viernes, 9 enero 2026 |

Actualizado a las

13:46

h CEST

Contacto  |  Publicidad   | 
9.8 C
Madrid

Del periódico al feed personalizado: cómo han cambiado las rutinas informativas en la última década

Publicación:

Puntuación media: 0 | Votos: 0

El ritual de informarse ya no se parece en nada al de hace veinte años. Antes, las noticias llegaban ordenadas en una portada, un boletín de radio o un informativo a una hora fija.

Ahora aparecen mezcladas con vídeos cortos, memes, mensajes de familia y avisos de trabajo, dentro de un mismo feed que nunca se acaba.

El cambio no es solo estético. Según el Digital News Report 2024 del Reuters Institute, las redes sociales y las plataformas de vídeo han ganado peso como puerta de entrada a la información, mientras crece el cansancio ante la sobreabundancia de noticias y se debilita la relación directa con los medios tradicionales.

En ese escenario conviven diarios históricos, canales de televisión reconvertidos a formatos móviles, newsletters de autor y webs ultraespecializadas que siguen al detalle temas muy concretos, desde la ciberseguridad hasta los activos digitales.

Plataformas como Crypto Insiders organizan verticales temáticos y secciones específicas de Noticias de altcoins, del mismo modo que otros proyectos agrupan novedades sobre videojuegos, sostenibilidad o salud, y convierten el antiguo quiosco en un mapa mucho más fragmentado.

El resultado es un ecosistema en el que la información sigue fluyendo, pero las rutinas para acercarse a ella han cambiado de raíz.

De la portada fija al scroll permanente

Durante décadas, el diario en papel marcó los tiempos de la actualidad. La portada decidía qué era importante y en qué orden, y el resto del contenido se repartía en secciones relativamente estables.

Ese modelo imponía un ritmo lento, con ediciones diarias o, como mucho, varias versiones impresas a lo largo del día en momentos excepcionales.

La web introdujo la actualización continua, pero el verdadero giro llegó con el móvil. Las noticias dejaron de vivir en una portada para convertirse en enlaces que saltan a la pantalla en forma de notificación, tarjeta o publicación incrustada en otros contenidos.

La rutina pasó de ser “leer el periódico” a “consultar el teléfono muchas veces”, a menudo en paralelo a otras tareas.

La ventaja es evidente: es posible enterarse de lo que pasa en pequeños huecos de tiempo, sin necesidad de sentarse frente a un papel o una pantalla grande.

El coste, menos visible, es la pérdida de estructura. Cuando cada historia llega por un camino distinto y en fragmentos muy breves, resulta más difícil comprender la foto completa del día y distinguir fondo de ruido.

Algoritmos y filtros invisibles en la dieta informativa

Lo que aparece primero en el feed no es fruto del azar. Cada plataforma utiliza sistemas de recomendación que priorizan contenidos en función de factores como la interacción, el tiempo de visualización o la probabilidad de que se comparta.

Esa lógica no siempre coincide con la relevancia periodística, y ahí se abre una brecha entre lo que está pasando y lo que efectivamente se ve.

Un dato ayuda a aterrizar el cambio. El Social Media and News Fact Sheet de Pew Research Center indica que algo más de la mitad de los adultos en Estados Unidos, un 54 %, afirma que obtiene noticias al menos ocasionalmente a través de redes sociales.

No se trata solo de un fenómeno juvenil, aunque el peso de las plataformas es mayor entre las generaciones más jóvenes.

El feed se convierte así en la primera capa de contacto con la actualidad, incluso para quienes después profundizan en medios tradicionales o boletines especializados.

El problema llega cuando la personalización refuerza siempre los mismos temas y enfoques.

Si el algoritmo aprende que se presta atención a un tipo concreto de contenido, tenderá a mostrar más piezas parecidas, creando burbujas informativas en las que apenas entra aire fresco.

Nichos, comunidades y webs especializadas

Al mismo tiempo que los grandes medios compiten por la atención generalista, la última década ha visto crecer un tejido muy denso de contenidos de nicho.

Foros, servidores de Discord, canales de mensajería y newsletters reúnen a comunidades que siguen con lupa asuntos específicos y que muchas veces detectan cambios antes que los titulares generalistas.

La figura del medio vertical también ha ganado protagonismo. Portales dedicados a un solo tema —desde análisis de datos deportivos hasta seguimiento de la transición energética- funcionan como “plazas públicas” para públicos muy concretos, con un nivel de detalle que sería difícil sostener en una cabecera general.

En ese mapa, direcciones como Crypto-insiders.es ilustran cómo ciertos intereses muy específicos encuentran su propio centro de gravedad informativa, igual que ocurre con webs centradas en tecnología sanitaria, ciencia ciudadana o cultura audiovisual.

La ventaja de este modelo es la profundidad. La desventaja, si no se equilibra, es el riesgo de vivir casi exclusivamente dentro de un solo tema, con la sensación de estar muy informado sin ver lo que sucede fuera de ese marco.

Cansancio informativo y necesidad de frenar

La abundancia de noticias no siempre se traduce en mejor comprensión de lo que ocurre. En los últimos años ha aparecido con fuerza el concepto de “evasión informativa”, que describe a quienes, aun teniendo acceso constante a información, prefieren evitarla porque la perciben como abrumadora, repetitiva o demasiado negativa.

Por un lado, existe una presión constante por “estar al día”, reforzada por la velocidad con la que circulan los contenidos y el miedo a quedarse fuera de conversación.

Por otro, cada vez se habla más de salud mental, descanso digital y necesidad de acotar el impacto emocional de ciertas coberturas.

Una rutina informativa razonable pasa por aceptar que no se puede seguir todo y que renunciar a parte del flujo no equivale a desentenderse del mundo.

Eso implica decidir qué temas son prioritarios, en qué momentos del día se quiere estar expuesto a noticias y qué fuentes merecen un lugar estable en la agenda personal.

Claves prácticas para ordenar un feed que nunca se acaba

La primera decisión útil consiste en reservar algún tramo del día para informarse con calma. No hace falta replicar el ritual del periódico en la mesa del desayuno, pero sí puede ayudar dedicar unos minutos concretos a revisar un conjunto limitado de fuentes, antes de dejar que las notificaciones marquen el ritmo.

Otra medida sencilla es combinar medios generalistas con algunos espacios especializados, sin delegar toda la interpretación en una sola voz, sea un diario, un creador de contenido o un boletín.

La diversidad de fuentes no significa abrir veinte pestañas al mismo tiempo, sino elegir distintos puntos de vista sobre lo que importa.

También resulta clave aprender a saltar del titular al contexto. Un vídeo corto o un post en redes pueden servir como puerta de entrada, pero la comprensión llega cuando se da el siguiente paso: leer el reportaje completo, consultar el documento original o revisar un análisis más reposado.

Por último, conviene tratar el feed como una herramienta y no como un paisaje inamovible. Silenciar temas que generan malestar sin aportar información nueva, ajustar qué cuentas se siguen y revisar de vez en cuando qué aplicaciones tienen permiso para enviar avisos son pequeños gestos que, sumados, cambian bastante la experiencia diaria.

Al final, lo que ha cambiado en la última década no es solo el soporte en el que circulan las noticias.

Lo que realmente se ha movido es el centro de gravedad de la decisión: de unas pocas portadas y horarios fijos a un mosaico de plataformas, filtros y elecciones cotidianas.

En medio de ese ruido, la diferencia entre sentirse arrastrado por el scroll o tener una relación más serena con la actualidad ya no depende tanto de la tecnología, sino de cómo se eligen las rutas por las que se camina cada día para entender lo que está pasando.

¿Te ha gustado este contenido?

Valóralo y ayúdanos a mejorar

Puntuación media: 0 | Votos: 0

Cinco Noticias / Lifestyle / Del periódico al feed personalizado: cómo han cambiado las rutinas informativas en la última década

No te pierdas...

Lo último

DEJA UN COMENTARIO

Deja tu comentario
Escribe tu nombre