Las rivalidades más curiosas entre ciudades españolas

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Por naturaleza somos competitivos los unos con los otros: en lo deportivo disfrutamos más que nada con un derbi entre los equipos de una misma ciudad, pero, ¿qué ocurre cuando esa rivalidad se lleva a la vida cotidiana?, ¿por qué se producen rencillas entre poblaciones?

Es archiconocida la rivalidad Barcelona – Madrid o entre otras grandes ciudades como Sevilla – Málaga o entre las tres capitales vascas, que solo unen fuerzas cuando se trata de criticar a la otra.

¿Cuáles son las rivalidades entre ciudades españolas que, por localización, están condenadas a entenderse la una con la otra? ¿Cómo es el día a día de esa competencia?

Sabadell – Terrassa

Una de las rivalidades más curiosas por contraste y por compartir fronteras es la de las localidades barcelonesas de Sabadell y Terrassa.

Ambas ciudades comparten una mancomunidad de medio millón de habitantes, así como instalaciones de todo tipo y un entorno único, por es igualmente válido buscar pisos en venta en Sabadell como en Terrassa. Y ese es el origen del conflicto más famoso entre ciudades catalanas: que las diferencias en cuanto a nivel de vida, oferta de ocio y servicios, cultura y otros tantos temas es tan ínfima que tienen que discutir por quién es la mejor en todo, incluso en número de habitantes, situándose ambas en la franja de los 200.000 y con apenas 7.000 habitantes de diferencia a favor de Terrassa (215.000 frente a los 208.000 de Sabadell).

Para tal juicio de valor, Terrassa aporta su pasado románico, con el espléndido conjunto de la Seu d’Égara como máxima expresión, y su cultura industrial, con la modernista Masía Freixa como excelente ejemplo de patrimonio surgido de la explosión productiva.

Sabadell, carente de apenas ejemplos que desvelen un pasado monumental, ha apostado (y fuerte) por ser la cara contemporánea de este rincón del Vallès Occidental, con notables ejemplos como el Eix Macià y Parc Catalunya, donde florecen humildes rascacielos o la sede de la banca que lleva su nombre.

Este simpático pulso es llevado a su máxima expresión hasta el punto de que comparten la capitalidad de la comarca.

Cádiz – Jerez

El grito “Cádiz es un pueblo de Jerez” nos da pistas de dónde reside la rivalidad entre estas dos bellas ciudades sureñas. Y es que la ciudad vitivinícola y flamenca por excelencia no termina de asimilar cómo, teniendo más habitantes, mayor núcleo de población e infraestructuras y mayores posibilidades de crecimiento, no ostenta la capitalidad de la provincia.

Cádiz la retiene orgullosa desde su isleño emplazamiento a pesar de contar con apenas 118.000 habitantes, casi la mitad de los 215.000 de su celosa vecina que, no obstante, no cuenta con la poderosa historia ni el elegante perfil de la Tacita de Plata que, desde hace siglos, ha visto partir de su puerto miles de barcos hacia las américas e incluso el nacimiento de la Constitución, “la Pepa”.

Jerez, no obstante, no se queda a la zaga, con calles que rebosan carácter señorial, bodegas centenarias de las que salen excelentes caldos bajo la Denominación de Origen Xerez – Sherry y una tradición flamenca por la que han pasado notables nombres, como el de la gran Lola Flores o José Mercé, amén de instalaciones que la sitúan en primera plana como su aeropuerto internacional o su emblemático circuito de carreras.

Gijón – Oviedo

Esta rivalidad asturiana es de las que, a priori, se presenta más desigualada, puesto que la belleza de la vetusta Oviedo es difícil de superar y eso bien lo saben sus vecinos gijonenses.

No obstante, la no menos bella Gijón presenta su cara al Cantábrico como mejor aval, así como haber optado por ser la cara contemporánea (competida con el “fallido” centro Nyemeyer de Avilés: un pretendido nuevo efecto Guggenheim) y disponer de un puerto deportivo y comercial de primera categoría, le aporta bazas para, cuanto menos, resistir el embate de la capital de Asturias.

Reus – Tarragona

Terminamos volviendo a Cataluña y a otra de las rivalidades que tiene en la disputa de la capitalidad su máximo origen.

Se trata de la rivalidad entre Tarragona y Reus, con su aeropuerto y tejido industrial como principal razón para disputarse la titularidad de ciudad cabecera.

Entre esta rivalidad por discutirse quién merece la capitalidad, Tarragona aboga por un patrimonio y peso histórico único: tener salida al mar y un mayor núcleo de población (131.000 frente a los 103.000 de Reus).

La ciudad que vio nacer al general Primo, también discutido en este caso con Riudoms, y a Gaudí, pone sobre la mesa una mayor economía, que la llevó incluso a marcar los precios de toda Europa de las bebidas espirituosas en el s. XIX.

Esta disputa nos deja curiosidades y polémicas año tras año, como la protagonizada la universidad, que no lleva el apellido provincial (se llama Rovira i Virgili en vez de Universidad de Tarragona) o que el susodicho aeropuerto no incluya tampoco esta demarcación como sucede con otros casos (Barcelona-El Prat, o Girona-Costa Brava, llamándose, el de Reus, únicamente Aeropuerto de Reus).





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Miguel Medina

Miguel Medina

Especialista en Comunicación Digital y Social Media. Content Manager, Editor y Redactor de Contenidos Web en diferentes revistas y medios de prensa online. Prosélito devoto del Lean Writing. Desayuno datos, almuerzo datos y ceno datos. El lector es el único que siempre tiene razón.

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