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Alimentos perecederos: qué son, clasificación, almacenamiento y ejemplos de comida y productos perecederos

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Todos los alimentos se deterioran, la diferencia está es el tiempo que tardará cada tipo en descomponerse y su consumo en el mejor de los casos solo significará una pérdida para nuestro bolsillo, pero los productos perecederos pueden afectar gravemente nuestra salud y desde nuestra propia cocina. Para evitarlo solo debemos estar atentos al correcto tratamiento, conservación y uso de los insumos, lo que aplica a los alimentos perecederos y no perecederos.

Cada vez que vamos al supermercado se puede observar que los alimentos son expuestos y almacenados al alcance del público de manera diferente. Existe un área de productos alineados en neveras refrigeradas, otros en cavas o congeladores y la mayoría apilados en limpios e iluminados pasillos de estanterías. Esto ocurre porque cada artículo tiene características que los hacen más o menos duraderos, más o menos propensos a la descomposición, en otros términos, son alimentos perecederos o no perecederos. Veamos de qué se trata esta terminología y en concreto qué son los productos perecederos.

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¿Qué son alimentos perecederos?

Una posible definición de alimentos no perecederos es la siguiente: son aquellos alimentos que se echan a perder más fácilmente, se pudren o se vuelven peligrosos para la salud sino no se conservan adecuadamente. Deben ser almacenados, transportados y dispuestos generalmente en lugares fríos que preservan sus propiedades.

Respecto a cómo identificar cuáles son los alimentos perecederos, vale decir que son alimentos frescos y deben ser dispuestos al consumo casi de inmediato una vez producidos o cosechados. Entre los ejemplos de alimentos perecederos o comida perecedera encontramos a las frutas, vegetales, carnes y lácteos. Las sobras cocidas también entran en esta categoría.

Los factores ambientales como la temperatura de almacenamiento, presión y humedad son cruciales para entender qué son los perecederos y su preservación, pues estos productos suelen durar entre unos días hasta algunas semanas. Sin refrigeración, sugerida entre 0 a 40 grados Fahrenheit o 4,4 a -17,8 grados Celsius, los artículos perecederos pueden desarrollar bacterias a las 2 o 4 horas siguientes a su salida.

La definición de lo que es un alimento perecedero, qué es un producto perecedero o de qué es perecedero en los alimentos se refiere a lo destinado a perecer y que tiene una duración limitada, pierde utilidad o validez en un determinado plazo de tiempo.

Alimentos semiperecederos

Hay un grupo de alimentos ubicados a la mitad de los perecederos y no, y su deterioro depende de la humedad del aire y del modo de preservación; pero pueden llegar a tener una durabilidad de 6 meses o más.

Se conocen como los alimentos semiperecederos a los granos; frutos secos y tubérculos.  Deben ser guardados en lugares frescos y secos. Se encuentran entre la clasificación de los alimentos perecederos, pero con un tiempo de vida más extendido, no superior a un año.

Alimentos no perecederos

Finalmente, existen los alimentos perecederos, que pueden ser almacenados a temperatura ambiente sin riesgo inmediato de deterioro, ya que pueden alcanzar una vida de consumo mínima de tres meses y hasta incluso 4 años.

Si bien todos los alimentos pueden considerarse perecederos, los alimentos que se clasifican en este grupo de larga duración no se deterioran por falta de refrigeración o mala ubicación en su alacena; dependen más de otros factores como contaminación por mal manejo, accidentes u otras condiciones que lo afecte posteriormente a ser cocinado. Ejemplos de alimentos no perecederos, es el caso de productos enlatados (granos/pescados) pastas, café, aceite, azúcar, sal, mantequillas, arroz, galletas, conservas o algunos artículos envasados en vidrio, plástico o cartón.

Sobre este tipo de producto no perecedero es importante evitar la confusión que genera el etiquetado sobre su fecha de caducidad con la de consumo preferente, recordando que la primera indica el riesgo a la salud de ser consumido, mientras que la segunda solo indica la pérdida de propiedades nutritivas del producto. Esta recomendación tiene valor tanto para los productos perecederos y no perecederos

Pero volvamos al tema del almacenamiento de alimentos perecederos y a definir qué son los alimentos perecederos, pues es importante señalar que una inadecuada manipulación o tratamiento de los insumos perecedores puede generar la contaminación de los mismos y con ello, graves afecciones a la salud.  Una intoxicación alimenticia se refleja unas horas después del consumo de alimentos dañados, a través de vómitos, mareos, dolor de estomago y diarrea, pero puede desencadenar problemas más serios, como infecciones.

Una vez que la comida se daña se produce el crecimiento de bacterias patógenas, es decir microorganismos que causan enfermedades transmitidas por los alimentos y que pueden ser mortales; por otro lado, se forman las llamadas bacterias dañinas, también microorganismos que deterioran los alimentos y modifican su sabor, color u olor, haciendo desagradable el consumo de los mismos.   

Tipos de alimentos perecederos

Todos los alimentos se estropearán, la diferencia está es el tiempo que tardará cada tipo en descomponerse, las bajas temperaturas no evitarán que se echen a perder, pero sí retrasarán el proceso. En general, los alimentos perecederos pueden permanecer seguros para comer por varios días, una vez expuestos al aire, entre dos a cinco días. Sin embargo, como regla, todo alimento perecedero que pase más de cuatro horas sin refrigeración debe tratarse como inseguro y desecharse.

Primero reconozcamos cuáles son los alimentos perecederos, pues todos tienen un tiempo diferente de soportar los cambios de temperatura y su reacción igualmente es variada.  En línea general y bajo la temperatura más baja recomendada, el tiempo de duración promedio de los alimentos perecederos es: mariscos (3 días); crustáceos y moluscos (2 días): carnes rojas (3-5 días); aves (3 días); jugos de frutas (7-14 días); leche (5-7 días); queso (1-3 meses); huevos (3-6 semanas).

Carnes

Apartando aves y mariscos entre la lista de alimentos perecederos nos referirnos a carnes para incluir los cortes de ternera, cordero, cerdo, entre otras, que siempre requieren ser guardadas en el área más fría de su refrigerador, pues es propensa a la rápida contaminación y la proliferación de malos olores. Se sugiere conservarla por máximo 3 días bien envuelta dentro del artefacto electrodoméstico con temperatura de 0 a 3 C; y hasta 5 días si es congelada.

Aves y mariscos crudos

Las aves de corral y los mariscos crudos como ejemplos de perecederos necesitan un almacenamiento cuidadoso pues de adelantado conservan una enorme carga de microorganismos de descomposición, que pueden proliferarse incluso en refrigeración. Se sugiere almacenarlos por no más de tres días, en el lugar más frío del refrigerador.

En el caso del pollo es preferible retirar previamente el envoltorio plástico en el que viene envuelto, lavarlo rigurosamente y secarlo. El pescado entero fresco debe destriparse y lavarse con igual esmero.

Carnes, aves y mariscos cocidos

Estos están incluidos en la lista de productos perecederos y deben ser refrigerados inmediatamente después de cocinarlos si no se van a consumir al momento. Dejarlos enfriando en la mesa es un error pues el calor de la comida fomentará el crecimiento de microbios que pueden extenderse incluso a sus manos y utensilios.

En pequeñas cantidades, el calor de los alimentos no causará daños o desperfectos a su refrigerador, no obstante, si aun lo duda no deje pasar más de una hora antes de introducir estos alimentos a enfriar. Los alimentos cocidos deben ser guardados por encima de los productos crudos para evitar que le caigan líquidos o de no tener opción, cubra bien el envase

Otro consejo es dividir las grandes cantidades de alimentos cocidos en recipientes más pequeños antes de enfriarlos, para evitar recalentar varias veces un mismo plato; o congelarlo de súbito si es para consumirlo varios días después.

Charcutería y embutidos

Delicateses como el jamón, el tocino, la carne en conserva, el salami, los patés deben refrigerarse separados de las carnes frescas. Si los compra en rodajas se conservarán refrigerado hasta por 5 días, si son piezas de jamón, tocino o salami entero hasta tres semanas, algunos se envasan al vacío y tienen una vida bastante larga, pero tenga cuidado con paquetes dañados u olores agrios al momento de comprar.

Lácteos                                       

La leche fresca, las cremas; los quesos blandos y algunos derivados, son ejemplos de productos perecederos que tienen una vida comestible corta y pierden calidad si pasan por temperaturas cálidas durante el almacenamiento, también si entra en contacto directo con el consumidor, por ejemplo, si se bebe directamente del envase.

Los productos lácteos tienden a captar los sabores de otros alimentos, por eso es recomendable mantenerlos bien cubiertos y separarlos de los que conservan un fuerte olor, como ajo cebolla, pescados, etc. Por su lado, los quesos duros suelen tener una utilidad de consumo más prolongada, pero pueden desarrollar moho; mientras los de bajo contenido en sal, duran menos que los normales.

Huevos

Aunque muchas personas no lo hacen por hábito, los huevos deben refrigerarse para mantener su calidad y alargar la vida de posible consumo seguro. Se recomienda incluso mantenerlo en la caja de cartón que trae del supermercado para que mantengan la humedad que van perdiendo a través de la cáscara. 

Es importante tomar en cuenta esto desde el momento que se compran los huevos, pues muchos negocios, incluso desde la distribución hacia los comercios, no acostumbran refrigerarlos lo que acorta la posibilidad de mantenerlos por mayor tiempo en nuestra casa. 

Frutas y vegetales frescos

Estos alimentos deben ser manipulados con cuidado para evitar magulladuras y roturas de la piel, lo que acelerará su deterior y la mayoría deberán ser refrigerados o colocados en un lugar fresco.  Vale la excepción con la piña y los plátanos que son incompatibles con el frío.

Distinto es con las verduras de hoja y raíz, como la remolacha, el brócoli, la zanahoria para evitar que pierdan agua y se marchiten es necesario refrigerarlas desde el comienzo. Las papas solo requieren un lugar fresco, oscuro y bien ventilado.

La clave con la mayoría de las frutas es mantener su humedad dentro del refrigerador, pues el calor las oxida y marchita. Puede hacerse con ayuda de papel plástico o pequeñas bolsas plásticas perforadas en las que resulta práctico almacenar manzanas, peras, melocotones, fresas y ciruelas.  Envolver en film retráctil y colocar en la nevera también es útil para los cítricos, pepinos y pimientos pues ayuda a reducir la pérdida de agua.

Así como la piña y los plátanos, el melón, los mangos, los aguacates y los tomates deben dejarse madurar a temperatura ambiente, luego se pueden refrigerar por un corto tiempo. 

Consejos para preservar los alimentos perecederos

Ya sabemos qué es un alimento perecedero, y sabemos también cómo se deberían almacenar, pero algunos consejos no están de más.

Consejos al momento de comprar

Existen recomendaciones que se pueden tomar en cuenta desde el momento de adquirir dichos productos, a manera de que la conservación en el hogar sea más duradera y efectiva, veamos algunas acciones a seguir al momento de comprar.

  1. Adquiera alimentos de calidad si su plan es el de almacenar por periodos prolongado, en ese caso debe evitar las ofertas de última hora que generalmente son ofrecidas para la salida de productos a punto de vencer.
  2. Aprovecha los mercados dedicados a la venta exclusiva de algunos productos, pues generalmente ofrecen inventarios de artículos muy frescos. Es el caso de las pescaderías adyacentes a puertos y balnearios, o los mercaditos campesinos en los que los agricultores ofrecen su propia y reciente cosechada.   
  3. Evite las carnes, pescados, mariscos o lácteos expuestos al aire libre y no en refrigeración adecuada. Solo en el caso de ambientes fríos, es posible adquirir con seguridad alimentos como los quesos duros o secos y salamis.
  4. Este atentos a los empaques inflados en los refrigeradores de supermercados, generalmente ocurre con los envases de bebidas lácteas, yogures, jugos procesados, pastas frescas. Dicha hinchazón es señal de que los microbios producen gas, gracias a la manipulación o preservación inadecuada.
  5. Tenga igual atención con los productos empacados en película transparentes y que son manipulados y refrigerados para la venta. Evítelo si nota algún cambio de color o viscosidad en el alimento.
  6. Compre siempre los alimentos refrigerados al final o cuando esté a punto de llegar a la caja registradora y trasládelos lo antes posible a su refrigerador. Evite dejarlos dentro del vehículo por mucho tiempo, por ejemplo.
  7. Organice sus compras de acuerdo a la necesidad y a la caducidad de los productos, para evitar comprar alimentos perecederos en exceso, que luego pueden contaminar su refrigerador y que deberá desechar irremediablemente.  

Consejos en casa

Una vez en casa, es nuestra responsabilidad la correcta preservación de los alimentos perecederos. Y aunque hay personas que tienen la posibilidad de reponer estos artículos de manera más regular, algunos otros no tienen la disponibilidad ni el tiempo para hacerlo, por ello deben ser más cuidadosos a la hora de almacenar su compra quincenal o mensual. Estos consejos le ayudarán.

  1. Es esencial conocer las diversas temperaturas que brinda su refrigerador y ubicar por zona, de manera correcta lo qué son productos perecederos. Por ejemplo, en los estantes más altos se sugiere colocar los alimentos cocidos y debajo las carnes, aves o mariscos crudos, así se evita la contaminación por goteo de líquidos. Las frutas y verduras sobrellevan muy bien el  frio en los contenedores al fondo del aparato.
  2. El equipo de refrigeración casero por su parte debe ser ubicado en un espacio en el que reciba ventilación adecuada para que u funcionamiento sea eficaz, separada de otros electrodomésticos como hornos o secadoras.
  3. Si no cuenta con un refrigerador antiescarcha o un congelador de última generación, debe realizar mantenimiento y limpieza constante de los equipos, para evitar la de acumulación de hielo lo que afecta su operativa o que las gomas de las puertas se dañen. 
  4. La fecha de consumo será su guía sobre qué son alimentos perecederos y qué son alimentos no perecederos, así como el tiempo adecuado de cada uno, preferiblemente deberá comprobarla durante el proceso de compra y en casa ubicarlos en orden a manera de que sean utilizados primeros los productos con fechas cercanas a su vencimiento.  
  5. Los productos de fuerte olor, como quesos, pescados y algunos vegetales como ajo y cebolla qué son perecederos, deben ser separados, bien envueltos o almacenados en frascos o envases para así evitar que sus sabores se trasladen o sean absorbidos por otros alimentos.
  6. Para impedir la contaminación de otros alimentos, debe vigilar con regularidad el mal estados de otros productos y desecharlos, moverlos de lugar no detendrá su deterioro.

El consumo de alimentos perecederos en mal estado en el mejor de los casos solo significará una pérdida para nuestro bolsillo, pero esta circunstancia puede llevarnos a afrontar consecuencias importantes sobre nuestra salud, pues existen bacterias letales que pueden ingresar a nuestro organismo de la forma más fácil y en nuestra propia cocina. Para evitarlo solo debemos estar atentos al correcto tratamiento, conservación y uso de los productos perecederos, y de todo alimento en general.

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