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Casa Tudor: historia, influencia, gobierno, reyes y árbol genealógico de la dinastía Tudor

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La dinastía Tudor estuvo integrada por figuras que protagonizaron hechos históricos que trascendieron en Inglaterra y el resto del mundo. No te pierdas toda la información de interés sobre la casa Tudor que detallaremos en este artículo.

Inglaterra ha sido uno de los tantos países europeos con una historia convulsionada, producto de los numerosos eventos y acontecimientos que marcaron el destino de tan prominente nación. Muchos de estos sucesos han sido protagonizados por reyes ingleses quienes, siendo miembros de renombradas dinastías, llegaron a forman parte del poder de esta monarquía. Una de estas familias de relevancia fue la casa Tudor, de la cual cinco de sus miembros llegaron a portar la corona en un contexto donde se buscaba la unificación de Inglaterra con los demás territorios que hoy conforman el llamado Reino Unido. No te pierdas este interesante artículo que detalla los aspectos más importantes de la dinastía Tudor.

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La casa Tudor, una de las más importantes dinastías de Inglaterra

El gobierno Tudor en Inglaterra, instaurado a partir de 1485, encabezó significativos procesos históricos que no solo afectaron el provenir de la sociedad inglesa, sino que dichos hechos repercutieron en las naciones que, hasta el momento, estuvieron ligadas a esta monarquía europea. Pero para saber más la historia de los reyes de Inglaterra que emergieron de tan reconocida dinastía, es preciso hacer un repaso por las particularidades que tenía esta prodigiosa familia que ocupó el trono inglés por casi dos siglos.

Principales aspectos de la familia Tudor

La dinastía Tudor fue una casa nobiliaria de origen galés que cobró notoriedad por sus vínculos con la casa de Lancaster, relación que surgió luego del matrimonio secreto entre el soldado Owen Tudor y Catalina de Valois, hasta entonces viuda del rey Enrique V de Inglaterra. La dinastía Lancaster fue destronada durante los hechos de la Guerra de las Dos Rosas, un conflicto que enfrentó a dicha dinastía con la casa de York, pretendientes al trono por su nexo en común con la casa de Plantagenet.

1485 fue el primer año del gobierno Tudor en Inglaterra, después de que Enrique Tudor se convirtiera en el rey Enrique VII de Inglaterra, al derrotar al monarca de turno, Ricardo III, durante la batalla de Bosworth, donde además falleció dicho rey. Un hecho que va a sellar el destino de la dinastía Tudor fue el casamiento de Enrique VII con Isabel de York (primogénita del antiguo monarca Eduardo IV de Inglaterra), matrimonio que significó el fin de la guerra y el comienzo de la regencia de los Tudor.

El árbol genealógico completo de los reyes de Inglaterra refleja lo que fue la compleja unión entre los ascendientes de la casa de Tudor, por los sucesos que más adelante detallaremos a profundidad.

Influencia de la casa de Tudor sobre Inglaterra

La dinastía Tudor tuvo un predominio en el destino de Inglaterra durante sus años en el trono de dicha nación, por los importantes eventos que protagonizaron dos de sus famosos miembros, el controvertido Enrique VIII de Inglaterra y su hija, la reina Elizabeth I de Inglaterra, hechos que llevaron a Inglaterra de la Edad Media al denominado Renacimiento, concretamente, con la concreción de la reforma religiosa que dio origen a la Iglesia Anglicana que es, en la actualidad, la religión oficial de dicha nación.

Asimismo, los primeros pasos de Inglaterra como potencia emergente en materia política, artística, naval e imperial se dieron en el tiempo donde la casa Tudor estuvo reinando el poder de la nación.

Recorrido por la historia de los Tudor

Aunque ya se ha hecho mención en los hechos que dieron origen a esta importante dinastía, es momento de entrar en detalle sobre la fundación, evolución y disolución de la casa Tudor como dinastía gobernante de Inglaterra entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI, periodo en el que se llevaron a cabo hechos trascendentales para la historia de Inglaterra y de Europa en general, los cuales también se destacarán a continuación.

Origen y fundación

Mucho se habla de la relación que tuvo Catalina de Valois (reina consorte de Inglaterra hasta el fallecimiento de su marido, el rey Enrique V) con Owen Tudor, uno de sus cortesanos. Sea por un amorío o por medio de un matrimonio secreto dado en 1429 entre la pareja, lo cierto es que Owen y Catalina fueron los antepasados directos de la dinastía Tudor.

Ambos tuvieron cinco hijos, quienes más adelante serían reconocidos bajo el reinado de Enrique VI, único vástago de Catalina con su primer marido, quien incluso concedió el título de conde a dos de sus medios hermanos.

Uno de ellos, Edmundo Tudor, primer conde de Richmond, se casó en 1455 con Margarita Beaufort, y de dicho enlace nacería su único hijo, el fundador de la dinastía Tudor, Enrique VII de Inglaterra, quien llegó al trono en 1485 al derrotar y dar muerte al último rey proveniente de la Casa de York, Ricardo III, durante el combate de Bosworth.

Este hecho vino a acelerar el fin de la Guerra de las Dos Rosas, concretándose la reconciliación de los bandos contendores con el casamiento de Enrique Tudor con Isabel de York, siendo ambos los primeros reyes de Inglaterra y señores de Irlanda provenientes de la novel casa de Tudor.

Evolución de la dinastía

El reinado de Enrique VII de Inglaterra se caracterizó, más que todo, por eliminar cualquier amenaza que pretendiera acceder al trono que ostentaba. Así, el monarca ordenó en  1499 la ejecución del último descendiente varón de la casa Plantagenet, Eduardo, XVII Conde de Warwick.

En política exterior, para mantener relaciones armoniosas entre otras monarquías de la región, aprobó el enlace matrimonial de dos de sus hijos: su primogénito y heredero al trono, Arturo, quien se uniría en matrimonio con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos; y María, quien se casó con el rey Luis XII de Francia. Sin embargo, la repentina muerte de Arturo en 1502 motivó que Enrique VII solicitase al Papa una aprobación para un nuevo casamiento de la ahora viuda Catalina, esta vez con su hijo Enrique, como en efecto se concretó en 1509 que, de paso, sería el año del fallecimiento del rey fundador de la dinastía Tudor.

Su hijo, ahora llamado Enrique VIII, tomaría su lugar para convertirse en el monarca que concentró la mayor cantidad de poder de todos los reyes ingleses, en un reinado sumamente controvertido por el rompimiento de la monarquía inglesa con la Iglesia Católica, el establecimiento de la Iglesia Anglicana, la disolución de los monasterios y los numerosos matrimonios que tuvo Enrique VIII en su pretensión por dejar un heredero varón en el trono. Los hijos de Enrique VIII llegarían al poder de forma consecutiva: Eduardo VI, que sólo gobernó cinco años; María I, entre 1553 y 1558; e Isabel I de Inglaterra, que ocuparía el cargo entre 1558 y 1603.

Disolución de la casa Tudor

A pesar de ser despreciada en el inicio por su propio padre, Isabel I de Inglaterra e Irlanda se destacó como una de las más grandes gobernantes de la historia de la nación, con un reinado que duró 44 años, tiempo en el que Inglaterra comenzaba a dar sus primeros pasos como potencia imperial, como resultado de su accionar en la victoria inglesa contra la Armada de España en 1588, la conversión de Inglaterra al protestantismo y el afianzamiento de dicho país como un importante núcleo cultural y artístico, eventos que ayudaron a concretar la identidad nacional en dicha región.

La monarca sería conocida como Elizabeth, la Reina Virgen, al no dejar descendencia alguna, hecho que llevó a la disolución de la dinastía Tudor en 1603 con la muerte de Elizabeth de Inglaterra, no sin antes dejar el trono a su primo, Jacobo, que se convertiría en el primer Estuardo en gobernar tierras inglesas, en un reinado que significó la unificación de Inglaterra, Irlanda y Escocia.

Aspectos de interés del árbol genealógico Tudor

En el árbol genealógico de los reyes de Inglaterra sobresale la rama perteneciente a la casa Tudor, la cual estuvo conformada por notables miembros que llegaron al poder en medio de diferentes sucesos, algunos de ellos trágicos e inesperados. Seis de los integrantes de la casa de Tudor (incluyendo el breve reinado de Juana Grey) dieron forma al extenso periodo temporal donde dicha dinastía nobiliaria participó activamente en la consolidación de Inglaterra como futuro imperio.

A continuación, especificaremos los detalles de interés de los monarcas provenientes de la casa de Tudor y que destacaron durante sus años de reinado.

Árbol genealógico de la casa Tudor.
Árbol genealógico de la casa de Tudor. (Nachoseli, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Enrique VII

Si te preguntas quién fue el primer rey de Inglaterra procedente de la casa Tudor, encontrarás el nombre de Enrique Tudor, fundador de esta dinastía nobiliaria. Nacido en Gales en 1457 como único hijo de la comentada relación entre Edmundo Tudor y Margarita Beaufort, siendo nieto por vía paterna de Owen Tudor y de Catalina de Valois (matrimonio considerado inválido por un decreto real) y, por el lado materno, descendiente de Juan Beaufort (hijo natural de Juan de Gante, duque de Lancaster y Catalina de Roet-Swynford), medio hermano del monarca Enrique IV.

A pesar de los múltiples hechos que impedían su derecho al trono, la impopularidad del rey Ricardo III en vísperas de la Guerra de las Dos Rosas (1455-1487) motivó a Enrique Tudor a hacerse del poder, como lo alcanzó al derrotar y dar muerte a Ricardo en Bosworth en 1485, victoria que lo afianzó como nuevo rey de Inglaterra bajo el nombre de Enrique VII.

Consolidó la unión de la casa de Lancaster con la de York al contraer nupcias en 1486 con Isabel, hija mayor del antiguo rey Eduardo IV, siendo el primer matrimonio de monarcas de la casa Tudor. Tuvieron siete hijos:

  • Arturo (1486-1502), duque de Cornualles al nacer, y príncipe de Gales. Heredero al trono inglés a partir de 1489, fallecido repentinamente a causa de una fiebre.
  • Margarita (1489-1546), cuyo primer matrimonio con Jacobo IV de Escocia estableció el vínculo entre los Tudor y los Estuardo y, por consiguiente, la preservación de la paz entre los reinos de Inglaterra y Escocia.
  • Enrique (1491-1547), nombrado duque de York, se convirtió en heredero al trono en 1502 por el fallecimiento de su hermano Arturo. Ocupó el trono en 1509 a la muerte de su padre, bajo el nombre de Enrique VIII.
  • Isabel (1492-1495).
  • María (1496-1533), casada con Luis XII de Francia para conciliar la armonía entre ambas monarquías europeas.
  • Edmundo (1499-1500), nombrado al nacer duque de Somerset.
  • Catalina (2 de febrero-10 de febrero de 1503), en cuyo parto falleció la reina Isabel de York.

Su reinado fue particular por su determinación por asegurar el futuro de la nueva dinastía en el trono inglés, luchando con todos aquellos pretendientes al trono que aparecieron una vez finalizado el conflicto de las Dos Rosas. De igual manera, su política exterior se fundamentó en el casamiento de cuatro de sus hijos con los descendientes de las monarquías más poderosas del momento. Finalmente, la aflicción por la muerte repentina de su primogénito Arturo y de la reina consorte Isabel, lo sumirían en un estado de depresión, hecho que aceleró su fallecimiento en 1509.

Casa Tudor - Enrique VII de Inglaterra
(National Portrait Gallery, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Enrique VIII

Mundialmente famoso por sus representaciones en la cultura popular, influenciada por su reinado lleno de controversias y polémicas que llegaron a convulsionar el acontecer de Inglaterra. Fue el segundo hijo varón de Enrique VII e Isabel de York, y se convirtió inesperadamente en heredero al trono ante el fallecimiento de su hermano mayor, Arturo. De hecho, contrajo matrimonio en 1509 con la viuda de éste, Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, en un intento por tener buenos vínculos con estas coronas.

Siempre aspiró dejar a un varón como su heredero al trono, lo que lo motivó a casarse en seis ocasiones:

  1. Catalina de Aragón (1509-1533), de cuyo enlace nació María Tudor, futura María I de Inglaterra. Su matrimonio fue declarado nulo y su hija María catalogada como ilegítima.
  2. Ana Bolena (1533-1536), antigua dama de compañía de la reina Catalina de Aragón y amante del rey, de quien se interesó al enterarse que Catalina no podía concebir más hijos. Finalmente, Ana y Enrique se casarían en secreto en medio de un polémico debate que impulsó el rompimiento de Inglaterra con la Iglesia Católica. De esta unión nacería Elizabeth Tudor, años después convertida en Elizabeth primera de Inglaterra.
  3. Jane Seymour (1536-1537), con la cual se casó pocos días después de la ejecución de Ana Bolena, sentenciada a muerte al ser juzgada por adulterio e incesto. Seymour dio a luz al único hijo varón de Enrique VIII, el futuro rey Eduardo VI, que solo vivió 15 años.
  4. Ana de Cleves (1540), matrimonio que se concretó al ver Enrique VIII que su hijo Eduardo tenía una salud frágil, lo que lo impulsó a buscar otro hijo varón para asegurar la dinastía. El enlace fue anulado por motivos políticos, religiosos y personales.
  5. Catalina Howard (1540-1542), ejecutada en 1542 por adulterio.
  6. Catalina Parr (1543-1547), sin descendencia.

Por otra parte, Enrique VIII tuvo numerosas amantes y con algunas de ellas procreó hijos de forma ilegítima.

De su reinado destaca el conjunto de leyes que promulgó en su momento y que significo la evolución de Inglaterra hacia el llamado Renacimiento, y algunos de estos decretos siguen vigentes en la actualidad, con ciertas reformas.

Entre ellas están las actas de separación de la monarquía inglesa con la Iglesia de Roma (después de la disputa entre ambas instituciones por la decisión de Enrique VIII de divorciarse de Catalina de Aragón, católica practicante); la Constitución de Gales (1535-1542), que conllevaría a la unión de este territorio con Inglaterra; la designación del monarca como jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra y la Ley de Sucesión de 1544, que trajo consigo el ascenso al trono de forma consecutiva de sus tres hijos. Por otra parte, fue fundador de la Armada Real Británica, fuerza naval que, tiempo después, catapultó a Inglaterra como potencia imperial.

Casa Tudor - Enrique VIII de Inglaterra
(Walker Art Gallery, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Eduardo VI

El anhelado hijo varón de Enrique VIII nació en 1537, ascendiendo al trono a la muerte de su padre con solo diez años de edad, acompañado por un consejo de regencia. Aunque fue protestante, su reinado se caracterizó por ser el periodo de evolución de la Iglesia Anglicana, anteriormente creada por su progenitor. Algunos de sus colaboradores propiciaron una intensa persecución contra el catolicismo.

De frágil salud desde su infancia, falleció a sus 15 años, siendo reemplazado brevemente por su prima Juana Grey, quien ocupó el trono sólo por nueve días.

Casa Tudor - Eduardo VI de Inglaterra
(William Scrots, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

María I

Fue la hija mayor de Enrique VIII, fruto de su primer matrimonio con Catalina de Aragón. En medio del litigio de la separación de sus padres, fue declarada ilegítima y excluida de la línea de sucesión al trono, derecho que retomó a partir de 1544 con la Ley aprobada por su padre después de su reconciliación.

Gobernó desde 1553 hasta 1558, a partir del fallecimiento de su hermano Eduardo VI. Asimismo, su matrimonio con Felipe II la convirtió en reina consorte de la Monarquía Hispánica en 1556. Su reinado fue particular por su intento por restablecer el catolicismo en Inglaterra e Irlanda, lo que promovió una intensa persecución a los protestantes y otros disidentes religiosos.

Al no dejar descendencia, declaró a su media hermana como su sucesora, haciéndose efectivo este decreto a su muerte, nombrando el Parlamento a Elizabeth, reina de Inglaterra.

Casa Tudor - Maria I de Inglaterra
(Hans Eworth, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

Isabel I

La reina Isabel primera de Inglaterra e Irlanda fue hija del segundo matrimonio de Enrique VIII con Ana Bolena. Las dificultades de Isabel primera de Inglaterra comenzaron desde muy pequeña, al ser declarada ilegítima después de la ejecución de su madre en 1536, quien había sido acusada por adulterio, incesto, brujería y traición. De igual forma, el nacimiento de su hermano Eduardo y las constantes confrontaciones con su media hermana María, marcaron a la reina Isabel I de joven, ya que veía difícil su ascenso al trono por los motivos anteriormente expuestos.

Sin embargo, fue declarada sucesora al trono de su hermana mayor María ya que ésta no tuvo descendencia durante su reinado. Fue coronada en 1558, año en el que comenzó su prolongado periodo de gobierno de 44 años, época que se denominó como era isabelina, en el que tuvo que enfrentar diferentes amenazas internas promovidas por revueltas de origen religioso, y de Francia y España, en materia de política exterior.

De todas estas confrontaciones salió victoriosa, lo que la llevó a ser una de las gobernantes más populares de su tiempo, hecho que vino a robustecerse con el respaldo que la reina dio al ámbito cultural y artístico, de donde emergió el conocido teatro isabelino, manejado por dramaturgos de la talla de William Shakespeare.

Si te estás preguntando por los hijos de Isabel I de Inglaterra, aclaramos que no tuvo descendencia, por lo que la sucesión al trono inglés fue cedida a Jacobo VI de Escocia, único hijo de su prima María I Estuardo. Finalmente, se concretó este decreto en 1603 con la muerte de Elizabeth, la Reina Virgen, dando fin al reinado de la Casa Tudor y el comienzo del reinado de la Casa Estuardo en Inglaterra.

Casa Tudor - Isabel I de Inglaterra
(Unknown author, Public Domain, vía Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

La dinastía Tudor tuvo como miembros a cinco reyes que, entre múltiples eventos históricos, trascendieron durante sus respectivos reinados por las acciones que repercutieron en el porvenir de Inglaterra. De la casa Tudor desciende la actual monarca inglesa, Isabel II, la cual rige la nación siguiendo algunas de las leyes y reglamentos que fueron promulgados en el tiempo en el que esta poderosa casa nobiliaria estuvo en el poder, hecho que habla de su relevancia en la historia muchos siglos después de su disolución.

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