Ahorro en las mascarillas, úsalas de manera inteligente

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La tercera ola del coronavirus parece haber quedado ya atrás en el tiempo. A pesar de que los datos de fallecidos cada día siguen siendo muy elevados, los índices de incidencia acumulada van bajando progresivamente hasta el punto de que muchos territorios están relajando medidas para impulsar la actividad económica en la medida de lo posible, pero siempre priorizando la salud pública.

Ya hay quien habla incluso de acelerar la desescalada, en los casos en los que sea posible, con la vista puesta en la Semana Santa. No obstante, estas propuestas son desestimadas por muchos expertos, que temen una nueva escalada en el número de contagios si la Semana Santa se celebra con mucha alegría, en un efecto que tendría unas consecuencias similares a las de Navidad.

Mayor consumo de mascarillas FFP2 por el temor a las nuevas cepas

En las últimas semanas se ha comprobado también cómo la población ha ido variando sus hábitos de consumo con respecto a las mascarillas. Las FFP2, que son las que ofrecen un mayor grado de protección, son las preferidas por muchas familias, a pesar de que su coste es más elevado que las quirúrgicas o las higiénicas.

La alta presencia de cepas como la británica, principalmente, pero también la sudafricana y la brasileña, están impulsando estos cambios. Estas mascarillas no solo son más caras, sino que también tienen asociado un IVA del 21%.

Muchos colectivos, como el Consejo General de Enfermería, sostienen que sería interesante actuar con ellas como ya se hizo con las quirúrgicas, establecer un precio máximo de venta y reducir el IVA para evitar posibles episodios de especulación con un bien de primera necesidad en estos momentos.

Las mascarillas FFP2 son, a juicio de algunas administraciones, como el Gobierno alemán, la más recomendable para poner freno al crecimiento de nuevas cepas del virus. En España, sin embargo, la recomendación generalizada es utilizar únicamente estos modelos para sanitarios o en espacios con mucho riesgo de contagio.

¿Cómo ahorrar en el gasto en mascarillas?

Ante el previsible escenario de tener que seguir usando mascarillas al menos en los próximos meses, visto cómo avanza el proceso de vacunación, muchas familias se plantean qué medidas tomar para ahorrar en el gasto en mascarillas.

Una solución pasa por comprar mascarillas FFP2 y quirúrgicas en cantidades suficientes, de modo que se puedan acoger a pequeños descuentos. En este sentido, muchos proveedores ofrecen mascarillas FFP2 negras y en otros colores para darle un toque diferencial a este producto.

Esto mismo se puede hacer con las mascarillas quirúrgicas, que además tienen fijado un precio máximo en el mercado de 0,62 euros por unidad, si bien la realidad es que son mucho más económicas si se adquieren en grandes packs.

Las de tipo FFP2 ofrecen un mejor sistema de protección, su capacidad de filtración es muy alta, en torno al 98%, evita contagiar a los demás y que se produzca una infección por contagio externo. Además, son más seguras frente a los aerosoles. El inconveniente más señalado es que son más caras y dificultan más la respiración.

Una segunda idea que genera buenos resultados en el ahorro es adquirir mascarillas de varios tipos y utilizarlas de manera adecuada. El uso correcto de mascarillas, según apuntan desde el Ministerio de Sanidad, implica seguir un protocolo de utilización adecuado donde no se reutilicen, se manipulen lo menos posible y en aquellas zonas que no van a provocar contaminación.

Reservar las FFP2 para ocasiones de mayor riesgo

A las quirúrgicas y las FFP2 se suman también las mascarillas higiénicas reguladas por normativas, que son las más baratas y evitan el contagio. La Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, recomienda esta opción por el precio y por su seguridad, pero solo para uso en espacios con poco riesgo de contagio.

Esta organización considera que no hay razón para impulsar el uso generalizado de mascarillas FFP2 en la población en general, pero no limita su uso en entornos de alto riesgo, pues todos los organismos sanitarios coinciden que las FFP2 son las más seguras.

En un plano intermedio aparecen las mascarillas quirúrgicas, que son las que el Gobierno aconseja en espacios abiertos concurridos o en lugares interiores en los que se vaya a estar poco tiempo. Los supermercados o las aulas escolares bien ventiladas son ejemplos claros en los que usar este equipo de protección.

Las FFP2, las más seguras son las idóneas para personal sanitario y para quienes estén en contacto con personas contagiadas. Esas son las recomendaciones del Gobierno que también comparte la OCU, pero debido a la alta incidencia de variantes del virus muy contagiosas, muchos usuarios están optando por esta alternativa.

Con un uso acertado de las diferentes mascarillas es posible ahorrar dinero, pero es indudable que este concepto, más que un gasto, ha de ser considerado una inversión en salud, salud preventiva.

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Julia Cotino
Julia Cotino
Diplomada en Literatura Hispánica y Máster en Literatura Creativa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionada de los libros en papel y del color rosa. Escribo para diversos medios online y blogs especializados.

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