Algo sobre las tendencias

4.7
(12)

Desde que el mundo es mundo, todo ha ido cambiando a lo largo de los tiempos. Los humanos, en diferentes etapas de nuestra vida, vamos experimentando nuevos retos provocados por flamantes tendencias que van apareciendo. Siempre ha sido así, ya lo decía Heráclito:

“La verdad es auto-destructiva porque el mundo no cesa de cambiar. El devenir, lo joven se transforma en anciano…, el ser en no ser”.

Últimamente, los innovadores cambios han dirigido nuestros destinos hacia la tecnología, la que ya está a nuestro alcance para disfrutar e incluso abusar de su utilidad.

Han quedado olvidados por una mayoría de personas los tiempos de la contemplación donde se visitaban lugares y eran los ojos los captadores de las imágenes; hoy entra en escena el teléfono móvil con su sofisticada cámara que captura todo lo que aparece ante nuestros ojos . 

No se entiende si se pretende llevar todas las imágenes fotografiadas desde el móvil para enseñárselas a la gente como testimonio de que se estuvo allí, o si en realidad se quisieran llevar simplemente como recuerdo, aunque en ese caso sería más provechosa una incorporación mental de lo que se visita, y luego poder recordarlo con un ejercicio de memoria que seguramente estaría cargado de sensaciones.

Creo que el tema pasa justo por esas sensaciones que hemos dejado de percibir, ya que desde lo virtual el abrazo no aprieta, las lágrimas no mojan las mejillas ni los aromas y las texturas aparecen.

Sabido es que los beneficios de la tecnología son innumerables, de eso no cabe duda, pero los humanos necesitamos arroparnos, por lo que muchas veces cuando llegamos a observar a la gente caminando a ciegas porque va más pendiente de su móvil que del camino, nos preguntamos si realmente supimos adaptarnos a los nuevos tiempos que corren o es que hemos abusado de algunos avances.

Si alguna vez has frecuentado un parque infantil en estos tiempos comprenderás que esa escena de los niños jugando, mientras quienes les cuidan se están enviando WhatsApp con alguien que allí no se encuentra físicamente, ha pasado a normalizarse. Entenderás, entonces, la necesidad de que quizás haya llegado la hora de recapacitar.

Los niños necesitan que se les vigile, que se les cuide, pero también que se les acompañe en la tarea de crecer con un lenguaje gestual cercano, por ejemplo. Aquello de que “se predica con el ejemplo” sigue teniendo vigencia. Existe un mundo real que nos rodea y merece ser disfrutado y considerado.

Porque, aunque los tiempos cambien, quedan para siempre frases certeras como la que expresaba Fiódor Dostoyevski:

“¡Qué frío se llega a sentir en esta vida!”

Lo virtual nos trae frío, créetelo, y tú, y yo, y todos los humanos, necesitamos recuperar sensaciones, necesitamos calidez. por favor no te pierdas lo que te ofrece la vida, lo tienes ahí al lado, lo puedes palpar. Hazlo, será la manera más saludable de sentirte con vida.

Puntúa este contenido

Puntuación: 4.7 / 5. Votos: 12

Silvia Alasino
Escribo para la gente que valora la vida. Solo si se tiene sensibilidad, se habrá encontrado el verdadero sentido de nuestra existencia. Mis primeros libros: “El círculo” y “Emigrando”.

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre