Las 50 premisas del arte de amar

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Desde que la humanidad existe, muchas personas anhelan ser felices. Para nadie es un secreto que toda persona en algún momento de la vida se ha planteado la necesidad de ser feliz y para ello, debe aprender a amar.

Solo es feliz quien es capaz de vivir en función del amor y no del miedo. De hecho, la pintora mexicana Frida Kahlo dijo que el amor, es el mejor uso que se le puede dar a la vida.

El miedo y el amor son las dos grandes emociones que el ser humano es capaz de experimentar. Mientras el miedo es una emoción ficticia, el amor es una energía real. Aquella persona que comprende las cincuenta premisas del arte de amar, aprende a vivir.

Ya decía Frida Kahlo que a lo único que se le debe temer es “a una vida no vivida”. De hecho, la prueba de haber vivido es el crecimiento o, lo que es lo mismo, la evolución de la consciencia y eso solo se logra amando.

Desde tiempos inmemoriales se ha sostenido que el amor es el propósito más elevado de la vida, así lo relatan célebres escritores, como el brasilero Paulo Coelho, en su libro “Brida”.

En consonancia con lo anterior, es importante cultivar las cincuenta premisas del arte de amar que se detallan a continuación.

Premisas del arte de amar

1. La persona que más ama es la que está más centrada en sí misma. Una persona centrada en sí misma es aquella que previamente ha desarrollado autoconocimiento y amor propio, logrando aplacar su ego.

2. Lo primordial para que un individuo desarrolle autoconocimiento es identificar sus fortalezas y reconocer sus defectos. Esto solo se logra con introspección, sin juzgar a los demás.

3. La mejor manera de desarrollar el amor propio, es siendo amable consigo mismo. Quien se ama a sí mismo, se acepta tal como es, se valora, se respeta y no se juzga con dureza.

4. Quien logra ver lo que vale, nunca se quedará cerca de quien no pueda verlo.

5. La tarea de toda persona no es buscar el amor, sino derribar barreras que obstaculicen el surgimiento del amor.

6. El respeto es imprescindible para que el amor pueda florecer.

7. El código de conducta de todo ser humano ha de ser el amor y no el miedo.

8. Es preciso comprender que nadie tiene la obligación de hacer feliz a otra persona. En consecuencia, la relación de pareja no es para ser feliz sino para crecer y evolucionar. Crecer implica desarrollar la consciencia.

9. Hay dos vías y solo dos, que conducen al desarrollo de la consciencia. Una vía es la meditación y la otra es el amor. Mientras el amor requiere de la presencia del otro; la meditación se puede practicar en solitario.

10. El individuo que no necesita a nadie, que se basta a sí mismo, es un individuo capaz de amar.

11. Cuando una persona se fija en alguien, es porque ese alguien tiene cualidades y defectos en común con dicha persona.

12. La entrega en el amor genuino implica desprenderse del ego y ello trae como consecuencia irremediable el hecho de quitarse la coraza y quedar expuesto, vulnerable y desprotegido. Ese es el riesgo en el amor.

13. Intimar es darle a otra persona las herramientas para que pueda causar algún daño, con la certeza de que no lo hará. Por ese motivo el amor resulta riesgoso y a la vez, transformador.

14. Madurez es tener consciencia. Ser consciente implica tener la posibilidad de hacer daño al otro y preferir no hacerlo.

15. Toda relación de pareja en la que puede florecer el verdadero amor requiere de madurez.

16. Si hay alguien que debería acompañar a una persona todo el tiempo, ese alguien es esa misma persona.

17. Para aprender el auténtico arte de amar, cada persona ha de arriesgarse a permitir que el otro  ser humano conozca su vulnerabilidad.

18. Mientras exista el miedo (que nace del ego) no podrá florecer el verdadero amor.

19. Un error siempre trae una enseñanza, un aprendizaje. Los errores son precisamente la única cosa que puede ayudar a un ser humano a aprender y evolucionar.

20. A los hombres los enseñan a sentir solo desde su cuerpo. Eso es un error, ya que es preciso que desde la infancia les cultiven una educación emocional que les permita identificar y mostrar abiertamente sus sentimientos.

21. Cada persona siempre regresará a aquellos lugares donde está su corazón.

22. En una pareja sana, lo recomendable es evitar ante todo la crítica no constructiva.

23. Para que el amor verdadero florezca es preciso apaciguar su ego.

24. Se requiere mucha humildad para contener al ego.

25. Si una persona está disponible para amar, ello implica expresar su deseo de compartir y dedicar al otro, tanto tiempo como atención.

26. Es ineludible entender que el despertar de consciencia de cada persona no es más que la recuperación del auténtico yo (alma o ser interior).

27. La pareja no es para dar felicidad, sino para evolucionar y crecer.

28. Todo aquél que tiene una buena relación consigo mismo, podrá tener una buena relación con los demás.

29. Para que fluya el amor verdadero resulta ineludible entender que una discusión no va a acabar con el amor, el cual si es genuino, no se acaba nunca, solo se transforma.

30. La comunicación asertiva es la clave.

31. Se sugiere no suponer. Es importante formular preguntas siempre de manera respetuosa para aclarar dudas. Aunque las dudas no deben ser la constante en una pareja sana, pues la confianza debe ser clave.

32. Se debe renunciar a las expectativas, evitando idealizar al otro.

33. Ningún miembro de una pareja sana, hará daño intencional al otro y si lo hace de forma involuntaria, estará siempre dispuesto a retractarse.

34. La Lealtad debe ser la premisa fundamental. Lo anterior implica honestidad consigo mismo y con los demás.

35. Qué ningún miembro de la pareja juzgue el presente con los ojos del pasado.

36. La única manera de que se rompa una relación de pareja es cuando el amor se transforme en un sentimiento que ya no haga crecer ni evolucionar a ninguno de los integrantes de la pareja, o que se ponga en riesgo la integridad física o emocional de alguno de ellos.

37. Es preciso entender que en el amor, como en la vida, no hay garantías. Así lo ha dicho el comunicador social venezolano Carlos Fraga.

38. El amor siempre involucra el genuino interés por el bienestar del otro.

39. Lo importante es que ambos miembros de la pareja estén de acuerdo en que basta con el compromiso de mantenerse en la relación y, si alguno de ellos siente que ha dejado de sentir “amor” o este sentimiento se transforma en algo que ya no es amor (siendo esta situación una probabilidad, pues lo único permanente en la vida es el cambio), lo considerado en este caso es que el primero en detectarlo se lo haga saber al otro, sobre la base de la honestidad y el respeto.

40. Es indispensable comprender que el amor es un trabajo que ha de cultivarse a diario.

41. Lo importante es que el amor esté presente en todo lo que piense, haga y diga cada miembro de la pareja.

42. Lo recomendable es que quienes conforman la pareja, hagan del amor el propósito de su vida.

43. Si después de haber intentado por todos los medios que el vínculo no sea disuelto y esto no sucedió, no pasa nada. Lo ideal es dar por finalizado el vínculo con respeto y honra.

44. Estar en una pareja sana, involucra defender la integridad de ambos, fortaleciendo su autoestima y con ello, mejorar las relaciones afectivas con su entorno.  

45. Estar en contacto íntimo con otro no significa abusar de los demás ni vivir feliz eternamente. Sin duda, habrá momentos buenos y malos, donde además se compartirán logros y frustraciones.

46. Un vínculo afectivo es duradero cuando está relacionado con honrar las cosas que ambos miembros de la pareja se han dicho.

47. Un individuo que consolide una pareja sana, puede amar y estar dispuesto a ceder un poco frente a los requerimientos del otro; pero ante la duda, prevalecerá su amor propio.

48. El amor tiene que ser un asunto amistoso en el cual nadie es superior, nadie decide las cosas; en el que ambos están plenamente conscientes de que son seres humanos diferentes. Entonces no habrá problemas.

49. Los problemas de la pareja son creados por el ego de cada uno de sus integrantes. En consecuencia, son ellos mismos quienes deben resolver dichas desavenencias y para ello, hace falta poseer la humildad suficiente para reconocer y aceptar al otro con sus fortalezas y debilidades.

50. Vale la pena recordar que si una persona se cruzó en el camino de otra, es porque algo tiene algo que enseñarle.

En efecto, corresponde seguir aprendiendo. La vida es un eterno aprendizaje y el amor, para que perdure en el tiempo, ha de ser un trabajo diario.

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Adaysa Guerrero
Abogada licenciada por la Universidad Santa María de Venezuela. Escritora aficionada al coaching y al yoga. El amor es mi lema de vida.

Referencias: Coelho, P. “Brida. El don que cada uno lleva dentro”; Fraga, C. “¿Qué pasó con nuestro amor?”; Kahlo, F. “Mereces un amor”.

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