Calígula: de niño mimado a emperador tirano asesinado por su guardia personal

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Cayo Julio César Augusto Germánico, de sobrenombre “Calígula”, era el tercer hijo de Germánico y Agripina la Mayor, nieta de Augusto. Fue el tercer emperador romano, aunque su reinado duró poco, tan solo cuatro años, entre los años 37 y 41.

Origen del mote “Calígula”

Cuando contaba unos 3 años de edad, estaba en el campamento de Germania junto a sus padres. Su madre le confeccionó un pequeño uniforme igual a los que llevaban los legionarios.

Los soldados le apodaron “calígula”, que significa “botita”, mote que se debe a las caligae en miniatura que llevaba (las típicas sandalias de cuero utilizadas por los legionarios romanos). A raíz de ello se convirtió en el niño mimado de las legiones.

Se formó con Tiberio

A los 19 años Tiberio requirió su presencia en la en la villa Jovis, donde residía el emperador, en la isla de Capri.

De esta forma, en lugar se formarse como ciudadano romano en Roma, capital del imperio, y conocer y tratar al senado y al pueblo de Roma, Cayo Julio César se formó recluido en la isla de Capri.

Según Suetonio: “En Capri, a pesar de todas las asechanzas que le tendieron para incitarle y forzarle a prorrumpir en quejas, no dio jamás pretexto alguno, como si se le hubiera borrado por completo de la memoria la desgracia de los suyos y a ninguno de ellos le hubiera ocurrido nada; pasaba incluso por alto, con un disimulo increíble, lo que él mismo tenía que aguantar, y se mostraba tan servicial con su abuelo (por adopción) y su corte, que con razón se dijo que no había esclavo mejor ni peor amo” (Vida de Calígula. 10,2).

Al morir Tiberio en el año 37, Calígula fue nombrado emperador, a sus 23 años, con gran entusiasmo por parte de los romanos, tal vez porque su padre, Germánico, fue muy apreciado por sus grandes conquistas.

Un reinado corto e inestable

Los seis primeros meses de su reinado fueron muy buenos: respetó al senado, la asamblea popular recuperó el derecho a elegir magistrados, concedió amnistías a los condenados de Tiberio y organizó una serie de grandes espectáculos para contentar al pueblo.

Tras una grave enfermedad, las cosas cambiaron su rumbo: su carácter se volvió muy autoritario y su gobierno se parecía más al de las monarquías orientales que al estilo republicano de Roma.

Calígula se encargó de hacer desaparecer a su primo Tiberio Gemelo y al jefe de los pretorianos Macron.

Su gobierno se apoyaba en el pueblo y, en oposición al senado, reivindicaba su origen familiar que, a través de su abuela, lo vinculaba a Marco Antonio.

Con los numerosos gastos de las tropas y de las suntuosas fiestas, las arcas del estado se vaciaron muy rápidamente, por lo que tuvo que subir mucho los impuestos y retomó la política de eliminar senadores para incautar sus posesiones.

Atentados contra el emperador

En el año 39 realizó una expedición a la Galia septentrional y Germania. Ese mismo año, sufrió una conspiración organizada por Cneo Cornelio Léntulo y su cuñado Marco Emilio Lépido, pero resultó fallida.

El día 24 de enero del año 41, una nueva conspiración, esta vez organizada por su guardia personal, sí que tuvo éxito y acabó con la vida del emperador.

¿Qué tienen de verdad las perversiones de Calígula?

Muchos tienen la imagen del Calígula ofrecida por la serie de la BBC “Yo Claudio”, basada en la novela del mismo nombre de Robert Graves, donde se presenta a un Calígula tirano, loco, que cree ser el mismo Júpiter, amante de las orgias y que nombró senador a su caballo Incitato.

Según Suetonio y Dión Casio, Calígula fue un gran monstruo, pero hay que recordar que la historia fue escrita tal vez por quien no le profesaba demasiadas simpatías.

Lo cierto es que tuvo un comportamiento muy déspota, mostrando gran desprecio al senado, y no fue un buen gestor, por lo que podría ser que sus extravagancias fueran exageradas por los historiadores de turno.

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Maribel Bofill
Profesora de formación vial y de música. Responsable del blog Gladiatrix en la Arena. Me apasiona la antigua Roma, motivo por el cual me convertí en divulgadora de la historia de Roma. Soy miembro de Divulgadores de la Historia y colaboradora habitual en ArraonaRomana.blogspot.com y en la revista Histórica.

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