5 trucos de limpieza que no te dejarán indiferente

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Algunas veces, podemos encontrarnos frente a manchas o suciedad sobre alguna superficie que parecen no poder erradicarse con nada. Sin embargo, estamos rodeados de elementos a los que podemos sacarles mucho provecho para el mantenimiento del hogar.

Mantener la casa limpia es, sin lugar a dudas, un trabajo. Con el uso frecuente de los objetos, algunas zonas pueden ensuciarse más rápido que otras. Y aunque no es una tarea que le guste a todo el mundo, establecer una rutina de limpieza es de suma importancia para garantizar que el hogar esté en perfectas condiciones.

La suciedad puede traer varios problemas. Además de ser una molestia, tanto desde el aspecto visual como funcional, la acumulación de las bacterias es uno de los principales factores en el desarrollo de enfermedades o procesos infecciosos. Sin olvidar mencionar, por otro lado, que cuanta más suciedad se amontona en los artículos del hogar, más fácil éstos se deterioran.

Contratar un servicio de limpieza es siempre de las primeras opciones para mantener el cuidado de una casa, especialmente cuando no se tiene el tiempo suficiente para seguir una rutina propia. Empresas como Limpiezas Fernandez Aguilar, ubicada en Bilbao, ofrecen este tipo de servicios a domicilio con todos los recursos que podrían llegar a ser necesarios, y aplicados en cualquier tipo de superficie. A través de su página web https://www.limpiezasfernandezaguilar.com/servicio-domestico-bilbao-horas puede encontrarse la información disponible sobre sus distintos servicios, con posibilidad de solicitar descuentos y otros beneficios.

Aunque el servicio doméstico puede aliviar considerablemente el trabajo, en ocasiones, uno precisa encargarse de la limpieza de determinados objetos de forma inmediata. Para ello existen muchos trucos, de los que no todo el mundo tiene conocimiento, y que son increíblemente efectivos para erradicar manchas, sarro o suciedad adherida.

Trucos para deshacerse rápidamente de la suciedad

Hay alrededor muchos elementos que pueden resultar de gran utilidad al implementarse como herramientas de limpieza. Es importante conocer sus propiedades a la hora de aplicarlos.

La magia del vinagre

El vinagre tiene numerosas propiedades que lo convierten en uno de los mejores remedios naturales, en el área de la limpieza, es muy efectivo para limpiar metales. En ocasiones, al acero de algunos utensilios o en la superficie de los grifos pueden adherirse partículas de suciedad, como sarro o cal, que acaban oscureciendo el material.

Al cabo de determinado tiempo, éstos se pegan de tal manera al metal que resulta cada vez más difícil eliminarlos. Sin embargo, el uso del vinagre puede ayudar considerablemente a despegar esta suciedad. Si se utiliza puro, y se frota la superficie con una esponja o cepillo, al cabo de pocos minutos se obtendrá un brillante resultado.

Además, el vinagre también puede aplicarse para eliminar los olores que se concentran muchas veces en los envases de plástico para alimentos. Si se vierte una pequeña cantidad de vinagre dentro de estos recipientes, y se llevan luego unos pocos minutos al microondas, estos olores podrán erradicarse.

El bicarbonato de sodio para desinfectar

El bicarbonato de sodio tiene propiedades antibacterianas que lo convierten en un gran aliado para erradicar manchas y gérmenes. Puede usarse solo, aunque también puede emplearse en combinación con el vinagre.

Mezclar media taza de vinagre con tres cucharadas de bicarbonato, por ejemplo, es una buena solución para quitar manchas de la ropa blanca. Este tipo de ropa normalmente suele tomar una coloración un tanto amarillenta pasado un tiempo, debido a la humedad y la transpiración.

Por otro lado, combinar dos cucharadas de bicarbonato con un poco de agua y de vinagre también es uno de los métodos útiles para la desinfección del baño. Con la ayuda de un cepillo, puede aplicarse en lavabos o inodoros.

Quitar manchas con limón

El limón es un gran complemento para casi todas las comidas y un buen remedio para los problemas de hígado. Y es, también, una gran herramienta para quitar la suciedad de varias superficies.

Entre los azulejos muchas veces crecen hongos, a causa de la humedad. Es posible identificarlos por su color, que normalmente es verde oscuro o marrón. Para quitarlo, se puede aplicar una mezcla de limón y un poco de agua, con la ayuda de un cepillo para restregar.

De la misma manera, pero esta vez mezclado con un poco de sal, se pueden quitar manchas asentadas en el mármol de las encimeras de la cocina. Con las encimeras claras es mucho más fácil identificar manchas molestas, si éstas se frotan con la solución mencionada, es posible quitarlas por completo.

Además, el limón y la sal son buenos compañeros a la hora de eliminar el óxido. Si se corta un trozo de limón y se le impregna de sal, puede utilizarse como una especie de lija para frotar la superficie oxidada. Al cabo de unos minutos, estos dos ingredientes comenzarán a hacer efecto.

Cebolla para limpiar las ventanas

Puede parecer raro, pero lo cierto es que la cebolla tiene grandes cualidades. Una de ellas, es la capacidad de erradicar la suciedad adherida a los vidrios de las ventanas. Puede utilizarse el jugo que despide la cebolla o un trozo cortado para frotar. Una vez terminada esta parte, habrá que secar con un paño para que no quede ningún resto.

Como un plus adicional, la cebolla también puede ayudar a limpiar las sartenes y otros utensilios de cocina. Solo es necesario cortar una por la mitad, y frotarla ejerciendo cierta presión sobre la superficie, para luego echar un poco de agua y dejar que actúe. Al cabo de unos pocos minutos, y con el enjuague, toda la suciedad o los restos de comida que se encontraban pegados se habrán desprendido rápidamente.

Algodón para la bañera

No siempre es necesario utilizar trapos especiales para la limpieza. Cuando la bañera se encuentra manchada, se puede utilizar el algodón remojado en blanqueador. Habrá que repartir el algodón con el producto por las zonas en las que se observe la suciedad, y posicionarlo de tal manera que haga contacto, para dejarlo actuar durante algunas horas, preferiblemente toda la noche. A la mañana siguiente, una vez quitado el algodón, se pueden utilizar otros trozos para restregar. Este proceso ayudará enormemente para aflojar la suciedad de la superficie de la bañera y despegarla por completo, de manera que quede blanca y como nueva.

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Julia Cotino
Diplomada en Literatura Hispánica y Máster en Literatura Creativa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionada de los libros en papel y del color rosa. Escribo para diversos medios online y blogs especializados.

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