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Pinturas italianas: historia y características de 15 famosas pinturas de Italia en el Renacimiento (imágenes, pintores…)

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Entre la amplia producción de pinturas italianas merece especial atención las obras del Renacimiento italiano, las cuales son aclamadas dentro de la historia del arte y el público mundial. Aquí te presentamos 15 famosas pinturas de Italia desarrolladas en la época renacentista.

Para nadie es un secreto que en toda la historia, Europa ha sido el epicentro del arte mundial, emergiendo de ese territorio varios de los movimientos y estilos artísticos de mayor trascendencia. Por supuesto, el arte italiano no está exento de ello y, específicamente las pinturas italianas han sido todo un referente para el mundo de las artes plásticas, destacando de esa disciplina creativa las pinturas del Renacimiento italiano, que se encuentran en los primeros lugares de las obras más reconocidas y afamadas del planeta. Este artículo presenta los aspectos más interesantes de 15 apreciadas pinturas de Italia, concebidas dentro del periodo renacentista. No te pierdas la siguiente información.

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Venus de Urbino, Tiziano

Iniciamos esta lista de obras de arte italianas con este magnífico cuadro realizado en 1538 por Tiziano, como parte de un encargo hecho por el hijo del duque de Urbino. Como en algunas obras de la pintura renacentista en Italia, Tiziano usó como tema principal la mitología grecolatina al representar a la diosa Venus, con la particularidad de que la figura femenina se desprende de la divinidad para exponerse como una mujer cargada de erotismo y provocación, un elemento que se diferencia enormemente del tradicional idealismo renacentista.

Esta pintura ha sido ampliamente reproducida e imitada por artistas de movimientos y corrientes posteriores, demostrando así el gran impacto que ha marcado esta obra dentro de arte pictórico.

Pinturas italianas - Venus de Urbino, Tiziano
(Uffizi, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Tránsito de la Virgen, Andrea Mantegna

Mantegna fue uno de los más consagrados pintores del Renacimiento italiano en su primera etapa, el Quattrocento, como bien se puede evidenciar en este cuadro realizado en 1462 como un encargo hecho por Luis III Gonzaga al renombrado artista veneciano para decorar la capilla del castillo ducal de Mantua. Representa la muerte de la Virgen María, que yace en la escena rodeada de once apóstoles.

Forma parte de la colección del Museo del Prado de Madrid.

Pinturas italianas - Tránsito de la Virgen, Andrea Mantegna
(Museo del Prado, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Cristo en el monte de los Olivos, Giovanni Bellini

Muchas de las imágenes renacentistas están dedicadas a la representación del hijo de Dios, como bien lo muestra este cuadro al temple sobre tabla realizado en 1459 por Bellini, pintor renacentista italiano que desplegó su carrera principalmente en Venecia. Esta obra fue inspirada por un cuadro similar de Andrea Mantegna, cuya temática principal es la oración de Jesucristo en el monte de los Olivos, acompañado por unos durmientes Simón Pedro, Juan y Santiago.

Hoy se expone en la Galería Nacional de Londres.

Pinturas italianas - Cristo en el monte de los Olivos, Giovanni Bellini
(National Gallery, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La tempestad, Giorgione

Otro renombrado pintor del Renacimiento italiano fue Giorgione, que legó esta maravillosa obra elaborada en 1508 para complacer un encargo del noble Gabriel Vendramin. En este cuadro se puede observar una mujer y un hombre que posan delante de un paisaje que anuncia una tormenta, escena que ha tenido diferentes interpretaciones, que van desde lo mitológico, bíblico y hasta lo alegórico.

Se encuentra expuesta en la Galería de la Academia de Venecia, como parte de la nutrida colección de cuadros famosos del Renacimiento que reposan en este recinto.

Pinturas italianas - La tempestad, Giorgione
(Gallerie dell’Accademia, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

El pago del tributo, Masaccio

Entre las pinturas renacentistas italianas producidas en el Quattrocento se encuentra esta obra de Masaccio, que es una de las representaciones más famosas del conjunto de frescos hechos por el célebre pintor para decorar la Capilla Brancacci, hoy iglesia de Santa María del Carmine, situada en Florencia.

Representa la narración de un pasaje del Evangelio según Mateo, que reseña hechos de la vida de san Pedro; para ello, Masaccio hace el uso de la yuxtaposición para colocar en una sola escena tres acontecimientos: el reclamo del tributo a Pedro por parte de un recaudador (centro), la toma de una moneda tragada por un pez en el lago Tiberíades por parte de Pedro (izquierda) y el pago del tributo (derecha).

Pinturas italianas - El pago del tributo, Masaccio
(Masaccio, Public domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución del original).

La última cena, Leonardo da Vinci

Da Vinci es, indudablemente, el primero de los artistas famosos de Italia, desarrollando carrera como pintor, escultor, inventor y también científico. Este polifacético personaje es el autor de esta aclamada pieza, un mural al temple realizado en 1495 para decorar el convento de Santa María de la Gracia, ubicado en Milán, como parte de un tríptico de escenas que representan importantes narraciones bíblicas.

El último encuentro de Jesús con sus apóstoles es reseñado pictóricamente en esta obra, que si bien es una pintura italiana del siglo XV, hoy en día sigue tomándose como referencia dentro de la cultura popular.

Pinturas italianas - La última cena, Leonardo da Vinci
(Santa Maria delle Grazie, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli

Botticelli es otro de los reconocidos pintores italianos del Renacimiento, desarrollando su carrera concretamente en el Quattrocento. Con una marcada referencia hacia el arte grecolatino, esta pintura, creada en 1485, representa extraordinariamente el mito romano en torno al nacimiento de Venus, la diosa del amor, que es pintada desnuda en la pieza emergiendo de una concha marina, siendo también el primer desnudo realizado en la historia del arte pictórico. La pintura, hoy expuesta en la galería Uffizi de Florencia, conformó la amplia colección artística que poseía la poderosa familia Médici.

Pinturas italianas - El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli
(Uffizi, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Cristo muerto, sostenido por un ángel, Antonello da Messina

La técnica mixta del óleo y temple sobre tabla es la principal característica de este cuadro datado entre 1475 y 1476, siendo una obra de Messina que se mantuvo inédita hasta su adquisición en 1965 por parte del Museo del Prado de Madrid, donde se pudo comprobar que esta pintura renacentista italiana es una de las piezas más significativas del artista.

La escena representada es protagonizada por Cristo ya fallecido después de su calvario, que es sostenido por un ángel lloroso, en una imagen dramática que se aprecia ante un paisaje que recuerda al Gólgota.

Pinturas italianas - Cristo muerto, sostenido por un ángel, Antonello da Messina
(Museo del Prado, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La anunciación, Fra Angélico

Entre las famosas pinturas de pintores italianos que desarrollaron su carrera en la primera etapa del Renacimiento destaca este cuadro de temática religiosa elaborado en 1426 por Guido di Prietro, conocido mundialmente como Fra Angélico por su ejercicio como fraile en la orden de los dominicos.

Y es para uno de los conventos de dicha orden que pintó este magnífico retablo, que reseña la aparición del arcángel Gabriel ante la Virgen María para anunciar su futuro como madre de Jesús. La pieza se puede apreciar en el Museo del Prado de Madrid.

Pinturas italianas - La anunciación, Fra Angélico
(basilica of St. Mark, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Escuela de Atenas, Rafael

Rafael Sanzio fue uno de los aclamados pintores del siglo XVI italianos, siendo considerado para la realización de varios encargos artísticos hechos tanto por renombradas figuras como para instituciones religiosas. Un ejemplo de ello fue su designación para decorar cuatro espacios del segundo piso del Palacio Apostólico, habitaciones que, precisamente, hoy se conocen como Las estancias de Rafael, que muestran un conjunto de pinturas que simbolizan distintas ramas del conocimiento.

La Estancia del Sello está decorada como este interesante fresco, elaborado por Rafael y sus discípulos entre 1510 y 1512 para representar a la filosofía, tomando no solo aspectos del arte pictórico griego, sino también de la arquitectura clásica, como se muestra en la escena que congrega a un nutrido grupo de filósofos y pensadores griegos.

Pinturas italianas - Escuela de Atenas, Rafael
(Rafael Sanzio, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Lamentación sobre Cristo muerto, Giotto

La pintura del Renacimiento italiano se originó después de una profunda transición que vivió el predecesor arte medieval, por lo que su producción artística vino a llamar la atención de la opinión pública desde el siglo XIV, cuando esta época creativa comenzaba a dar sus primeros pasos. Uno de los precursores de esta corriente fue Giotto di Bondone, prominente muralista que realizó en 1306 este fresco para decorar la capilla de los Scrovegni situada en Padua. En dicha obra se muestra la dolorosa escena protagonizada por una afligida Virgen María que sostiene en brazos a Jesucristo, acto que atestiguan con lamentación un nutrido grupo de personas encabezadas por María Magdalena, los apóstoles y unos ángeles.

Pinturas italianas - Lamentación sobre Cristo muerto, Giotto
(Scrovegni Chapel, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La leyenda de la Santa Cruz, Piero della Francesca

En la Toscana se hallan numerosos cuadros del Renacimiento italiano, siendo éste uno de los más apreciados. En realidad se trata de un conjunto de frescos realizado por Francesca para la decoración de la Capilla Bacci, ubicada en la Basílica de San Francisco de Arezzo, que anteriormente pertenecía a la familia más rica de dicha localidad.

La obra, dividida en doce episodios, relata gráficamente la historia del hallazgo de la Vera Cruz, siguiendo las compilaciones y leyendas escritas durante la época medieval.

Pinturas italianas - La leyenda de la Santa Cruz, Piero della Francesca

Madonna Sixtina, Rafael

Aquí presentamos otra obra famosísima del consagrado pintor renacentista Rafael Sanzio, uno de los máximos representantes del arte pictórico de la mencionada época. Desarrollada entre 1513 y 1514, es decir, en el Cinquecento o segunda etapa renacentista, esta obra fue elaborada con el fin de decorar la tumba del papa Julio II, lo que viene a demostrar la incorporación de la pintura de ese tiempo dentro de los monumentos funerarios que se encuentran en la Ciudad del Vaticano.

Dicha pintura cristiana representa a la Virgen María sosteniendo en brazos al niño, escena que atestigua desde la parte interior unos tiernos querubines, figuras ampliamente replicadas dentro de la cultura popular.

Pinturas italianas - Madonna Sixtina, Rafael
(Gemäldegalerie Alte Meister, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La creación de Adán, Miguel Ángel

Hablar de la pintura renacentista italiana es hablar de Miguel Ángel Buonarroti, artista toscano que se desenvolvió como pintor y escultor durante esta etapa creativa. Tal era su fama a inicios del siglo XVI que el papa Julio II le asignó la responsabilidad de decorar el techo de la Capilla Sixtina, uno de los recintos de mayor importancia dentro de la iglesia católica.

Para ello, pintó un conjunto de frescos compuesto por más de trescientas figuras, que representan a personajes de la Biblia que protagonizaron importantes hechos reseñados en este libro sagrado, una tarea que desarrolló entre 1508 y 1512. Una de las obras que más llama la atención de esta bóveda es la que reseña gráficamente la creación divina del primer hombre de la Tierra, una escena que es ampliamente famosa en todo el mundo y que ha servido de influencia para distintos ámbitos artísticos, más allá del género pictórico.

Pinturas italianas - La creación de Adán, Miguel Ángel
(Michelangelo, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La Gioconda o Mona Lisa, Leonardo da Vinci

Para cerrar con broche de oro esta detallada lista de pinturas de Italia no podíamos dejar de mencionar la que, para muchos, es la pintura más famosa de toda la historia universal. Nos referimos al aclamado cuadro de Leonardo, pintado en 1503 a inicios del Cinquecento, época en la que da Vinci era ampliamente solicitado para retratar a importantes figuras de la sociedad florentina.

En esta oportunidad le tocó retratar a la esposa del comerciante y mercader Francisco del Giocondo, una joven llamada Lisa Gherardini (de ahí ambos nombres del cuadro) que posa sentada en la obra delante de un paisaje. Lo representativo de esta pintura es la mirada y la enigmática sonrisa de esta figura femenina, la cual puede provocar admiración o desconcierto en el público espectador. Actualmente reposa en el consagrado Museo del Louvre, siendo también una de las piezas de arte mejor valoradas en todo el mundo.

Pinturas italianas - La Gioconda o Mona Lisa, Leonardo da Vinci
(Louvre Museum, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Las pinturas de Italia descritas previamente se ubican entre las más famosas y valoradas del mundo artístico, hecho que demuestra la relevancia que tuvo en su momento y que aún tiene el Renacimiento italiano en pintura, que no solo rompió los esquemas dentro del ámbito estético, sino que también cambió la perspectiva en cuanto a la sensibilidad artística y el simbolismo del arte como expresión de poder y riqueza que, en su momento, tuvieron las familias que patrocinaron y se beneficiaron de estas obras, sin olvidar también que fue una época de consagración para el grupo de artistas que se convirtieron desde ese tiempo en personas famosas de Italia. Hoy, las pinturas italianas renacentistas son una clara muestra del impacto que tuvo este movimiento artístico – cultural para las posteriores generaciones de artistas, siendo aún fuentes de inspiración para muchos pintores actuales y piezas fascinantes para los amantes e interesados del arte.

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