viernes, 30 septiembre 2022 |

Actualizado a las

15:56

h CEST

18.5 C
Madrid

Conflictos en Europa: causas y consecuencias de los 10 principales conflictos bélicos o guerras en Europa

Puntuación media: 3.7 | Votos: 3

Las diferentes guerras en Europa han jugado un papel muy importante en la vida política, económica y social del viejo continente. Hagamos un breve recorrido por 10 conflictos en Europa, las causas y las consecuencias de dichas confrontaciones.

Históricamente, las numerosas guerras en Europa suscitadas en los últimos seis siglos han traído como consecuencia significativos cambios en la estructura política, económica, social y hasta cultural de las regiones del viejo continente que han sido testigos de estas confrontaciones, cuyos vestigios aún pueden notarse en tiempos recientes. Si deseas conocer más sobre este tema para entender la realidad geopolítica, no puedes perderte este recorrido cronológico por diez de los principales conflictos en Europa, algunos ya finalizados pero con resultados que repercuten en la actualidad y otros que se viven al momento de escribir estas líneas.

Antecedentes de la Primera Guerra Mundial:
Circunstancias, acontecimientos y principales causas

Leer artículo

Guerra de los Treinta Años (1618 – 1648)

Iniciamos este listado con uno de los conflictos entre las potencias europeas en su momento, las cuales intervinieron para buscar un equilibrio integral en la región. La confrontación fue uno de los más destacados conflictos religiosos en Europa, y como tal se originó en el territorio del entonces Sacro Imperio Romano Germánico, donde los estados de dicha región se disputaban el predominio político y religioso, en medio de la época de la Reforma y la Contrarreforma.

Al mismo tiempo, la revuelta por impedir la hegemonía de la dinastía de los Habsburgo en todo el continente, derivó en una de las guerras europeas que enfrentó a los imperios de ese contexto histórico que, aprovechando la coyuntura religiosa, vieron fortalecido el sentido de nacionalismo, a su vez que se daba inicio a la secularización de la región.

Como bandos beligerantes de la contienda se encontraba la coalición protestante anti – Habsburgo, conformada precisamente por la Unión Protestante, el imperio sueco, los reinos de Dinamarca y Noruega, Francia, Inglaterra, Escocia, Suiza y los principados y ducados como los italianos de Venecia, Saboya y Parma, recibiendo apoyo del Imperio Otomano y el ruso.

Por otro lado, se encontraban los aliados de la monarquía Habsburgo, de origen austríaco y católico, sustentadas por sus ramas españolas y portuguesas, y apoyada por tropas pertenecientes a sus dominios como los Países Bajos del sur, la Italia española, los reinos de Hungría y Croacia y los Estados Papales.

Fue una de las guerras de Europa más extensas, cumpliéndose en cuatro importantes fases (bohemia, danesa, sueca y francesa) hasta los acuerdos de Paz de Wetsfalia y la Paz de los Pirineos en 1648, año en el que surgieron nuevas naciones, dominaron la escena política regional otros imperios producto de la descentralización del Sacro Imperio Romano Germánico, se legalizaron creencias hasta entonces ilegales y se originaron revueltas y guerras civiles en los territorios que, tiempo después, se consolidaron como estados independientes.

Firma del Tratado hispano-holandés de Münster - Guerra de los Treinta Años
Firma del Tratado hispano-holandés de Münster, en el marco de la Paz de Westfalia. (Gérard Ter Borch, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Guerras Napoleónicas (1803 – 1815)

Gran parte de los primeros conflictos europeos del siglo XIX han sido encauzados por la historiografía dentro del período en el que Napoleón Bonaparte ejerció como emperador de Francia, a partir de siete coaliciones que se formaron para intentar acabar con el republicanismo y posterior expansión territorial del imperio napoleónico.

Así, potencias como el Reino Unido, Austria, Prusia, Portugal, los Imperios ruso y otomano, Sajonia, Suecia, España, Países Bajos y otros actores, se unieron al conflicto para proteger sus territorios de las pretensiones de Bonaparte, el cual fue derrotado finalmente en Waterloo en 1815.

Ya para ese entonces, había sido tal el impacto que tuvo la Revolución Francesa en Europa, que las monarquías tradicionales tuvieron que mantener la institucionalidad iniciada por dicho contexto, cuyo legado se mantiene hasta hoy. Sin embargo, esta guerra resaltó entre los conflictos geopolíticos en Europa de aquel entonces, más que todo por la pérdida de colonias francesas estratégicas, en su mayoría, a favor de Reino Unido.

Batalla de Waterloo - Guerras Napoleónicas
Victoria británica sobre las tropas napoleónicas en Waterloo. (Museo de Ciencias de Londres, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Primera Guerra Mundial (1914 – 1918)

Indudablemente, uno de los conflictos políticos en Europa que marcó un antes y un después en el continente. En un contexto caracterizado por la confrontación provocada por el expansionismo colonial de imperios y potencias de aquel entonces, encabezadas por el Imperio británico que dominaba gran parte de la superficie mundial; Alemania, siendo una amenaza para dicha monarquía y Japón, queriendo hacer lo propio en territorio asiático. A esto hay que sumarle el debilitamiento de monarquías dinásticas tradicionales.

El conflicto tuvo el enfrentamiento de la Triple Alianza (Alemania, Imperio Austro – húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia y los Imperios ruso y británico) a partir del verano de 1914, luego del asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austro-húngaro, hecho que desencadenaron las acciones beligerantes.

Analizado como uno de los principales conflictos sociales en Europa, adquirió carácter mundial con la entrada en 1917 de Estados Unidos a la guerra, produjo enfrentamientos, rebeliones y movimientos populares dentro de los estados que se encontraban en la contienda, hecho que, aunado a las consecuencias propias de una contienda de tal magnitud, aceleraron el fin del conflicto en 1918, con un continente prácticamente devastado, al menos cuatro imperios desaparecidos (ruso, otomano, austro-húngaro y alemán) y una enorme deuda económica y social.

Soldados británicos heridos en la batalla del Somme - Primera Guerra Mundial
Soldados británicos heridos durante la batalla del Somme, 1916. (Ernesto Brooks, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Guerra Civil Rusa (1917 – 1923)

En medio de uno de los principales conflictos bélicos de Europa, como lo fue la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, y aprovechando el derrumbe que sufrió el Imperio ruso, se estableció un nuevo gobierno a manos de los bolcheviques, quienes a partir de la revolución de octubre de 1917, apoyados por el Ejército Rojo, se enfrentaron a los partidarios a la monarquía y opositores a los soviéticos, agrupados en el denominado Movimiento blanco.

Ambos bandos tuvieron alianzas tanto nacionales como internacionales, el primero por parte de simpatizantes de izquierda y el segundo recibió colaboración de ejércitos foráneos, a manera de intervención.

A la par del conflicto, fueron estableciéndose repúblicas socialistas, las cuales servirían de base, una vez finalizada la confrontación, para la consolidación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la cual llegó a dominar gran parte de Europa Oriental. Vale la pena mencionar que, una vez desmembrada la unión, se han generado numerosos conflictos bélicos actuales, impulsados más que todo por la proclamación de territorios independientes.

Collage  - Guerra Civil Rusa
Collage de acontecimientos de la Guerra Civil Rusa. (Yanachka, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Guerra de Independencia Irlandesa (1919 – 1921)

Otra de las confrontaciones internas surgidas en medio de la Primera Guerra Mundial fue la lucha llevada a cabo por guerrillas irlandesas que fomentaban el establecimiento de la república y emancipación del Reino Unido. El enfrentamiento entre republicanos y fuerzas de seguridad británicas tuvo una importante escalada de violencia entre bando y bando, sobre todo por el carácter sectarista de la contienda, uno de los conflictos religiosos en Europa de tiempos contemporáneos, que dejó un importante saldo de víctimas de creencia católica.

Un acuerdo en mayo de 1921, dispuso la partición de Irlanda y un alto al fuego, afianzado por el Tratado anglo-irlandés de finales de año y la creación, un año después, de la República de Irlanda del Norte.

Quema de Cork - Guerra de Independencia Irlandesa
Quema de Cork, 1920, en el marco de la guerra de independencia irlandesa. (National Library of Ireland, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Guerra Civil Española (1936 – 1939)

Entre los predecesores conflictos de la Segunda Guerra Mundial, durante el período temporal historiográfico llamado entreguerras, se generó en España una serie de confrontaciones políticas, económicas, sociales, religiosas e ideológicas que surgieron a partir de la sublevación militar en contra del gobierno del Frente Popular, que desde 1931 había consolidado la llamada Segunda República, sustituyendo al régimen monárquico.

En esta oportunidad, los bandos estaban conformados, por un lado, por la coalición de partidos republicanos, que recibieron colaboración de México y la Unión Soviética; y el bando sublevado, compuesto principalmente con parte del alto mando militar, monárquicos alfonsinos, carlistas y demás organizaciones políticas que, una vez avanzada la guerra, recibió apoyo de la Alemania nazi, Portugal y de Benito Mussolini, jefe de gobierno en la Italia fascista.

La guerra trajo como consecuencia enormes pérdidas humanas, materiales, una profunda crisis económica y finalmente, política, sobre todo impulsada por la instauración de la dictadura por parte de Francisco Franco, principal figura militar del momento, en un régimen que duró hasta su muerte en 1975, tiempo en el que se llevaron a cabo numerosos crímenes políticos, ideológicos y religiosos y el exilio de miles de partidarios republicanos.

Collage - Guerra Civil Española
Algunas imágenes relacionadas a la Guerra Civil Española. (HominisCon, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945)

Considerada la mayor contienda de la historia, con repercusiones aún en los conflictos en el mundo actual, esta guerra involucró a todas las potencias de aquel entonces, las cuales conformaban tanto el bando de los Aliados (Unión Soviética, Estados Unidos, Reino Unido, China y Francia) como el bando de las potencias del Eje (Imperio del Japón, Italia y Alemania), con operaciones militares que se desplegaron en gran parte de la superficie terrestre y marítima del mundo, midiendo fuerzas en material bélico, tecnológico y de tropas.

El conflicto tuvo consecuencias catastróficas, como bombardeos de gran magnitud en urbes de importancia, el holocausto o genocidio hacia la población judía europea (promovido por el Tercer Reich liderado por Adolf Hitler) y el uso de armamento de tipo nuclear, específicamente, en el uso de sendas bombas atómicas que arrasaron ciudades japonesas como Hiroshima y Nagasaki.

La finalización del conflicto en 1945 tuvo como resultado un aproximado de más de 50 millones de muertes, la derrota del Eje, la consolidación de un orden mundial encabezado por Estados Unidos y la Unión Soviética y otras repercusiones de trascendencia que todavía se perciben en los problemas de Europa en la actualidad, concretamente a nivel geopolítico, institucional y económico.

Desembarco de Normandía - Segunda Guerra Mundial
Desembarco de Normandía, 1944. (National Archives and Records Administration, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Guerra de la antigua Yugoslavia (1991 – 2001)

También denominada Tercera Guerra de los Balcanes, fue una serie de enfrentamientos de tipo  étnico – religioso entre los pueblos de la otrora Yugoslavia que se prolongó por diez años, impulsado también por factores culturales, económicos y políticos generados una vez concluida la Guerra Fría y la posterior caída del comunismo.

Este conflicto interno propició el derrumbe de la República yugoslava en 1992 ante el predominio nacionalista de los territorios que fueron proclamando su autonomía e independencia en aquel entonces, como fueron los casos de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro, que lograron establecerse como repúblicas reconocidas internacionalmente, y otros estados como Kosovo, Macedonia y el sur de Serbia que aún se encuentran entre los conflictos europeos actuales.

Collage - Guerra de la antigua Yugoslavia
Compilación de imágenes tomadas durante la guerra en la antigua Yugoslavia. (Peter Denton, Peter Božič, Paul Katzenberger, Paalso, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Conflicto del Alto Karabaj (1988 – 2020)

Uno de los conflictos que sigue enfrentando a países en guerra actualmente tiene como  escenario principal a Europa Oriental, específicamente a Armenia y Azerbaiyán, en el marco de una disputa histórica generada en contexto de la Unión Soviética y que tuvo su punto de quiebre en la década de los noventa, todo por el control de la región del Alto Karabaj, reconocida internacionalmente de iure como parte de Azerbaiyán pero controlada de facto por la autoproclamada República de Artsaj, de origen armenio.

A la situación política se agrega la latente tensión étnica entre pobladores de ambos países, los cuales han protagonizado enfrentamientos de envergadura para hacerse del dominio del territorio mencionado,  siendo muchas veces mitigados con treguas como el último acuerdo al alto al fuego firmado en 2020 entre ambos contendores con mediación de Rusia. Éste es uno de los conflictos en Europa actuales que se encuentra latente por lo vulnerable de la situación entre ambos países por la posesión del Alto Karabaj.

https://www.youtube.com/watch?v=iscC3IIYaFI
(Memorias de Pez / Youtube).

Crisis ruso-ucraniana (2021 – actualidad)

Desde 2021, ha aumentado la tensión que propicia a uno de los actuales conflictos en la Unión Europea, como es el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, quienes, históricamente, han disputado la adhesión de territorios estratégicos como Crimea (obtenida finalmente por Rusia en 2014) y la región del Dombás, cuyo territorio es asentamiento de dos repúblicas separatistas que han sido reconocidas recientemente por parte de Rusia, como lo es Lugansk y Donetsk.

Esta crisis, uno de los conflictos en Europa actualmente, tuvo en su primer momento como mediador a Bielorrusia, hecho concretado en la firma del Acuerdo de Minsk, el cual ha quedado sin efecto con las operaciones militares de la Federación Rusa sobre Ucrania que, hasta los momentos, han convulsionado a la región.

(BBC News Mundo / Youtube).

Como se pudo evidenciar, las diversas guerras en Europa demuestran que el continente ha estado en sempiterna disputa desde hace siglos, motivada por diversos factores de tipo político, económico, social, religioso y cultural que trajeron como consecuencia confrontaciones de tal trascendencia que todavía siguen teniendo repercusiones en el presente. Hoy, los conflictos en Europa siguen siendo centro de atención del mundo que se encuentra a la expectativa de lo que acontece, lo que refleja la importancia a nivel geopolítico e internacional que tiene esta región.

DEJA UNA RESPUESTA

Deja tu comentario
Escribe tu nombre