Algo sobre el amor

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Hablar de amor es pretender abordar un tema del que se ha dicho demasiado. Cierto es que, a lo largo de la historia, desde diferentes ámbitos, se ha hablado de amor, incluso ha sido la fuente de inspiración de novelistas y poetas. También ha sido y es un tema de estudio de profesionales de la psicología.

A pesar de que en materia de amor esté casi todo dicho, no existe una definición concreta al respecto, solo podemos llegar a comentar que enamorarse es un profundo sentimiento que experimentan las personas.

Si tuviese que encontrar una palabra para describir el modo en que llega el enamoramiento, diría que el amor suele ser insolente, porque penetra sin solicitar un permiso a la razón.

Enamorarse de alguien transporta a vivir una especie de magia especial debido a que ese flechazo de Cupido multiplica la intensidad de las sensaciones y permite que los enamorados actúen llevados por su corazón. Dicen que, precisamente, el corazón enamorado tiene razones que la razón no entiende.

Se llegan a percibir cambios cuando alguien se enamora, también los de alrededor los advierten. Recordaréis aquella canción que dice: “Se te nota en la mirada que vives enamorada…”. Es realmente la descripción de lo que ocurre.

Conjuntamente con el estado de enamoramiento llegan las ilusiones. Será por eso que, cuando un amor no es correspondido en la medida deseada, también aparecen las tristezas provocadas por las desilusiones. 

Por amor se actúa como jamás se pensaba que se podría llegar a actuar, incluso desde la óptica del encandilamiento amoroso se ve a la persona amada tal como NO es, porque ni siquiera se reconocen sus defectos, y se la suele idealizar con facilidad.

Pero así como se percibe la sensación de enamoramiento, también se palpa el desamor cuando no se es correspondido. No es necesario ser demasiado intuitivo ni poseer experiencia en la materia para darse cuenta.

El escritor argentino Jorge Luis Borges decía: “Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach”. Ejemplo perfecto de un amor no correspondido.

En épocas pasadas, las mujeres dependían del amor de un hombre, pero, en la actualidad, todas las personas poseemos una maravillosa autonomía que nos permite salir adelante más allá de las penas de amor.

Se puede andar por la vida amando lo que se presenta a nuestro paso: paisajes, animales, momentos con amigos, placeres en comidas exquisitas, arte, cine, libros.

También se aman las pertenencias que han significado mucho para nosotros porque les otorgamos un valor afectivo. Se puede tener una vida agradable desde cualquier condición, también llevándonos bien con nosotros mismos.

Se entiende que puede ser maravilloso vivir al lado de un gran amor, solo cuando las circunstancias son las mismas en relación a lo que se siente, porque si la persona que amamos no nos ama con la misma intensidad, tampoco nos otorgará la felicidad deseada. Y aunque se intente luchar por la conquista de ese amor, será en vano, el amor es así de extraño: se siente, o no se siente.

Igual le puede ocurrirle a la persona que nos ama, si sabemos que no podremos corresponderle, será difícil, triste y frustrante permanecer a su lado…, por eso vale la pena recordar el consejo de Frida Kahlo cuando decía:”Donde no puedas amar, no te demores”.

Siempre aparecen paliativos capaces de curar las heridas de amores. Nosotros mismos tenemos la capacidad de reconocer que  bien vale la pena sentir respeto por uno mismo, que es una manera sana de amarnos, de amar la vida y de poder vivirla con intensidad.

Bibliografía:

  • Jorge Luis Borges (24 de agosto de 1899, Argentina – 14 de junio de 1986, Suiza). Escritor, ensayista y poeta argentino considerado uno de los más grandes del siglo XX.
  • Frida Kalho (6 de julio de 1907, México – 13 de julio de 1954, México) Pintora y escritora mexicana.

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Silvia Alasino
Silvia Alasino
Escribo para la gente que valora la vida. Solo si se tiene sensibilidad, se habrá encontrado el verdadero sentido de nuestra existencia. Mis primeros libros: “El círculo” y “Emigrando”.

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