Las aficiones, las costumbres, todo ello cambia con el tiempo, generación a generación. Compartes aficiones con tu padre, pero no todas, y no todas las tuyas nuevas las entiende o valora como tú.
El ciclo no cambia: te llevas al presente aficiones que adoptaste de pequeño o costumbres de tu momento, y verás raras las que no compartas con tus hijos.
En este momento estamos ahora: así es como se entretienen y divierten los mexicanos y mexicanas en 2026 cuando acaba el trabajo y se puede uno relajar.
El ocio digital es el rey
Las pantallas se llevan toda nuestra atención. El entretenimiento a través del móvil se ha consolidado como la principal forma de ocio adulto, en especial en la tranja entre los 25 y los 45 años. Las claves:
- Amplia variedad: redes sociales, videos cortos, streaming, música, videojuegos casuales, apps de mensajería… hay opciones para todos los tipos de usuario.
- Flexibilidad temporal: el smartphone funciona como un “centro de entretenimiento” diario al que recurrir en multitud de ocasiones. Pueden ser usos conscientes, esperas largas, o apenas cinco minutos hasta que llegue un tren. Tenerlo siempre en la mano lo vuelve dominante.
Streaming y video bajo demanda
Una parte del ocio en smartphone es ver películas y series en streaming, aunque en esto se unen las grandes pantallas de los ordenadores o los televisores de los salones.
Este contenido en línea se ha comido un buen bocado del público que antes se quedaba en exclusiva la televisión tradicional, sobre todo entre adultos jóvenes y de mediana edad.
¿Quién no tiene hoy algunas series que se han vuelto míticas y forman parte del momento de desconexión al final del día, acompañados o en solitario?
Ocio híbrido que desafía los viejos modelos
La gente sigue quedando para verse. Se sigue quedando en restaurantes y bares, en centros comerciales. Se queda con los amigos, se queda con la familia. Y se siguen haciendo las cosas de siempre. Pero también se queda a distancia de forma digital por pura comodidad o placer, de forma intencional.
Chats, videollamadas, contenidos compartidos, y muy especialmente el gaming, son la punta de lanza en este tipo de ocio social híbrido.
El gaming y el juego online
Los juegos online ofrecen innumerables oportunidades de entretenimiento, diversión y creación de lazos, incluso si a nuestros padres les puede parecer rarísimo.
Los títulos que permiten Multijugador, tanto si son competitivos y de equipo como el Fifa o el Counter Strike, como si son más colaborativos tipo Minecraft o No Man’s Sky, se llevan su buen bocado de ocio adulto, y es previsible que seguirá llevándoselo cuando sigan creciendo.
¡Dentro de unas décadas tendremos muchos abuelos mayores jugando a videojuegos! Y de ahí el éxito creciente de los videojuegos retro.
En este apartado hay que hablar también del crecimiento del juego de azar online como parte del ocio adulto: las tragamonedas PlayUZU o de otros casinos son un apartado puramente adulto, que separa esta práctica del videojuego que juegas de niño.
Más actividad física, pero todavía con limitaciones
En 2025-2026 México ha alcanzado su mejor dato de práctica deportiva en toda una década: el 44,5% de los adultos urbanos realiza ejercicio en su tiempo libre (sin contar el ejercicio “para adultos” que también es una excelente forma de ocio).
Todavía estamos muy lejos de los niveles recomendados internacionalmente, pero el camino se está recorriendo. Las actividades más apreciadas: caminar, correr e ir al gimnasio. Sin embargo, esto se encuentra con una dificultad especial: la falta de tiempo.
A menudo, la actividad física conlleva más tiempo que otras formas de ocio. Más proactividad por tu parte, el tiempo de prepárate antes, de llegar al sitio si te desplazas, de ducharte y arreglarte después… y eso no son excusas, sino auténticas trabas.
Si ver una serie ocupa 45 minutos e ir a la piscina o el gimnasio 1’30 entre desplazamiento y ducha, es fácil que venza el streaming.
La culpa de que no se haga más ejercicio, pues, no es tanto del no-deportista como del poco tiempo libre disponible en realidad.
El mayor problema: cada vez tenemos menos tiempo libre para gastar
Los datos del INEGI en la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo se ven con claridad que los adultos mexicanos siguen teniendo muy limitado su tiempo libre.
La causa: jornadas laborales muy largas, junto a las responsabilidades familiares. Nada que no esté ocurriendo en otros países, si juzgamos los informes que va liberando la OECD.
Es muy normal, pues, que triunfen actividades de ocio de “consumo rápido” como el streaming, las redes sociales, y todos los demás formatos breves de entretenimiento asociados principalmente al móvil.


