Desigualdad salarial: causas, consecuencias, cifras y medidas para combatir la brecha salarial

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La desigualdad salarial comprende un fenómeno complejo que atañe tanto a hombres como mujeres. Comprende una brecha salarial que aunque sea mejorada en términos de retribución, ha dejado una huella profunda por los efectos sociales que todavía se resienten en países como México y España.

Para entender qué es la desigualdad salarial es necesario contextualizar las realidades de los roles que, por décadas, han desempeñado hombre y mujeres. Labores que han sido excluyentes de uno u otro sexo, sin examinar realmente cuáles son realmente las competencias que se necesitan para realizarlas. La brecha salarial existente entre unos trabajos mejor retribuidos que otros, no han sido el reflejo del verdadero valor que tienen. Actualmente se dedican esfuerzos institucionales en México y España para asignar salarios equilibradamente e intentar frenar los efectos que han acarreado por décadas.

Desigualdad social:
Tipos, causas, ejemplos, cifras y propuestas para acabar con ella

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Definición de brecha salarial

La desigualdad en el trabajo entre hombres y mujeres es un factor primordial para entender las causas de la brecha salarial de género. Lo lógico sería que el sistema salarial asignara a trabajo igual, salario igual, pero en el pasado no ha sido así.

La igualdad salarial entre hombres y mujeres aún no es reconocida en su totalidad, no tanto por el sexo, sino por las responsabilidades que tácitamente recaen en uno u otro. Por lo tanto, son más apreciados en el ámbito laboral quienes  puedan desligarse de esas obligaciones familiares, por ejemplo, siendo desplazada así de actividades económicas mejor pagadas.

Ciertamente, las mujeres han sufrido en mayor medida este flagelo. Pero tampoco excluye a hombres que han quedado a cargo tanto de las responsabilidades económicas como de las familiares.

¿Por qué se profundiza la brecha de salarios entre hombres y mujeres? ¿Por qué la familia es percibida como una carga y no más bien como el valor que motiva a trabajar? Ambos cuestionamientos han dado pie a una serie de estudios y acciones que se detallan más adelante.

Qué es una brecha salarial

La brecha salarial se define como como una discrepancia entre las retribuciones económicas medias de hombres y mujeres. Para entenderlo mejor, es la diferencia entre la media del salario ganado por mujeres y la media del salario ganado por hombres.

La Comisión Europea define qué es brecha salarial como la diferencia relativa entre los ingresos brutos promedios de hombres y mujeres, medidos en un mismo sector económico.

Qué son brechas salariales y cómo se calcula según el ámbito laboral

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, mejor conocida como OCDE por sus siglas, establece un método de cálculo. Este se realiza expresando la diferencia de sueldos y salarios entre hombres y mujeres, que luego se divide entre la media del salario de los hombres, en un determinado sector económico.

Para llevar a cabo el cálculo paso a paso, es prioritario tener en cuenta la definición de sueldos básicos, entendiéndose como la retribución monetaria por un trabajo realizado. Mientras que se define salario integral como todas aquellas asignaciones adicionales que se suman al sueldo básico. Entonces, se define brecha salarial en términos de retribución económica de la siguiente manera.

Primer paso: definir las retribuciones según la clase profesional

El significado de brechas salariales cobra sentido cuando se observan las diferencias de retribución entre individuos con el mismo perfil profesional en un mismo sector económico. Por eso es indispensable hacer el cálculo según sus categorías profesionales.

Este cálculo también aplica en la definición de brecha salarial entre extranjeros y nacionales, un ámbito igualmente golpeado por políticas laborales y económicas poco éticas.

Se suman entonces todas remuneraciones por categoría profesional, para obtener como resultado la suma del salario integral. Incluso se suman rubros no monetarios, como los beneficios de guardería y uniformes, por ejemplo.

Por último, se suman las actividades profesionales del mismo tipo, ejercidas fuera de un contrato empresarial. Por ejemplo, horas extras.

Los sumando serían el sueldo base + asignación por antigüedad + tiempo de dedicación en horas + asignaciones adicionales + asignaciones extrasalariales = El total expresa el salario integral en el ámbito profesional desempeñado.

Segundo paso: Calcular las remuneraciones por categoría profesional desagregadas según el sexo

Luego, se procede a multiplicar el total integral según clase profesional por el número de mujeres u hombres que desempeñan esa función. Este cálculo se hace por separado. Por ejemplo, en una empresa de envíos de paquetes, un rubro puede ser el de conductor. Se multiplica el salario integral de conductor por el número de mujeres que desempeña esta función, y aparte se multiplica por el número de hombres que hacen lo mismo.

Al final, se hace la sumatoria de los salarios percibidos por mujeres en el total de puestos profesionales, al igual que se suma el total percibido por hombres que trabajan en esa empresa.

Este primer total aún no muestra la brecha salarial. Los totales expresarán diferencia en función del número de hombres y mujeres que laboran en el lugar y los salarios integrales de las labores que desempeñan.

Tercer paso: Calcular el salario medio tanto de hombres como de mujeres

La operación consiste en dividir el total obtenido en el cálculo anterior entre el número de personas según su sexo. Es decir, suma de salarios de hombres dividido entre el número de hombres, y suma de salarios de mujeres entre el total de mujeres que laboran en ese lugar.

El total obtenido representa el salario medio de hombres (SMH) y el salario medio de mujeres (SMM), respectivamente.

Cuarto paso: Cálculo de la brecha salarial entre hombres y mujeres, también llamado diferencias salariales

Tal y como lo define la OCDE, la brecha salarial entre hombres y mujeres se formula así:

Brecha salarial= (SMH – SMM)/ SMH

Siendo SMH el salario medio de hombres y SMM el salario medio de mujeres. El resultado se multiplica por 100, de tal modo que se obtiene un valor porcentual.

También se puede aplicar una regla de tres simple, o la bien conocida “cuenta de la abuela”. En ella se plantearía así: Si el SMH es al 100%, el SMM ¿a cuánto será? Se multiplica entonces el SMM por 100 y se divide entre el SMH. Así se obtiene la proporción del salario medio de mujeres. Este se resta al 100% y la diferencia sería la brecha salarial.

Causas que originan diferencia salarial

La desigualdad entre hombres y mujeres es ocasionada, básicamente, por la agenda negativa de la globalización. Esta se trata de los fenómenos y efectos adversos que ha tenido el fenómeno de la globalización en diferentes ámbitos. Entre ellos, las comunidades, el ambiente, los grupos sociales, diferencias laborales entre hombres y mujeres, trabajo infantil, la definición de salario en economía en la actualidad, entre otros tópicos.

La agenda negativa de la globalización trae consigo algunas de las siguientes causas que originan diferencia salarial.

Segregación ocupacional

La causa primordial es la segregación ocupacional. Históricamente, las mujeres han tenido trabajos poco valorados y por ende, peor retribuidos salarialmente.

A ello se le suma la casi imposibilidad de ascenso en la jerarquía empresarial, científica y política, situación que apenas se ha abordado desde el siglo XX. Una explicación a este fenómeno es que las mujeres se identifican menos con las posiciones de poder y prefieren las de servicio. Asimismo, tienden a seleccionar puestos de trabajo más identificados con la femineidad que con aquellos que requieren de rudeza varonil.

Las migraciones y los desplazados

El significado de brecha salarial también se hace presente en los países con alto índice de migrantes y desplazados, carentes de documentación o mecanismos gubernamentales que les permitan trabajar legalmente.

Por lo general, los salarios que se pagan a los trabajadores en el mercado laboral negro es mucho menor que el de un trabajador con documentos en regla. Las retribuciones salariales son asignaciones marginales que apenas alcanzan para sobrevivir.

Además, se interponen trabas o no se les facilitan mecanismos a los trabajadores para regularizar su situación.

Diferencias en la participación laboral

La participación laboral es otra de las causas de la desigualdad salarial. Por lo general, las mujeres se encuentran inmersas en un fenómeno denominado suelo pegajoso o sticky floor, en inglés. Este se describe como la tendencia a dejar en manos de las mujeres los trabajos relacionados con lo doméstico y la maternidad. Trabajos que son peor remunerados y que suelen frenar su desarrollo profesional.

La desigualdad retributiva

La desigualdad retributiva surge del incumplimiento de la coalición laboral. La implementación de políticas de transparencia y rendición de cuentas parece ser el único mecanismo efectivo al cual recurrir.

Al hacerse efectivo el seguimiento de la implementación de leyes ya sancionadas en las que se exige un número parejo de empleados hombres y mujeres, así como sueldos y otras asignaciones equilibradas, disminuirá la brecha salarial.

La falta de políticas de conciliación de la vida personal y profesional

En este sentido, la igualdad de salarios seguirá viéndose como un imposible mientras no sea conciliable para el patrono la vida personal frente a la profesional de sus empleados.

Las circunstancias como enfermedad y maternidad suelen dar pie a la descalificación injusta, en especial de las mujeres. Este fenómeno ocurre porque son quienes casi siempre asumen el rol de cuidadoras, ya sea porque no consiguen cuidadores que puedan costear o porque nadie más se hará cargo de sus familiares enfermos.

Asimismo, las medidas de flexibilidad laboral rara vez se les otorga a los hombres, para poder cumplir con el apoyo al crecimiento de los hijos en las etapas más tiernas de su desarrollo.

Consecuencias de la desigualdad salarial

La desigualdad salarial tiene un impacto individual y colectivo. En la mayoría de los casos afecta a la mujer y a su familia, en especial a sus hijos. Es así como se cuentan los siguientes efectos de la brecha salarial.

Pone en riesgo a la familia

Casi siempre se exige una mayor dedicación al trabajo, poniendo en riesgo el tiempo dedicado a la vida personal y familiar.

Por lo tanto, se vulneran los encuentros recreativos, la atención de los padres a los hijos, la dedicación a familiares enfermos.

Incluso, se descuida la relación de pareja solo por cumplir estrictos regímenes laborales en los que no se concilian la faceta profesional con la personal.

Aumenta el trabajo infantil

La desigualdad salarial trae consigo pobreza y mayor desigualdad social, así como menor acceso a los rubros económicos básicos, entre ellos salud y educación.

Estas condiciones ponen en riesgo a la población infantil. En consecuencia, a mayor pobreza, mayor probabilidad de verse empujados a incursionar en trabajos subpagados. Al mismo tiempo que no se culminan los años de formación básica, generando más problemas a futuro que soluciones en el presente.

Se utiliza como arma política

Lamentablemente existen movimientos que elevan su voz frente a la desigualdad salarial y trabajan en pro de disminuir la brecha salarial. Sin embargo, se utiliza como arma política cuando solo se ven como movimientos, pero no se llevan a cabo acciones concretas para solventar esta problemática.

Distorsiona la competencia

La distorsión de la competencia es un efecto que se manifiesta internamente en las empresas. Se corre el riesgo de llegar a contratar un número mínimo de mujeres al punto de generar conflictos en la comunidad.

Menos trabajadores calificados en los diversos sectores productivos

Dada la desigualdad laboral, en el mercado de trabajadores suele existir un déficit de personal calificado, puesto de las mujeres no incursionan suficientemente en los diversos sectores productivos.

La desigualdad salarial en España y México

La desigualdad salarial tanto en España como en México ha sido abordada con mecanismos concretos, como leyes y la creación de institutos que amparan a la mujer. Los esfuerzos aún son precarios frente a las dimensiones de este fenómeno. Estos son algunos datos que se conocen acerca de desigualdad salarial en México y en España.

Desigualdad salarial en España

Aunque todavía existan diferencias importantes entre retribuciones y estatus laboral de las mujeres españolas, puede decirse que, según cifras ofrecidas por el estudio llevado a cabo por PwC Women in Work Index: closing the gender pay gap, se concluye que la situación ha mejorado en el mercado de trabajo en los últimos años.

Este ha sido un trabajo progresivo que ha avanzado gracias a los mecanismos de seguimiento y control establecidos por la legislatura española. De tal manera que se regule la participación de hombres y mujeres en el mercado laboral, manteniéndose un equilibrio en la distribución de asignaciones salariales.

Es así como en los resultados del Women in Work Index realizado en países de la OCDE en el año 2016, España refleja un índice de 50 según el indicador del Women in Work. Esta medida relativa es calculada PwC, ponderando la media de varios indicadores que miden numéricamente el nivel de empoderamiento femenino. Estos datos fueron publicados en 2019 por la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) conjuntamente con PwC.

Entre ellos se cuentan la incursión de la mujer en la fuerza de trabajo, la desigualdad salarial de hombres y mujeres, así como en la tasa de actividad laboral. También son considerados los porcentajes de desempleo y el de empleos con jornadas completas de las mujeres. 

En España, la brecha salarial se ubicaba en 14% para 2014, esto sin evaluar las circunstancias laborales y socioeconómicas entre hombres y mujeres. Asimismo, en los datos del INE-España se refleja que para el 2014, los salarios de las mujeres se encontraban 23% por debajo del de los hombres.

También se destaca en se informe que existe una mayor incursión femenina en los trabajos vinculados con la salud y la educación. En contraste, los hombres son mayoría en el ámbito laboral de las tecnologías de información y comunicación, así como en el de la ingeniería. Esta es una situación que profundiza la brecha, ya que las áreas preferidas por las mujeres son peor pagadas que las de mayor representación masculina. Este es un claro indicio de la urgencia por redimensionar la educación con el objetivo puesto en el fomento y capacitación de las mujeres para carreras tradicionalmente designadas para hombres.

Sin embargo, el mismo estudio arroja un resultado interesante al explorar los niveles de estudio de hombres y mujeres en España. En este sentido, el nivel educativo de las mujeres es mayor que el de los hombres. Un hecho que ha tenido repercusión en la disminución de la brecha salarial.

La agenda política española ha mantenido entre sus prioridades continuar trabajando en la disminución de la brecha laboral con acciones concretas. Primordialmente, se reconoce la problemática y se ha involucrado a los agentes administrativos y sociales en la búsqueda de soluciones. En conjunto con el sector empresarial, se han establecido políticas, reglamentos y medidas generales que posibiliten un mejor estatus de la mujer española en el mercado laboral.

Entre esas medidas se encuentran las firmadas por los sindicatos CCOO y UGT en conjuntos con la CEOE en el Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva del 2018-2020. Su fin último es favorecer la igualdad tanto laboral como salarial entre hombres y mujeres en España.

Desigualdad salarial en México

México es uno de los países de mayor desigualdad salarial, ubicándose estadísticamente en el quinto lugar dentro de los países miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). El porcentaje se ubica en el 18,8% para el año 2019.

No obstante, con el paso del tiempo, la brecha salarial ha disminuido notablemente, tal y como reporta el Women in Work Index 2019. Y según los datos obtenidos en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se estima que del 2017 al 2020, las variaciones porcentuales de remuneración salarial entre hombres y mujeres en México han sido mínimas, ubicándose la brecha en un 15%.

En términos de los niveles educativos de hombres y mujeres, persiste la profundización de la brecha. De hecho, si se comparan los salarios de las mujeres mexicanas, se podrá observar que quienes tienen educación universitaria ganan un 33% más que aquellas que solo completaron la educación secundaria. Respecto a los hombres, este porcentaje es muy inferior, reflejándose así la falta de reconocimiento en el mercado laboral de la competitividad y preparación de las mujeres. En términos de retribución salarial, estos son 412 pesos menos que las mujeres ganan en contraste con hombres que tienen el mismo nivel educativo.

Finalmente, si se mejoran las condiciones del mercado laboral para las mujeres, aumentaría su participación y sí se podrían establecer parámetros justos de competitividad frente a los hombres. Lo que, además, beneficiaría al país, aumentando así el nivel de productividad.

Actualmente, tanto la OCDE como el Inegi están realizando los estudios pertinentes para medir el impacto de la pandemia por la COVID-19 en las dinámicas laborales y los niveles de la brecha salarial. También es necesario revisar cómo ha cambiado la participación familiar tanto de hombres como mujeres, al verse frente el cuidado necesario de familiares que hayan sufrido el coronavirus, así como la atención a los hijos que ahora ven clases desde el hogar.

Medidas para combatir la brecha salarial

La OCDE mantiene en agenda la problemática en torno a la desigualdad salarial. Por ende, trabaja conjuntamente con organismos estatales de sus países miembros con el fin de disminuir la brecha salarial.

Tal y como lo señala insistentemente el informe de Women In Work Index de 2019, entre sus propuestas se cuentan cuatro planteamientos primordiales para disminuir la brecha salarial:

  • Primero, la igualdad retributiva.
  • Segundo, la conciliación de la vida familiar y laboral.
  • Tercero, igualdad de oportunidades.
  • Y cuarto, educación y cultura.

Igualdad retributiva

Para alcanzar la igualdad retributiva se hace urgente fomentar el seguimiento y medición de la desigualdad salarial, tanto en el sector público como en el privado. Asimismo, promover la publicación de tales mediciones, con el fin de informar a las mujeres y el público en general acerca de la brecha salarial.

De tal manera que se logre un avance hacia políticas salariales más transparentes, tanto en las empresas privadas como en la administración pública.

Conciliación entre vida personal y laboral

Para conciliar la vida personal y laboral, se plantea la exhortación a un cambio profundo de mentalidad en torno a las responsabilidades casi exclusivas de la mujer hacia sus hijos y familiares que requieren cuidados especiales, entre ellos, enfermos y adultos mayores.

El objetivo es lograr un sistema corresponsable, en el cual las mujeres tengan acceso a servicios de cuidados especiales en los cuales puedan depositar la responsabilidad de la atención a sus hijos y familiares.

Por otra parte, también exige una mayor participación del hombre en estas tareas, así que se deben implementar políticas laborales que establezcan el derecho de solicitud de permisos para atender a sus hijos y familiares con requerimientos especiales.

En este sentido, la administración pública juega un papel clave, ya que sería el actor que determine en las negociaciones colectivas con empleadores y sindicatos, el que se ofrezcan políticas laborales flexibles para otorgar esos permisos a hombres y mujeres por igual.

Igualdad de oportunidad

La igualdad de oportunidad se refiere a la incursión de las mujeres en aquellos organismos nacionales en los que pueda tomar decisiones trascendentes. Entre ellos, los órganos legislativos de cada nación.

Si las mujeres toman un rol político destacado, podrán tomar más decisiones que las beneficien, lo que supondría una disminución significativa de la brecha salarial.

Por otra parte, se insta a la promoción de participación de las mujeres en los sindicatos y procesos de negociación colectiva en el sector privado. De tal manera que decidan en pro de las mujeres, para alcanzar la igualdad laboral y salarial.

Educación y cultura

La concientización es el medio para establecer la igualdad entre hombres y mujeres en torno a la relevancia de la educación formal. Logrando la sensibilización de la sociedad, se podrá impulsar a las niñas a que continúen estudiando, priorizando sus metas profesionales antes que los logros tradicionales. Entre ellos, tener hijos a edades tempranas. De esta manera se podrían evitar males mayores, destacando entre ellos el trabajo infantil.

La desigualdad salarial es una problemática que tiene un impacto social y financiero en el mundo. Incluso, es uno de los motivos que impulsa al trabajo infantil. En la medida en que la brecha salarial disminuya, gracias a políticas laborales y retributivas transparentes, se podrá contar con un mercado laboral verdaderamente competitivo y productivo que incluya en la misma medida a las mujeres.

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