Algo sobre las creencias

Dicho así, parecería que intento abordar el tema de las creencias religiosas, sin embargo, también existen otras creencias populares que se van trasmitiendo de generación en generación, según las costumbres del país adonde nos haya tocado en suerte desenvolvernos. 

Parecería que somos proclives a sentirnos a la intemperie en relación al destino que nos toque, y quizás sean los temores y las inseguridades que nos llevan a sentir esa necesidad de refugiarnos en esas recetas mágicas como si ellas pudiesen ayudarnos a alejar la mala suerte o todo lo contrario: atraer a la buena suerte.

Sabido es que dichas creencias no tienen rigor científico, sin embargo son ideas o rituales en las que se pone fe e incluso se llegan a tomar como si fuesen verdaderas, porque el ser humano necesita tener una esperanza personal, y si se trata de que algo malo se pudiese impedir o que se llegase a lograr atraer lo bueno, se apela a esa ayuda.

Hay gente que sigue rituales, otros echan manos de cábalas, a propósito de éstas, el término CÁBALA es de origen hebreo, su significado es el de RECIBIR. ¿Qué se recibe?, o al menos, ¿qué se pretende recibir?, un auxilio… Ha de ser porque en ocasiones sentimos que andamos por la vida a la intemperie y necesitamos algo que nos ayude.

Las creencias populares otorgan a quienes las ponen en práctica algo de esperanzas, que no es poco, porque nada mejor que tener fe, por aquello que dicen que “la fe mueve montañas”.

Dostoievski decía: “Vivir sin esperanzas es dejar de vivir”

Eso habrá que tenerlo en cuenta para vivir con plenitud, no importa cómo, aunque tengamos que apelar a las creencias populares, a supersticiones, a cábalas o diferentes rituales esotéricos, lo que sí importa es sentir confianza en algo o en alguien, sobre todo en ésta época de individualismo y escepticismos exagerados; cierto es que siempre aparecen desilusiones, siempre nos decepciona un fracaso o alguna persona en la que creíamos, pero no perdamos la fe, simplemente porque no resulta saludable vivir con pesimismo y sin esperanzas. 

Dicen que todo llega para quien sabe esperar, confía en que lo mejor aún está por llegar a tu vida.

Calificación: 4.5/5 (12 votos)