Extrañamente insulso

0

Hay libros que prometen una cosa y terminan ofreciendo otra. Eso no tiene por qué ser necesariamente malo, pero en Los Extraños la distancia entre lo que esperaba encontrar y lo que finalmente encontré fue demasiado grande. Por la portada y, sobre todo, por la sinopsis, imaginaba una historia mucho más macabra, violenta y desatada: una especie de estallido protagonizado por ese misterioso grupo llamado los Extraños, con consecuencias devastadoras. La novela, sin embargo, resulta bastante más contenida y cotidiana.

Lo mejor está en la construcción de los personajes. Michael, especialmente, funciona bien gracias a esa dualidad entre la persona que aparenta ser y lo que realmente es. Mort Castle dedica bastante espacio a desarrollar también a quienes lo rodean, dotándolos de historias propias que ayudan a que sus comportamientos y sus relaciones resulten coherentes cuando llega el desenlace. Incluso se reserva un pequeño giro final que funciona y añade algo de interés a la inevitable desilusión.

El problema es precisamente todo lo que ocurre hasta llegar ahí. La novela se entretiene demasiado en cotidianidades y conflictos secundarios mientras mantiene en segundo plano ese supuesto “Momento de los Extraños” que parece anunciar algo enorme. La sensación es la de estar esperando constantemente a que la historia estalle. Y cuando finalmente lo hace, su alcance es mucho más reducido de lo que la propia premisa había hecho imaginar.

La versión en castellano está bien escrita y se lee sin dificultad, pero el ritmo es pausado en exceso y algunas partes llegan a aburrir. No es uno de esos libros que me hayan empujado a seguir leyendo para descubrir qué sucedería en la siguiente página.

Además, la novela me perdió muy pronto con la escena del perro. Me molesta especialmente que las historias sobre asesinos recurran una y otra vez al maltrato animal como mecanismo rápido para demostrar que alguien es un monstruo. Entiendo lo que pretende narrativamente, pero es un recurso que personalmente rechazo y que aquí condicionó mi relación con el libro desde el principio.

Aun así, continué leyendo porque la historia prometía algo diferente. Y diferente es, hasta cierto punto. No considero que haya sido una pérdida de tiempo: hay buenas ideas, personajes trabajados y una premisa poco habitual. Pero terminé el libro prácticamente igual que lo había empezado, sin que ninguna escena —salvo aquella del principio, por motivos negativos— ni ningún personaje se quedara especialmente conmigo.

En resumen: una historia con una premisa demasiado pretenciosa que se va desinflando por el camino y cuyo acertado mini-girito final no resulta suficiente para salvarla.

Artículo siguiente Un enorme coitus interruptus del terror
<b>Directora editorial de Cinco Noticias, medio de prensa español</b> • Co-Fundadora de Publiplanner, plataforma de Publicidad y RRPP omnicanal • Escritora • Copy Creativa • Especialista en Marketing, SEO, Publicidad y Relaciones Públicas, licenciada en Comunicación y Relaciones Internacionales en la Universidad Ramon Llull, Barcelona.