¿Piernas cansadas? Cinco consejos para superar la molestia

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Millones de mujeres sienten cada día molestias relacionadas con sus extremidades inferiores. Se trata de las piernas cansadas, una sensación no muy agradable que involucra varios factores, como las altas temperaturas, desórdenes hormonales o llevar una vida sedentaria.

Uno de los síntomas determinantes de esta dolencia es que las piernas se hinchan. La principal responsable es la retención de líquidos, que puede ser causada por múltiples razones, entre las que se encuentran: sedentarismo, menstruación, embarazo, inadecuada alimentación, trastornos venosos o disfunciones de la tiroides.

Esta incomodidad acompaña a las mujeres durante toda la jornada, cuando sienten las piernas “pesadas” y comienzan a apretar las sandalias. Entonces surge la pregunta: ¿Cómo aliviar la sensación?

Piernas aliviadas

Se estima que una de cada dos mujeres sufre de esta dolencia, que también se manifiesta con un hormigueo. Un consejo ampliamente aceptado para minimizar la pesadez es sumergir las piernas en agua tibia con sal gruesa, durante unos diez minutos y, posteriormente, secar bien los pies.

También es recomendable levantarlas y colocarlas en un ángulo de 90 grados. Esto se puede realizar, por ejemplo, con el cuerpo estirado sobre el suelo y apoyando los pies en el borde de la cama.

Otro consejo es prestar más atención a la alimentación. Es decir, tratar de incrementar el consumo de frutas o verduras y reducir al mínimo el consumo de grasas, que no vendrán nada bien si se busca un alivio completo.

La buena hidratación —por lo menos dos litros de agua al día— y el consumo de infusiones con romero y jengibre también influirán de forma positiva.

Por otra parte, siempre hay que mostrar disposición para practicar algún deporte. También son bienvenidos los masajes con aceites o cremas con mentol.

Visitar al médico

Hay casos en los que la dolencia se produce por insuficiencia venosa. En este tipo de trastornos lo ideal es consultarlo con un médico.

De ser un problema localizado, lo más probable es que el profesional de la salud recurra a la medicación, para estabilizar la circulación en el sistema venoso. Otros recurren a los diuréticos.

Otras causas menos comunes, pero que también requieren una visita al médico, son los desórdenes en la glándula tiroidea, insuficiencia cardíaca o hepática. También influyen algunas alergias, quemaduras o infecciones, ya que estas alteran el volumen sanguíneo en la parte inferior del cuerpo.

Una vez superada la molestia, es necesario controlar que las extremidades se mantengan en un estado óptimo para nuestras actividades diarias.

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