Cultura

Monarquía electiva: definición, origen, cómo funciona y ejemplos de monarquías electivas en el mundo

Una forma de gobierno muy utilizada por las sociedades antiguas fue la monarquía electiva, ya que se necesitaban reyes efectivos que resolvieran los problemas y que hubieran demostrado previamente su valía. Por otra parte, Aristóteles la consideraba como una de las maneras más perfectas de gobernar, oponiéndose tanto a la tiranía como a la oligarquía y a la democracia, por ser esta última fuente de demagogia dirigida a los pobres. 

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Qué es la monarquía electiva   

Como su nombre lo indica, la definición de monarquía electiva hace referencia al mandato de un rey que no hereda el poder de ningún antepasado El origen de la monarquía electiva en el mundo occidental se remonta a las comunidades nómadas o agrícolas, y también a la Antigua Grecia como punto intermedio entre la república y los estilos tiránicos de algunos reyes.

Sin embargo, muchos reyes no fueron partidarios del modelo y observaron desventajas de la monarquía electiva, ya que, al no existir una familia real que respaldase al monarca, éste estaba más expuesto a ser derrocado, por lo que insistieron en la monarquía hereditaria que además implicaba garantizarle el poder a sus generaciones.

Para clarificar un poco más el concepto de monarquía electiva, es importante hacer mención a otros tipos de monarquías que se oponen o se relacionan con la misma.  

Monarquía absoluta

En este tipo de monarquía el rey tiene todos los poderes. Es decir, aparte de ser el jefe de la nación y por lo tanto manejar la economía, las relaciones internacionales y las fuerzas armadas, también decide acerca de las leyes y define quién es culpable o inocente. Para tal fin generalmente cuenta con ministros y, aunque parezca cosa del pasado, todavía existen muchas monarquías de este tipo en el mundo.

Monarquía ilustrada 

Este modelo es la monarquía típica de la época de la Ilustración. También se le llama Despotismo Ilustrado porque sigue siendo monarquía absoluta, pero los reyes comienzan a interesarse por la filosofía, las ciencias y las artes, influenciados por los pensadores de la época. En España el representante más fiel de este tipo de monarquía fue Carlos III.

Monarquía constitucional

En la monarquía constitucional, que fue el modelo clásico del siglo XIX, el rey conserva el poder ejecutivo, es decir no existe la figura del presidente de la república ni del gobierno, sin embargo los poderes legislativos están en manos de otros organismos independientes que son elegidos por los ciudadanos.

Monarquía parlamentaria

El modelo de monarquía parlamentaria es el típico desde el siglo XX para acá y bajo este tipo de gobierno el rey no conserva ningún poder, sino que pasa a ser una figura de cohesión política y de representación diplomática a los más altos niveles.

Monarquía hereditaria

La monarquía hereditaria se refiere a que los hijos de los reyes, generalmente el primogénito, heredan el poder de su progenitor automáticamente cuando el mismo muere o abdica. Este tipo de monarquía puede ser al mismo tiempo absoluta, ilustrada, constitucional o parlamentaria, pero es opuesta a la monarquía electiva, donde los monarcas son elegidos cuando el rey anterior desparece. 

Características de la monarquía electiva

La monarquía electiva es mucho más un fenómeno de pasado que del presente, resultando evidente que los modelos de gobierno se adaptan a cada momento histórico. En este sentido, las características que describimos a continuación se relacionan más con épocas antiguas, pero también amplían la idea acerca de cómo funciona la monarquía electiva.   

Poder para elegir

Es importante destacar que la elección del monarca no conllevaba a un régimen democrático, puesto que las monarquías fueron absolutas desde que nacieron. Sin embargo, sí implicaba cierto poder por parte del grupo que votaba y también un compromiso del elegido, incluso cierto temor de ser derrocado.

Quiénes votan

En cuanto quiénes eran los electores, las monarquías electivas presentaron diferentes modalidades. En mucho casos participaban los pares y en otros sólo los consejos o asambleas. Por tal motivo, ante la pregunta “¿el rey vota?” o mejor dicho “¿el candidato a rey vota?” va a depender mucho del modelo.

Tiempo limitado o para siempre

Respecto a la duración del período de mandato también existían diferentes alternativas, en algunos casos la ley consideraba que el rey renunciara al llegar a cierta edad, mientras que en otros la monarquía era vitalicia.

Los valores

A través de la monarquía electiva se privilegiaba a aquellos que se consideraban más aptos, bien como estrategas, administradores o personas más ecuánimes para gobernar. En los tiempos antiguos este elemento era especialmente relevante porque de ello dependía en gran medida la supervivencia del grupo.

El perfil del guerrero

Muy en línea con el punto anterior, el origen de la monarquía electiva se remite a las sociedades menos piramidales y de mayor movilidad, donde se necesitaba elegir a quien pudiera garantizar seguridad y conquistar nuevos territorios. Por tal motivo muchos reyes fueron destacados guerreros. 

Ejemplos de monarquía electiva

En la actualidad el modelo predominante es el de la monarquía parlamentaria y existen muy pocos casos de monarquías electivas. Sin embargo, como ya se ha comentado, los pueblos antiguos en su mayor parte tuvieron este sistema de gobierno, hasta que luego se implantó la monarquía hereditaria. A continuación se detallan varios ejemplos, tanto relativos a civilizaciones pasadas como algunos vigentes, que aportan al concepto de monarquía electiva.

Romanos

A partir del nacimiento de Roma en el año 753 a.C., se sucedieron siete reyes hasta que se instauró la República en el 509 a.C. El primero de ellos fue Rómulo, que no se eligió ya que fue el fundador del Estado, pero sí a los seis siguientes, quienes luego de ser evaluados por el Senado eran presentados a las Asambleas de Ciudadanos para su escogencia.  

Los monarcas no sólo gobernaban, sino que también eran los intermediarios antes los dioses y controlaban el ejército y las leyes.  El último rey de Roma se llamó Tarquinio, apodado “el soberbio”, quien como su sobrenombre lo indica ejerció una monarquía autoritaria y déspota, y por tal motivo fue derrocado.

Visigodos

Los visigodos eran parte de los pueblos germánicos que derrotaron a los romanos de occidente en siglo V y se establecieron en Toledo desde el año 476. La monarquía electiva visigoda representa uno de los mejores ejemplos de esta forma de gobierno, ya que en un principio eran las asambleas de hombres libres las que elegían al rey. Se consideraba que el poder residía en estas agrupaciones, quienes luego de una rigurosa selección le era traspasado al monarca. Posteriormente el modelo se fue desviando y comenzaron a participar únicamente los nobles y los miembros de mayor rango de la Iglesia católica.

Vikingos

Está documentado que los vikingos se regían por el sistema de monarquía electiva y que este modo de gobierno perduró hasta el reinado de Federico III, el cual transcurrió entre los años 1648-1670, cuando le concedió amplias prerrogativas a la nobleza para que le permitieran instaurar una monarquía hereditaria. El primer monarca de Noruega fue Harald Bluetooth, quien al parecer era llamado así porque tenía los dientes azules de tanto comer arándanos, y su reinado en el período 958-986 es uno de los ejemplos de monarquía electiva en la Edad Media.

El Imperio Mongol

El Imperio Mongol se convirtió en el segundo más grande del mundo bajo el reinado de Gengis Kan. El nombre de este líder era Temujin y adoptó el nombre de Gengis Kan cuando por su gran valentía fue elegido Gran Kan en 1206. Los pueblos de las estepas de Mongolia eran pastores nómadas y cada uno era gobernado por un kan. Su sistema de gobierno era la monarquía electiva y cuando fallecía el rey se elegía al sustituto a través del consejo llamado Kurultai, que reunía a los kanes y a los ancianos.

Aztecas o mexicas

Los mexicas se establecieron en el Valle de México y fundaron una majestuosa ciudad llamada Tenochtitlán en el año 1325. Su forma de gobierno era la monarquía electiva y teocrática ya que el rey, denominado huey-tlatoani, que se traduce como “gran orador”, era gobernante y al mismo tiempo máximo sacerdote. Al morir el antecesor, el nuevo tlatoani era elegido por un consejo de 20 ilustres nobles, quienes pertenecían a los 20 clanes que integraban el reino.

El procedimiento para la selección en la monarquía electiva de los aztecas generalmente consideraba cuatro candidatos y se escogía al que tuviera mayores conocimientos, dotes guerreros y capacidad para gobernar, valorándose muy especialmente la prudencia. Pero todos, sin excepción, debían ser descendientes de  Acamapichtli, que fue el primer huey-tlatoani del imperio.

Regencia de Argel

Argel, la actual capital de Argelia, es uno de los puertos más importantes del Mediterráneo y, según dice una leyenda, fue fundada por el mitológico Hércules. En tiempos de los otomanos era una Regencia de este imperio y a su gobernante supremo, denominado Pasha, lo nombraba el Sultán desde Constantinopla.

A partir de 1711 Argel reclama mayor autonomía y el monarca o dey, que quiere decir “tío materno”, pasa a ser elegido por el Diwan, el cual es un consejo formado por los militares de alto rango, funcionarios públicos y ancianos, convirtiéndose en una monarquía electiva hasta 1830 en que el país es invadido por Francia.

El Tíbet

El Tíbet es un altiplano de la cordillera del Himalaya donde viven los mayores representantes del budismo, quienes ejercieron una reconocida monarquía electiva hasta el año 1950 cuando China ocupó la región. Estos monjes se encargaban de elegir al nuevo Dalái Lama, que también era el monarca, comenzando una ardua investigación para encontrar a otro que fuera la reencarnación de alguno anterior. Después de la incursión China, el Dalái Lama actual, llamado Tenzin Gyatso, se exilió en la India y en 2011 renunció a su cargo político, convirtiéndose únicamente en guía espiritual. 

Malasia

Malasia es un país del sudeste asiático, formado por una confederación con nueve sultanatos y dos reinados. Los dos estados restantes están a cargo de gobernantes sin rango y adicionalmente posee tres territorios federales. El sistema de monarquía electiva está vigente en Malasia y el rey se elige cada cinco años, o cuando se produce una ausencia, mediante una reunión denominada “Conferencia de las Reglas” que delibera al respecto.

El rey supremo es denominado “Yang di-Pertuan Agong”, lo cual se traduce como: “el que fue hecho señor”, y los candidatos son los sultanes o reyes, por lo cual existen once que se van rotando en el ejercicio del poder. Adicionalmente, está la figura del primer ministro, que en la práctica es quien gobierna, aunque éste es designado por el rey elegido. Por otra parte, el “Yang di-Pertuan Agong” es el Comandante de la Fuerzas Armadas y el único que puede conceder indultos.

Emiratos Árabes Unidos

Los Emiratos Árabes Unidos se ubican en la Península de Arabia, sobre la costa del Golfo Pérsico. El país  está formado por siete emiratos, que unidos conforman una monarquía federal electiva, donde cada uno de ellos conserva relativa autonomía económica, judicial y política pero se elige a un presidente de los Emiratos cada cinco años. El mayor de los territorios es Dubai, con un 86% de la extensión total del país.

Todos los reinos están gobernados por emires y juntos componen el Consejo Supremo, que elige al monarca máximo y además tiene injerencia sobre los asuntos de cada uno de los emiratos. Los gobernadores de los siete emiratos pertenecen tradicionalmente a seis familias que ostentan el poder, pero sus monarquías no son hereditarias de padre a hijo, sino que se prioriza a los hermanos, y el Consejo Supremo debe aprobar cada nombramiento.

Ciudad del Vaticano

Ciudad del Vaticano es el Estado independiente más pequeño del mundo tanto en extensión como en población, tiene menos de medio kilómetro cuadrado y para el año 2020 contaba con 825 habitantes. Este es el ejemplo actual más representativo de monarquía electiva, que además es teocrática, puesto a través del cónclave, el cual es el nombre del proceso, se elige al nuevo Obispo de Roma, quien también es el Jefe del Estado del Vaticano, y al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.

Existen varias normas para los cónclaves, entre ellas que no pueden votar los cardenales mayores de 80 años, les está prohibido salir del Palacio hasta que no haya resultado electo un nuevo Papa, y para ello el candidato debe acumular las dos terceras partes más un voto. Se realizan votaciones a diario y se queman las papeletas en una chimenea, agregándole soluciones químicas para que salga humo negro si la situación aún no está definida.

La monarquía electiva fue la mejor forma que tuvieron los pueblos antiguos de demostrar su poder, otorgándole su voto a quien más lo mereciera. Posteriormente, con el feudalismo, cambia sustancialmente la forma de gobierno y comienzan a imponerse las monarquías hereditarias, en la medida que esta modalidad resulta más conveniente a ciertos intereses. En la actualidad existen pocos casos de monarquía electiva y la misma se aplica en circunstancias muy particulares.

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