La Maison Des Babayagas: la residencia de la tercera edad autogestionada por mujeres activistas y solidarias

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Llegar a la tercera edad no tiene por qué significar la pérdida de libertad. Así lo entiende este grupo de mujeres viejas y sabias como la bruja Baba Yaga…

La Maison Des Babayagas (la casa de Babayagas) es un nuevo concepto en residencias para las personas de edad avanzada, mujeres en este caso, ya que son las más necesitadas. La idea nace en Francia en el año 2013, específicamente en el distrito Montreuil de París, por iniciativa de la destacada militante feminista Thérèse Clerc (1927-2016).

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Un año más tarde, Thérèse también impulsa la fundación de UNISAVIE, una universidad abierta a todo público, que tiene como objetivo enseñar a los adultos mayores a envejecer sanos y con dignidad, así como financiar el proyecto Babayagas y promover la creación de sitios similares en toda Europa.

Quién fue Thérèse Clerc

Esta famosa activista, feminista y pro derechos de las minorías, nació en un hogar muy católico y asistió a una escuela religiosa. Se casó a los 18 años con un empresario amigo de la familia y tuvo cuatro hijos, dedicándose por entero al hogar como todas las mujeres de su época. Fue en 1968, cuando contaba con 41 años y estaba en proceso de divorcio, que el Mayo Francés la hizo despertar; el fervor de los estudiantes y de los trabajadores reclamando mejoras sociales la lanzó a la calle para participar en las protestas, lo cual más nunca abandonó.

La Maison Des Babayagas:  Quien fue Thérèse Clerc. Foto de Thérèse Clerc en 2014.
Thérèse Clerc en el año 2014 (Passage a l´Acte / Creative Commons Attribution 4.0 Generic License)

Como se puede recordar, el Mayo Francés, que fue un evento de gran repercusión en toda Europa, y también en gran parte del hemisferio occidental, estuvo muy influenciado por el movimiento hippie de la época que, además de protestar contra la Guerra de Vietnam y ser pionero del rock y de la música psicodélica, defendía el amor libre y sin restricciones en cuanto al género de las parejas. Igualmente, los hippies fueron promotores de la ecología y de una vida sin consumismo y en contacto con la naturaleza.

A partir de ese momento Thérèse comenzó a militar en el Partido Socialista Unificado (PSU) de Francia e igualmente se tornó en abanderada en la defensa del aborto, así como de los derechos de las mujeres, y de los colectivos hoy conocidos como LGBTIQ+: lesbiana; gay; bisexual; transgénero, transexual o travesti; intersexual; queer (raro, libre, sin calificativo); y otros representados por el signo +.

Thérèse Clerc se convirtió en una persona muy famosa e incluso, en los últimos años de su vida, apareció en diferentes documentales que ganaron varios premios internacionales tales como: Los Invisibles (2012); Menopausia Rebelde (2014); y Las Vidas de Thérèse (2016), al cual no pudo asistir en la fecha de su estreno porque murió poco antes.

Cómo surge la Casa de Babayagas

La idea de una residencia autogestionada por mujeres aparece en la cabeza de su creadora a raíz de una penosa enfermedad de la madre, a la que tuvo que dedicarse durante cinco años. Los hijos se habían marchado y Thérèse comenzó a imaginarse su propia vejez y muerte: fallecer sola en su casa, o ingresar a un asilo para personas de la tercera edad, ya que sería difícil pagar una residencia privada. Cualquiera de las dos opciones resultaba aterradora.

Después de mucho luchar, la incansable emprendedora logra apoyo estatal y le ceden un edificio de seis pisos, con un área muy grande de jardines, que para ese entonces era un bosque de maleza. Se acondiciona el local haciendo pequeños estudios, así como varios espacios comunes, y se inaugura la residencia en febrero de 2013. Las mujeres siembran y cosechan, además de hacer trabajo voluntario en lo que puedan para generar ingresos, y pagan la estadía con lo que dispongan de su pensión.

La Maison Des Babayagas: Cómo surge la Casa de Babayagas. Residencia de las Babayagas en Montreuil, París.
La Residencia de las Babayagas (Nattes á Chat / Creative Commons Attribution 4.0 Generic License)

En este lugar no hay una Dirección que determine normas estrictas en cuanto a actividades y horarios, ni administradores, ni personal de enfermería, sino que las mujeres se ponen de acuerdo, se apoyan mutuamente y se ayudan entre sí. Solo existen principios: ecología, solidaridad, participación y feminismo. Cada quien decora su espacio como mejor le parezca, pueden recibir visitas de cualquier tipo, y a menudo se hacen fiestas, comidas, obras de teatros, o se pasan películas, donde asisten los familiares, amigos y la gente de la comunidad.

El nombre Babayagas hace alusión a las brujas, ya que en las viejas leyendas eslavas existe un personaje con ese nombre, quien es una vieja muy sabia aunque temida. La hechicera Baba Yaga tiene una pierna de carne y otra de hueso, que dicen representa al mundo de los vivos y de los muertos; no vuela en escoba sino sobre un mortero; vive en una choza que se apoya en dos patas de gallina; se convierte en diferentes versiones de ella misma; y es la cuidadora de las “aguas de la vida” que hacen revivir a los difuntos.

Así mismo, la leyenda de la bruja, con sus diferentes representaciones, hace referencia a las creencias paganas de la triple diosa: doncella, madre y anciana.

Por qué para mujeres

Si tomamos la información de España y la asumimos similar para Francia en cuanto a las conclusiones, tenemos que las mujeres perciben una pensión por una cantidad significativamente inferior a los hombres. En España, según los últimos datos oficiales, la pensión promedio mensual de los hombres es de 1.338,81 euros, mientras que en el caso de las mujeres es de 884,10.

Esto sucede porque las mujeres ganan sueldos inferiores y trabajan menos años, ya que la mayoría se ausenta laboralmente cuando los niños son pequeños. Adicionalmente, si nunca han trabajado como ocurre en muchos casos, lo que perciben es una pensión no contributiva que equivale a 461,53 euros al mes.

Por otra parte, el coste de una residencia oscila alrededor de 1.800 euros mensuales, que los hombres podrían completar con alguna ayuda, pero se hace más difícil en el caso de las mujeres ya que su ingreso está bastante más lejos. Y un tercer argumento para favorecer al sexo femenino es que, según los estudios, del total de las personas mayores que están en situación de dependencia en España, el 63% son mujeres.

De acuerdo a las proyecciones, en los próximos años Europa demandará de muchos más sitios de acogida para las personas de la tercera edad, ya que la población envejece y hoy en día lo común es que todos los miembros de la familia trabajen, por lo tanto se hace difícil cuidarlas. Adicionalmente, cada vez más adultos mayores prefieren vivir en residencias porque no quieren molestar, y también porque allí tienen compañía en su misma situación con quien compartir.

A pesar de lo positiva que ha resultado la experiencia de la Casa de Babayagas en todos los sentidos, existe poca información acerca de que se haya replicado en otros lugares. Cruzando opiniones y datos de diferentes fuentes, esto podría deberse a que el negocio de las residencias privadas es altamente lucrativo. Aunque también dependería en gran parte de los Estados incentivar este tipo de modalidad bajo el esquema de autogestión.

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