Lifestyle

Terrores nocturnos en niños y bebés: causas, gravedad y tratamientos más indicados para superarlos

Los terrores nocturnos niños y bebés pueden hacer que los padres se preocupen bastante, porque implica escuchar gritos y llantos repentinos procedentes de una pesadilla nocturna infantil y si llegan a ser frecuentes los terrores nocturnos en bebés, a medida que crezcan, pueden desarrollar miedo nocturno y les costará dormir solos y con la luz apagada. No obstante, en esta entrada explicamos qué se puede hacer en caso de que exista evidencia de trastorno del sueño (terrores nocturnos) y cómo identificar los síntomas de ataque de pánico nocturno.

Funciones de un psiquiatra:
Cuáles son las principales actividades de un psiquiatra (enfermedades, terapia…)

Leer artículo

¿Qué son los terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos en adultos no son exclusivos, puesto que se pueden registrar pesadillas en niños de 6 a 12 años, pero el rango puede ser menor. Pero, ¿qué son los terrores nocturnos en la infancia?

Muchas veces, las madres y padres han ido al pediatra buscando soluciones ante planteamientos como “mi hijo se despierta en las noches llorando” o “mi hijo se despierta llorando y temblando”, en ambos casos se trata de terrores nocturnos. Se caracterizan por dejar al niño o niña desorientada, sin saber por qué se ha despertado en medio de la noche.

Dicho esto, y respondiendo a la interrogante de qué son los terrores nocturnos, podemos definir a los terrores nocturnos en pediatría como un tipo de alteración del sueño. También se llaman parasomnia, puesto que involucra eventos no deseados que vienen junto con el sueño.

Algunos expertos consideran que los terrores nocturnos niños y bebés son “fallas misteriosas” que ocurren en las transiciones que ocurren entre las etapas del sueño cada noche. 

Posibles complicaciones

Ahora que hemos aclarado qué es el terror nocturno y por qué los niños se despiertan llorando y asustados, debemos apuntar hacia las posibles complicaciones de los terrores nocturnos en bebés y niños.

En primera instancia, en casos como “mi hijo se despierta llorando por las noches” o la duda de “por qué mi hija se despierta en la madrugada llorando”, deben abordarse con el médico de confianza para tomar las medidas necesarias y evitar que los niños se puedan hacer daño, ya sea al caerse de la cama o golpearse con una pared.

Si notas que los terrores nocturnos están siendo frecuentes, debes procurar que tu niño o niña duerma en un espacio seguro. Evita las literas y coloca almohadas en el piso y cerca de la pared para evitar algún daño que pueda causarse mientras está dormido.

En medio de un terror nocturno pueden ocurrir lesiones graves o incluso puede causar la muerte, puesto que en este estado de inconsciencia, pueden intentar salir de la casa o conducir el coche.  

También puede iniciar una pelea, gritar sin sentido alguno y este escenario puede resultar en daños tanto para los padres como los hijos. Es posible que, al conversar sobre el tema, el niño se sienta avergonzado por los terrores nocturnos y puede afectar en gran medida las relaciones familiares.

Factores de riesgo

Los terrores nocturnos son comunes en los niños y puede afectar hasta al 6,5% de la población infantil. De acuerdo a los expertos del sueño, existe un fuerte vínculo genético y familiar. Puede ocurrir en varios miembros de una misma familia; dicho esto, los factores de riesgo van de la mano con estos antecedentes familiares:

  • Trastorno bipolar
  • Algunos trastornos depresivos
  • Desórdenes de ansiedad

No obstante, aunque no está del todo claro qué tan estrecha es esta relación en el caso de los adultos, en los niños, no parece haber ninguna conexión entre los trastornos mentales y los terrores nocturnos, pero queda un remanente del historial familiar. 

¿En qué periodo de la infancia suele ocurrir?

Los terrores nocturnos suelen aparecer cuando un niño tiene entre cuatro y 12 años, los niños y niñas empiezan a hablar en sueños y se vuelven sonámbulos. Según los expertos,  en casos raros, los trastornos del sueño como este pueden comenzar en la edad adulta. 

Asimismo, destacan que los niños suelen tener terrores nocturnos durante el primer tercio de la noche, mientras están transitando por la etapa del sueño profundo sin sueños (no REM). En contraste, cuando los niños tienen pesadillas durante el sueño (REM), suele ocurrir durante el último tercio de la noche.

De acuerdo a la experta en sueño, Jodi A. Mindell, autora del libro Sleeping Through the Night: How Infants, Toddlers, and Their Parents Can Get a Good Night’s Sleep (1997), se puede diferenciar un terror nocturno de una pesadilla:

“Si su hijo está más agitado, tuvo una pesadilla. Si usted es el que está perturbado, probablemente tuvo un terror nocturno”.

La explicación de Mindell nos indica que, en efecto, un niño preguntará “por qué me despierto en la madrugada con miedo” o una niña no dirá “por qué me despierto asustada y llorando”, puesto que, tras experimentar un terror nocturno, no recuerda nada. Solo sentirá que despertó. 

Signos y síntomas de los terrores nocturnos en niños y bebés

Ahora bien, es momento de hablar de lo visible y lo auditivo.Si conversas con tu hijo o hija sobre el tema, puede que pregunte “por qué tengo pesadillas y grito”, pero puede que para ti también sea un misterio. Sin embargo, es imperativo identificar los síntomas de los terrores nocturnos en infantes:

Acciones

Un niño o niña que tiene un terror nocturno puede repentinamente salir de la cama y quedarse de pie en la misma o en el suelo en la cama. Asimismo, puede salir de la habitación, ir a la cocina, a tu cuarto, al baño, quedarse de pie en el living o puede intentar salir de la casa. 

Gritos y llantos

Un niño que está atravesando por un terror nocturno puede llorar, gritar, gemir, balbucear, retorcerse con los ojos bien abiertos, sin estar totalmente despierto. 

Golpes

Por otro lado, los síntomas de los terrores nocturnos son movimientos bruscos, golpes al aire, contra una pared, patadas, puñetazos, etc. 

Debido a que los niños están atrapados en una especie de zona de desequilibrada, entre estar dormido y despierto, no pueden notar que están tratando de ayudarlos y calmarlos, no saben de tu presencia y es probable que no respondan a nada de lo que puedas decir o hacer. Otros signos de un terror nocturno incluyen: 

  • Desorientación
  • Miedo
  • Es difícil de consolar.
  • Moverse salvaje o erráticamente.
  • Mirada perdida
  • Sudoración

Causas de los terrores nocturnos

Con respecto a las causas de los terrores nocturnos, los expertos coinciden en que no existe una forma definitiva de prevenir los terrores nocturnos porque nadie sabe exactamente qué los causa, a pesar de que se pueden identificar algunos factores de riesgo, como los que se nombraron anteriormente. Además, ocurre en niños sanos, así que los terrores nocturnos no siempre indican que los niños o bebés tengan un problema psicológico. 

Problemas de sueño

Ahora bien, si hablamos de causas que pueden incidir en los terrores nocturnos puede ser el hecho de que el niño no duerme lo suficiente o que la fiebre está haciendo que pase un mal rato. En estos casos, los padres deben tratar de resolver cualquier otro problema de sueño que tenga su hijo y asegurarse de que tenga un horario regular para acostarse y que duerma las horas suficientes para que tenga un sueño estable.

Medicina con cafeína

Por otro lado, también es importante que los padres revisen los medicamentos o suplementos que toman sus hijos, puesto que algunos pueden contener cafeína, que también puede contribuir a los terrores nocturnos. 

Herencia

Como hemos dicho anteriormente, los niños también tienen más probabilidades de pasar por terrores nocturnos si alguien más en su familia también los sufre o tiene otro trastorno del sueño como el sonambulismo.

Apnea del sueño

En algunos casos, los terrores nocturnos niños pueden ser provocados por la apnea del sueño, que es un trastorno en el que las amígdalas y adenoides agrandadas bloquean las vías respiratorias durante el sueño, dificultando así la respiración y por lo tanto interrumpe el sueño del niño durante toda la noche. Es un tema grave pero se puede curar.

Otras causas

Algunos estudios sugieren que ciertas afecciones como el síndrome de piernas inquietas o la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), pueden incidir en el poco descanso del niño y también pueden desencadenar terrores nocturnos. Además, plantean otras causas que también se comparten con el sonambulismo:

  • Privación del sueño
  • Hipertiroidismo
  • Migrañas
  • Golpes en la cabeza o lesión craneal
  • Encefalitis (inflamación del cerebro)
  • Estómago hinchado
  • Estrés físico o emocional
  • Dormir en un entorno desconocido
  • Ruido o luz
  • Fiebres

¿Cómo tratar los terrores nocturnos en niños y bebés?

En medio de toda esta información es normal que crezcan dudas de cómo curar los ataques de pánico nocturnos. En esta sección ofrecemos recomendaciones de expertos en el tema que pueden ayudar a los padres a sobrellevar la situación

Estrategias generales

A pesar de que es poco lo que puede hacer mientras ocurre un episodio de terror nocturno, los expertos recomiendan algunas estrategias generales para ayudar a los niños y niñas que tienen terrores nocturnos.

  1. Durante el episodio de terror nocturno es recomendable mantener la calma y no tocar o mover al niño, a no ser que se vaya a lastimar. Los esfuerzos por calmar o ayudar a los niños suelen empeorar el episodio.
  2. Cierra con llave las ventanas y las puertas, despeja el piso del dormitorio de objetos para que no los pisen ni se tropiecen. Guarda los objetos punzantes que puedan estar a la vista.
  3. Trabaja con tu hijo o hija en un horario de sueño regular y una buena rutina para la hora de acostarse, pues así evitas que descanse demasiado o que duerma poco.
  4. Mantén la habitación cómoda para dormir con una la iluminación baja y la temperatura alrededor de 70 grados Fahrenheit o 21,11 grados Celsius.
  5. Evita que el niño o niña esté expuesto a ruidos molestos durante la noche. Puedes probar con una máquina de ruido blanco o rosa para bloquear sonidos.
  6. Lleva el tema con calma si lo quieres conversar al día siguiente, para no sembrar la euforia en los niños o en sus hermanos y hermanas, puesto que pueden sentirse ansiosos por irse a la cama.
  7. Si el niño o niña irá de viaje de campamento o a la casa de un amigo durante la noche, es necesario que indique sobre sus terrores nocturnos a los cuidadores para que puedan tomar las medidas necesarias. Se recomienda entregar una copia de una hoja informativa para que todo quede claro.

¿Cuándo acudir al médico?

Es posible que su hijo o hija necesite ver a su médico de cabecera si los terrores nocturnos pasan de ser suaves a muy violentos y existe el riesgo de lesiones para el niño u otros familiares. Asimismo, es necesario acudir al médico si los terrores nocturnos ocurren con frecuencia y perturban el sueño de la familia.

También debes llevar a tu hijo o hija al médico si tiene mucho sueño durante el día. Es necesario estar atento a las señales y mantener la calma; el médico de cabecera podría derivarlo a un pediatra o especialista del sueño.

El experto en trastornos pediátricos del sueño Vaishal Shah sostiene que “cualquier cosa que impida que tu hijo pase sin problemas del sueño profundo al sueño REM puede desencadenar un terror nocturno” y apunta que “ser capaz de identificar los desencadenantes puede prevenir o reducir la cantidad de terrores nocturnos”.

Después de este bloque informativo sobre cómo se pueden tratar los terrores nocturnos niños y bebés, es válido recordar que los terrores nocturnos en bebés, niños y niñas son totalmente normales y no son un indicio que están atravesando por un problema psicológico. No obstante, es necesario estar atentos como padres ante los cambios de comportamiento del sueño y también si los terrores nocturnos se vuelven repetitivos; siempre mantén el contacto con tu médico de cabecera para que le dé seguimiento al caso. 

Cinco Noticias
Cinco Noticias Facebook
Cinco Noticias Twitter
Cinco Noticias Instagram
Cinco Noticias Pinterest
© Todos los derechos reservados