Flexitarianismo: vegetarianos flexibles

Volverse completamente vegano es una labor difícil para muchos a los que les resulta complicado renunciar del todo al sabor de la carne, pero que quieren marcar una diferencia e intentar reducir su consumo.

Para denominar a este grupo de personas ha nacido una dieta o concepto que combina lo mejor de ambos mundos: el flexitarianismo.

Muchos la consideran como una dieta más realista. Según sus preceptos, es posible tener los beneficios que aporta el vegetarianismo a la salud, pero con la tranquilidad de poder comer algo de carne de vez en cuando.

El flexitarianismo y sus orígenes

Esta expresión (conocida como un neologismo, porque su creación es relativamente reciente) proviene, como se intuye, de la unión de las palabras flexible y vegetarianismo. Fue añadida en 2014 al Oxford English Dictionary, cuya definición es:

“Una persona que sigue una dieta principalmente vegetariana pero no de manera estricta”.

Pero el concepto surgió mucho antes, a mediados de los años 90, y se consolidó en 2008 cuando Dawn Jackson Blatner reveló que quienes siguen esta dieta pesan 15% menos que aquellos que se nutren con una netamente omnívora.

Si se tienen en cuenta las últimas estadísticas de Euromonitor International, el consumo de carne ha disminuido un considerable 15% en algunos países de Europa. Esto se debe, en gran parte, a las numerosas campañas que ruedan en las redes sociales en las que se destacan los “riesgos” de comerla y los beneficios de ser completamente vegano. Incluso, se ha creado la etiqueta #eatclean (come limpio) para promover un estilo de vida saludable.

No obstante, con el flexitarianismo no hay que obsesionarse con la perfección gastronómica, lo que supone una bocanada de aire fresco para quienes quieren comer carne y también cuidar su organismo.

Beneficios del flexitarianismo

Entre sus beneficios destaca que es posible cuidar la salud sin tener que privarse de los nutrientes que aporta la carne.

También abre un mundo de posibilidades en cuanto a las diferentes comidas que se pueden preparar y ayuda a perder peso.

Hay que destacar que, como en el caso del veganismo y el vegetarianismo, no se trata de una dieta en sí, sino de un estilo de vida. Siguiendo una dieta flexitariana se va adquiriendo poco a poco una mayor conciencia ética alimentaria, extrapolable al resto de actos y decisiones que se llevan a cabo a lo largo del día.

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