Claves para escribir un buen e-mail comercial que llame la atención de los clientes

0
(0)

La base de cualquier negocio son sus clientes y la relación que con ellos se mantenga. En un negocio online, la relación con los clientes es aún más importante si cabe, puesto que la interacción personal o física se pierde y todo pasa por una apuesta digital.

Precisamente en los negocios online la parte dedicada a entablar relación con los clientes y la de mantener su interés, a veces puede ser tediosa, o simplemente, no saber cómo hacerlo para que no sea aburrida, simplona, o que sea vista como una intromisión.

Es por ello que es necesario conocer las técnicas y herramientas necesarias para poder escribir un buen email comercial sin morir en el intento, y sin que sea aburrido o percibido por el interlocutor como una pesadez.

Aparte de las campañas publicitarias en sí mismas, en las que los clientes claramente saben que se les está anunciando un producto o servicio, existen otros mensajes no publicitarios en sí mismos, pero que se engloban en la relación que la empresa mantiene con los clientes y que van más allá, puesto que se dirigen directamente al consumidor, a su correo electrónico personal, y que deben ser lo suficientemente interesantes como para que no los manden directamente a la bandeja de correo no deseado o a la papelera.

Vender es claramente un don, puesto que las dotes comerciales, además de aprenderse y practicarse, conllevan una forma de ser y unos conocimientos propios sobre lo que se está vendiendo. Esta habilidad, si bien se puede aprender, conlleva también una cierta aptitud personal que no todos tienen. En cualquier caso, hay que abrir la mente, buscar nuevos terrenos donde vender nuestros productos y contar con las herramientas adecuadas para que realizar una campaña de mailing no se convierta en un dolor de cabeza y realmente dé los resultados que se esperan.

El asunto, una primera toma de contacto

Cuando se abre el correo electrónico, lo primero que se hace es acceder a la bandeja de entrada y echar un vistazo a los mails que se han recibido. Para ello, el asunto de los mismos es primordial. Por ello, es fundamental llegar al consumidor con un asunto que le llame la atención o por el que pueda mostrar interés. En estos casos, lo ideal es utilizar un lenguaje cercano y elegir titulares que resalten los beneficios de un producto, o quizás que destaque los beneficios del uso del mismo. Igualmente, se pueden emplear frases que inspiren al interlocutor.

Argumentación. ¿En qué beneficia el producto al cliente?

Cada persona es un mundo, y cuando abre su correo electrónico va buscando conocer información relevante o resolver los problemas que pudiera tener. Por ello, es imprescindible que si se abre el correo el profesional no se ande por las ramas. Hay que explicar las ventajas de un producto desde el primer momento. Especificar al consumidor en qué se verá beneficiado con su uso, y no pararse a mencionar características o peculiaridades del mismo. Eso ya lo hará el propio cliente si realmente se siente interesado en esta primera toma de contacto. Es decir, lo principal es que el consumidor se encuentre en el centro del tema expuesto, y que sienta que el producto o servicio le puede ser de interés. No le interesa que el e-mail solo hable de la empresa, sus logros o sus productos, le interesa ver que puede beneficiarse de los mismos de una u otra forma.

Crear la necesidad de que todo es mejor con su uso

Mejorar las distintas situaciones de la vida cotidiana de los consumidores es uno de los puntos en los que el profesional debe centrarse a la hora de redactar un e-mail comercial, puesto que de nada sirve que un producto sea el mejor si el consumidor no siente que lo necesita y que le facilitará sus quehaceres o su vida diaria. Una forma interesante de mostrar esta idea es planteando al cliente cómo sería su vida o diferentes situaciones diarias si no se contara con el producto en cuestión. Es decir, no deja de ser una explicación de las bondades de lo que se está vendiendo, pero de nuevo poniendo al consumidor en la diana del mensaje. Las ventajas de las que se beneficiará, y lo que perdería si no utiliza lo que se le propone en el correo.

Ahora, sí, hay que destacar las características y peculiaridades

Llegados a este punto, si el potencial cliente se ha mantenido leyendo el correo es que ciertamente puede estar interesado en lo que se le ofrece. En este momento es cuando se deben pasar a enumerar las características del servicio o producto que se está ofreciendo, y de nuevo combinar esas particularidades con los beneficios que se obtendrán, así como con las ventajas que se dejarán de obtener si no se usan estos productos o servicios.

Resolver dudas sin perder al cliente

El final del e-mail comercial debe estar destinado a resolver aquellas dudas o puntos no del todo claros que el cliente podría tener sobre el producto o servicio que se está ofreciendo. Es decir, hay que conocer las vacilaciones que se podrían presentar en el futuro consumidor a la hora de adquirir un producto o de contratar algunos servicios. Es fundamental ser sinceros en cuanto a los precios, explicar por qué son esos y no otros, ofrecer pruebas de trabajos realizados o de personas que ya hayan dado el paso de adquirir lo que vendemos. En suma, brindar confianza.

Precios y llamada a la acción

Para concluir, es importante, incluir en el correo el precio de los servicios o productos y si existen facilidades de pago. Incluso es el momento de ofrecer algún bono de descuento si se adquiere dentro de unas fechas determinadas. Añadir una llamada a la acción para que desde el propio e-mail se pueda redirigir a la web de la empresa, y terminar ofreciendo una garantía (como, por ejemplo, atención telefónica gratuita), para que el cliente vea que realmente hay interés por llegar hasta él.

Puntúa este contenido

Puntuación: 0 / 5. Votos: 0

Miguel Medina
Especialista en Comunicación Digital y Social Media. Content Manager, Editor y Redactor de Contenidos Web en diferentes revistas y medios de prensa online. Prosélito devoto del Lean Writing. Desayuno datos, almuerzo datos y ceno datos. El lector es el único que siempre tiene razón.

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre