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Santa Inquisición: qué fue, origen, función y aparatos o método de tortura de la Inquisición medieval

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La Santa Inquisición fue un tribunal eclesiástico muy controvertido por los severos castigos y torturas extremas que se aplicaban a los herejes que cometían alguna causa considerada delito contra la fe católica. Conoce todo sobre la Inquisición medieval en el presente artículo.

Mucho se ha hablado del rol que ha ejercido la Iglesia católica como institución en todos los ámbitos de la sociedad, todo ello con el fin de proteger y defender al máximo la fe. Un órgano de la misma fue la Inquisición medieval, tribunal de corte eclesiástico que se instauró desde el siglo XIII en países como España, Francia, Italia y Portugal para perseguir a toda persona considerada hereje por atentar contra la religión y el orden público establecido en esa época. Pero ¿qué fue la Santa Inquisición? ¿Qué tan crueles y perversas fueron las torturas de la Inquisición? De eso y más estaremos hablando a continuación, en un artículo que repasa la historia de esta polémica institución que aún sigue dando de qué hablar.

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Conoce qué es la Santa Inquisición

Al investigar información alguna para definir inquisición, se puede afirmar que se trata del acto de indagación o averiguación contra un hecho determinado. En este caso, haremos énfasis para saber de qué se encargaba la Santa Inquisición y qué personas eran castigadas por esta implacable institución religiosa.

Un concepto de Inquisición

Ya que te hemos dado un breve significado de inquisición, puedes hacerte una idea de qué se trató esta instancia. Consistió en un tribunal eclesiástico instaurado para averiguar y castigar todas aquellas causas consideradas como delitos contra la fe católica.

Pero ¿por qué se dio la Inquisición? ¿Cuáles eran sus objetivos principales?

Durante la Edad Media, la Iglesia y la Inquisición constituyeron un vínculo inquebrantable establecido para defender y proteger la fe católica, en una época donde el dogma religioso estaba fuertemente influenciado por dicha creencia, la cual dominaba a gran parte del mundo. Tal era la potestad de la iglesia que sus decisiones impactaban en el orden público de esa era histórica, por lo que se hacía necesario suprimir todo intento por alterar las disposiciones de ese tiempo, siendo su objetivo principal el de castigar las acciones de los herejes que pudieran amenazar a la sociedad y a la institucionalidad constituida.

Entonces ¿a quiénes castigaba la Santa Inquisición? A todas aquellas personas sospechosas de blasfemia, brujería e incluso homosexualidad, delitos fuertemente repudiados por la Iglesia y que promovían la persecución de los presuntos delincuentes, catalogados como enemigos, para encaminarlos por la correcta vía de la fe. Así, mientras más graves fueran las infracciones cometidas, más crueles serían los castigos de la santa inquisición aplicados a los condenados.

Cifras aproximadas de ejecuciones hechas por la Inquisición medieval

Ya que detallamos la función de la Inquisición, es momento de conocer a través de cifras el aproximado de ejecuciones llevadas a cabo por la Inquisición medieval. Existe mucha información de la santa inquisición que varía con respecto al tema, pero diversos historiadores y especialistas del estudio de esta institución coinciden en señalar que fueron miles y miles de casos que fueron condenados por esta instancia, cuyas sentencias culminaron en ejecuciones o torturas extremas.

Mientras unos hablan de más de 10.000 ejecuciones y 125.000 fallecimientos por tortura, inanición y otras penurias sufridas en las cárceles destinadas para acoger a los criminales, otros mencionan que solo una pequeña parte de la población de los países donde la Santa Inquisición estaba asentada, sufrió este tipo de castigos.

Descubre en qué año fue la Santa Inquisición y cuánto tiempo estuvo vigente

Aunque se habla del establecimiento oficial de la Inquisición medieval para el siglo XIII, teniendo una duración de más de seis siglos, lo cierto es que varios historiadores afirman que grupos inquisitorios existieron mucho antes que esta declaratoria, concebidos con el fin de aplacar toda tentativa contra el cristianismo, sobre todo en territorios donde el conflicto y la intolerancia religiosa eran constantes.

Lo cierto es que el año de la Inquisición, es decir, las bases de dicho tribunal fueron establecidas en 1184 a través del Concilio de Verona, fecha en la que se autorizó a la Iglesia para la averiguación de delitos ya mencionados. Cabe destacar que el santo oficio de la Inquisición fue una institución que fue abolida y restablecida en varias oportunidades tanto en los países como en las colonias dependientes de las monarquías donde los tribunales estaban en rigor, y en estos últimos casos fue suprimido con la llegada de la independencia de estos territorios.

Recorrido histórico por la Santa Inquisición

Dejando claro qué es Inquisición, la siguiente información se orienta al repaso por la historia de esta temida y polémica institución religiosa. Como ya hemos detallado, el origen de la Santa Inquisición data de tiempos antiguos, cuando estaba en pleno apogeo la conquista cristiana en territorios ganados por las monarquías donde se estableció esta creencia como religión oficial Sin embargo, los delitos relacionados a la herejía eran investigados y castigados por autoridades civiles y  otras instituciones laicas, las cuales estaban a cargo de la aplicación de torturas amparadas bajo el Derecho Romano.

Inicios de la Inquisición medieval

Motivado por las múltiples «amenazas» que representaban los distintos grupos que profesaban otras creencias, el pontífice Lucio III aprobó en 1184, por medio del Concilio de Verona, la potestad para que los obispos se hicieran cargo de las investigaciones relacionadas a la herejía, tiempo que coincidió con la adecuación legislativa de los distintos reinos cristianos establecidos en dicha época.

La primera denominación de esta instancia fue «Tribunal de la Fe» que, aunque no tuvo mucho éxito, inspiró a la creación de tribunales inquisitorios en algunas partes de Europa, sobre todo donde las confrontaciones religiosas eran inminentes. Así, se iniciaba un largo proceso histórico que dio forma a una de las instituciones más polémicas de la historia, en torno a la cual rondan cualquier cantidad de leyendas relacionadas a las técnicas y aparatos de tortura de la santa inquisición, utilizados para castigar a los herejes.

Avances dentro de la Santa Inquisición

Lo que comenzó siendo una atribución otorgada a ciertas diócesis para encaminar a todo aquel que había osado a salirse del rebaño católico, pronto se convirtió en una institución oficial regida por inquisidores pontificios que, auspiciados y designados por el Papa de turno, velaron por la protección de la fe, tal y como ocurrió durante el pontificiado de Gregorio IX, personaje que a través de bulas, dio forma y legalidad a la estructura de la organización inquisitoria.

Ya para 1233, la Inquisición medieval era un hecho, y era tal el impacto de la misma que hacia seguimiento a las medidas tomadas por los monarcas y príncipes de los reinados católicos más importantes, relacionadas con la defensa de su religión oficial y «verdadera», considerando que la gran mayoría, por invocación del derecho divino, eran los «representantes de Dios en la Tierra».

Este fue el origen de la oficialización de la Inquisición pontificia, dentro de la cual se hizo oficial la aplicación de torturas a partir de 1252, gracias a una bula aprobada por Inocencio IV.

Nuevos grupos religiosos en el horizonte

La aparición de más y más grupos que profesaban sus propias creencias religiosas motivó la expansión de estos tribunales (aunque de forma tardía) a importantes reinos europeos, como los territorios de las actuales Francia, España, Italia y Portugal, donde históricamente se había generado sendas contiendas y guerras civiles por el predominio religioso.

Aunque siempre se ha vinculado al Santo Oficio de la Inquisición con la Iglesia católica, hay fuertes indicios de que también existió una Inquisición Protestante, basada en la primera, en momentos donde la reconocida Reforma estaba en boga y algunas monarquías europeas rompían relaciones con Roma para fundar sus propias iglesias.

Lo cierto es que la Santa Inquisición tuvo tal predominio en los reinos católicos como en sus colonias, como fue el caso de la inquisición española, de la cual se han encontrado importantes fuentes y documentos que resguardan las sentencias fijadas por estos tribunales en las colonias americanas.

Decadencia de la Inquisición medieval

A medida que otros dogmas y paradigmas fueron apareciendo en la palestra social y filosófica, la supremacía de la Santa Inquisición fue decayendo, a pesar de los intentos por frenar la penetración de nuevas ideas que eran catalogadas por la Iglesia como peligrosas para la moral, la religión y el sistema político de aquella época. Ya para el siglo XIX, aquella institución que se encargó de perseguir a toda persona bajo la presunción de herejía, blasfemia, brujería, homosexualidad u otra amenaza contra la fe católica y el sistema de gobierno imperante, había desaparecido, por la acción propia de la llegada de la edad contemporánea.

Movimientos inquisitorios que existieron en Europa

Con suficiente información que te permite aprender más sobre esta polémica institución, puede que te preguntes donde hizo vida la misma durante su tiempo de existencia. No te preocupes, aquí hablaremos de los diversos movimientos inquisitorios que se instauraron en lo que hoy conocemos como Italia, Francia, España y Portugal.

Italia

El movimiento inquisitorio primigenio fue el pontificio o romano, fundado a partir del Concilio de Verona bajo las disposiciones que hemos mencionado. Es catalogada por los historiadores como inquisición más cruel y controvertida de todas, debido a que fue la que dio carácter oficial a la implementación de métodos de tortura como castigo a los herejes condenados, con el fin de hacerlos confesar sus delitos.

En sus inicios, estuvo amparada bajo el Derecho Romano, el cual consideraba a la herejía como un delito contra el mandato divino y una amenaza a aquellas autoridades regidas bajo este derecho, por lo que todo aquel que atentara contra la Iglesia y el Estado era castigado rigurosamente por un crimen de lesa majestad.

Francia

Otra institución inquisitoria que se constituyó en la Edad Media fue la que se desarrolló en Francia a partir de la mencionada bula de Lucio III. Cabe mencionar que desde el siglo XII, dicho  territorio era parte del Sacro Imperio Romano, donde la religión católica era oficial en todo sus dominios.

Esa medida provocó el surgimiento de grupos que se oponían a dicha creencia y al estilo de vida de quienes se apuntalaban como líderes espirituales, siendo los más críticos los cátaros y los valdenses, clanes que, bajo el patrocinio de figuras acaudaladas e importantes, protestaban ferozmente hasta el punto de cometer acciones violentas en el sur de Francia. Ambos grupos fueron categorizados por la Inquisición medieval como «sectas heréticas», los cuales solo pretendían que la Iglesia volviera a sus principios austeros apostólicos.

El movimiento inquisitorio francés se mantuvo vigente hasta el siglo XIX.

España

Muchos adjudican el origen de la Santa Inquisición a España, pero la realidad es que este movimiento tuvo vigencia en Castilla a partir de 1478 por orden de los Reyes Católicos y autorización del papa Sixto IV, en un contexto donde los reinos de Castilla y Aragón aún eran independientes.

Dos años después, se eligió a Sevilla como centro de las operaciones inquisitorias, expandiéndose sus acciones en tiempos posteriores conforme se iban conquistando nuevos territorios y se llevaba a cabo la centralización política. Ya para 1492, cuando los Reyes Católicos habían ocupado los territorios antes ocupados por la prolongada invasión musulmana, la Santa Inquisición se orientó como un organismo de control social.

Cuando se lleva a cabo la colonización española en América, se establecieron tribunales inquisitorios en los territorios recién conquistados, pero con características particulares a fin de ganar la confianza en los nuevos feligreses. Con la llegada de los diversos movimientos revolucionarios, la inquisición española intervino para subsanar las amenazas a la estabilidad política, hasta que en 1808, cuando Napoleón ocupó el trono imperial, se abolió dicha institución.

Portugal

Desde 1536 se fijó el tribunal inquisitorio tanto en Portugal como en sus colonias de ultramar en Brasil y África Occidental, donde se habían refugiado miles de judíos que huían de la persecución perpetrada por los Reyes Católicos desde 1492.

De hecho, el movimiento inquisitorio portugués fue análogo del español por el vínculo familiar entre Manuel I de Portugal con los monarcas hispánicos, aunque su oficialización no se logró hasta el reinado de Juan III, siendo uno de los primeros inquisidores el propio hermano del rey, el futuro Enrique I de Portugal, por lo que el tribunal solo rendía cuentas al monarca.

Fue aprobada su clausura bajo decreto de Napoleón en 1808, coincidiendo con la declaratoria de abolición de la inquisición española, pero no fue sino hasta 1821 que se llevó a cabo esta disposición por acción de las Cortes Generales portuguesas.

Listado de métodos de tortura de la Santa Inquisición

Muchas pinturas e imágenes de la santa inquisición muestran algunas de las prácticas ejecutadas por esta instancia para castigar a los «infractores», entre ellas las máquinas de tortura y otras herramientas utilizadas para hacer que los condenados admitieran sus delitos. A continuación, describiremos los diferentes métodos que se le adjudican a las torturas de la Santa Inquisición:

La garrucha

Se sujetaba al condenado con los brazos en la espalda, atado por una cuerda que era movida por una garrucha, una de las herramientas de tortura de la Santa Inquisición más dolorosas e infames, ya que se subía y se soltaba al reo de forma brusca para su sufrimiento.

(La Oscura Historia de la Humanidad / Youtube).

El potro

Otro de los instrumentos de tortura de la santa inquisición fue este potro, que consistía en una mesa atada a una rueda, donde se amarraban las extremidades del castigado y, conforme giraba el aparato, se estiraban las mismas. Según investigaciones, fue el método de tortura más aplicado del mundo.

Torturas de la Santa Inquisición - El potro
(Steve Collis, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Doncella de hierro

Otro sanguinario instrumento de tortura, el cual era un sarcófago cuyo interior portaba varios pinchos metálicos, en el cual se introducía al reo y se le aplicaba dolor al cerrar la puerta del ataúd, donde se clavaban en su cuerpo las púas.

Torturas de la Santa Inquisición - Doncella de hierro
(Lestat, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La pera

Era un instrumento  con forma de pera que se introducía de forma forzada en cavidades del reo, como su boca, recto o vagina, sobre todo en casos donde se sospechaba homosexualidad o relaciones impuras con familiares.

Torturas de la Santa Inquisición - La pera
(Klaus D. Peter, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Ahogamiento  con agua

Fue una tortura muy común en la Edad Media, donde se extendía al condenado sobre una mesa, atado de manos y pies, con sus fosas nasales tapadas y una pieza metálica en la boca donde se introducían varios litros de líquido de forma brusca.

Aplasta pulgares

Se trataba de una herramienta sencilla pero dolorosa, compuesta por un instrumento metálico donde se metían manos y pies, y se introducían tornillos a través de varias vueltas, presionando fuertemente los dedos del castigado.

(La Oscura Historia de la Humanidad / Youtube).

Muchos mitos y leyendas rondas alrededor de la Inquisición medieval, buscando desprestigiar o afianzar el rol de la Iglesia católica dentro de la administración política y la vida social de los reinados de la Edad Media. Lo cierto es que la Santa Inquisición adquirió tal notoriedad en ese tiempo que se extendió con rapidez a importantes países, en el que durante más de seis siglos intentaron corregir y frenar todo pensamiento contrario a los fijados por la fe católica, por medio de torturas que aún siguen siendo cuestionadas por la colectividad por lo sanguinarias y polémicas.

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