La medida, que busca desalentar el flujo excesivo de visitantes y preservar el patrimonio y la calidad de vida de los residentes, entró en vigencia este jueves.
La nación ha reducido un 27% la resistencia a los antibióticos en los últimos 9 años, pero en los últimos 3 años se ha registrado un aumento en su uso.
Se prevé que la demanda permanezca débil al menos durante el primer semestre del año, lo que exigirá un esfuerzo adicional por parte de los actores de la industria.