Celulitis y flacidez se pueden combatir con la radiofrecuencia

0
(0)

La radiofrecuencia es en la actualidad un tratamiento indoloro no invasivo muy solicitado, porque no genera ningún tipo de complicación y los resultados son rápidos.

Entre las preocupaciones más comunes de la mujer está el aspecto de su piel, siendo áreas consideradas sensibles los glúteos, por la temida celulitis, y el rostro por ser el primero en el que se refleja el envejecimiento.

Mejorar la apariencia de la piel es el objetivo de muchas personas, de ahí la alta demanda de los tratamientos estéticos en todo el mundo.

Uno de los más efectivos y solicitados procedimientos para mejorar el aspecto de la piel es la radiofrecuencia, un método que se utiliza desde hace más de siete décadas en tratamientos médicos, específicamente para la coagulación de tejidos durante las cirugías, y la eliminación de tumores; hace algunos años ha tomado una gran ascendencia también en el área de la estética.

Cuando hablamos de radiofrecuencia nos referimos a la técnica utilizada para reducir la celulitis y la flacidez mediante el uso de radiaciones electromagnéticas, con el fin de generar calentamiento en las capas de la piel. Es un tratamiento no invasivo, no se hacen cortes en la piel y es indoloro;el paciente se relaja al sentir un ligero calor.

Con la radiofrecuencia el único efecto secundario que se podría producir es un enrojecimiento mínimo en las zonas tratadas que durará algunas horas, tratándose de algo similar a lo que ocurre durante una prolongada exposición al sol.

Sobre el procedimiento

A continuación ofrecemos una breve Explicación sobre la radiofrecuencia.

Las máquinas tienen un cabezal que se coloca sobre la piel, lo que genera un calentamiento profundo, con el que se busca obtener efectos en dos zonas, la piel y el tejido graso subcutáneo.

Al generarse las ondas electromagnéticas, se produce una rotación rápida de las moléculas de agua que están en el tejido graso, que se calientan con la fricción. Se generará menor o mayor temperatura según la cantidad de agua que haya en el área a tratar y mientras mayor sea, más óptimo será también el resultado; de ahí parte la recomendación de beber mucha agua incluso semanas antes de realizar el tratamiento.

Existen tres tipos de radiofrecuencia

  1. Una es la monopolar, que genera calentamiento específicamente en capas profundas de la piel. Se usa para combatir los tejidos adiposos, sin embargo, es considerada como la de menor efectividad.
  2. Está la radiofrecuencia bipolar, que incide directamente sobre la epidermis y se realiza para paliar las señales de flacidez y arrugas en la cara.
  3. La tripolar es la combinación de la monopolar y la bipolar, de hecho su objetivo es combatir la grasa y la flacidez, siendo una de las más utilizadas.

Para una mayor efectividad es recomendable acudir a un centro especializado bien sea médico o estético, para recibir el tratamiento. Sin embargo, se puede optar por realizar sesiones de radiofrecuencia en casa, usando aparatos que se comercializan en el mercado.

¿Qué beneficio se obtiene con este procedimiento?

La radiofrecuencia aumenta la circulación sanguínea en el tejido graso, el efecto que esto produce es que optimiza su metabolismo y el flujo para ser desechado, logrando la reducción del grosor del tejido adiposo y la odiada celulitis.

Otro de sus efectos es que coadyuva a que se produzca el drenaje linfático del cuerpo, además hace que se forme nuevo colágeno y elastina, dándole firmeza al tejido subcutáneo y re-estructurándolo. Igualmente promueve la migración de fibroblastos, que segregan las fibras de colágeno y elastina.

Todo esto conduce a que la piel mejore notablemente su apariencia, sea más tersa y se rejuvenezca, resultados que incluso comienzan a notarse desde la primera sesión. La cantidad de sesiones a realizar va a depender del estado en el que se encuentre la piel del paciente. En lo que se refiere al tratamiento facial, como mínimo son requeridas entre cuatro y seis sesiones, mientras que en lo que respecta a la radiofrecuencia corporal oscilan entre seis y diez.

Puntúa este contenido

Puntuación: 0 / 5. Votos: 0

Miguel Medina
Especialista en Comunicación Digital y Social Media. Content Manager, Editor y Redactor de Contenidos Web en diferentes revistas y medios de prensa online. Prosélito devoto del Lean Writing. Desayuno datos, almuerzo datos y ceno datos. El lector es el único que siempre tiene razón.

Contenido recomendado

Lo último

Otros están viendo…

Dejar respuesta

Deja tu comentario
Escribe tu nombre