El poltergeist Plaza & Janés

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Si alguien dice que está lloviendo y, a renglón seguido, otra persona afirma que la calle está completamente seca, nuestro trabajo como periodistas no consiste en citar lo que dicen ambos, sino en sacar la cabeza por la ventana y ver quién de los dos está diciendo la verdad. Y luego, obviamente, contarlo.

En el poltergeist más famoso de España, conocido como el caso Plaza & Janés, mi labor ha consistido en meter la testa en aquella vieja editorial sita en la Calle Císter de la Capital de la Costa del Sol, para relatarles lo que allí aconteció de verdad.

Después de todo, decía Joaquín Sorolla que Málaga es la ciudad más luminosa de España. Sin embargo, cuando se alargan las sombras y llega la noche, la vieja urbe mediterránea presenta misterios prestos a la descubierta. He aquí mis descubrimientos.

Los supuestos hechos

En las oficinas de la editorial Plaza & Janés de aquel 6 de junio de 1991 se estaba celebrando una reunión de trabajo cuando comenzaron a escucharse golpes y ruidos extraños. Algunos de los presentes temieron que se estuviese produciendo un terremoto.

Una de esas extrañas sacudidas descolgó de la pared un enorme mapa de la ciudad. Otro temblor tiró varias estanterías con libros. 

Alguien inmortalizó los momentos de zozobra tomando varias fotografías. En una de ellas se apreciaba una delgada huella de mano. Incluso un cuchillo de cocina, que la editorial regalaba a aquellos que compraban sus enciclopedias, fue a parar misteriosamente sobre uno de los empleados de la oficina.

Oficinas de la Editorial Plaza & Janés
Oficinas de la Editorial Plaza & Janés, Málaga

Cundió el pánico entre los trabajadores de la empresa que se dividieron  en dos grupos. El primero fue a buscar al Deán de la Catedral de Málaga- el templo se encuentra al otro lado de la calle- para que bendijera el lugar con agua bendita y romero.

El segundo grupo se dirigió a la Comisaria de la Aduana- hoy sede del Museo de Málaga-, que también está a escasos metros, para solicitar la intervención de las fuerzas del orden. En definitiva, todos querían hallar protección ante las “fuerzas extrañas” que operaban en la editorial.

Los agentes, siempre según la declaración de varios viandantes, se personaron en la calle Cister y, al ver lo que ocurría, salieron despavoridos, no sin antes documentar en un informe que las cosas se movían por esas entidades desconocidas.

Al día siguiente aparecieron varios expertos en parapsicología del hoy desaparecido grupo C.I.C.E (Centro de Investigaciones de Ciencias Especiales). Además de otras personas  preocupadas por las obsesiones de ultratumba.

Celeste, una médium local y miembro del grupo citado, fue la persona que identificó al supuesto fantasma y causante del poltergeist. Según la prensa, Celeste afirmó que esa entidad decía llamarse “Miguel”.

Un operario de Plaza & Janés que cinco años antes, al ser acusado de un supuesto fraude, se había suicidado tirándose de un noveno piso. Dio la casualidad de que el mismo día en el que se estaban exhumando sus huesos, se produjo el poltergeist. 

Sin embargo, otros apuntaron a que en aquel tiempo, Parcemasa- la empresa que gestiona los cementerios en Málaga- no realizaba ninguna exhumación tras un lustro desde el enterramiento sino al cumplirse la década del mismo. 

La Investigación

Efectivamente el 6 de junio de 1991 se produjeron una serie de sucesos inexplicables que fueron investigados por la policía.

Extraños sucesos de Plaza & Janés en la calle Císter, Málaga, 1991
Extraños sucesos de Plaza & Janés en la calle Císter, Málaga, 1991 / Sur

No obstante, el informe policial de aquella pesquisa no existe.  Sencillamente se trata de un dossier redactado sobre un caso similar acontecido en la calle Almagro de la Capital de la Costa del Sol.

Por su parte, Celeste, la médium, no se encontró con un fantasma aquella jornada sino con dos.

El primero, al que luego identificó con un señor que tenía un puesto de almendras en la misma calle y que, curiosamente, había fallecido días antes, hacía graves aspavientos con las manos. Parecía no entender lo que en la sede de la Editorial estaba aconteciendo.

El segundo era un espíritu que, situado  al fondo de la propia sede de Plaza & Janés, no la dejaba pasar. Siempre, y según su propia versión, esta entidad estaba furiosa. Y su ira coincidía con la apertura de su tumba en el Cementerio malagueño de San Miguel.

Esto, unido al hecho de que días antes se había producido una reunión con vendedores muy jóvenes, hizo que algunos investigadores señalaran la posibilidad de que ese espíritu se hubiese servido de ellos para incrementar su fuerza y, así, poder mover los objetos.

Asimismo, los miembros del CICE- Centro de Investigaciones de Ciencias Especiales- tomaron varias instantáneas a los muebles derribados en las que claramente se ve las huellas de unos dedos huesudos muy alargados.

Huellas que indicaban, y sin margen de error, que aquella cosa había estado colocada detrás de los muebles anclados a la pared. Algo imposible para una persona física.

Descubrimientos Finales

A los 25 años del aniversario del poltergeist más famoso de España, la prensa local publicó varios trabajos en los que, de alguna manera, contradecía el hecho de que Miguel hubiese provocado esos fenómenos por la sencilla razón de que su tumba no se había abierto aquel día.

Y es que como bien apuntaban los medios, las tumbas no se abrían en ese camposanto a los cinco años sino a los diez. Por lo tanto, al haber trascurrido sólo un lustro desde su muerte, era imposible que la apertura de su sepulcro tuviese relación con el fenómeno de calle Císter.

Empero, la prensa se equivocaba. Y es que aquel infausto día su nicho fue abierto para introducir las cenizas de otro familiar difunto. Un hecho que confirman los parientes del fallecido.

En cuanto al informe policial, mi opinión personal es que la policía jamás elaboró un informe sobre el suceso por la sencilla razón de que no estuvieron allí aquel día. La confusión viene porque algunos agentes estuvieron investigando un caso similar en otra calle de la ciudad y en las mismas fechas.

Rafael Ortega
Rafael Ortega, jefe de ventas de la Ed. Plaza & Janés y testigo directo de los hechos sucedidos

Fuentes cercanas a la iglesia me confirman que ninguno de sus sacerdotes, ni mucho menos el Deán de la catedral, se presentó aquel lejano día del 6 de junio de 1991 para, de alguna manera, parar el fenómeno.

Los que sí estuvieron presentes fueron los miembros del grupo de investigaciones paranormales que confirman tanto los fenómenos como las declaraciones de los testigos.

Por último, también descubrí que en la editorial estaban muy interesados en que se olvidara el asunto del supuesto fenómeno paranormal. Y más concretamente, la historia del supuesto desfalco de Miguel. Algo que me hace pensar que aquel pobre hombre, en realidad, no era tan culpable como muchos querían hacer ver.

Por todo lo expuesto, la conclusión es evidente; estamos ante un caso paranormal real cuyas causas no han sido aclaradas del todo.

La Maldición

Durante años las incógnitas del caso Plaza & Janés han cabalgado desbocadas por las calles de la vieja urbe mediterránea. El mar, próximo, entre azul y turquesa, nos ha acercado algunas certezas en esas olas que se rizan hasta ir a besar la orilla. El misterio, como el mar, nunca muere.

Y más si nos centramos en los detalles. Uno de esos elementos se me antoja importantísimo; la maldición que parece pesar sobre todos los negocios que se han abierto en el local donde estuvo la editorial. Desde el pub Beethoven, el Banco Mediolanum y tienda de moda urbana Vans.

Tienda Vans en el antiguo local de la Editorial Plaza & Janés
Tienda Vans en el antiguo local de la Editorial Plaza & Janés, Málaga

Todos ellos, sin excepción, han terminado cerrando sus puertas en  una preciosa vía de la capital de una provincia que, por cierto, mueve el 65 por ciento del turismo en el sur de España. Un hecho difícil de explicar.

Una especie de maldición condena a cualquiera que se aventure en abrir un negocio en aquel lugar.  Aunque, bien mirado, tal vez todo podría ser una fatal coincidencia.

Lo que no podemos olvidar es el hecho de que muchos trabajadores de la tienda de moda urbana Vans hayan visto moverse a mochilas, y sin explicación aparente, tras notar presencias extrañas en el establecimiento.

Un lugar que, aunque está cerrado hoy al público, parece dejar la puerta abierta a una explicación sobrenatural del poltergeist más famoso de España.

De cualquier modo, yo les he presentado los hechos. Ahora le toca a usted, querido lector, llegar a sus propias conclusiones.

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Sergio Calle Llorens
Licenciado en Filología Inglesa. Guionista y escritor de novela negra. Misterio en Maro, El Guardián del Cementerio y El Liberalismo Contado a los Jóvenes y no tan Jóvenes son sus últimos trabajos. Amante de los enigmas, el cine, la literatura, la criminología, la historia y el mediterráneo. → Contacto

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