los negocios

El miedo al rechazo en los negocios puede impedir que las personas con buenas ideas sigan sus sueños, le es difícil hacer llegar a otros la necesidad de sus productos y servicios.  En tratos comerciales, la falta de estima y valor propio, impide en ocasiones celebrar un trato justo y merecido. En términos de creatividad, el miedo al rechazo hace dudar en compartir el trabajo con alguien o pedir la ayuda para dominar ciertas habilidades. 

¿Cómo saber si sufres de miedo al rechazo?

La seguridad y la autoestima siempre son atractivas, el miedo al rechazo arrebata a las personas estas dos grandes cualidades. Algunas personas no notan que sufren de temor al rechazo hasta que se encuentran con una lista reducida de amigos o con una agenda que poco a poco se ha quedado en blanco. Casi siempre el aislamiento no es consecuencia directa del rechazo por parte de otros, sino más bien de nuestra percepción y el esfuerzo por evitar que nos hagan daño.

Existen en la actualidad muchas aplicaciones y páginas web que dan la oportunidad, de manera informal, a través de un cuestionario de preguntas simples o test, de reconocer si sufrimos en alguna medida del miedo al rechazo. Claro está que no se trata de un diagnóstico definitivo y certero, es solo una puerta de entrada al reconocimiento de un problema que podemos tratar con profesionales de la psicología con las herramientas adecuadas para orientarnos a superarlo.

Las preguntas varían en su formulación y número de acuerdo a la fuente informativa, pero a continuación esta son las preguntas que deberíamos contestar para descartar y reconocer si estamos en el grupo de las personas que le temen al rechazo.

  1. ¿Cómo te sientes cada vez que te sientes rechazado por alguien?
  2. ¿Te importa lo que la gente piense de ti?
  3. ¿Fuiste rechazado durante tu infancia?
  4. ¿Te sientes profundamente confundido cuando alguien te rechaza? ¿Por qué?
  5. ¿Ser rechazado está afectando tu confianza en ti mismo?
  6. ¿Cómo reaccionas cuando alguien no quiere ser tu amigo?
  7. ¿Te gusta ser el centro de atención?
  8. ¿Te gusta tener muchos amigos a tu alrededor?

¿Cómo superar el miedo al rechazo?

Hay formas de cómo lidiar con el rechazo. Es necesario rescatar el cuidado personal y generar confianza para romper el círculo vicioso de aislamiento y evasión, ya que el miedo al rechazo desaparece cuando uno comienza a creer que es suficiente y deja de depender de los demás valorarse. Algunas sugerencia de cómo superar el rechazo comienzan por atender que:.

No eres el centro de atención

Aunque suene un poco cruel y a menos que seas famoso, la gente vive preocupada más por sus propios problemas que por los tuyos, basta detenerte a mirar a tu alrededor. Por lo general, al menos que exista algún motivo particular, las personas prestan poca atención a lo que hacemos. El temor te hace creer que permaneces en observación y juicio pero no es así, comprender esta dura realidad y asimilarla será liberador.

Todos tenemos miedo

No estás solo, aunque en apariencia todos parecen tener sus vidas bajo control, todos le tememos al rechazo. Algunos saben disimular su temor a que otros los rechacen y abandonen, otros simplemente lo superan tomando acciones propias o con ayuda profesional.

Las personas se proyectan

Muchas veces el trato y juicio de una persona hacia los demás, refleja sus propias deficiencias, puede ser una manera personal de proyectar sus inseguridades y no tienen nada que ver con la percepción real hacia ti.  Es por eso la importancia de que tomes en cuenta de dónde o de quién proviene cada crítica y si es realmente una sentencia ajustada a tus supuestas fallas o limitaciones.  

Trabaja el amor propio

La baja autoestima es madre del miedo al rechazo, la falta de amor propio nos aleja de las relaciones sanas y nos hace pensar que no somos merecedores de buen trato y admiración. Debes redirigir tu enfoque acerca de lo que otros piensan de ti, puedes lograrlo mejorando tu diálogo interno por uno más amable y compasivo; enfatiza tus cualidades y trabaja en mejorar lo que te hace vulnerable.

Practica la respiración consciente

Respirar siempre será la solución para casi todo. Mientras la meditación te ayudará a controlar los pensamientos que te generan ansiedad y la creencia de que todos alrededor te evitan o rechazan. Ambas prácticas son el cóctel ideal para mejorar la salud mental y emocional. El estilo de meditación Vipassana y la meditación dinámica son recomendables de acuerdo a tu personalidad.

Enfrenta tus emociones incómodas

Finalmente, no huyas de lo que sientes, enfrenta tus sentimientos de vergüenza e incomodidad y si reemplázalos por otros que te generen emociones positivas. Si no puedes lograrlo efectivamente, acude a terapia. La terapia no solo te apoya en el trabajo de superar el miedo, sino que mejora tu confianza y autoestima, además atiende otros problemas vinculados como la ansiedad social, el Trastorno Obsesivo Compulsivo, el Trastorno de Estrés Pos-traumático, o el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, entre otros.

Es verdad que la fobia al rechazo cuando gobierna nuestra mente no es tan simple de superar, pero una vez que lo logramos, se abren en nuestras vidas grandes oportunidades, experiencias y relaciones a la que estábamos negados emocional y físicamente. Las personas con miedo al rechazo pueden volver a sentirse felices, libres y seguras.

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