Los científicos buscan un tratamiento para controlar la psicopatía

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Los psicópatas son conocidos en todo el mundo por la crueldad de sus actos y porque exhiben un comportamiento egoísta, violento e insensible. Pero sus fechorías tienen los días contados…

La psicopatía es considerada como un trastorno de la personalidad que va en contra de los parámetros establecidos en cualquier comunidad, territorio o país. Se trata de personas antisociales que muchas veces desconciertan al resto de la sociedad con actos desalmados.

Para definir aún más este concepto el psicólogo canadiense Robert Hare estableció que los psicópatas son “depredadores sociales que pueden ser encantadores y a la vez manipuladores que audazmente se abren camino en la vida”.

Origen del trastorno

Son múltiples las teorías que han formulado los psicólogos para tratar de entender la mente de un psicópata. Los expertos han intentado hallar durante años una respuesta a esta interrogante, sin embargo, no han tenido éxito.

Hay algo que sí está claro para los especialistas. La psicopatía se origina debido a circuitos cerebrales defectuosos . La gran duda es conocer cuáles son las causas de estas desconexiones que se producen en el sistema nervioso central.

Hay quienes han sugerido que la razón se debe a la testosterona, que es la hormona sexual masculina.

De acuerdo a un estudio realizado por investigadores del Instituto Donders de la Universidad de Radboud en Holanda, se confirmó que los cerebros de los psicópatas mostraron una mala conectividad entre las áreas que procesan emociones como el miedo, y la región que procesa los juicios y que es más sabia.

De hecho, los análisis demostraron que estas personas tenían niveles muy altos de testosterona y una menor actividad en la zona prefrontal del cerebro. Los científicos afirman que la sobreabundancia de testosterona puede explicar el por qué existen más psicópatas masculinos que femeninos.

Los investigadores aseguran que estos hallazgos son esperanzadores ya que existe la posibilidad de trazar estrategias en el futuro para controlar este padecimiento, el cual puede tener su origen en un “posible desequilibrio en la función que cumple la testosterona”.

Así como muchos confían en encontrar avances sobre este aspecto, hay otros psicólogos que consideran que la psicopatía no se puede curar. Ante este planteamiento es posible que surja la interrogante ¿se puede tratar?

Redes neuronales

Si los rasgos de los psicópatas se encuentran tan arraigados a las redes neuronales, las intervenciones terapéuticas no necesariamente están condenadas al fracaso, han dicho los expertos.

Es decir, debido a la neuroplasticidad del cerebro los científicos sugieren que tanto la terapia cognitiva como los medicamentos están en posición de ayudar a reparar las “conexiones” rotas del cerebro.

Para los profesores Jean Decety de la Universidad de Chicago y Karin Roelofs de la Universidad Radboud, muchas veces los psicópatas tienen déficits de atención. Ambos académicos señalan que si este tipo de trastorno puede tratarse, por qué no lo haría también la psicopatía.

El mayor desafío del tratamiento de la psicopatía se basa en el hecho de que los psicópatas parecen ser inmunes al castigo. Sin culpa y sin remordimiento los psicópatas no parecen temer ni aprender nada de la retribución. La causa sea tal vez la desconexión que existe entre ambas áreas del cerebro.

Para revertir esta situación ya hay modelos como el desarrollado por el personal del Centro de Tratamiento Juvenil Mendota (MJTC) en Madison , Estados Unidos. Conocido como el “Modelo de Descompresión” se trata de una intervención cognitivo-conductual que recompensa inmediatamente cada acción o gesto positivo, sin importar cuán pequeño sea.

Delincuentes violentos

Entre los delincuentes violentos encarcelados, solo una minoría es psicópata. Un estudio realizado en el Reino Unido demostró que el 8% de los presos varones y solo el 2% de las mujeres presentaron evidencia de ser psicópatas.

Estas cifras explican que la psicopatía no es la causa directa de todos los crímenes violentos. Sin embargo, cuando un psicópata entra en prisión es fundamental encontrar la fórmula para rehabilitarlo de la mejor manera.

Las investigaciones sobre este tipo de trastorno continúan en diferentes centros de estudios en todo el mundo. La intención es desentrañar los laberintos mentales que tienen estas personas y contribuir a que puedan llevar una vida sin conflictividad.

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1 Comentario

  1. Yo no sé a qué se dedica la autora de este penoso y lamentable artículo, pero si es psiquiatra o psicóloga, yo me cambiaría a farmacéutica. Aunque viendo la cantidad de comentarios que suscita su artículo, simplemente no es nadie.
    La psicopatía es dificultad o la incapacidad de algunas personas para gestionar sus emociones y sentimientos. Que esa situación deriva en muchos casos en comportamientos criminales, sin duda. Pero no les metas a todos en el mismo saco. Mantén una conversación con un psicópata, que yo diría que nunca lo has hecho. Muchos psicópatas que se dan cuenta de su trastorno, deciden llevar una vida plana, sin experimentar grandes emociones, porque no saben qué hacer con ellas. Y ante la duda o el sufrimiento interior, mejor establecer una rutina que descarte la aparición de esas vivencias y su incapacidad para gestionarlas.
    Pero no te preocupes muchacha. Tú y tus colegas también tardasteis años en distinguir la esquizofrenia de la psicosis maníaco-depresiva. La clave: los brotes psicóticos. Los esquizofrénicos que los tienen, actúan bajo situaciones límite. A los bipolares les surge de repente, cuando se les dispara el cerebro, no necesariamente bajo una situación límite. Además de los cambios de ciclo de depresión a manía. Pero si ni siquiera os ponéis de acuerdo para establecer los criterios diagnósticos del síndrome de Asperger o separarlo o no del espectro autístico, sencillamente es que no dais para más.

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