Métodos de aumento de busto sin cirugía

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Las curvas en una mujer son para muchos un símbolo de femineidad. Existen varios tipos de cuerpos, todos ellos con curvas que difieren entre sí. Unas más pronunciadas que otras. Durante años, el tamaño del busto y su contraste con la cintura ha generado inconformidades en algunas mujeres, que buscan soluciones mediante intervenciones quirúrgicas. También algunas solicitan una reducción debido a los problemas de postura o dolores de espalda, que en ocasiones los senos muy grandes pueden provocar.

Sin embargo, la mayor parte de las mujeres que se acercan a los centros especializados desean aumentar el tamaño de su pecho. Para ello están dispuestas a pasar por operaciones y procesos de recuperación. Las intervenciones quirúrgicas, además, pueden ocasionar una pérdida parcial de la sensibilidad en la zona. Lucía, la creadora del blog Aumentobusto.org, asegura que se puede aumentar el busto de forma natural, y comparte algunas de sus técnicas que mejor funcionan.

Nada de cremas, pastillas o elementos químicos

De hecho, todo lo contrario. Es necesario llevar un estilo de vida saludable para empezar a notar cambios en el tamaño del busto. Mantener una dieta equilibrada es parte esencial de esta técnica. Especialmente porque el cuerpo necesitará nutrientes y proteínas para construir tejidos mamarios. Es por eso que una de las cosas más recomendadas es aumentar la ingestión de alimentos ricos en proteínas.

Otra de las claves es escoger la vestimenta adecuada. Nada de sujetadores muy apretados para elevar el busto, ni franelas con escote pronunciado. Para lograr resultados a largo plazo, es necesario seleccionar sujetadores que puedan mantener la firmeza de los senos y ayuden a su levantamiento. Los resultados pueden tardar en hacerse evidentes. Pero de llevar un buen estilo de vida, una dieta adecuada y el sujetador que más beneficios proporcione, el aumento del busto será cuestión de tiempo.

Ejercicios complementarios

La dieta tiene que ser complementada con actividades físicas para poder obtener el efecto deseado. Existen dos rutinas que se deben realizar a diario para aportar firmeza al busto: Push ups —o lagartijas—, y esfuerzo en los pectorales. Las lagartijas debes realizarlas apoyada sobre tus rodillas. Se recomiendan entre 8 y 12 repeticiones.

Los ejercicios de esfuerzo para los pectorales pueden resultar más sencillos. El más recomendable es colocar las palmas de la mano frente al pecho y presionarlas una contra la otra. Para que tenga efecto, la posición se tiene que mantener durante cinco minutos. Los ejercicios deben realizarse de la forma adecuada para evitar daños físicos. Ambos métodos de entrenamiento deben practicarse con constancia y a diario, para que el cuerpo empiece a cambiar.

Como ventaja añadida, estos ejercicios fortalecen la espalda y el pecho. Por consiguiente, ofrecen la resistencia necesaria para contar con una buena postura. Y la postura adecuada siempre resultará favorecedora para el busto.

A pesar de que los resultados a través de este método no se manifiesten de forma tan rápida como ocurre en el caso de una intervención quirúrgica, es una técnica mucho menos invasiva y más económica. Evita riesgos de salud, modifica tu estilo de vida de forma positiva y es completamente natural. Para tener éxito, solo es necesario contar con tu fuerza de voluntad, constancia y paciencia.





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Julia Cotino

Julia Cotino

Diplomada en Literatura Hispánica y Máster en Literatura Creativa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Apasionada de los libros en papel y del color rosa. Escribo para diversos medios online y blogs especializados.

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