Mumia Abu-Jamal, crónicas de un periodista inocente en el corredor de la muerte

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A pesar de las diferentes luchas libradas a lo largo de la historia para lograr una sociedad más justa e igualitaria para todos, el racismo sigue existiendo en pleno siglo XXI. Mumia Abu-Jamal es uno de esos luchadores que nunca se cansó. Desde la libertad o desde el corredor de la muerte, su grito de protesta siempre ha sido el mismo.

Mumia Abu-Jamal  fue un defensor y luchador de los derechos de los afroamericanos desde que era un niño. Muy temprano en su vida experimentó las consecuencias de la discriminación y el odio racial que lo impulsaron a la lucha por la liberación, la justicia y que finalmente lo llevarían al corredor de la muerte, para enfrentar además otras luchas diferentes, la de su propia vida y la de los derechos de los presos.

James Baldwin:
Escritor, poeta y activista por los derechos civiles

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¿Quién es Mumia Abu-Jamal?

La lucha contra la pena de muerte es más grande que yo. La lucha contra el complejo industrial carcelario es más grande que yo, la lucha por la justicia social es más grande que yo. Y estas continuarán después de que me vaya” –Mumia Abu-Jamal.

Crónicas de un periodista inocente: Mumia Abu-Jamal
Mumia Abu-Jamal (Creative Commons CC BY 2.0)

Nace en Filadelfia el 24 de abril de 1954 con el nombre de Wesley Cook, posteriormente tomaría el nombre de Mumia Abu-Jamal. Desde muy joven se involucra en la política y es integrante del nacionalismo negro, movimiento político y social que promueve la identidad afroamericana.

En 1968 un maestro keniano de la escuela secundaria que impartía clases sobre culturas africanas, le pone el nombre de “Mumia”, que significa Príncipe y era un nombre con el que se designaban los anticolonialistas kenianos en su lucha contra los británicos. 

A la edad de 14 años, en 1968,  boicotea un mitin de George Wallace, candidato fascista a la presidencia de Estados Unidos, famoso por la tristemente célebre frase que pronunció el 14 de enero de 1963 con la cual pasó a la historia:

«Segregación ahora y segregación siempre»

Debido a este suceso durante el mitin, un grupo de racistas blancos lo linchan. Abu-Jamal pide ayuda a un policía, pero este se une al linchamiento.

Partido Pantera Negra

La brutal paliza le motiva a ingresar en las filas del partido Pantera Negra, una organización nacionalista negra, socialista y revolucionaria que existió en  Estados Unidos entre los años 1966 y 1982, cuya principal actividad era desafiar la brutalidad policial hacia los afroamericanos.

Abu-Jamal abandona la escuela secundaria Benjamín Franklin y se instala en la sede del partido. De esta forma, a la edad de catorce años ayuda en la formación de la filial del partido Pantera negra de Filadelfia y asume el rol de periodista, encargándose de todo lo concerniente a la comunicación e información. En los años de 1969 y principios de 1970 va a Nueva York y a Oakland trabajando y colaborando con el partido.

Ya en esos años era vigilado por COINTELPRO (Counter Intelligence Program), un programa del FBI cuyo propósito era neutralizar movimientos disidentes dentro de Estados Unidos. El documento fundador de COINTELPRO dirigía a agentes del FBI a «exponer, desbaratar, descarriar, desacreditar o de lo contrario neutralizar» las actividades de estos movimientos disidentes y sus líderes.

Dentro de los movimientos disidentes o subversivos estaban considerados: las organizaciones feministas, movimientos contra la guerra de Vietnam, organizaciones ambientalistas, el Movimiento Indígena Americano (AIM), movimientos independentistas (como los grupos independentistas puertorriqueños), partidos de izquierda y movimientos del Black Power (Martin Luther King, la Nación del Islam y el Partido Pantera Negra), entre otros.

En 1970 decide retirarse del partido debido a los conflictos internos de la organización. Regresa a la escuela secundaria y luego a la universidad de Goddard en Vermont donde permanece muy poco tiempo. Cuando nace su hijo Jamal, en 1971, toma el apellido Abu-Jamal que significa “padre de Jamal” en árabe.

Su carrera como periodista

Posteriormente comienza a trabajar como periodista independiente de radio. En 1975 trabaja en los noticieros. Primero en la WRTI una estación de radio FM pública de la Universidad de Temple y luego en empresas comerciales. Estuvo empleado en la estación de radio WHAT. En 1978 conduce un programa semanal en WCAU-FM. Desde 1979 a 1981 trabaja en WUHY, la Radio Pública Nacional (NPR).

Mumia Abu-Jamal era conocido popularmente como “la voz de los sin voz”. En su labor como periodista siempre estuvo presente la denuncia del racismo y la violencia policíaca en el estado de Pensilvania. También simpatiza con la comunidad MOVE en Powelton Village, una comuna fundada por  Vincent Leaphart (John África) a principios de la década de 1970, cuya ideología se fundamentaba en la teología de la liberación, dominante en las iglesias afroamericanas de esa época, y en el nacionalismo negro.

Los reportajes y entrevistas de Mumia Abu-Jamal incluyeron personajes como Alex Haley, Bob Marley y Julius Erving. También realizó el reportaje sobre el juicio a varios miembros de MOVE (1979-1980) condenados por el asesinato del policía James Ramp. Fue elegido presidente de la Asociación de Filadelfia de Periodistas Negros. Para complementar sus ingresos trabajaba como taxista varias noches a la semana.

Arresto y condena

El día 9 de diciembre de 1981 el policía Daniel Faulkner realiza la detención de Willam Cook, hermano de Abu-Jamal, bajo los cargos de conducir con las luces apagadas por la vía contraria.

Abu-Jamal afirma en sus declaraciones que conducía con su taxi cerca de la escena cuando vio como el policía golpeaba a su hermano con una linterna. En el enfrentamiento Abu-Jamal sale herido con impactos de bala en el pecho. El policía muere de manera instantánea a causa de los disparos en la cara y en la espalda.

Las declaraciones de la policía alegaron que Abu-Jamal disparó a Faulkner. La defensa alegó que Faulkner disparó por la espalda a un tercer individuo que huyó.  Abu-Jamal toca asuntos políticos en el transcurso del juicio y pide repetidamente a la corte que le permita ser representado por el líder de MOVE, John África.

El día 3 de julio de 1982  lo declararon culpable por asesinato y lo sentenciaron a muerte con inyección letal. Desde esa fecha Abu-Jamal vivió en el corredor de la muerte, hablando sobre su situación, escribiendo y siempre declarándose inocente, en una sucesión interminable de apelaciones.

El corredor de la muerte

Sus fechas de ejecución desencadenaban las protestas de activistas negros con pancartas en torno a los tribunales de Filadelfia. Por otra parte los policías se organizaban en apoyo a Faulkner, el agente que resultó muerto. En agosto de 1999, la FOP (Orden Fraternal de Police) aprobó una resolución que llamaba al boicot económico contra todas aquellas personas y empresas que hubieran expresado simpatía por Abu-Jamal.

En 1999, Arnold Beverly (asesino a sueldo) confiesa y firma una declaración jurada donde revela que él mató al policía Faulkner. Según su propia declaración lo contrataron como sicario. El objetivo era eliminar a Faulkner por sus  interferencias en las actividades ilegales (sobornos, corrupción, etc.) de otros policías. Beverly narró con detalle como entró y escapó de la escena del crimen. Uno de los abogados aconsejó a Abu-Jamal no usar ese testimonio por considerarlo poco creíble y falto de valor.

En  mayo de 2001 un nuevo equipo de abogados solicita al tribunal federal retomar la confesión de Arnold Beverly y usarlo como testigo, pero la legislación estadounidense no permite que un acusado de un caso capital, presente pruebas que había descartado un año antes, por lo que esa declaración no tuvo validez ni repercusión en el caso.

Abu-Jamal esperó ser ejecutado entre los años 1982 y 2011. En marzo del 2008 la condena de muerte fue revisada por un tribunal y el 7 de diciembre de 2011 cambiaron la pena a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.

Un juicio y condena racista

Su condena se considera por muchos como el resultado de un prejuicio racista y seguramente de una conspiración policíaca. Las razones para creer esto son varias; por ejemplo nunca se investigó suficientemente a la persona que huyó de la escena del crimen, la defensa nunca tuvo permiso para presentar testigos que resaltaran las cualidades del acusado. El jurado que lo sentenció estaba compuesto solamente por personas blancas y además se acusa al juez del caso, Albert Sabo, de racista que privadamente respaldaba la muerte del condenado.  Por otra parte nunca le realizaron las pruebas balísticas para saber si Abu-Jamal había disparado el arma.

Otros afirman que fue víctima del programa de contrainsurgencia COINTELPRO del FBI cuyo propósito principal era destruir y desestabilizar el partido Panteras Negras sin importar los métodos.  Algunos  casos de Panteras Negras condenados por delitos varios, incluyendo asesinatos, fueron puestos en libertad después que se supo que el FBI ocultó evidencias que los habrían exonerado de las culpas, como en el caso de Geronimo Pratt. Muchos de ellos pasaron treinta años en la cárcel antes de ser liberados,  otros como Fred Hampton, murieron asesinados en extrañas circunstancias.

Repercusión y apoyo internacional

Mumia Abu-Jamal cuenta con el apoyo de actores como Woopy Goldberg, Ed Asner, Danny Glover y muchos otros, más de 500 intelectuales y escritores de toda Europa,  entre los que se encuentran Salman Rushdie y Günter Grass (fallecido en 2015).

Abu-Jamal es motivo de polémica y movilización en muchas partes del mundo por razones variadas: movimientos antiglobalización, movimientos anti pena de muerte, movimiento nacionalista negro.

Existen los que creen en su inocencia y otros que afirman que sin importar su culpabilidad ha debido tener un juicio justo, en igualdad de condiciones que una persona blanca. Algunos también defienden la posición de que no es posible que las penas sean más severas cuando matan a un policía que cuando matan a un ciudadano común. 

En todos esos esos años, desde el corredor de la muerte, escribe varios libros: Queremos libertad, Desde la galería de la muerte, Brota la vida y muchos otros. Continúa su labor convirtiéndose en un símbolo de lucha por la justicia y por un trato digno para todos los prisioneros del mundo.

 “En prisión, nuevas reglas rigen la medicina y la atención médica. Aquí el dinero manda. Las personas enfermas son prácticamente ignoradas. Esto puede parecer severo, pero les aseguro que la realidad es aún más severa.” –Mumia Abu-Jamal.

A Mumia Abu-Jamal lo exoneraron de la condena a muerte, sin embargo, el sistema siguió tratando de matarlo. Gravemente enfermo de hepatitis ha enfrentado la indiferencia y la falta de atención médica por muchos años dentro de la cárcel, en una violación fundamental y permanente a los derechos humanos.

La obra de Mumia Abu-Jamal

En el corredor de la muerte continúa con su trabajo periodístico y de comunicación, escribe varios libros y publicaciones, entre ellas «Periodismo en el infierno», que Reporteros sin Fronteras hace público. Algunas de sus obras son:

  • (2017) ¿Han importado alguna vez las vidas de los negros?
  • (2015) Escribiendo en la pared: Escritos seleccionados de la prisión de Mumia Abu-Jamal.
  • (2009) Abogados de la cárcel: Prisioneros defendiendo prisioneros contra los Estados Unidos. The U.S.A].
  • (2008) Queremos libertad: Una vida en los Panteras Negras.
  • (2003) La fe de nuestros padres: Un examen de la vida espiritual de los africanos y afroamericanos.
  • (2000) Todo censurado.
  • (1997) Reflexiones de un preso de conciencia.
  • (1996) En vivo desde el corredor de la muerte.

La historia está llena de episodios de injusticia y crueldad a causa del racismo. Los movimientos libertarios con frecuencia han sido atacados, enfrentados y en algunos casos exterminados, a veces con métodos “legales”. En Estados Unidos Nelson Mandela estaba en la lista de terroristas por luchar contra el sistema de segregación racial en Sudáfrica y solo hasta el 2008 fue sacado de ella. Los métodos usados internamente para luchar contra casos como el de Mumia Abu-Jamal han sido en ocasiones menos evidentes, pero también efectivos. Este hombre, aún hoy en día, después de 39 años, permanece en prisión, enfermo, luchando e insistiendo por su inocencia.

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