La mediación judicial en España supondría un ahorro de 500 millones de euros

0
(0)

Se sabe que tener problemas es inevitable. Enfrentamientos, discusiones, enemistades innecesarias pueden surgir a partir de una decisión o un conflicto a partir de poco dinero; y ya lo dice el dicho: cuando se trata de pasta, no hay familia que valga. Pero hay opciones, por suerte, para evitar el desangrado emocional y financiero: la mediación judicial profesional entre las partes.

Según los cálculos, y solamente en España, derivar a una mediación eficiente el 10% de los asuntos en litigio representaría un ahorro de 177 millones de euros en el ámbito nacional, pudiendo alcanzar la cifra de 530 millones, si tan sólo se llevara el 30%. Cantidades apabullantes, claro, provenientes del sistema judicial y confirmadas por el CGPJ.

Pero eso no es todo. La mediación judicial permite, según funcionarios mismos admiten, dar a los conflictos una resolución más humana y amigable, saltarse las dificultades del sistema oficial y, tan simple como eso, permitir que las soluciones sean lo más salomónicas posibles, al dejar las emociones en casa. Esto es particularmente útil cuando los litigios legales son apenas la punta del iceberg, y requieren un extra de esfuerzo para poder resolverse.

La mediación judicial por el bien común

La mediación es un método que opera muy bien en sociedades como la norteamericana, donde el ejercicio del bien común se encuentra en muchas ocasiones como prioridad del Estado. Sin embargo, en España es poco más que una recomendación, cuando lo paradójico es que su incorporación formal permitiría el beneficio común y la resolución amigable de un porcentaje elevado de casos dramáticos.

Por ejemplo, cuando en Inglaterra un juez envía un litigio a mediación, las partes se comprometen a trabajar mancomunadamente; tanto así, que si alguna falta deberá correr con los gastos totales de la mediación. Ello es apenas una muestra de la formalidad de este recurso en uno de los sistemas judiciales de avanzada del mundo.

Es más: en países como Australia, Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, existen incluso escuelas de mediación judicial en numerosas facultades de derecho de las universidades.

¿Cómo opera un mediador?

Su funcionamiento no podría ser más simple que conveniente. Se encargan de representar a ambas partes, sin detrimento de ninguna, para lograr soluciones ganar-ganar a la mayoría de los conflictos dolorosos. Un mediador no sólo ahorraría dinero a las partes, de cara al sistema judicial oficial, sino que facilitaría el entendimiento a lo largo de sus diversas fases de litigio:

ganar-ganar

  1. Premediación, durante la puesta en contacto y manejo informativo entre las partes.
  2. Fase inicial de la mediación, educar para el litigio a ambas partes y monitorear que los primeros pasos se den sin sufrimientos innecesarios.
  3. Fase de revisión historial, en la que se revisa el pasado del litigio y se escuchan las distintas versiones.
  4. Fase de vuelta al presente, donde se pone todo en perspectiva para encarar una resolución próxima.
  5. Fase de arreglo, en donde empiezan a vislumbrarse las posibles soluciones.
  6. Fase final o de firma de acuerdos, en la cual se pone punto final al litigio.

No está de más explicar que el mediador no toma partido alguno en el proceso, por lo que no juzga a ninguna de las partes ni otorga a nadie la razón: simplemente ayuda a que el acuerdo se produzca de la mejor manera posible, evitando así los larguísimos y costosísimos procesos de demanda judicial a los que estamos acostumbrados.

Se trata de una instancia de diálogo, un facilitador, un informador sobre las opciones disponibles.

La mediación judicial en España

Si bien estamos apenas dando los primeros pasos hacia un sistema de mediadores, también es cierto que existen algunas alternativas, como es el ejemplo de Mediación Cádiz, donde hallarás explicaciones paso a paso, ejemplos de mediación judicial y un plantel de profesionales del área preparados para asistirte hacia la solución de tus problemas.

Quizá si avanzamos hacia una cultura de mediadores, podamos agilizar muchos de nuestros procesos judiciales de solución de problemas y, de paso, ahorrarnos una buena suma al hacerlo. ¿Qué podría ser mejor que eso?

Puntúa este contenido

Puntuación: 0 / 5. Votos: 0

Miguel Medina

Especialista en Comunicación Digital y Social Media. Content Manager, Editor y Redactor de Contenidos Web en diferentes revistas y medios de prensa online. Prosélito devoto del Lean Writing. Desayuno datos, almuerzo datos y ceno datos. El lector es el único que siempre tiene razón.

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

1 Comentario

  1. La verdad es que estoy totalmente de acuerdo. Hace poco en mi empresa tuvimos un problema grave con un cliente y cuando estábamos a punto de presentar una demanda judicial fue el cliente el que nos planteó dialogar e intentar resolver el problema vía mediación. He de decir que al principio éramos muy escépticos y pensábamos que lo que pretendía era ganar tiempo y conocer nuestra estrategia, pero finalmente accedimos al proceso de mediación mercantil. La experiencia fue estupenda, no sólo pudimos resolver esa diferencia en menos de un mes, cuando vía judicial aún estaríamos liados con el tema, sino que se limaron todos los malos entendidos y ahora se ha convertido en uno de nuestros principales clientes.

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre