miércoles, 17 agosto 2022 |

Actualizado a las

5:42

h CEST

19.5 C
Madrid

Acciones negativas: cuáles son los 20 ejemplos de frases, juicios y actitudes negativas de una persona

Puntuación media: 5 | Votos: 2

Todos algunas veces vivimos momentos en los que no logramos gestionar nuestras emociones y cometemos algunas acciones negativas de las cuales nos arrepentimos. Sin embargo, existen algunas actitudes negativas que a veces se hospedan en nuestra personalidad, causándonos problemas en nuestra psiquis y afectando nuestras relaciones interpersonales de manera importante. Conozcamos 20 de estos comportamientos dañinos de los que debemos cuidarnos para mantener una vida social feliz y armoniosa.

Las actitudes negativas suelen resultar de una situación estresante o amenazante, pero en algunos casos puede guardar un problema mucho más serio relacionado a nuestra salud mental y traumas de nuestra niñez. No obstante, las acciones negativas no tienen porque determinar lo que somos, pues afortunadamente con un poco de ayuda y voluntad estas se pueden corregir. Para identificarlas y preferiblemente, evitarlos aprendamos qué es actitud negativa,  cuáles son las actitudes positivas y negativas y una breve lista de actitudes positivas y negativas en los niños y adultos.

Defectos humanos:
Los peores 30 aspectos, cualidades y defectos personales que hay (lista, tipos…)

Leer artículo

Pensamientos y palabras autodestructivas

Todos mantenemos conversaciones con nuestro yo interno y en algunas oportunidades nos enviamos mensajes equivocados que afectan nuestra confianza y autoestima. Decirnos a nosotros mismos palabras desmotivadoras ya sea por temor, inseguridad o incomodidad, solo afecta nuestro potencial para alcanzar metas y mantener buenas relaciones en nuestro entorno.  Debemos cuidar las palabras que nos transmitimos a diario, como lo hacemos con nuestros amigos, pues esto podría afectar nuestro humor y rendimiento.

Un ejemplo de esto son las frases de malas actitudes, cuando nos decimos “no soy lo suficientemente bueno” o “sé que me equivocaré”; en lugar de “lo lograré exitosamente” momentos antes de presentar una prueba o asistir a una entrevista de trabajo.

Hacer suposiciones

Todos en alguna oportunidad lo hemos hecho, pero existen personas que deciden pronosticar automáticamente lo que sucederá, incluso sin argumentos que validen tal aseveración. Las suposiciones son pensamientos o imaginaciones que una persona sostiene sobre algo, especialmente negativo, que sucederá en su contra, puede tratarse de una situación o acción de una o varias personas. De las conductas negativas, esta es habitual en personas con un carácter pesimista de su entorno y afecta gravemente las relaciones de amistad.

De los ejemplos de actitudes negativas y positivas, las suposiciones ocurren cuando evitamos hacer preguntas en público para evitar la burla, pues suponemos que nos llamaran tonto o cuando alguna persona olvidó saludarnos y suponemos que nos evita o que no les interesamos. Hacemos falsos juicios negativos de una persona.

Compararse con otros

Una mala actitud muy repetida, especialmente entre los jóvenes es la de hacer comparaciones desfavorables. Cotejar nuestro físico, talento o logros con los de otras personas a las que consideramos superiores, más exitosas o atractivas, es una actitud negativa que nos lleva  fácilmente a sentirnos celosos, inferiores e inadecuados y generar grandes cargas de ansiedad y depresión, afectando nuestras relaciones sociales.

Un ejemplo de comparación es el habito de algunas mujeres, por lo general jóvenes que influenciadas por su círculos de amistad compiten entre la que se viste mejor o se maquilla mejor, etc. Esto puede generar ambientes de estrés y discriminación.

Vivir anclado en el pasado

No está mal rememorar tiempos pasados en momentos de nostalgia o para mantenernos al margen de no repetir errores, no obstante existen personas que no logran superar las lecciones de su pasado. De las acciones del pasado se debe aprender para potenciar nuestras virtudes y utilizarlo como herramienta ante las nuevas oportunidades que se nos presenten en la vida.  Es imposible cambiar lo sucedido, pero podemos moldear lo que aún está por suceder. Las personas con esta actitud negativa alejan las posibilidades de nuevas e interesantes experiencia y relaciones interpersonales.

Un ejemplo de esta actitud ocurre a personas que se niegan a aceptar un divorcio o separación de pareja luego de muchos años de unión, para abrirse a nuevas oportunidades de relación amorosa y familiar.

Victimizarse

Ser víctima frente a la agresión y la intimidación suele estar justificado, pero no es la mejor actitud a tomar, pues siempre nos encontraremos con personas desafiantes que nos retan con su comportamiento violento.

Y aunque pueda parecer agotador y debilitante, nosotros podemos sobrellevar de manera proactiva este tipo de comportamiento, se trate de un individuo narcisista, pasivo-agresivo, manipulador u opresor, mantenernos firmes y en calma nos ayudarán a esquivar sus propósitos de control sobre nosotros. Y evitamos así caer en el humillante papel de víctima.

Este ejemplo se repite cuando un colega o compañero de trabajo intenta intimidarnos con su posición de superioridad y mandato. En ese caso dejar en claro el rol que desempeña cada quién y mantenerse concentrado en su faena, en lugar de rumorar o quejarse por el mal trato recibido.

Culpar a todos

Culpar a otros está muy relacionado con el papel de víctima, refleja otro de los valores negativos de una persona. En lugar de responsabilizarnos de una persona. En lugar de responsabilizarnos de nuestras faltas y errores, nos resulta más cómodo y menos vergonzoso culpar a los demás; pero al final el victimismo solo nos genera insatisfacción y desprestigio.

Responsabilizar a otros por nuestras desgracias, solo nos hace acumular resentimientos e impotencias, así como otras emociones sin resolver por no enfrentar las situaciones bajo nuestra responsabilidad con la valentía necesaria, además nos aleja de las personas que como dominó van cayendo en el juicio de culpabilidad.

Un ejemplo bastante común es cuando las parejas que culminan una relación amorosa se culpan entre sí, sin asumir la responsabilidad que recae en cada una para llegar a dicho desenlace. Prevalece el orgullo y el victimismo.

Miedo a equivocarse

Se pudiese decir que es un miedo natural, que todo tenemos el derecho a sentir miedo a equivocarnos; el problema es cuando no nos atrevemos a manejarlo y termina dominando nuestra vida en cada decisión que debemos tomar; y la ansiedad y la angustia nos gana la partida cada vez.

Este temor puede llegar a paralizarnos y afectar de manera relevante nuestra vida, conduciéndonos al fracaso y el abandono si dejamos que nos domine. El miedo al fracaso o a cometer errores se asocia con el perfeccionismo, puedo pensar que no soy lo suficientemente bueno en algunos aspectos y negarme al éxito o felicidad.

Este ejemplo le ocurre a apersonas con talento, que no se atreven en sus lugares de trabajo a asumir nuevos cargos o responsabilidades superiores por temor a no cumplir con los estándares o exigencias de la organización. Negándose a la oportunidad de intentarlo y triunfar.

Hostilidad

La hostilidad es una actitud negativa que todo el mundo rechaza, pues tiene el poder de contagiarse. Cuando estamos cerca de una persona hostil y malhumorada, generalmente nos recarga de su mala energía y transforma nuestras emociones.

Las personas con este comportamiento consideran que todos a su alrededor están en su contra; ya que son un reflejo de malas experiencias familiares provocadas en la infancia, como abuso o castigo. Estas personas se caracterizan por enojarse con facilidad y vive en la paranoia de estar rodeados de traidores y enemigos; usan palabras negativas de una persona.

De estos ejemplos se pueden ver en cualquier lugar, por parte de cercanos o desconocidos. Un caso simple es el hombre intolerante y disgustado que no quiere hacer la cola en la caja para pagar un producto y que trata con desprecio y reproche a la empleada, sin tomar en cuenta su esfuerzo.

Negatividad o pesimismo

El pesimismo va de la mano con la hostilidad, las personas negativas esperan siempre que las cosas salgan mal y evitan o menosprecian las buenas noticias. Solo les importan tener la razón sobre su mal presagio, por lo que se cierran a la oportunidad de felicidad y éxito. Las personas hostiles y pesimistas tarde o temprano terminan aisladas, afectando con su comportamiento predispuesto al fracaso a toda persona a su alrededor, incluso familiares y amigos cercanos. Centra su atención en las cosas malas y mantiene baja sus expectativas en cada situación.

Ansiedad e inseguridad

La ansiedad en una persona puede desencadenar episodios graves de salud mental y física si no se maneja a tiempo. Una persona ansiosa tiene miedo de perder el control pero es más fácil que lo logre que alguien que tome con calma una situación. Generalmente la desencadena aspectos inseguros de la personalidad por lo que se adelantan a resultados pesimistas.

Las personas ansiosas prefieren evitar nuevos lugares y experiencias; actúan frágiles por lo que la gente tendrá miedo de criticarlos; e intentan complacer a las personas para evitar comportamientos futuros inesperados.

Las fobias son un tipo de ansiedad, se trata del temor o miedo extremo a una situación o algo específico, desde los lugares cerrados, arañas, miedo a las alturas. La ansiedad puede ser generada por la separación de un ser querido o el comienzo de un empleo o escuela. Son frecuentes acciones negativas en la escuela.

Comportamiento evasivo

Este es otro comportamiento que según la psicología surge de situaciones adversa durante la niñez, como es el caso de situaciones en la que fueron avergonzados o juzgados.  Esta actitud negativa es asumida por personas que se sienten inseguras de sus capacidades y evitan escenarios en los que puedan ser juzgados.

Tienen miedo al fracaso porque viene con el juicio y al éxito porque tendrán que mantenerse a la altura. Estas personas se mantienen fuera de los compromisos; se enferman en momentos convenientes; manejan una larga lista de excusa para que no se les culpe; cambian de trabajo y no mantiene relaciones a largo plazo.

Esta actitud negativa usualmente se vincula a los rasgos de depresión, pues las personas se aíslan socialmente y mantienen el mismo comportamiento de retrospección, reserva y apatía.

Mostrar ira o resentimiento

Estas actitudes negativas están muy relacionadas, pues una ira sostenida puede convertirse en resentimiento. Lo cierto es que la irritabilidad y enojo, no solo daña mental y físicamente al que la sufre sino también a todas las personas de su entorno. Todos tenemos un mal día, pero el manejo de la ira puede ser un problema serio para algunas personas. De las aptitudes positivas y negativas, esta ha causado serias lesiones de salud física a quienes lo sufren, como infartos, parálisis, etc.

Entre tanto, las personas resentidas suelen tener pasados conflictivos y suelen juzgar a las personas, mantienen una actitud amargada y desdeñosa ante las acciones de otras personas, ya que aunque no existan motivos siempre se toman las cosas personales y se sentirán agraviados. Su arrogancia hace manifestar su resentimiento a través del sarcasmo, la impaciencia, el cinismo y otros comportamientos negativos.

Difundir rumores

De los ejemplos de actitudes positivas y negativas, en todo lugar existen personas que difunden rumores o comentan sobre la vida personal de los demás y depende del entorno, crean situaciones negativas y una mala imagen con su comportamiento.

Difundir rumores es uno de los tipos más comunes de actitud negativa que tiene un gran impacto entre amistades y compañeros de trabajo, pues resulta inapropiado y desleal hablar de una persona cuando no está presente en el lugar. En un ambiente de respeto estas personas pierden credibilidad y confianza por parte de la mayoría.

Un rumor puede desencadenar una ola de malos entendidos y hacerle daño a la imagen de una persona. Los artistas y figuras públicas deben lidiar con los rumores y especulaciones que se publican en la redes sociales y revistas, algunas que lograr desprestigiar sin ser reales.

No aceptar correcciones o críticas constructivas

Aunque es normal sentirse mal al recibir una crítica o comentario aleccionador, resulta una actitud negativa oponerse o atacar a aquella persona que nos hace alguna corrección o crítica para mejorar algo que hemos hecho mal.

Desplegar una mala actitud o tomar represalia ante una crítica nos hace ver como personas inseguras y evasivas. Es más civilizado tomar la apreciación a nuestro favor y mejorar el aspecto que ha provocado la opinión de otros, esto por el contrario demostrará que estamos dispuestos a mejorar y que manejamos adecuadamente el estrés de la presión.

Un ejemplo de crítica constructiva es señalarle a una persona que va de paseo al campo, que usar zapatos de tacón alto y vestido pudiera ser un atuendo inadecuado. Si la persona se resiste a este tipo de advertencia pasará un mal rato y es probable que regrese con algunas heridas en sus piernas. 

Expresiones inadecuadas

Existen personas que no saben canalizar su descontento y lo expresan de manera inadecuada, de manera altanera y grosera. Esta mala actitud, recibe el rechazo de la mayoría de las personas pues nadie quiere ser víctima de este tipo de comportamiento agresivo.

Para dar su opinión algunas personas incluso llegan a subir el tono de su voz y a golpear objetos con el fin de llamar la atención y reforzar su manifestación de desagrado. En la mayoría de los casos no es necesario este escenario a menos que se trate de una manifestación callejera, las personas pueden dar su punto de vista a través de una conversación estructurada y amistosa.

Aunque cada vez son menos los casos, existen encargados de empresas que prefieren dirigirse de manera inadecuada hacia sus empleados para asignar las tareas y reclamar una falla en la dinámica laboral, utilizando palabras ofensivas, gritos y golpes de mesa.

Burlarse o irrespetar las emociones ajenas

Es una de las actitudes negativas más reprochable, desestimar o poner en ridículo a alguien por su opinión o emoción es una señal de irrespeto y falta de empatía. Cada persona tiene un estilo de vida diferente o una opinión personal diferente sobre muchos temas, así como el mismo derecho de compartirlo. La burla es una expresión de inseguridad, todo maltratador verbal tiene baja autoestima y necesita descalificar o exagerar los errores ajenos para desviar la atención hacia los suyos.

La burla puede llegar a causar serios problemas en la autoestima de quien la padece. De las actividades negativas de ejemplo, el bullying escolar, es un tema social que afecta en la actualidad a muchos niños con graves consecuencias en su desarrollo.

Quejarse permanentemente

Quejarse puede servir algunas veces para canalizar nuestra frustración frente a ciertas situaciones y en ocasiones funciona para corregir algunos problemas si nuestra queja llega a los oídos adecuados, sin embargo; convertirnos en una persona que se queja por el más mínimo detalle, solo lograremos que las personas a nuestro alrededor se alejen.

De las actitudes positivas y negativas, la queja permanente es considerada una actitud negativa por cuanto se transforma en una manifestación de negatividad e insatisfacción que puede cansar a algunas personas y contagiar a otras. A veces es bueno, mirar detenidamente y encontrarle el lado positivo a las cosas y a veces es posible, que la solución este en nuestras manos. 

Es una de las actitudes negativas en el trabajo o de las actitudes negativas hacia el estudio, algunas personas encuentra más fácil apegarse a las quejas que proponer una solución efectiva a los problemas y actuar en consecuencia.

Pereza

La pereza es un pecado capital y también una actitud negativa, es básicamente la falta de motivación y disposición de hacer algo. La pereza es amiga de la indolencia y la procrastinación, pues las personas ven los desafíos como obstáculos y hacen las cosas por salir del paso y le dan poca seriedad a las tareas pendientes bajo su responsabilidad para ser mejores personas. Las personas perezosas tienen una lista de peros para evadir sus obligaciones.

Por ejemplo, quiero ir al gimnasio pero no tengo tiempo;  quiero salir de paseo contigo pero no tengo dinero; quiero prepararte la cena pero me faltan ingredientes. De igual modo, son de las actitudes negativas de un estudiante desmotivado.

Egoísmo

Al egoísta se le dificulta pensar en la necesidad y deseo de otras personas, él es su prioridad incluso si debe actuar en detrimento de otros para satisfacer sus propios intereses. Es una actitud negativa fácil de identificar, los egoístas aprovechan las situaciones para su beneficio; no les gusta compartir; poco entienden el principio de reciprocidad, temen prestar cualquiera de sus cosas.

El ejemplo de un egoísta es una persona que no da oportunidad a sus compañeros de hablar para escuchar sus opiniones, sino que prefiere ser el centro de atención, hablar de sus asuntos, interrumpir a los que intenta hablar e imponer sus apreciaciones. Son también de las acciones negativas para niños, cuando quieren acaparar sus juguetes.

Envidia

La envidia no solamente es una de las malas actitudes que podemos manifestar, sino también uno de los siete pecados capitales según la religión católica, lo que hace del acto y del sentimiento cuestiones todavía más graves.

Todos tenemos un mal día pero cuando las actitudes negativas en nosotros mismos o en otras personas se hacen constantes en el tiempo, es señal de que algo más serio está sucediendo con nuestros pensamientos y emociones. A veces, las acciones negativas extremas y persistentes requieren atención y orientación, especialmente si afecta la conexión con el entorno, promueve el aislamiento o daños a la integridad de las personas que nos rodean. Las malas actitudes son difíciles de manejar porque guardan relación con la ética de las personas, es por ello la importancia de no caer en ellas.

DEJA UNA RESPUESTA

Deja tu comentario
Escribe tu nombre