El gympie gympie, la “planta suicida” de la selva tropical australiana

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Las plantas son organismos vivos que habitan prácticamente en todos los ecosistemas del planeta. Sus formas son muy diversas y, en ocasiones, hermosas y complejas. Otras veces pueden llegar a ser realmente peligrosas y atemorizantes, como es el caso del gympie gympie, una de las plantas más mortíferas del mundo.

El gympie gympie es una planta de llamativos frutos, textura suave y tentadora, que hace que todo tipo de seres vivos caigan en su terrible trampa, incluyendo al ser humano, que se puede sentir atraído a explorar su delicada superficie.

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La identificaron por primera vez los trabajadores de las minas en la década de 1860. La llamaron “arbusto Gympie” en alusión a la ciudad australiana Gympie. La especie se conoce también como Dendrocnide moroides, gimpi gimpi, yimpi yimpi, árbol del dolor o el aguijón del suicidio.

La fina capa de pelos que la recubre, al entrar en contacto con la piel, produce una picadura insoportablemente dolorosa y muy tóxica, que tiene un efecto que puede durar días, meses e incluso varios años. La experiencia es tan dolorosa que ha ocasionado el suicidio de personas que no han podido tolerarla, es por eso que es conocida como el aguijón del suicidio.

El gympie gympie vive en la selva tropical

El gympie gympie es nativo de las selvas tropicales de Australia (Norte y este). Se encuentra en  Nueva Gales del Sur y sobre todo al sur de Queensland hasta la península de Cape York. Es muy común en Atherton Tablelands y se ha visto también en Indonesia.

Un hermoso aspecto puede ser la trampa perfecta

gympie gympie - Queensland
Gympie gympie del extremo norte de Queensland (Rainer Wunderlich, CC BY-SA 3.0 / Wikimedia Commons)

Esta planta de aspecto inofensivo y hermoso pertenece a la familia de las ortigas y forma parte de las cuatro especies en Australia de arbustos o árboles que pican, aunque está considerada como la más dolorosa y la más peligrosa de su género. 

El gympie-gympie tiene una pelusa suave que recubre toda la planta, incluyendo sus frutos. Puede medir 3 metros de altura. Produce flores y unos frutos llamativos de color púrpura o rojo intenso que atraen todo tipo de especies de la selva australiana. Sus hojas en forma de corazón llegan a medir 60 centímetros de ancho. Sus pelos son huecos con una punta de sílice y filosos como una aguja.

Gympie gympie, el veneno de la planta suicida

Esta increíble planta guarda algunos misterios. No se conoce con certeza como es la reacción química que origina el bulbo o punta del pelo, pero se sabe que es increíblemente estable y las muestras secas centenarias aún pueden causar estragos en los seres vivos.

La moroidina es el compuesto activo del gympie gympie. Las puntas de sílice de cada uno de los pelos que la recubren, al más leve contacto con la piel, se rompen e inyectan su poderosa toxina causando un dolor insoportable que puede durar días o años. La zona que entra en contacto con el gympie gympie queda lesionada formándose pequeñas manchas rojas que finalmente se unen y forman una masa hinchada y roja. La potente neurotóxina causa daños en el sistema nervioso central.

Como sistema de defensa ante un posible acercamiento, el gympie gympie libera el aguijón. Es por esto que el solo hecho de estar cerca de la planta es muy peligroso, pues los finos pelos que posee se desprenden y flotan en el aire, causando serios problemas en el sistema respiratorio, hemorragias nasales y estornudos intensos.

Este veneno es suficientemente poderoso como para matar animales (caballos, perros, etc.) y humanos que hayan entrado en contacto con él. Parte de los síntomas son fuertes dolores en las articulaciones, inflamación del cuerpo y un malestar que crece hasta provocar el shock o la muerte. Todo dependerá de la magnitud de la zona afectada, quizás un pelo no haga daño, pero mil de ellos puede llegar a ser realmente insoportable.

Relatos de sufrimiento y dolor

Se sabe que cientos de personas han muerto debido al contacto con la planta, aunque muchos de ellos han decidido quitarse la vida para no seguir soportando el dolor. Aun así, gracias a un grupo de sobrevivientes se conoce algo más sobre su destructivo efecto. Las víctimas dicen que el dolor producido es tan fuerte como ser quemado vivo y rociado con ácido al mismo tiempo. También se ha comparado con el dolor de la picadura de cientos de avispas. La terrible sensación aparece de inmediato y llega a su punto máximo 30 minutos después del contacto. Puede durar unos días o más de una década.

Las víctimas

Algunas historias que cuentan las experiencias de las personas que pasaron por esto, datan de cientos de años atrás. Se sabe de soldados que estando en la selva australiana acabaron con su vida por estar contacto con esta planta y no soportar el dolor. También muchos animales de la zona mueren por esta causa, ya que el fruto que produce la planta atrae a numerosas especies.

Uno de las primeras historias conocidas fue en 1866 cuando el topógrafo  AC Macmillan estaba inspeccionado el norte de Queensland. El relato cuenta que su caballo estuvo en contacto con la planta y murió dos horas después. Se conocen historias de caballos corriendo por los acantilados para acabar con su dolor.

Otra víctima fue Cyril Bromley. Él cayó sobre el gympie gympie durante un entrenamiento militar durante la Segunda Guerra Mundial. Contaba que el dolor era tan fuerte que perdió la razón y tuvieron que atarlo a la cama durante tres semanas en el hospital donde fue atendido.

En la actualidad, topógrafos y otros profesionales que deben exponerse en estos ambientes usan equipamiento especial como guantes y respiradores para protegerse de la planta.

No existen antídotos, pero algo se puede hacer

No existe ningún antídoto. El Dr. Hugh Spencer, perteneciente a la Estación de Investigación Tropical Cape Tribulation, desaconseja frotar la piel pues esto hace que los finos pelos se partan dificultando aún más su remoción.

También está indicado tratar la zona afectada con una solución de ácido hidroclórico y luego aplicar una depilación con cera caliente para tratar de remover tantos pelos como sean posibles. Esta tarea resulta realmente difícil debido a que son muy finos y pequeños.

Gympie gympie, ¿alimento o arma biológica?

A pesar de todo lo dicho, existen animales inmunes a su veneno e incluso se alimentan de la planta. Uno de ellos es el escarabajo crisomélido que come de sus hojas durante la noche. El Ualabí, un marsupial de mediana estatura que habita en esa parte de Australia también es inmune a la planta.

En el año 1968 se conoció el desmedido interés del ejército británico sobre esta planta y sus posibles efectos. Algunas pistas indican que la idea era desarrollar un arma de guerra biológica con la neurotoxina. Los indicios sobre estos estudios los borraron y no quedó evidencia, pues este tipo de armas están prohibidas desde que terminó la Primera Guerra Mundial, según el Protocolo de Ginebra de 1925.

Las plantas, a pesar de ser aparentemente inofensivas, silenciosas y tranquilas, tienen un lenguaje  imperceptible al ser humano y un sistema de defensa que en ocasiones puede resultar mortal. El gympie gympie es un ejemplo de esto, la acción de su veneno todavía guarda sus misterios y ha sido la causa de la muerte de muchos hombres y animales, y el sufrimiento de otros durante años.

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