Historia de Alejandría: el centro de las artes, la ciencia y la religión del mundo antiguo

4.6
(17)

Alejandro Magno soñó con Alejandría antes de su fundación, pero la realidad llegó a superar con creces el sueño. Su historia esconde maravillas que han perpetuado la leyenda hasta nuestros días…

Alejandría fue fundada en el año 331 antes de Jesucristo por Alejandro Magno, rey de Macedonia desde el 336 hasta el 323 a. C. Está situada en el norte de Egipto, en la parte más occidental del delta del río Nilo, una estratégica región portuaria.

Actualmente es la segunda ciudad más importante del país, solo superada por El Cairo, la capital.

En la antigüedad, fue una ciudad muy famosa por su mítica biblioteca, que convirtió a Alejandría en el centro cultural de su época y en la metrópoli más importante de Egipto, y por su faro, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Aunque recientemente se han nombrado siete nuevas maravillas hechas por el hombre en el mundo moderno, y a pesar del acertado listado del escritor de viajes Aaron Millar con las siete maravillas naturales del mundo actual, las Maravillas del Mundo Antiguo siguen sobrecogiendo a quien logra imaginarlas en su máximo esplendor, y el faro de Alejandría tiene mucho que ver con ello.

El sueño de Alejandro

Alejandro Magno Fundación Alejandría
Alejandro Magno Fundación Alejandría. Pintura de Plácido Costanzi (1736-1737). (Wikipedia)

En el año 332 a. C., Alejandro Magno venció al rey persa Darío III y entró triunfante en Egipto, donde lo consideraron un libertador y fue proclamado faraón.

Según contó el historiador griego Plutarco al escribir la biografía de Alejandro Magno, el monarca decidió el emplazamiento exacto en el que construir la ciudad gracias a un sueño.

En el sueño, Alejandro vio a un anciano que recitaba un pasaje de la Odisea, la epopeya escrita por Homero, en el que se hacía referencia a la isla de Faros. Al despertar, quiso visitar la isla inmediatamente, y allí advirtió que su situación estratégica era privilegiada.

En ella se construiría después el magnífico faro que engrandecería la leyenda de la ciudad.

Él mismo marcó los límites que tendría Alejandría dibujándolos con harina sobre el terreno. Sin embargo, observó a los pájaros llegando desde el río y comiéndose toda la harina. El monarca pensó que se trataba de un mal augurio, pero un vidente le indicó que era un buen presagio: la ciudad sería tan próspera que podría alimentar a hombres de diferentes razas.

De esta forma, en abril del año 331 a. C. se fundó Alejandría sobre un pequeño pueblo de pescadores llamado Rhakotis.

El arquitecto griego Dinócrates de Rodas diseñó el gran dique que uniría la isla de Faros con la ciudad, formando 2 puertos. El dique recibió el nombre de Heptastadion, porque su longitud era de siete estadios.

El mismo arquitecto fue quien se encargó de elaborar el plano de la metrópoli.

Los habitantes de Alejandría eran mayoritariamente griegos, pues la ciudad se había convertido en el centro de la cultura griega. Sin embargo, también contaba con un barrio egipcio de pescadores y una colonia judía.

El Faro de Alejandría

Pocos meses después de la fundación de Alejandría, Alejandro Magno se marchó para conquistar la ciudad fenicia de Tiro y no regresó con vida. Tras la muerte del monarca, en 323 a. C., uno de sus generales más destacados heredó Egipto, Ptolomeo I.

Fue Ptolomeo quien ordenó la construcción del Faro de Alejandría al arquitecto e ingeniero Sóstrato de Cnido, con la finalidad de indicar a los navegantes un punto de referencia para conocer la ubicación de la urbe.

Hoy en día seguimos denominando “faro” a las construcciones que tienen el mismo propósito.

La torre de 134 metros, una de las construcciones más altas hechas por el hombre durante muchos siglos, se construyó con bloques de mármol entre los años 280 y 247 a. C. Se componía de tres partes diferenciadas: una base cuadrada, un cuerpo octogonal y una cúspide circular, donde había un gran espejo en la parte más alta que proyectaba la luz de la hoguera a una distancia de hasta 50 kilómetros.

El fuego del Faro de Alejandría se alimentó permanentemente hasta principios del siglo XIV, cuando sufrió grandes daños debido a varios terremotos.

En 1968 se descubrieron restos de la construcción sumergidos bajo el agua del Delta del Nilo y en 1994 se reflotaron algunos de ellos. Debido a su importante valor cultural, algunos países de la Unión Europea propulsaron recientemente un proyecto para la reconstrucción del mítico faro.

La Biblioteca de Alejandría

Ptolomeo I fue un monarca letrado y, durante su mandato, todo el Mediterráneo oriental terminó bajo dominio egipcio.

Interesado en las artes y en las ciencias, ordenó construir el denominado Museo, que está considerado la institución científica más antigua. Completó su construcción su hijo, Ptolomeo II.

Además de incluir un observatorio astronómico, un jardín botánico, una sala de anatomía y una universidad para la enseñanza superior, el Museo contenía la Biblioteca de Alejandría, uno de los iconos del saber y de la ciencia en la antigüedad.

No era solo una de las librerías más hermosas del mundo, sino la residencia habitual de algunos sabios, en la cual ampliaban sus conocimientos y daban clase a los jóvenes estudiantes en formación.

Unos 14.000 estudiantes visitaron Alejandría, además de muchos filósofos, artistas, matemáticos, historiadores y científicos que se sintieron atraídos por el enorme prestigio que alcanzó la biblioteca.

Euclides, Arquímedes, Eratóstenes, Hiparco y Herón (autor de Autómatas, la primera obra conocida sobre robots) son algunos de ellos.

Biblioteca de Alejandría
Reproducción del interior de la antigua Biblioteca de Alejandría (videojuego Assassins Creed Origins)

Se estima que la biblioteca llegó a albergar un millón de volúmenes de tratados sobre arte, ciencia y religión durante el reinado de Cleopatra. Para obtener libros codiciados, incluso se registraban los barcos que llegaban al puerto y se requisaban los ejemplares.

En cuanto a la destrucción de la biblioteca, los hechos no están claros, pero muchos historiadores coinciden en que estuvieron implicados dos personajes: Teófilo de Alejandría y Julio César.

Teófilo, defensor del cristianismo, quemó diversos templos paganos y un anexo de la biblioteca amparado por las leyes contra el paganismo que promulgó el emperador Teodosio. Por su parte, Julio César incendió una flota de barcos durante un ataque y el fuego se esparció, alcanzando el Museo.

Alejandría en la actualidad

Actual biblioteca de Alejandría
Vista de pájaro de Alejandría hoy en día, con la actual biblioteca en primer plano

Alejandría aún es una ciudad portuaria, que soporta el 80% del tráfico marítimo de Egipto. El producto agrícola principal es el algodón y abundan las industrias textiles y químicas, además de la construcción naval y mecánica.

Su aeropuerto es el segundo en importancia del país.

El país sigue contando con la biblioteca más antigua del mundo, situada en El Cairo, inaugurada en el siglo VI y aún en funcionamiento; pero no es ni la sombra de la construcción que desapareció entre las llamas.

La Unesco financió un ambicioso proyecto para construir la actual Bibliotheca Alexandrina, en conmemoración a la desaparecida, la cual se inauguró en el año 2002. Se encuentra en el malecón de Alejandría, muy cerca de donde se cree que estaba la original.

Puntúa este contenido

Puntuación: 4.6 / 5. Votos: 17

Referencias:

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre