Consejos para principiantes en la meditación

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Por suerte cada vez más se está dando importancia al autoconocimiento como una herramienta para mejorar nuestra salud y bienestar. Junto al yoga, la meditación es un recurso muy eficaz.

La meditación ya es una práctica muy habitual en la sociedad, aunque no es algo muy sencillo de conseguir, sobre todo para las personas que aún se están relacionando con la técnica.

La meditación consiste en enfocar tu atención, aprovechar tu conciencia y sentir las experiencias que ello supone. Permite entrenar tu mente, incluso se ha demostrado que la meditación crea cambios cuantificables en el cerebro.

Pero…eres nuevo en esto ¿por dónde empezar? Vamos a enumerarte algunos consejos y puntos de inicio que pueden ser muy útiles para comenzar este proceso.

No te desanimes

La meditación vale la pena porque, entre muchos beneficios probados para la mente y el cuerpo, conduce a un mayor bienestar.

Sin embargo, la verdad es que se necesita un cierto grado de esfuerzo, práctica y compromiso para descubrir los beneficios.

Algunas personas los experimentan casi de inmediato, mientras que otros descubren que lleva tiempo.

No te desanimes, ten constancia y verás cómo podrás sentir los beneficios de la meditación.

Encuentra un lugar tranquilo y cómodo

Poseer un lugar especial para la práctica de meditación, es maravilloso. Si no lo tienes, cualquier lugar tranquilo servirá.

Es muy útil si puedes encontrar un lugar para practicar donde no te interrumpan durante esos minutos. En el caso de que no lo encuentres puedes buscar un retiro para meditar, son espacios diseñados para potenciar y estimular la meditación, rincones mágicos que sin duda alguna te motivará.

Elige una postura de meditación que funcione para ti. No necesitas pasar horas sentado en una posición de loto perfecta, pero tendrás que encontrar una postura y un asiento que sean cómodos para el período de tiempo de meditación.

Tiempos cortos e intensos

Los principiantes a menudo luchan con la idea de quedarse quietos por un período de tiempo largo. Pero nadie dice que los iniciados debían obligarse a sentarse durante horas y horas.

Las primeras veces que medites, pruébalo durante un par de minutos. Puedes aumentar cuando vayas sintiéndote más cómodo. Mucha gente que medita utiliza sesiones cortas varias veces al día, siendo igual de eficaz que tiempos más duraderos.

Deja fluir tus pensamientos

Al cerrar los ojos y simplemente respirar, tu mente comenzará a moverse y lanzar todo tipo de pensamientos ¡No entres en pánico!

La gran tarea a conseguir en la meditación es aprender a observar los pensamientos, sensaciones y emociones que aparecen en el flujo mental, con ello los identificamos, reconocemos y los dejamos ir.

No hay necesidad de luchar con tus pensamientos, solo déjalos venir y déjalos ir. La respiración te ayudará a seguir al camino de la concentración.

Recuerda, parar y comenzar es parte del proceso de aprender a meditar. Tan solo unos minutos son suficientes para tener una experiencia positiva capaz de potenciar la constancia y la regularidad de tus sesiones de meditación.

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Julia Cotino
Diplomada en Literatura Hispánica y Máster en Literatura Creativa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionada de los libros en papel y del color rosa. Escribo para diversos medios online y blogs especializados.

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