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Economía de guerra: definición, medidas, efectos y ejemplos de economía en conflictos armados históricos

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Para hacerle frente a un conflicto armado, el Estado, como principal defensor de los derechos y libertades de sus ciudadanos, se ve en la obligación de empezar a tomar ciertas medidas autocráticas con el fin de garantizar su supervivencia durante y una vez concluida la disputa. De aquí se desprende el hecho de que, durante un estado de economía de guerra, los recursos productivos de los países tengan que ser administrados de una forma más arbitraria.

Las disputas bélicas son fenómenos que traen consigo toda una serie de cambios políticos, económicos y sociales que se desprenden directamente de las condiciones de productivas y de vida que trae consigo el conflicto armado. Una de las acciones que se toman a nivel ejecutivo durante la época de conflicto, es establecer una serie de medidas políticas y económicas muy específicas para afrontar dicha situación conocidas popularmente como economía de guerra.

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¿En qué consiste la economía de guerra?

Para poder tener una idea más precisa de lo que es una economía de guerra y sus principales características como fenómeno social y político, es necesario primero tener una idea más clara de la definición de bélico.

El diccionario de Oxford define bélico como una serie de condiciones y aspectos sociopolíticos que son exclusivas de un conflicto armado. Esto quiere decir que un país que se encuentra sumergido en medio de una situación de extrema tensión que pudiera dar origen a una disputa bélica, se ve obligado a replantear por completo su sistema económico en función al propio conflicto.

La reestructuración y el replanteamiento de los recursos productivos dentro del país son las principales características de la economía de guerra.

Una vez se tiene muy en claro qué es una guerra y cuáles podrían ser las posibles consecuencias sociales, políticas y económicas que deja consigo el establecimiento de un conflicto armado. Entonces se hace un poco más fácil entender la necesidad de implementar la economía de guerra como una estrategia para garantizarle al país un cierto tipo de ventaja estratégica sobre su adversario.

La guerra económica vista como un fenómeno natural dentro de los conflictos armados cuenta con ciertos tipos de características muy específicas entre las cuales podemos mencionar:

El papel del Estado como ente regulador de la economía

La economía de guerra y todo el replanteamiento administrativo de los recursos que esta trae consigo, nos lleva directamente a estudiar cuál es el rol del Estado dentro de la estructura social y política de las naciones.

Ante la posible amenaza de un conflicto armado inminente, el poder legislativo se ve obligado a tomar ciertas medidas autoritarias y a ejercer mayor influencia sobre otros aspectos del entorno económico e industrial del país con la finalidad de minimizar las posibles pérdidas estratégicas que puedan surgir durante el desarrollo de la disputa bélica.  

Replanteamiento de los recursos

Tener una mayor comprensión de qué significa economía de guerra, implica conocer el valor de los recursos dentro de los conflictos armados.

Los alimentos, los recursos energéticos y la capacidad de las industrias para producir tecnologías destinadas al uso bélico son aspectos fundamentales dentro de la economía de guerra, pues los mismos pueden resultar definitivos a la hora de plantear el desarrollo de un conflicto armado.

Estímulos a la población civil

La economía de la Guerra Fría es el mejor ejemplo de cómo la influencia de la opinión pública y su repercusión dentro de la población civil son elementos que pueden llegar a definir el desarrollo de un conflicto armado.

Una parte crucial de la economía de guerra, es encontrar la forma de implementar un modelo económico el cual permita seguir suministrando recursos a la industria bélica sin que esto genere un impacto demasiado grande que afecte negativamente al estilo de vida de la población civil.   

Priorización de la industria bélica

Un conflicto armado plantea una situación política y social extremadamente delicada, en donde la prioridad del poder ejecutiva pasa a ser el diseñar un plan estratégico económico y productivo que les permita contar con cierta ventaja estratégica dentro del conflicto.

Dentro de una economía de guerra, la prioridad siempre será la producción de recursos tecnológicos y alimentos con la finalidad de dotar a las fuerzas armadas de todo lo que necesiten para garantizar la victoria dentro del conflicto armado.

Las medidas que toma el Estado durante un conflicto armado

Históricamente, ya en la economía de la primera guerra mundial se podían evidenciar alguno de los primeros fenómenos industriales y económicos que llevarían a la definición de contienda que tenemos en la actualidad.

La industrialización fue un fenómeno que cambió por completo el panorama social a nivel mundial y dentro de estos cambios debemos incluir el conflicto armado y sus efectos en el mundo. A pesar de que la guerra seguía siendo un asunto de dominio de territorio, los avances tecnológicos de la edad moderna hicieron que este hecho cambiara ligeramente.

Las naciones ya no entraban en conflicto por la mera noción de expandir su dominio político sobre una determinada área. Ahora el acceso a los recursos naturales y las materias primas se convirtieron en la nueva prioridad de los países y una consecuencia de esto fue el surgimiento de la economía de guerra como la conocemos en la actualidad.

Dentro de la doctrina militar, el manejo eficiente de los recursos siempre ha sido un punto de vital importancia a la hora de estructurar las estrategias y protocolos bélicos a seguir para garantizar la victoria dentro del conflicto armado. Pero todo esto cambio de forma radical cuando se empezó a establecer los primeros modelos de economía de guerra en la primera guerra mundial.

En los conflictos armados modernos, en donde la tecnología y la automatización están ganando cada vez más importancia dentro del campo de batalla. Esto ha hecho que dentro de la teoría de la economía de guerra existan ciertas medidas las cuales deben ser implementadas lo más pronto posible.

El Estado como único regulador y estimulador de la actividad económica

Cuando se habla de la economía de guerra, directamente estamos haciendo referencia a un modelo administrativo y productivo en donde el poder ejecutivo se ve en la necesidad de adquirir un rol mucho más activo dentro del desarrollo, planificación y la gestión de todas las actividades relacionadas con la economía.

Incluso una vez concluido el conflicto armado el Estado sigue teniendo un rol extremadamente importante dentro de la sociedad, especialmente a la hora de establecer los principios administrativos que darán origen a la nueva fase productiva del país conocida como economía de posguerra.

Producción de alimentos

Dentro de la definición de economía de guerra que manejamos en la actualidad todo lo relacionado con la producción y administración de los alimentos dentro del país juegan un rol crucial en lo que se refiere a la planificación bélica durante un conflicto armado.

Si bien es lógico suponer que una parte considerable de los alimentos que se produzcan en el país irá destinada a las fuerzas armadas, el Estado también es responsable que la población civil también pueda tener acceso a los alimentos que estos necesiten para seguir siendo productivos.

La producción de recursos bélicos a nivel industrial

En un conflicto armado, la producción de instrumentos y tecnología bélica es algo fundamental para garantizar una ventaja valiosa sobre el enemigo.

La necesidad por armamento y tecnología diseñada específicamente para la guerra llega hasta tal punto que en muchos países la propia industria bélica se convierte en la principal fuente de ingresos. Un buen ejemplo de este principio puede observarse en cómo funciona la economía de la guerra en MGSV.

El rol de la población civil

Dentro de los modelos más clásicos de economía de guerra, el adoctrinamiento y la incentivación de la población civil tiene un carácter decisivo cuando se trata del planteamiento de conflictos bélicos.

Los civiles representan el principal impulsor económico dentro de un sistema tan centralizado como el que tiene que adquirir un país una vez empieza a tener un rol más activo dentro del conflicto armado. 

Los estímulos durante la economía de guerra

Cuando se habla de conflictos bélicos, la parte moral y el interés de la opinión pública son aspectos de vital importancia. Especialmente en una sociedad tan interconectada como la actual.

Para que la economía de guerra resulte un modelo rentable, es necesario implementar un plan de estímulos que sirvan como incentivo tanto para la industria bélica como para la población en general.

Implementación de un plan económico centralizado

Un país inmerso en un conflicto armado, es un Estado que se ve muy limitado en cuanto a su capacidad para realizar transacciones mercantiles con otros países.

Esto hace que muchos analistas políticos vean a la economía de guerra como una oportunidad clave para estimular el desarrollo y crecimiento industrial. Y ciertamente algunos casos particulares como el de Japón y Estados Unidos son fuertes argumentos que refuerzan esta creencia.

Ahorro de los recursos energéticos

El término recursos cuando se habla de economía de guerra tiene un significado mucho más amplio del que la mayoría de nosotros podría llegar a pensar.

Cuando una nación entra en un conflicto armado, el Estado tiene que implementar medidas para sacarle el mayor provecho a los recursos alimentarios, productivos e incluso los energéticos como la electricidad y el combustible fósil.

¿Cómo se establece una economía de guerra dentro de un país?

Si bien algo como un conflicto armado puede cambiar de forma repentina el estilo de vida dentro de un país, esto no es un fenómeno que ocurre por si solo de forma espontánea.

A lo largo de la historia, los conflictos bélicos se han caracterizado por ser hechos que requieren de una planeación y ejecución sumamente meticulosa. En especial cuando dentro del conflicto entren en juego disputas sobre temas como la soberanía y el sistema social que existe dentro de una nación como fue el caso de la economía de la Guerra Federal en Venezuela.

Ciertamente, no se puede ocultar el hecho de que la economía es una actividad fundamental para el desarrollo de un conflicto armado. Por lo tanto, es necesario hacer uso de un enfoque productivo y administrativo con prioridades muy diferentes a las que puede haber durante los tiempos de paz.

Existen algunos criterios claves  que a lo lago de la historia las naciones que han adoptado un esquema productivo e industrial de economía de guerra han tenido que implementar dentro de sus fronteras como por ejemplo:

La industria bélica como una prioridad durante el conflicto armado

Incluso antes de que el propio conflicto bélico tenga lugar, un país que asume el sistema de la economía de guerra como incentivo para impulsar la industria empieza un proceso de reestructuración político y social con el fin de estar preparado el conflicto armado.

Un ejemplo histórico de esta tendencia los planes de economía de posguerra en la segunda guerra mundial que ejecutó el Estado alemán después del ascenso político del Partido Nacionalista Obrero Alemán.

La autocracia como sistema de gobierno

Como hemos visto anteriormente, la economía de guerra es un sistema en donde el Estado tiene que tomar decisiones rápidas para que puedan ser ejecutadas lo antes posible.

Esto hace que en su empeño por reducir el sistema de mando, el poder ejecutivo tienda a absorber muchos más poderes legales con el fin de por tener mayor control sobre las instituciones jurídicas, mercantiles y sobre todo industriales.

La priorización de recursos a los sectores industriales y alimentarios

En un conflicto armado, la escasez de productos y alimentos pueden ser un golpe muy negativo para el Estado sobre todo cuando hablamos del aspecto económico y el social.

Cuando hablamos de una economía de guerra, nos referimos a un sistema donde se debe garantizar una producción constante de herramientas y tecnologías bélicas, así como de alimentos para poder salir adelante una vez concluida la confrontación bélica. 

Implementación de compensaciones económicas como los bonos de guerra

Dentro de la doctrina militar, el significado de desincentivar trae consigo toda una serie de represalias a nivel social y políticas que amenazan con poner en riesgo los propios cimientos del status quo dentro del país.

Por lo tanto, el poder ejecutivo tiene la responsabilidad de implementar sistemas de compensación económica que sirvan para conservar el apoyo dentro de la opinión pública. Una buena forma de incentivar la economía de guerra es a través de un sistema de recompensas como pueden ser los bonos de guerra.

La población civil como principal recurso económico durante el conflicto armado

Si analizamos con detenimiento el caso de los Estados Unidos y el establecimiento de su economía después de la Guerra de Independencia, notaríamos que la opinión pública tuvo un rol importante dentro del desarrollo del conflicto.

Estos hechos contribuyeron a dar forma a lo que hoy en día conocemos como guerra económica. Es decir, un sistema político-mercantil en donde la población civil es el recurso productivo y económico más importante con el que cuenta la nación.

La economía de guerra en la historia

El conflicto armado como fenómeno social y político que trae consigo cambios cruciales dentro de la estructura política,  económico y social de una nación es algo que todos damos por hecho.

Sin embargo, a medida que los conflictos bélicos y las estrategias dentro del campo de batalla fueron evolucionando con la inducción de nuevas tecnologías, la forma de establecer una economía de guerra para garantizar el suministro de recursos tanto a las fuerzas bélicas como civiles también cambio.

Para tener una idea mucho más clara del impacto que tiene la economía de guerra sobre la sociedad moderna, existen tres buenos ejemplos que muestran con precisión el verdadero alcance de las medidas económicas tomadas antes, durante y después del conflicto armado.

Estados Unidos

La economía de guerra en Estados Unidos es un fenómeno clave para entender el desarrollo industrial y económico que llevo a esta nación a convertirse en una de las potencias económicas más grandes dentro del nuevo mundo.

Irónicamente, su ingreso a la segunda guerra mundial era justo lo que el país necesitaba para sacarle el máximo provecho a todo su poderío industrial, especialmente a las empresas enfocadas en la fabricación de vehículos motorizados.

La economía de posguerra en la segunda guerra mundial fue el contexto perfecto para que Estados Unidos se convirtiese en la máxima potencia del globo a raíz de los daños y perjuicios que percibieron los otros países durante el conflicto bélico.

Japón  

Con la llegada del siglo XX, las ambiciones del imperio japonés empezaban a enfocarse en la industrialización como una ventaja táctica sobre el resto de los países de Asia.

A pesar del duro golpe que sufrió Japón después de la segunda guerra mundial, la idea de la industria japonesa como única impulsadora del desarrollo tecnológico y económico del país sigue presente hasta la actualidad.

Corea del Sur

El conflicto armado que se vivió en corea durante los años 50’s, son otro buen ejemplo de la influencia de la economía dentro de los conflictos bélicos modernos.

Las alianzas políticas establecidas por Corea del Sur, fueron de gran ayuda para el diseño y aplicación de un sistema de economía de guerra que ayudó a hacer de esta nación la potencia industrial y tecnológica que todos conocemos.

Independientemente del resultado y la cantidad de bajas que deje un conflicto armado, todos tenemos en claro que a pesar de que la confrontación haya concluido las consecuencias económicas, sociales y políticas de la misma seguirán presentes durante años. Y si nos ponemos a analizar con detenimiento este tema, queda claro que la finalidad de la economía de guerra es prevenir un colapso económico y social dentro del país mediante políticas que estimulen la producción industrial dentro de la nación.

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