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Algoritmos cotidianos: tipos y ejemplos de algoritmos cualitativos de la vida diaria, cortos y sencillos

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Los algoritmos cotidianos nos rodean, no es solo un tema de computadoras. Están en la receta de nuestro pastel favorito, en las ecuaciones de la tarea de matemática, en el modo de tender la cama y en internet cuando buscamos la página del banco. Los algoritmos cualitativos influyen en nuestras acciones y decisiones y son innumerables los ejemplos que encontramos en nuestra vida diaria, desde las cosas más simples y automáticas, hasta en nuestras decisiones más complejas.

Aunque se trate de un término mayormente utilizado en la informática, en asuntos de tecnología e inteligencia artificial, los algoritmos no se limitan exclusivamente al uso de computadoras, y aunque conscientemente no nos demos cuenta los utilizamos para resolver desde problemas matemáticos y hasta actividades simples de la vida cotidiana, como servirnos un café. Veamos de qué se trata el tema de los algoritmos cotidianos o algoritmos cualitativos, viendo además algunos ejemplos de algoritmos de la vida diaria.

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¿Qué son algoritmos cotidianos?

Los algoritmos en la vida cotidiana son básicamente una serie de instrucciones secuenciales, una tras otra, que nos facilita la realización de acciones y programas. Con ellos se pueden describir actividades ordinarias del día a día, como por ejemplo los pasos de una receta para hacer un huevo frito ó como cepillarnos los dientes. 

Pero el algoritmo de actividades diarias también es aprovechado para diversos rubros y en las ciencias a través de procedimientos lógicos en función de resolver un problema, que puede tratarse desde una simple suma de dos más dos, hasta cálculos sumamente complejos.

No obstante, el tema que nos interesa es el de nuestra interacción diaria con los algoritmos fáciles, puesto que cada acción de nuestra vida implica una secuencia de pasos o instrucciones. Cuando preparamos el desayuno, cuando vamos camino al trabajo o al enviar un correo electrónico.

Un ejemplo común son los manuales de usuario, reflejan algoritmos para el uso de equipos o la construcción de un mueble, otro ejemplo son las instrucciones que da el dueño de una empresa a sus trabajadores para realizar ciertas labores. Cómo elaborar una receta, instrucciones para participar en un juego de mesa o las direcciones de mapas virtuales son también algoritmos.

Características de los algoritmos

Este conjunto de instrucciones y pasos son considerados algoritmo cuando cumplen ciertas características, por ejemplo los algoritmos tienen un principio y un fin y presentan una lista de pasos que llevan sistemáticamente a la solución de un problema.

  • Los algoritmos deben proponer pasos consecutivos, deben conservar una lógica de proceso que se debe cumplir al pie de la letra para que el resultado sea efectivo.
  • Debe contener elementos optimizados, es decir que todo el procedimiento o pasos de la actividad sean necesarios o por lo menos realizados para alcanzar el objetivo.
  • Y especialmente el algoritmo debe contener claridad tanto en sus elementos de entrada, desarrollo y salida. 

Ventajas de los algoritmos cotidianos

Los ingenieros de la informática diseñan e implementan algoritmos para lograr que los trabajos sean más fáciles y rápidos de realizar, ellos clasifican infinidad de datos con el objeto de llegar a la información efectivamente; pero son muchas las maneras en la que ayudan a resolver problemas complejos en la cotidianidad y muchos los ejemplos de algoritmos en informática.

Entre los ejemplos de la informática en la vida cotidiana tenemos el seguimiento de la puntuación de un videojuego o indagar cuáles asientos en un tren o avión están ocupados. Encontrar archivos concretos en la computadora, posicionar un GPS para indicar un lugar o hacer un listado de resultados de motores de búsqueda, son actividades cotidianas en las que se emplea la informática.

Los algoritmos cotidianos nos ofrecen una lista de ventajas en la organización de procesos, por ejemplo llevar una secuencia lógica de nuestras actividades nos evita posibles errores, y a su vez nos garantiza la resolución eficaz de problemas.

Tipos de algoritmos

Por su naturaleza los algoritmos cotidianos son relacionados a varios tipos de algoritmos generales, y aunque existe un amplio repertorio de ellos, algunos muchos más complejos y que son aprovechados en informativa, mercadotecnia, en la industria para la realización de evaluaciones, perfiles, etc; nos dedicaremos a mencionar los más simples y cercanos al tema que nos interesa. Algunos tipos de algoritmos y ejemplos:

Algoritmos cualitativos 

En estos se ubican elementos o acciones verbales y están relacionadas a las indicaciones que se hacen de manera verbal. Uno de los ejemplos de algoritmos básicos es el caso de una receta de buñuelos o los pasos para elaborar una artesanía.

Algoritmos cuantitativos

Inversos a los cualitativos, abarca elementos numéricos, por ello se utiliza en las matemáticas para hacer cálculos. Un ejemplo de algoritmo cuantitativo es el procedimiento para hallar la raíz cuadrada o resolver una ecuación.

Algoritmo computacional

Se hacen desde una computadora; muchos son bastantes complejos y pueden ser algoritmos cuantitativos que se optimizan.

Algoritmo no computacional  

Estos algoritmos que no requieren de dispositivos para ser realizados y están más relacionados a lo qué es un algoritmo cualitativo o cotidiano; como por ejemplo, la programación de un televisor.

8 ejemplos de algoritmos cotidianos

Muchos aseguran que estamos en la era de los algoritmos, están en todos lados, principalmente en las redes sociales e influyen sin remedio en nuestras acciones y decisiones. Son innumerables los ejemplos que encontramos en nuestra vida cotidiana, desde las cosas más simples y automáticas, hasta en nuestras decisiones más complejas. La buena noticia es que nos facilitan las cosas y lo mejor es que podemos adaptarlos a nuestras necesidades y predilecciones. 

A continuación algunos ejemplos de algoritmos sencillos que repetimos en la vida diaria, a veces, sin darnos cuenta y quizás nunca te habías detenido a analizar.

1. Algoritmo para enviar un correo electrónico

Uno de los ejemplos de algoritmos convencionales y más frecuentes hoy en día, todos en el trabajo, casa o escuela tenemos acceso a la web y a la comunicación virtual

  1. Encender la computadora.
  2. Abrir el navegador.
  3. Buscar tu página de mensajería.
  4. Ingresar usuario y contraseña.
  5. Pulsar la opción de Nuevo Mensaje.
  6. Escribir el mensaje.
  7. Agregar nombre o dirección del destinatario.
  8. Pulsar Enviar.

2. Algoritmo para freír un huevo

Una de las recetas más sencillas y básicas a la hora de cocinar. Es una actividad que hasta un niño bajo supervisión puede realizar sin mayores inconvenientes.

  1. Abrir la nevera.
  2. Tomar un huevo crudo.
  3. Agarrar el sartén.
  4. Colocar aceite en el sartén.
  5. Encender el fuego.
  6. Poner la sartén sobre el fuego.
  7. Esperar que se caliente el aceite.
  8. Romper la cascara del huevo.
  9. Poner la clara y la yema en el sartén.
  10. Esperar que el huevo se fría.
  11. Sacar el huevo de la sartén.
  12. Servir el huevo en el plato.

3. Algoritmo para encender la televisión

Es una de las actividades cotidianas que puede ser celebrada por niños y adultos a cualquier hora del día. Este es uno de los más frecuentes ejemplos de algoritmo en la vida diaria.

  1. Ubicarse frente al televisor.
  2. Agarrar el control de la tv.
  3. Presionar el botón de Encender o Power.
  4. Sintonizar un canal o elegir una programación.
  5. Graduar el volumen deseado.
  6. Sentarse frente al televisor con atención.

4. Algoritmo para cargar un teléfono móvil

Esta es una de las acciones que hacemos casi automáticamente y que no implica mayor deliberación para realizarla.

  1. Tener a mano el cargador del teléfono celular.
  2. Tomar el teléfono celular descargado.
  3. Conectar el cargador al pin de carga del teléfono.
  4. Conectar el cable cargador al enchufe de corriente eléctrica.
  5. Esperar a que cargue en un lugar seguro.
  6. Desconectar el cable de enchufe y el teléfono una vez halla alcanzado la carga deseada.

5. Algoritmo para apagar la computadora

Así como los teléfonos celulares, las computadoras son otros de los dispositivo electrónicos que utilizamos diariamente para trabajar o entretenernos, dicha instrucción es válida para computadoras caseras, portátiles o de oficina. Se hace otros de los más repetidos ejemplos de algoritmos de la vida cotidiana, también uno de los ejemplos de algoritmos cortos ya que solo requiere del seguimiento de cinco pasos.

  1. Dar clic en el icono INICIO.
  2. Dar clic en el icono APAGAR.
  3. Esperar que se apague completamente.
  4. Desconectar los cables del enchufe.
  5. Tapar la computadora o guardarla.

6. Algoritmo para conducir un auto

Esta actividad si exige un poco más de conocimiento y atención, además de permisos legales para realizarla en algunos países con seguridad. Preferiblemente debe ser realizada por un adulto con licencia para conducir aprobada.

  1. Ingresar al auto en el asiento frente al volante.
  2. Introducir las llaves en el switch de encendido o arranque.
  3. Girar la llave dentro del switch y encender el motor.
  4. Mover la palanca de comando “drive” del carro.
  5. Desactivar el freno de emergencia.
  6. Acelerar y avanzar el carro.
  7. Dirigirse a un destino o lugar específico.

7. Algoritmo para lavarse las manos

Otro de los ejemplos de algoritmos cualitativos se ha convertido en hábito en los últimos años a causa de la pandemia, sin embargo, es una práctica de higiene que se realiza antes de sentarse a comer o después de acudir al baño.

  1. Abrir el grifo de agua.
  2. Mojarse las manos.
  3. Aplicarse jabón.
  4. Enjuagarse las manos.
  5. Cerrar el grifo de agua.
  6. Secarse las manos con papel o toalla.
  7. Exponer las manos a corriente de aire caliente.

 8. Algoritmo para cambiar la llanta de un auto.

Aunque se trate de una actividad sencilla, requiere habilidad física para realizarla de manera efectiva.

  1. Levantar el auto con un gato hidráulico del lado de la llanta dañada.
  2. Soltar y sacar los pernos de la llanta.
  3. Retirar la llanta deteriorada o desinflada.
  4. Colocar el neumático de repuesto.
  5. Colocar y apretar de nuevo los pernos.
  6. Bajar y retirar el gato.

Todos nos sentimos identificados con estos algoritmos cotidianos y para ser francos hasta ahora no pensábamos que necesitábamos un manual lógico de instrucciones para celebrarlo, pero ya que lo tenemos, podemos pensar que seguir conscientemente estas instrucciones, nos harían la actividad mucho más fácil, rápida y eficiente. No es mala idea asumir los algoritmos cualitativos como metodología en nuestra cotidianidad, pues resulta una buena herramienta para organizar y poner en prácticas nuestras ideas y resolver asuntos simples que por momentos nos quitan innecesariamente tiempo y tranquilidad.

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