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Bóveda celeste: definición, elementos, constelaciones y propiedades de la esfera celeste

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La astronomía es una ciencia cuyos inicios son tan antiguos como la propia humanidad por eso a pesar de todos los avances de la tecnología que existen hoy en día para brindar datos más precisos, aún se sigue hablando de teorías como la esfera celeste. La teoría de la bóveda celeste es el mejor ejemplo de cómo la ciencia evoluciona a medida que los avances tecnológicos nos permiten observar y estudiar los fenómenos naturales de una forma diferente.

Es casi instintiva la reacción que nos obliga a contemplar el cielo nocturno y disfrutar de esa belleza tan particular que existe en las estrellas, sin embargo hoy en día sabemos que nuestra capacidad de contemplar los astros está muy reducida por nuestras propias limitaciones biológicas. De este hecho se desprenden teorías como la bóveda celeste, en sí los principios teóricos de la esfera celeste son una muestra clara de cómo nuestros sentidos pueden afectar la manera en que percibimos los fenómenos naturales que forman parte importante de nuestro entorno.

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¿A qué se refieren con bóveda celeste?

La bóveda celeste es una de las primeras teorías especulativas cuya finalidad era darle una explicación racional al movimiento aparente de los astros.

Para tener una idea mucho más clara de qué es la bóveda celeste es necesario estar muy conscientes de que hace muchos años la tierra era concebida como el centro del universo, y que además la misma poseía una forma plana.

El concepto de esfera celeste se basa en la idea que las estrellas y el resto de los cuerpos celestes son entes que se encuentran dispuestos sobre una esfera que rodea a la tierra. Hoy en día la cultura popular nos ha dotado del conocimiento necesario para saber que esta teoría es herrada, sin embargo si se considera lo limitado que estaban los primeros astrónomos en cuento a herramientas e instrumentos de medición suena como una explicación bastante razonable para su tiempo.

Pero lo cierto es que aún hoy en día se sigue hablando mucho de bóveda celeste especial cuando se hace referencia a la astronomía observacional, es decir la investigación y estudio del cielo nocturno y sus elementos que la componen mediante la observación directa.

La percepción visual y la esfera celeste

Si queremos tener una mejor comprensión de los principios teóricos de la esfera celeste, primero hace falta entender que nuestro sentido de la vista es extremadamente limitado como para precisar distancias de cuerpos que se encuentran a tanta distancia sin el uso de una herramienta diseñada para tal fin.

Por lo tanto, los primeros documentos redactados sobre el tema de las estrellas resultan extremadamente imprecisos. Especialmente cuando hablamos de referencias para establecer mediciones precisas entre dos puntos distintos como la latitud y la longitud.

El propio concepto de una bóveda celeste es una idea que está definida por la propia limitación de nuestra vista, esa que nos hace sentir que la extensión total de la tierra está determinada por el horizonte. De aquí parte el hecho de que los principios físicos dentro de la esfera celeste estén definidos por el propio significado de esfera dentro de la geometría. 

¿Cómo se estudian los astros hoy en día?

A pesar de que es más que evidente que la bóveda celeste es un principio teórico que se considera obsoleto dentro de la ciencia actual, muchos de los documentos y principios técnicos que se desprende de esta técnica para analizar las estrellas se mantienen muy vigentes hoy en día.

Cuando se habla de bóveda celeste y constelaciones es hacer una referencia directa a las constelaciones y las técnicas que se utilizan para estudiar todos los fenómenos naturales relacionados con las estrellas y los cuerpos celestes. Cómo se llaman las constelaciones, que tan lejos se encuentran las estrellas  o cómo la rotación de la tierra infiere en las horas de luz solar durante los solsticios son preguntas que pueden ser respondidas a través de la teoría de la bóveda celeste.

Incluso la propia definición de bóveda celeste nos permite tener una idea mucho más clara de las limitaciones de la vista humana y cómo esta puedo alterar por tanto tiempo la forma en que solíamos percibir el universo.    

Historia de la teoría de la bóveda celeste

Hay que tener muy en claro que la astrología es una ciencia que se basa principalmente en la observación de fenómenos astrológicos, puesto a que esta habilidad nos permite comprender mejor el movimiento de las estrellas.

Durante muchos años la bóveda celeste era un sistema que ofrecía una explicación coherente que permitía tener una cierta comprensión de la naturaleza de los cuerpos astrológicos. Por eso, aún hoy en día en muchos estudios de astrología se sigue utilizando la observación directa como un instrumento de recolección de datos.

La bóveda celeste y las estrellas son dos temas que requieren ser estudiados en conjunto para comprender realmente el motivo por el que unos principios teóricos tan obsoletos siguen teniendo tanta vigencia en la actualidad a pesar de la precisión de las nuevas herramientas tecnológicas.  Existen cuatro períodos históricos en donde la teoría de la esfera celeste fue crucial para el desarrollo de las ciencias astrológicas y estos son: 

Antigua Grecia

Aunque si nos vamos a los hechos históricos ya muchas civilizaciones antiguas tenían una tendencia a estudiar el cielo nocturno, fueron los griegos los primeros en documentar y llevar un registro de todos sus hallazgos en cuento a esta ciencia. De hecho, el concepto actual de qué significa celeste es algo que proviene justamente de esos estudios preliminares.

Hiparco de Nicea fue el primer astrónomo griego en hacer cálculos aproximados de la distancia de las estrellas con relación a la tierra tomando como referencia la cantidad de luz que estas emanaban.

Para los griegos resultaba algo lógico suponer que la posición y ubicación de los astros era posible de estudiar mediante la observación, por qué los mismos se encontraban distribuidos en una superficie esférica. Hizo falta miles de años de estudio e innovación para que esta percepción del universo cambiara.

Siglo XVI

El renacimiento fue un período de descubrimiento e innovación que marcó un antes y un después dentro del continente europeo.

Si hablamos específicamente de la teoría de la bóveda celeste, esta ya empezaba a verse extremadamente comprometida después de que el astrónomo polaco Nicolás Copérnico empezara con los primeros planteamientos lógicos deductivos que daría forma a su famosa teoría helicoidal en 1543.

Solamente la posibilidad de que la tierra no fuese el centro del universo dejaba muy mal parada a la teoría de la esfera celeste y la definición de celeste que se desprende de la misma.  Para muchos historiadores, Nicolás Copérnico es considerado como el padre de la astrología moderna y la referencia por excelencia de cualquier tesis o hipótesis relacionado con un tema sobre las estrellas.

Siglo XVII

Ya la acogida de las ideas de Copérnico sobre la astrología la idea del globo celeste empezaba a parecer teóricamente más endeble, los descubrimientos e investigaciones de Galileo Galilei fueron cruciales para darle una nueva definición al concepto de espacio celeste.

Con su mejora al telescopio, Galileo fue capaz no solo logró tener toda la evidencia que necesitaba para desacreditar la teoría de las esferas en el cielo.  Además, logró ampliar de forma considerable el sistema de magnitudes estelares propuesto originalmente por Hiparco al descubrir nuevas constelaciones las cuales estaban a tal distancia, que eran prácticamente imperceptibles para el ojo humano.

Galileo Galilei  hizo uno de los aportes más importantes a la ciencia de la astrología después de la creación de la teoría de la esfera celeste, ya que fue el primer astrónomo en crear y hacer uso de herramientas diseñadas específicamente para hacer un estudio más profundo de los cuerpos celestes.

Siglo XVIII

El siglo XVIII fue otro período histórico crucial para la teoría de la bóveda celeste, pues los estudios e investigaciones del astrónomo inglés Edmund Halley fueron cruciales para aportar una mayor precisión a la definición de constelaciones.

Algo bastante curioso con Edmund Halley, es que a diferencia de sus antecesores este no buscaba desacreditar por completo la idea de la esfera celeste. Si no que se valió de algunos elementos fundamentales de esta teoría como ecuador celeste para encontrar la ubicación más conveniente para realizar sus observaciones.

Ya para la mitad del siglo XVIII la idea de la esfera celeste estaba prácticamente en desuso dentro de la comunidad científica. Sin embargo, Halley se basó en los principios del firmamento de la bóveda celeste como un refuerzo documental para darle mayor credibilidad a sus descubrimientos.

Los elementos que conforman la esfera celeste

No hace falta contar con un título universitario en astronomía para saber que visualizar al universo como elementos de una esfera es algo simplemente ilógico.

Sin embargo, la esfera celeste sigue siendo una metodología de estudio aceptada y utilizada con frecuencia dentro de la comunidad científica. Esto es debido a que los estudios de campo siguen siendo capaces de brindar algunos datos interesantes que posteriormente pueden ser analizados con mayor detenimiento con instrumentos más precisos.

Al sentarnos en un campo abierto para contemplar el cielo nocturno, esto nos permite darnos cuenta de por qué motivo la bóveda celeste fue usada como un basamento lógico para intentar explicar el universo.

Hay propiedades de la esfera celeste que incluso nos permiten hacer nuestros propios cálculos especulativos tomando algunas referencias de nuestro medio ambiente. Entre estas referencias tenemos:

Dirección de la vertical

Uno de los elementos más fundamentales para calcular distancias dentro de la bóveda celeste es estableciendo un punto donde se puede dibujar una línea vertical que sirva de guía para establecer una correlación entre la tierra y el cuerpo celeste que se observa.

Cenit

Cuando hablamos de Cenit en astrología, estamos haciendo referencia al punto más alto dentro de la bóveda celeste según nuestra posición.

Nadir

Si el Cenit es el punto más alto dentro de la esfera celeste, el nadir vendría siendo su contraparte. Es decir, el punto opuesto del planeta según nuestra ubicación dentro de la tierra.

Distancia Cenital

Matemáticamente, la distancia cenital se representa con la letra Z. Este elemento representa la distancia angular aproximada que existe entre el cenit y el astro que estamos observando en períodos determinados durante la noche.

Horizonte astronómico

En la esfera celeste, el horizonte astronómico es un plano imaginario el cual permite hacer un dibujo estimado de las dimensiones de un cuerpo celeste. Esto se hace tomando la vertical como referencia y comparándola con el diámetro aproximado del punto de observación que está representado por el horizonte.

Polos celestes

Los polos celestes son las intersecciones dentro de la bóveda celeste que están alineados con los ejes de rotación de la tierra.

Eje de la tierra

Es el punto central en donde la tierra realiza su movimiento de rotación.

Ecuador  celeste

Cuando se habla del ecuador dentro de la esfera celeste, nos referimos específicamente a un punto dentro del cuerpo celeste que se utiliza para establecer una relación directamente proporcional al ecuador que tiene la tierra.

Meridiano

El meridiano celeste puede definirse como el círculo máximo que pasa a través de los polos celestes y el cenit del punto de observación. La fórmula para calcular el círculo máximo se obtiene  al calcular la distancia angular entre el cenit y el astro que se observa.

Paralelos

Los paralelos celestes son los círculos menores que dibujan unas líneas paralelas que permiten establecer la relación entre el meridiano terrestre y el eje central del objeto celeste que se está observando.

Puntos cardinales

Dentro de la gráfica de una bóveda celeste, resulta imposible ignorar la ubicación de los puntos cardinales con referencia al lugar de observación. Esto permite tener una idea mucho más precisa del movimiento de los cuerpos celestes en las distintas etapas de la noche.

¿Qué se puede observar en la bóveda celeste?

La astronomía y la observación cuerpos celestes es una actividad que exige precisión y un cierto dominio de otras ciencias como la matemática, la física y geografía. Por esto no debe de extrañarnos que durante muchos años los conceptos de bóveda celeste y masonería estuviesen tan ligados.

Pero a decir verdad, contemplar el cielo nocturno dentro de la bóveda celeste no necesariamente tiene que ser un sinónimo de coordenadas y planos milimétricamente precisos.

Contemplar el cielo estrellado durante la noche, es algo que el ser humano siempre había hecho desde muchísimo antes de que surgiese la idea de la esfera celeste. Y al igual que aquel entonces,  la observación de los fenómenos celestes sigue siendo un tema que nos intriga, nos apasiona e incluso nos inspira.

Incluso con toda la tecnología e instrumentos de precisión disponibles en la actualidad, estudiar los astros desde un punto fijo dentro de la bóveda celeste sigue siendo una práctica recurrente dentro de la astrología profesional.

La astrología observacional es una actividad que no requiere de instrumentos precisos o un cuaderno de apuntes lleno de datos y cálculos matemáticos. Existen muchos fenómenos astronómicos que pueden ser percibidos dentro de la esfera celeste a simple vista, como por ejemplo están:

Estrellas cercanas a la tierra

Desde los tiempos de la Antigua Grecia, el ser humano ya había mostrado tener la capacidad de observar y estudiar los cuerpos celestes desde un punto fijo de la esfera celeste.

Incluso hoy en día esta práctica sigue siendo una actividad extremadamente frecuente, especialmente entre aficionados a la astronomía y fotógrafos con algunos aditamentos especialmente diseñados para poder capturar imágenes precisas del cielo nocturno.

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Cielo nocturno estrellado (Hans, Pixabay / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

Estrellas en el cielo nocturno

Si nos basamos en el sistema de magnitudes de los astros diseñado por Hiparco, la vista humana es capaz de detectar cuerpos celestes de magnitudes entre 1 y 7 dentro de la bóveda celeste sin la necesidad de utilizar ningún instrumento.

Constelaciones

Las constelaciones fueron el primer descubrimiento astrológico que pudo ser registrado y estudiado dentro de la esfera celeste.

Es importante siempre tener presente que al estudiar los cuerpos celestes dentro de la bóveda,  toda la información recolectada es graficada en figuras de esfera. Por este motivo la mayoría de los mapas astronómicos de la antigüedad tenía forma de óvalo.

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Foto de la constelación “El cinturón de Orión” (PublicDomainPictures, Pixabay / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

El cinturón de Orión

El cinturón de Orión es uno de los grupos de estrellas más numerosos que pueden ser percibidas con facilidad dentro de un punto fijo de la bóveda celeste.

Galaxias

Todos sabemos que incluso con la tecnología que disponemos en la actualidad resulta imposible poder estudiar cuerpos celestes fuera de nuestra propia galaxia.

Sin embargo, hay muchos elementos de la Vía Láctea que incluso pueden ser estudiados dentro de la bóveda celeste. De hecho, mucha de la información disponible en la actualidad sobre la posición y movimiento de los cuerpos celestes dentro del universo proviene de estudios observacionales  realizados en la esfera celeste.

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Estudio de estrellas en la Vía Láctea (Pexels, Pixabay / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

La Vía Láctea

La vía láctea es la galaxia donde se encuentra ubicada tanto la tierra como el resto de los planetas que comprenden nuestro sistema solar.  Esto la convierte en la referencia por excelencia cuando se trata de analizar y registrar información sobre la naturaleza de los cuerpos celestes.

La luna  

Cuando hablamos de astronomía observacional dentro de la bóveda celeste, es prácticamente imposible pasar por alto todas las investigaciones y documentación que existe con respecto a luna.

De todos los cuerpos y fenómenos celestes que pueden ser estudiados desde un punto fijo de la bóveda celeste, probablemente el movimiento y los cambios que experimenta la luna en cada uno de sus ciclos estén entre los más fáciles de percibir a simple vista.

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Luna creciente de noche (Myriams, Pixabay / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

Los ciclos lunares

Durante una buena parte de su vida, Nicolás Copérnico se enfocó en documentar y estudiar detenidamente cada una de las fases de la luna. Posteriormente, todas esas anotaciones  sobre estos fenómenos se convertirían en el pilar central de su teoría heliocéntrica.   

Cometas y estrellas fugaces

No cabe dudas que cuando se trata de observar de estrellas y astros dentro de la bóveda celeste, los cometas y las estrellas fugaces están entre los movimientos astronómicos más populares.

Este tipo de fenómenos naturales resultan tan atractivos, que en la actualidad incluso se publican calendarios en donde se especifican las horas y áreas del globo terráqueo en donde se pueden observar dicho acontecimiento.

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Fotografía del cometa Neowise tomada en Wisconsin (WI-Photos, CC0, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

El cometa de Neowise 

Aún hoy en día los avistamientos de nuevos cometas dentro de la esfera celeste suelen ser algo bastante frecuente. Uno de los avistamientos más recientes ocurrió el 27 de marzo del año 2020, el cometa lleva el nombre Neowise en honor al telescopio espacial que fue el primer en detectarlo.

Fenómenos astronómicos 

Es algo sencillamente inevitable que los fenómenos astronómicos que pueden ser percibidos a simple vista desde un punto fijo dentro de la esfera celeste tengan la capacidad de llamar la atención.

La poca intensidad de la luz del cielo nocturno brindan el entorno con las condiciones óptimas para poder percibir, estudiar e incluso documentar los fenómenos naturales relacionados con los cuerpos celestes.

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Luces polares en el cielo nocturno (CharlVera, Pixabay / Recorte, mejora de tono y resolución de la original)

Las luces polares

También conocidas como luces del norte, son un fenómeno astronómico único el cual solo puede ser presenciado en la bóveda celeste en el hemisferio norte del globo terráqueo.

La bóveda celeste quizá no sea la teoría más acertada cuando se trata de intentar darle una explicación racional a algo tan amplio y complejo como es el universo, sin embargo esto no quita el hecho de los estudios dentro de la esfera celeste han aportado mucho al desarrollo de la astronomía. A pesar de toda la precisión y conocimientos técnicos que se requiere para realizar un estudio de los cuerpos celestes, principios como la bóveda celeste son un claro recordatorio de cómo algo tan cotidiano como contemplar las estrellas durante la noche puede llegar a transformarse en una ciencia.

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