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Escucha pasiva: qué es, beneficios y ejemplos de dinámicas de atención pasiva en el día a día

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Existen múltiples tipos de escucha. Sin embargo, se conocen en dos grandes grupos que son escucha activa y escucha pasiva. Al continuar con la lectura de este artículo, podrás descubrir y conocer qué es la comunicación pasiva o atención pasiva, cuándo se da u ocurre, sus beneficios y ejemplo para determinar en qué situaciones la aplicas a tu vida diaria.

Cuando se hace referencia a la escucha pasiva, lo primero es determinar el significado de escucha, que es la capacidad auditiva que tiene una persona para diferenciar cualquier tipo de sonido y el significado de pasivamente, que es todo lo contrario a lo activo. La atención pasiva es cuando una persona no empatiza o conecta con los sentimientos del hablante. Simplemente escucha en segundo plano lo que dice y no procesa la información, a diferencia de la definición de escucha activa que sugiere que los individuos prestan atención a cada palabra del hablante, interactúan y muestra comprensión por los sentimientos y necesidades de esa otra persona.

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¿Qué es la atención pasiva?

El significado de escucha activa sostiene que la persona que oye no reacciona de forma interesada a lo que le dicen, solo escucha. Lo que quiere decir que, el oyente no interrumpe a quien está hablando, ni comparte o intercambia ideas del tema. Al contrario, solo se limita a escuchar y prestar atención.

Uno de los ejemplos de pasividad, son las conferencias, las personas que asisten a este tipo de actividades o eventos, son de atención pasiva porque se dedican a entender y comprender lo que alguien (experto en algún tema específico) comparta en la ponencia.

Características de la escucha pasiva

  • Es una comunicación unidireccional.
  • El oyente no reacciona ante los sentimientos del hablante.
  • La escucha pasiva no requiere mucho esfuerzo.
  • El oyente simplemente escucha, no interactúa.

Los niveles de escucha pueden tener ciertos grados, porque no todo lo que conversamos o escuchamos es de interés y tampoco nos servirá siempre para nuestra vida diaria.

Ejemplos de escucha pasiva

Las situaciones en las que se utiliza este tipo de escucha, suelen ser momentos donde no se necesita de la total atención hacia el interlocutor. Entre las situaciones más frecuentes donde se puede dar la escucha pasiva son:

Conversaciones informales

Uno de los ejemplos de comunicación pasiva más comunes son las conversaciones informales, puede ser tanto con amigos íntimos como conocidos. Y consiste en no analizar y buscarle comprensión a todo lo que dice el otro, aunque lo tengamos de frente, porque no siempre lo que dice el interlocutor es de importancia.

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Otra de las dinámicas de escucha activa son las conversaciones grupales o que se den al estar en un sitio público o con otras personas alrededor, porque se puede ser un oyente pasivo, cuando se está en un grupo de conversación y alguien se dirige a otra persona y, no a ti. En estos casos seria escucha pasiva, porque, aunque tengas la cercanía para escuchar lo que conversan, no es de interés.

5 diferencias entre escucha activa y pasiva

Conocer qué es la escucha activa y pasiva es indispensable, porque es una forma de determinar qué tipo utilizas tú o con cuál de los dos te identificas más. A continuación, te mencionaremos diferencias entre amabas:

  1. Un oyente pasivo suele terminar distraído en la conversación que esté entablando, mientras que el activo busca comprender y mostrar conexión con los sentimientos del otro.
  2. En la escucha pasiva el oyente no se involucra en la conversación y mostrará una actitud selectiva o ignorante.  
  3. Los oyentes pasivos se limitan a escuchar ciertas frases de lo que le comunican y se limita a responder, al mismo tiempo que no presta atención en todas las áreas. Por otra parte, los oyentes activos dan tiempo para que el otro individuo hable y poder escucharlo atentamente a cada palabra que expresa.  
  4. Escuchar de forma pasiva significa ser una persona de mente cerrada y poco receptiva a nuevos ideales o pensamientos. Sin embargo, los que escuchan activamente tienen una mente abierta y curiosidad por explorar todo lo nuevo.
  5. Los escuchas pasivos necesitan de un incentivo externo para poder mantenerse motivado, mientras que los oyentes activos son fuente de motivación que promueve el desarrollo personal.

Se entiende entonces que, la escucha pasiva es cuando las personas conversan, pero no están completamente interesadas en el tema o si lo están, tienen momentos de distracción, no interactúan, ni muestran emociones hacia los hablantes. Ambos tipos, tanto la atención pasiva como la activa, son necesarios en la vida del ser humano para poder desarrollarse socialmente y saber conectar o aprender de otros.

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