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Campañas militares: antecedentes, regiones e imágenes de las principales operaciones militares de guerra

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Las campañas militares u operaciones militares, desde el principio de los tiempos, han sido movimientos estratégicos importantes, de larga duración, y pueden convertirse en grandes guerras en pro de la libertad o del dominio.

Las campañas militares, también conocidas como operaciones militares, son varios procesos o planes que se elaboran con la idea de lograr un objetivo particular; generalmente dentro de limitaciones geográficas y temporales. Esto ha existido desde la Antigua Roma, y se ha extendido por muchos siglos en la historia, es por ello que en esta entrada haremos un recorrido por las principales y más importantes expediciones militares con corrientes libertadoras y conquistadoras del mundo. 

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La Conquista de Alejandro Magno 

En el año 334 a.C tuvo lugar una de las conquistas más glorificadas en la historia de la humanidad. En ese tiempo, con un ejército pequeño Alejandro III de Macedonia, conocido como Alejandro Magno logró conquistar casi todo el mundo y los terrenos que se habían conocido; su poder se extendió desde Grecia a Egipto, y desde China, hasta la India y Pakistán.

Batalla de Gaugamela librada por Alejandro Magno (Luis García, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Con sus hombres, Alejandro el Grande, un líder de operaciones militares, venció a los persas en el Gránico, en Issus y también en Gaugamela. Luego logró tomar el poder en Pir-Sar y cruzó desiertos, mares y montañas (como la cordillera del HinduKush en Asia) para poder echar raíces de su Imperio. Las campañas militares del emperador fueron pensadas con logística y diplomacia e hizo que la cultura helénica se mantuviese durante siglos; de hecho, varios de sus pensamientos estrategas se siguen estudiando en la actualidad, pese a que no logró conquistar Europa y Cartago.

La Batalla de Cannas

La Batalla de Cannas (218-203 a. C.) también es conocida como la Campaña Militar del general cartaginés (Túnez) Aníbal Barca en Italia, quien luchó contra el ejército de Roma aún en desventaja de hombres, y se llevó el reconocimiento por hacer una de las conquistas más gloriosas de la historia. 

Mapa estratégico de la Batalla de Cannas (DaniDF1995, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

A pesar de que fue abandonado por Cartago en la segunda Guerra Púnica, Aníbal pudo mantenerse firme en la lucha durante al menos tres años en los que se enfrentó a terrenos y ataques difíciles; sin embargo, atravesó con todo su ejército los insuperables Alpes y llegaron a Italia con una ofensiva destacada, y puso en marcha sus campañas militares maniobrando desde la lejanía, pero logró pisar el territorio de los romanos.  

Esta es una de las operaciones militares que más se le asemeja a la hazaña de Alejandro Magno porque, Aníbal, junto a su hermano Asdrúbal, cubrió el flanco izquierdo cartaginés con ayuda de su caballería española y gala, para lanzarse sobre los europeos, que estaban repletos de  armas y armaduras de los legionarios romanos derrotados. No obstante, la formación de media luna que cubrió los extremos fue un factor clave en el triunfo sobre Roma. 

La Batalla de Zama 

Continuando con las Guerras Púnicas como un antecedente de campaña de guerra, nos situamos en el año 202 a. C., cuando se dio la Batalla de Zama. Esta guerra fue el momento decisivo, para saber ver triunfar o caer de una vez por todas a  Roma o Cartago; Aníbal seguía al mando y ahora el contrincante era Publio Cornelio Escipión (o Escipión el Africano) y sus hombres. 

Estrategia de ambos bandos en la Batalla de Zama (Antonio J. Soler Sánchez (RedTony). Vectorization: Chabacano, CC BY 2.5, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

En la Batalla de Zama, Aníbal contaba con un ejército vasto de hombres y elefantes, pero estos perdieron el control cuando ambos bandos sonaron las trompetas para dar inicio a la guerra. Esto hizo que los elefantes dieran marcha atrás despavoridos y deshizo el ala izquierda de las tropas, al tiempo que el ala derecha aprovechó para atacar a los hombres de Escipión. La confrontación se dio poco a poco, pero fue un hecho sangriento, y el ejército de Aníbal fue disminuyendo y quedando en desventaja contra los hombres de Roma, quienes hicieron frente pese a sus elefantes descontrolados.

Esta guerra mostró la disciplina y organización de los romanos, y la superioridad en cuanto a su artillería, que terminó siendo mejor que la de los hombres de Aníbal. Cartago fue eliminada y, seguidamente, Roma tuvo su camino libre para conquistar Macedonia y Grecia, Galia y Germania (centro-norte de Europa); de esta manera pudo edificar uno de los imperios más potentes del mundo antiguo.

La Guerra de Granada 

Cuando los reyes españoles, Fernando e Isabel, ya no querían seguir permitiendo el reinado independiente de los musulmanes (llamados moros) en Granada, enfocaron sus recursos en la creación de una campaña militar que diera fin al dominio de los moros. Estos antecedentes de la guerra con España muestra cómo las ideas políticas y militares se afianzaron para tener el apoyo de sus súbditos castellanos y, por su parte, Gonzalo Fernández de Córdoba, el “Gran Capitán”, fue el encargado de proyectar sus operaciones militares con el desarrollo de las tácticas, el entrenamiento y la organización, para preparar a la infantería española frente de la Guerra de Granada (1481-1492).

La lucha territorial de la corona española y los moros (Té y kriptonita based on Image:Iberian Peninsula base map.svg created by Redtony, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Fernández de Córdoba hizo que el ejército español fuese casi intocable por más de 150 años, y en la Guerra de Granada, los hombres de los Reyes Católicos intervinieron a los moros del gobierno independiente de Boabdil, quien luchó contra los castellanos sin suerte alguna. Tras la derrota les dieron la opción de la libre religión, aunque también se dieron conversiones forzadas al catolicismo. Sin embargo, entre 1499 y 1500 los musulmanes se rebelaron y fueron derrotados; esta vez tuvieron dos opciones: convertirse o ser desterrados, y eso se tradujo en la expulsión de más de mil musulmanes. 

La conquista del Imperio Azteca

Entre 1519 y 1521, la corona española también estaba buscando otros terrenos que colonizar y convertir al catolicismo, y llegaron a México donde se dio la batalla de Tenochtitlán, que resultó en la victoria de  España. Fue Hernán Cortés el encargado de llevar a cabo esta misión asignada por los Reyes Católicos; debía enfrentarse a los aztecas, quienes tenían sus propias reglas, su propia religión y formas de comunicación. Por su puesto, fueron despojados de todo eso, quedaron muchas vidas en el terreno y debieron aceptar una nueva forma de vivir, de creer y de comunicarse. 

La ruta de Cortés para la toma de Tenochtitlán (historicair 23:08, 9 September 2007 (UTC), CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Cortés invadió la tierra azteca en 1519, llegó a Tabasco, donde después de dominar a los residentes, contó con alguno de ellos como aliados para llegar a “la tierra prometida”, que era Tenochtitlán. Ahí fue recibido por Moctezuma II, el líder de los aztecas, pero Cortés no estaba dispuesto a dialogar, sino a conquistar, pues el territorio ya había sido visto por España, y debía ser colonizado. Así fue como el pueblo azteca cayó ante los saqueos, disturbios y enfrentamientos. 

La Guerra de los 30 años

Seguidamente, otra de las regiones donde se desarrollaron campañas militares fue en Europa, donde entre los años 1618-1648 se desarrollaron varios conflictos por rivalidades religiosas, por dinastías, comercios y territorios. En esos 30 años, las campañas y operaciones militares causaron devastación en la mayor parte de Europa, y cuando llegó a su fin con el Tratado de Westfalia, que estableció los estados soberanos, pero el mapa de la región tuvo cambios irrevocables. 

El mapa de Europa tras la Guerra de los 30 años (Autor desconocido, CC BY SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

El inicio de la guerra se dio cuando el Fernando II, quien fungía como rey de Bohemia, intentó imponer el absolutismo católico romano en sus dominios; esto no fue visto con buenos ojos por los nobles protestantes de Bohemia y Austria, así que se pusieron en su contra, pero Fernando II ganó después de una lucha de cinco años. De este modo, los conflictos en la región se extendieron hasta 1625, cuando el rey Cristián IV de Dinamarca quiso ganar terreno por parte de Alemania para llenar el vacío de las provincias bálticas suecas, pero fue derrotado.

En contraste el Tratado de Lübeck, en 1629, hizo que Dinamarca dejara de ser potencia europea; pero en  Suecia, Gustav II Adolf, tras finalizar una guerra de cuatro años con Polonia, invadió Alemania y puso de su lado a varios príncipes alemanes para su causa anticatólica romana y anti-imperial. A través de los años, los conflictos se esparcieron por Rusia, Países Bajos y España, y todo se desarrolló en las principales ciudades de Alemania. Pero esto supuso un caos, porque no todos los hombres fueron militares, sino mercenarios, así que iban robando y destruyendo a su paso. 

Las batallas del Ejército del Estado Pontificio

El nombre de las campañas militares que sucedieron entre el Siglo XI y el año 1870, se conoce como Batallas del Ejército del Estado Pontificio, que fueron aquellas movidas estratégicas o la serie de campañas militares impulsadas por el Papa. En esos largos años de guerras en nombre de Dios, quienes fueron líderes de la Iglesia Católica tenían autoridad espiritual y poder político-militar palpable, al igual que otros gobernantes, por eso eran conocidos como los Estados Pontificios, los cuales tenían presencia en problemas geopolíticos y en negociaciones de otras coaliciones.

Mapa del movimiento militar del Ejército del Estado Pontificio (Digital Library Real Academia de la Historia, Dominio público, Europeana / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Los hombres de Dios o los Papas, también estuvieron a cargo de guerras y tratados políticos con los príncipes y reyes europeos de esa época. Dicho esto, el Ejército del Estado Pontificio se enfrentó a batallas de países como Alemania y Francia, y también se alió con los austriacos para defender las tierras italianas. Las batallas encabezadas por la figura del Papa empezaron aproximadamente en 1081 (ataque de los alemanes a Roma) y se extendieron hasta 1870 con la invasión del ejército italiano que logró la unificación y la disolución del Ejército del Estado Pontificio. 

Vale acotar que la Iglesia Católica dejó atrás los años de guerra y muerte, y declaró su oposición a los actos bélicos; se encargó de promover el respeto a la vida a pesar de que en el pasado se libraron batallas en nombre de Dios.

Campañas napoleónicas

Desde 1799, empezaron las campañas militares de Napoleón Bonaparte en Francia. Fueron una serie de guerras que Francia libró contra distintas alianzas de potencias europeas, al tiempo de Napoleón deseaba imponerse como una supremacía ante los intentos externos de hacer flaquear a Francia. En primer lugar, Bonaparte obtuvo la victoria sobre Austria en la batalla de Marengo (1800), luego llegó el triunfo en las batallas de Ulm y Austerlitz, en el año 1805.

La Batalla de Waterloo ilustrada en óleo sobre lienzo (1895) – (Poniol, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Seguidamente, Napoleón le dio la victoria a Francia en las batallas de Jena y Auerstedt (1806) y Friedland (1807) contra una alianza entre los países de Rusia, Austria y Prusia. Asimismo, sus habilidades como negociador y diplomático en los Tratados de Tilsit y Schönbrunn, en 1807 y 1809, respectivamente, que le dieron la mayor parte de Europa desde el Canal de la Mancha hasta la frontera rusa como parte de territorio controlado por Francia. Bonaparte movió a su ejército de forma ágil y eficaz, y dejó a las tropas enemigas sin efecto o, en el peor de los casos, se veían obligadas a cantar la retirada. Esto hizo que Napoleón ganara más terreno y amasara tropas fuertes y numerosas. 

Finalmente, las operaciones militares napoleónicas llegaron a su fin en 1815, cuando Austria, Rusia, Prusia e Inglaterra se aliaron para la Campaña de Waterloo, que vio a un Napoleón incapaz de hacer frente a los ejércitos de los aliados. Esto condujo a su segunda abdicación y fue llevado al exilio.

Campañas de Miguel Hidalgo

En esta lista de operaciones militares, anexamos las campañas militares de Miguel Hidalgo, que empezaron en el año 1810. Miguel Hidalgo fue un sacerdote católico romano, que también fungió como líder revolucionario, y por eso es conocido como “el padre de la independencia mexicana”. La historia de estas campañas militares de 1810 a 1820, tiene lugar en el pueblo de Dolores, donde él era párroco y se aseguró de que las autoridades españolas lo tuviesen en la mira.

La ruta de Hidalgo tras el «Grito de Dolores» (Yavidaxiu, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

En el año 1808, cuando España fue invadida por los franceses y el rey Fernando VII fue obligado a dejar el trono, los militares españoles en México no querían movilizarse en su contraen, pero muchos mexicanos formaron sociedades secretas para apoyar al rey o para pedir la independencia de España, pero pronto fueron descubiertas. Hidalgo transitaba por esos caminos, así que actuó con rapidez para sonar la campana de la iglesia el 16 de septiembre de 1810, así llamó a los feligreses a la revolución contra los españoles; este hecho se conoció como “El Grito de Dolores”.

Pero esta campaña militar de Hidalgo no se quedó en el pequeño pueblo, sino que se convirtió en una guerra social, económica e independentista. Indios y mestizos marcharon con Miguel Hidalgo desde Dolores hasta el oeste de la Ciudad de México, con el estandarte de la Virgen de Guadalupe. Hidalgo luego fue capturado, excomulgado y ejecutado por rebeldía.

Expedición de Manuel Belgrano

Ahora, seguimos con un resumen de las campañas militares de Manuel Belgrano, quien fue el político y militar argentino considerado como uno de los facilitadores de la libertad de Argentina al participar en las Guerras de Independencia Argentina y, además, creó la bandera argentina que sigue vigente en la actualidad. 

La estrategia de Belgrano para llegar a Paraguay (Anibalcesar01, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Por otro lado, participó en varias expediciones y campañas militares argentinas durante estas batallas; una de ellas fue la invasión fallida británica al Virreinato del Río de la Plata (1806-1807) y luego, fue enviado en 1812 a reconocer una porción de tierra (hoy Paraguay), pero no tuvo éxito en la misión.

Seguidamente, derrotó a las fuerzas pro-españolas en las batallas de Tucumán y Salta en el noroeste argentino, pero obtuvo la derrota en el Alto Perú (ahora Bolivia) en 1813. Tras dejar el cargo de la comandancia del ejército, en 1816, Belgrano formó parte del Congreso de Tucumán, el cual declaró la independencia de Argentina el 9 de julio. 

Campaña de Morelos

La campaña de José María Morelos inició tras la insurrección de 1811 que llevó a cabo Hidalgo, con el “Grito de Dolores”. Tiempo después, el también sacerdote revolucionario tomó las riendas del movimiento en el sur de México (1812- 1815), y controló la mayor parte de la nación, en la parte suroeste; sin embargo, Morelos no podía solo con todo el control, así que recurrió a tácticas militares para seguir adelante con cuatro campañas en cinco años.

Mapa que muestra el dominio de Morelos sobre los hombres españoles (Yavidaxiu, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Sus movimientos certeros lo hicieron ser uno de los protagonistas de la Guerra de Independencia de México. Las campañas de Morelos consumaron varias e importantes victorias en la lucha contra el bando de Corona española en la tierra azteca, pero también tuvo sus derrotas. Asimismo, organizó el Congreso de Anáhuac, que puede ser considerado como el primer ente legislativo de México. 

Aunque Morelos luchó para dar la libertad de la mayor parte del movimiento revolucionario, las fuerzas españolas alcanzaron a los insurgentes; José María Morelos fue capturado, excomulgado y fusilado por traidor.

Campañas militares en Argentina

Buenos Aires, en su historia, tiene varias operaciones que se pueden documentar, pero debemos explicarlas por separado. De entrada, hablaremos de las campañas militares argentinas que siguieron las huellas de Belgrano de Juan José Castelli, quien se encargó del Ejército del Norte y luego libró la Batalla de San Lorenzo (1813), creó Ejército de los Andes en Mendoza y, junto a Bernardo O’Higgins y otros chilenos se encargó del Cruce de los Andes que liberó a Chile de las manos españolas. 

La campaña militar de Rosas (Arcibel, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Tiempo después, en 1825, se inició la Guerra Argentina-Brasil (Banda Oriental)por el control de Uruguay, que terminó con la independencia uruguaya. En 1845, Lucio Mansilla se encargó del bloqueo anglo-francés del Río de la Plata y expulsó a los aliados, aunque esto generó grandes pérdidas en las tropas argentinas, tanto navales como terrestres.

Por otro lado, está la Campaña del Desierto (1870-1880), que fue liderada por el gobernador militar Juan Manuel de Rosas, quien se fue contra los indígenas del sur de la Pampa y el norte de la Patagonia. Seguidamente, el dominio de la Patagonia se estableció con las acciones militares del expresidente Julio Argentino Roca (1880-1904), quien se encargó de consolidar la Conquista del Desierto.

Campañas militares de Simón Bolívar

Ahora bien, otra de las campañas militares más importantes y extensas de esta lista son las operaciones militares del general y presidente venezolano Simón Bolívar, quien desde 1811 a 1825 se propuso liberar a varios países hispanoamericanos del poder de la Corona de España. Empezando con la Guerra de Independencia de Venezuela (1810-1823) y las operaciones en la Nueva Granada (hoy Colombia), territorio en el que Bolívar solicitó apoyo en 1813 para reanudar la lucha por la independencia total del suelo venezolano. 

Bolívar en la Batalla de Nueva Granada (Francisco Antonio Cano, CC BY-SA 4.0, Francisco Antonio Cano, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La campaña finalizó en Caracas el 6 de agosto del mismo año. Bolívar cruzó los Andes con sus hombres, pasó por Mérida y llegó a Trujillo, donde pronunció su famoso discurso de Guerra a Muerte; siguió su camino eliminando adversarios con éxito, eficacia y rapidez, y así las fuerzas republicanas pudieron recuperar el control del occidente de Venezuela. Otras de las campañas militares de Simón Bolívar fueron la Campaña Libertadora de Nueva Granada (1819), la Batalla de Boyacá (1819), Batalla de Carabobo (1821), Batalla de Pichincha (1822), Batalla de Junín y Ayacucho, en 1924.

Por supuesto, Bolívar no logró estas hazañas en el conflicto con España solo, pues tuvo grandes aliados (como Granda e Inglaterra) y estrategas que se mantuvieron al mando de las batallas en Venezuela, mientras él se encargaba de las operaciones libertarias, que darían a conocer a los países bolivarianos: Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia. 

Campañas militares de San Martín

Desde Argentina, José de San Martín ayudó a que se materializaran las retiradas del dominio español en Argentina (1812), Chile (1818) con la Batalla de Maipú, y Perú en 1821, con la Expedición Libertadora del Perú, que constó de un trabajo y estrategias de un año para entrar a Lima y proclamar la independencia de la tierra Inca, donde San Martín figuró como el victorioso comandante revolucionario. 

El triunfo en la Batalla de Maipú (Pedro Subercaseaux, Dominio público, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

San Martín había establecido su cuartel en Lima y anunció al pueblo que su deber ahora sería terminar con las “calamidades pasadas”, y se encargaría de que quedarán atrás los días de “dolor y humillación” causados por el coronel Manuel Quimper; sin embargo, él no estaba seguro de la lealtad de los peruanos ni de algunos de sus oficiales, pues algunos lo consideraban un potencial dictador o que tenía ideales monárquicos.

De este modo, José de San Martín, viajó a Guayaquil decidido a enfrentarse a Bolívar, pero el Libertador ya tenía el control, así que regresó a Lima y luego se fue al exilio, evitando involucrarse en más campañas militares. 

Campaña Libertadora del Sur

Antes de aterrizar en la guerra de Perú y España, pasamos a la Campaña libertadora del Sur que también implica la guerra contra España, pero esta vez los países en cuestión son Ecuador, Perú y Bolivia, naciones que, entre 1820 y 1826, se dio para afianzar la libertad de las repúblicas ante el dominio español con la unificación de la Gran Colombia, una idea visionaria de Simón Bolívar.

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Pintura de Martín Tovar y Tovar sobre la Batalla de Ayacucho, una de las últimas de la campaña del Sur (National Art Gallery, Public domain, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Para ello, Bolívar envió al general Antonio José de Sucre a Guayaquil para que se hiciera cargo de la campaña, mientras él se dirigía a Pasto. Sucre entrenó al ejército nacional y se encargó de que estuviesen listos para la guerra (la Primera y Segunda Cuchilla de Taindala), en la cual se enfrentó a Benito Boves, el coronel español que lideraba a los hombres realistas. Tras triunfos y derrotas, Guayaquil, Bolivia y Perú quedaron libres del dominio de España, después de los movimientos estratégicos de Bolívar y Sucre. 

Guerra entre confederaciones Argentina y Perú-Bolivia

La guerra Argentina versus Bolivia (antes conocida como confederación Perú-Bolivia), sucedió entre los años 1837 y 1839, justo cuando Chile también se enfrentaba a los militares bolivianos. Este conflicto empezó cuando Juan Manuel de Rosas le declaró la guerra al organizador de la República de Bolivia, Andrés de Santa Cruz, debido a que hubo un deterioro en el apoyo de ambas naciones, así que Argentina se alió con Chile para hacerle frente al ejército boliviano, empezaron los confrontamientos y escaramuzas, pero los aliados no resistieron ante las estrategias de Santa Cruz.

Mapa de la Unión de las confederaciones (Perú-Bolivia )- (Bodoque9903, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Finalmente, las tropas de Santa Cruz derrotaron a Rosas en el Combate de Montenegro, que obligó la retirada argentina. Aunque los militares rioplatenses se mantuvieron a la defensiva, no lograron ganar la guerra. 

Guerra Hispano-sudamericana

La guerra de España contra Perú y Chile (1864-1866) se dio por un conflicto de intereses que no se pudo resolver de otra forma, sino con un conflicto bélico naval, en el también estuvieron presentes Bolivia y Ecuador, pero no de forma militar. Las intervenciones de España en las islas Chincha fueron el principal detonador del conflicto, pero Perú no tenía artillería naval, y Chile, por su parte, se negó a ayudar a España con el abastecimiento de sus navíos; esto también fue una declaración de guerra.

El combate en las islas Chincha (Manuel González Olaechea, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Los bombardeos sucedieron en las costas de Perú y Chile, donde tuvieron lugar los combates de Valparaíso y el Callao. Finalmente, en 1866 dieron un alto a fuego y se estableció un tratado de paz que sería firmado por cada uno de los países implicados y daría así el fin de la guerra con España 1864 a 1866. Perú firmó en 1879, junto a Bolivia, Chile lo hizo en 1883 y Ecuador firmó en 1885. 

Guerra del Pacífico

La guerra entre Perú y España quedó atrás, pero aún seguían en pie las campañas militares de la Guerra del Pacífico (1879-1844), un acto bélico en el que Chile se enfrentó a Bolivia y Perú como aliados. El conflicto empezó cuando Bolivia violó el tratado de límites (1874) que contemplaba la prohibición de aumentos de impuestos, en este caso Chile se vio afectada por la medida y, a su vez, la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta (CSFA).

Campaña militar de la Guerra del Pacífico (Haylli assumed., CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Chile quiso que se evaluara la situación, pero Bolivia lo manejó como un asunto interno y luego prescindió de los servicios de la CSFA. En vista de ello, las tropas chilenas invadieron Antofagasta en 1879, pero Perú estaba listo para actuar porque había firmado una alianza secreta con el gobierno boliviano, así que se mantuvo de su lado. Por su parte, Chile avanzó a toda marcha hacia Lima y venció en las batallas de San Juan y Chorrillos, y también en Miraflores. Para el año 1883 ya se había firmado el Tratado de Ancón y se mantuvo una tensa paz con Perú, y en 1884, finalmente Bolivia y Chile sellaron con sus firmas una tregua, que dio el fin de la Guerra del Pacífico. 

Campañas militares de Estados Unidos

En esta lista de campañas militares no pueden faltar las operaciones militares de Estados Unidos, que son muchas, pero en este resumen enumeramos algunas de las más significativas, como es el caso de la Guerra con España (1898), la Insurrección Filipina (1899-1913), y la Primera Guerra Mundial, que duró desde 1914 hasta 1918.

Mapeo de las operaciones militares durante la Segunda Guerra Mundial (Benjamín Núñez González, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Asimismo, la Segunda Guerra Mundial  (1939-1945) forma parte de estas campañas que formaron parte de la historia de las guerras del mundo. Este conflicto armado inició en Europa cuando Alemania invadió Polonia, así que Gran Bretaña y Francia respondieron como aliados de Polonia. Al mismo tiempo empezó la guerra en el Pacífico cuando Japón atacó la base naval estadounidense en Pearl Harbor y otras instalaciones militares estadounidenses, holandesas y británicas en el continente asiático. 

Los días oscuros y violentos de la Segunda Guerra Mundial llegaron a su fin cuando El desembarco aliado en Normandía (Día D) abrió un segundo frente en Europa, los ejércitos aliados aterrizaron en Berlín y finalizó la Guerra en Europa en 1945, año en el que Estados Unidos también envió los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki para sacar a Japón de la guerra.

Guerra del Chaco

Entre los años 1932 y 1935, se dieron las campañas militares de la Guerra del Chaco, que fue un conflicto armado entre Bolivia y Paraguay. La guerra inició formalmente en la región del Chaco Boreal, al norte del río Pilcomayo-Paraguay, en 1928, como resultado de la Guerra del Pacífico. Bolivia intentó salir de su situación sin salida al mar por la ruta del Gran Chaco, una zona que los bolivianos pensaban que tenían vastas reservas de petróleo; sin embargo, los hombres entrenados por Hans von Kundt no tenían la habilidad de los paraguayos para transitar por tierras bajas y zonas llenas de pantanos. 

Mapa de la trayectoria y movimientos estratégicos en la Guerra del Chaco (Anibalcesar, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Pero los bolivianos avanzaron a pesar de los enfrentamientos, y ambos fuertes ya estaban en el Chaco. El ejército de Paraguay, liderado por el general José Estigarribia, declaró la guerra oficialmente en 1933, a pesar de que ya llevaban meses de conflicto y contraataques en la zona. Ahora Bolivia estaba en manos del general Enrique Peñaranda, por órdenes del presidente Daniel Salamanca, quien tuvo que dimitir tras el avance indiscutible de Paraguay. 

La tregua se consolidó en 1935 cuando el entonces presidente Evo Morales (Bolivia), y el mandatario paraguayo Fernando Lugo acordaron que todo sucedió por “intereses extranjeros”, y firmaron la paz en la zona del Gran Chaco. 

Tras este repaso histórico, hemos llegado al fin de la lista de campañas militares que, en cierto modo, fue una especie de resumen de la guerra con España, puesto que la corona española tenía ciertos intereses territoriales en el Caribe e Hispanoamérica. No obstante, la finalidad de esta entrada fue hacer un repaso por las operaciones militares más importantes de la historia, desde el mundo antiguo hasta la modernidad. En síntesis, desde el ingreso a Argentina desde Perú, y las Guerras Mundiales, los conflictos armados se dieron tanto por motivos de creencias e ideologías, como por control de tierras o por fines libertarios. 

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