¿Podría el Covid-19 haber acelerado el proceso de adopción de las criptomonedas?

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Muchos de los analistas contrarios al uso de las criptomonedas vieron la caída -derrumbe más bien- en el precio de las criptomonedas ocurrido durante los primeros días de marzo como la confirmación del bluf que bitcoin y sus hermanas suponían. Lo que no esperaban -aunque sí sus acérrimos defensores- era la recuperación tan notable que han experimentado durante las últimas semanas, semanas en las que se ha vivido un evento muy interesante de cara al medio-largo plazo; el halving de bitcoin, que no es ni más ni menos que la disminución de la recompensa en bitcoins por bloque minado a la mitad.

Inversión o moneda de uso corriente ¿cuál es el futuro de las criptomonedas?

En el momento en que escribimos estas líneas para ustedes bitcoin ya ronda los 10 000 dólares, la cotización pre-estado de alarma generalizado, lo cual ha puesto el debate sobre si son dinero o no de nuevo sobre la mesa, en el caso de bitcoin existe una diferencia fundamental con las monedas de curso legal, la escasez.

Para el que suela comprar criptomonedas, ya sea abriendo posiciones en largo en el trading de CFDs -que como ya sabrán quienes se dedican al trading online en realidad no es comprarlas, ya que con los CFDs nunca se poseen los activos con los que se opera sino que se especula con sus cotizaciones al alza o a la baja, en este caso una “posición en largo” o de “compra” significaría que prevemos que el valor del activo va a subir- como si hacemos uso de los servicios de una Exchange para comprar la criptomoneda en sí, se habrá podido observar cómo rápidamente las criptodivisas se han repuesto de la hecatombe ocurrida entre el 7 y el 14 de marzo.

Como apunte debemos recordar que si la opción elegida es el trading de CFDs se opera apalancado -usando deuda-, lo que supone unos riesgos considerables para el capital del trader que habrá que estudiar y comprender al cien por cien, para reducir las posibilidades de perder todo el capital o incluso las de incurrir en deudas, algo que ya no puede suceder con aquellos brókeres que han implementado en sus plataformas una herramienta de protección contra balances negativos, pero sí con otros que no la hayan implementado.

Una escasez provocada

Hay un elemento de bitcoin que gusta a los entusiastas, pero que para sus detractores la inhabilita como futura moneda global, y es su número finito, concretamente 21 millones de bitcoins es el máximo que jamás llegará a existir -menos de hecho, ya que unos 4 millones es el número de bitcoins que se calcula se ha perdido por errores de los dueños, al cambio actual en dólares… ¡cerca de 40 000 millones! -. Para los que confían en que bitcoin es un activo que no dejará de crecer, esa escasez es precisamente su punto fuerte – Jesse Powell, CEO de la Exchange Kraken cree que el valor de cada bitcoin alcanzaría el billón de dólares si el común de los usuarios fuera consciente de sus posibilidades y del valor intrínseco de su escasez- y además bitcoin se puede dividir en unidades extremadamente pequeñas de sí misma, la menor de las cuales es el satoshi, por lo tanto, aunque bitcoin alcance un valor muy alto siempre tendremos las subdivisiones para funcionar en el día a día.

Los que no creen que el bitcoin -y quizás ninguna criptomoneda que no sea una stablecoin- pueda convertirse en dinero, se basan en que sin un respaldo real detrás -en nuestros tiempos la moneda fiduciaria está respaldada por los estados, rara vez un recurso natural como las materias primas, el oro, o incluso acciones empresariales respaldan una moneda de curso legal- en cualquier momento podría pinchar la burbuja y volatilizar los ahorros de millones de ciudadanos -bitcoin llegó a perder más del 80 por ciento de su valor después de la espectacular subida de finales del 2017- aunque es necesario decir que al igual que las criptomonedas caen, experimentan también grandes subidas.

Te acabarán pagando la nómina en criptomonedas

O no. De momento se están realizando algunos experimentos acerca del uso de criptomonedas como parte del salario de trabajadores en países como Nueva Zelanda -con algunas excepciones; como la obligación ser asalariado, está prohibido para autónomos, y que la criptomoneda utilizada sea fácilmente convertible en moneda de curso legal- y si funcionan no será raro que la experiencia se expanda por el país, e incluso por el resto del globo. Puede que veamos que decenas o cientos de criptomonedas, tanto de actores estatales como empresariales, conviven y compiten en un rico ecosistema, sin ir más lejos Facebook y su criptomoneda Libra llevan un tiempo en el candelero, y no sería nada descabellado pensar que, mediante el consorcio de empresas creado para gestionar a Libra, esta lograse una posición envidiable en lo que a e-commerce se refiere.

¿Se imaginan trabajar para Facebook, cobrar en Libras, y andar cambiando a otras criptomonedas para pagar impuestos o adquirir crédito? Es cierto que algunas criptomonedas serán aceptadas en muchas partes, como hoy día ocurre con el dólar estadounidense, pero si algo parece seguro es que queramos o no en un futuro relativamente cercano todos tendremos que relacionarnos y utilizar en mayor o menor medida las criptomonedas, así que mejor empezar ahora a familiarizarnos con su uso y naturaleza.

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Julia Cotino
Diplomada en Literatura Hispánica y Máster en Literatura Creativa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionada de los libros en papel y del color rosa. Escribo para diversos medios online y blogs especializados.

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