10 formas de cambiar el mundo con modestas acciones prosociales

La conducta prosocial consiste en realizar pequeñas acciones en la vida cotidiana que generan cambios positivos en la comunidad.

Ayudar al prójimo no tiene por qué ser una tarea ardua y complicada. Generalmente, se piensa que para hacer obras benéficas hay que dedicar toda la vida a ello, pero la verdad es que haciendo pequeños actos también es posible mejorar el mundo.

Comportarse de forma altruista beneficia a los demás y al planeta, pero también supone una recompensa personal difícil de igualar. Por modesta o insignificante que parezca una acción solidaria, todo suma.

Las siguientes 10 pequeñas acciones prosociales causan un gran impacto en el entorno comunitario con un esfuerzo mínimo. Los que quieran ser felices y hacer felices a los demás, aquí tienen una buena hoja de ruta.

1. Comprar en tiendas independientes

Pesonas en automercado
Mujeres comprando en automercado (Medsync Transportation)

Hacer las compras en tiendas independientes beneficia a un 55% más de personas que haciéndolas en grandes superficies y cadenas comerciales. Convertir este comportamiento en un hábito impulsa la economía local.

2. Aprender primeros auxilios

Primeros auxilios
Personas recibiendo curso de primeros auxilios (Cruz Roja)

Estar preparado para cualquier emergencia es crucial para ayudar a los demás cuando más lo necesitan. Tener formación en primeros auxilios puede salvar vidas, y la vida es el bien más preciado de cualquier ser vivo.

3. Limpiar espacios públicos

Voluntarios limpiando
Voluntarios limpiando un ambiente natural (Lawrence Mountain bike club)

El saneamiento comunitario es tarea de todos. Con acciones pequeñas, como recoger y reciclar basura de las plazas y parques de tu barrio, se producen grandes cambios a todos los niveles: vecinos más felices y motivados, viviendas que se revalorizan, negocios que aumentan sus ventas…

Convocar e involucrar a los vecinos en las jornadas de limpieza une y hace más fuerte a la comunidad.

4. Donar juguetes a las prisiones

Jueguetes para regalar
Juguetes para obsequiar (Trucos de mamá)

Un pequeño juguete puede distraer a un niño del shock que puede causar visitar a sus padres en la cárcel. Existen instituciones benéficas que ofrecen programas infantiles para las familias de los reclusos, que se encargan de gestionar este tipo de donaciones.

5. Compartir vehículo

Niña llegando al colegio
Mujer dejando a una niña en el colegio (Cosas de coches)

Llevar a un vecino a la escuela o al trabajo ayuda a reducir la contaminación ambiental causada por los vehículos. Motivar a otros a hacer lo mismo puede marcar grandes diferencias en la calidad del aire, en el calentamiento global y en la salud general del planeta.

6. Reutilizar flores

Una flor transmite alegría y puede mejorar el estado de ánimo de las personas. Los ramos sobrantes de las fiestas pueden repartirse en refugios, asilos de ancianos y hospitales.

7. Solo vegetales hoy

Variedad de vegetales
Variedad de vegetales (Primero familia)

Reducir el consumo de productos cárnicos y de origen animal beneficia al organismo y al medio ambiente. Basta con un día vegetariano o vegano a la semana para conseguir resultados individuales y globales.

8. Prestar un libro

Niños leyendo juntos
Niños leyendp en el bosque (Pixabay)

Prestar, intercambiar o donar los libros ya leídos es crucial para el bienestar común, ya que se produce una transferencia gratuita de cultura y conocimientos que se traduce en un crecimiento económico y en oportunidades para muchas personas que viven situaciones de precariedad.

Además, la generosidad es un poderoso bálsamo contra el estrés, y un componente imprescindible para alcanzar la felicidad.

9. Cocinar para un vecino

Muejeres preparando comida
Mujeres cocinando (Seso vida)

Preparar una porción extra de comida y alimentos para donarla a alguien que lo necesite es una magnífica forma de colaborar con el bien común. No cuesta nada hacerlo, al menos, un día a la semana.

Ayudar y arropar a un vecino, a una persona sin hogar o a un desconocido que esté pasando dificultades, muchas veces, es solo cuestión de un plato de comida caliente y de una conversación agradable.

10. Crear un espacio de convivencia

Personas sembrando árboles
Personas sembrando árboles (Revista Brujos Paraíso)

Hacer que tu entorno vecinal sea más agradable para los que conviven en él incide directamente en el bienestar general. Sembrar un árbol, plantar flores, instalar un banco en la plaza o dibujar un mural impulsa el sentido de comunidad.

Son muchas las acciones prosociales que pueden llevarse a cabo para construir un mundo mejor, y la gran mayoría de ellas no requieren de mucha dedicación. Cuando los beneficios superan de tal manera al esfuerzo, no hay que pensárselo mucho. En este proyecto, todos somos protagonistas.

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