Palacio Barolo: la versión arquitectónica de la Divina Comedia de Dante

5
(1)

Las artes suelen conectarse, sobre todo danza y música, escultura y pintura o literatura y teatro. Son escasas las ocasiones en que las obras de arte son llevadas al terreno de la arquitectura, ya que es difícil ofrecer una visión clara de lo que planteaba la obra original. Pero hay excepciones..

Un claro ejemplo donde se logra con notable éxito la conexión entre literatura y arquitectura es el Palacio Barolo, ubicado en Buenos Aires. Se trata de un edificio ubicado en el centro de la ciudad, en la avenida de Mayo, paseo que conecta la Casa Rosada, sede del Gobierno, con el edificio del Congreso de la República.

20 edificios ecológicos
que han cambiado el futuro de la arquitectura

Leer artículo

Y la arquitectura amó a Dante Alighieri

Cuando Luis Barolo le pidió al arquitecto Mario Palanti que creara un edificio para él, no se imaginó que el italiano le respondería con una propuesta tan impresionante, ni que éste se dedicaría a diseñar no solo el edificio, sino también cada uno de los elementos decorativos, incluyendo lámparas, manijas de puertas o las jaulas para los ascensores.

Impresionado, Barolo le dio luz verde. Palanti era un gran admirador de Alighieri y de allí que incorporase a su edificio interesantes referencias a La Divina Comedia. Entre ellas se encuentra la propia estructura del edificio que se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Cielo. En lo alto se eleva un faro que representa el Empíreo.

Fachada principal del palacio Barolo,
Fachada principal del palacio Barolo, Buenos Aires, Argentina (Eugenio Hansen, OFS / CC BY-SA 4.0)

El edificio mide exactamente cien metros de alto, medidos desde el suelo hasta lo alto del faro, y se divide en 22 plantas. La Divina Comedia está formada por cien cantos, cuyos poemas contienen 22 estrofas cada uno. El faro, a su vez, representa a los nueve coros angelicales.

Palanti y Barolo planificaron en su momento trasladar los restos del bardo italiano a este edificio, así que pretendían convertirlo en un mausoleo. Cuando se inauguró en 1923, se convirtió en el edificio más alto de Suramérica, honor que conservó hasta 1935.

Actualmente tiene un uso mixto: en sus más de 500 locales coexisten una sala de teatro, oficinas de negocios, tiendas comerciales y hasta una academia. No obstante, la arquitectura y los detalles del edificio se cuidan celosamente, de hecho, este edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Los otros misterios del Barolo

Quienes han visitado el Palacio Barolo atestiguan que se respira en él un cierto aire misterioso, que seguramente responde a la estética particular que Palanti imprimió a su obra. El edificio no es fácil de clasificar en un estilo arquitectónico determinado, porque mezcla varias tendencias.

Escalera en espiral del palacio Barolo (Beatrice Murch / Flickr CC BY 2.0)

Como en las casas embrujadas, hay multitud de pasillos ocultos a la vista de los incautos, que conectan habitaciones y diversos ambientes, pero además, desde el interior del edificio se puede visitar el embaulado del arroyo Tercero del Medio, que recorría la ciudad y que ahora se encuentra confinado a una tubería.

El Palacio Barolo tiene, además, un hermano casi idéntico (faro incluído), ubicado en Montevideo, Uruguay: el palacio Salvo. La intención de Palanti era formar un haz de luz continua entre los dos edificios, representando la hermandad de estas ciudades.

Puntúa este contenido

Puntuación: 5 / 5. Votos: 1

Referencias:

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre