El domingo comenzó Gran Hermano, y como todos los años, me puse frente a la televisión para ver qué tipo de personas metían. Esta es una cosa que me lleva disgustando bastante con el programa, ya que cada año buscan gente más estrambótica, con menos sesera y alejados de la vida real. Claro que hay excepciones, pero las menos.
En primer lugar, si este programa pretende ser un reflejo de los habitantes en España, lo primero que debería hacer es tener en cuenta qué tipo de personas hay en el país o, al menos, que haya representación de más comunidades autónomas: no hay ni vascos, ni castellano-leoneses, ni navarros, ni riojanos, ni cántabros, ni asturianos, ni aragoneses… Pero bueno, a decir verdad es lo que menos me “preocupa” de esta edición.
Y es que este año l@s que han hecho el casting se han lucido. Es difícil encontrar gente tan rara, peculiar o como queramos llamarlos. Soy de la edad de algunos de los concursantes, y a mi alrededor no hay ningún espécimen como los que ví el domingo. Sobre todo las chicas, bueno, niñas según lo visto.
No voy a hablar de todos los concursantes porque algunos han pasado más o menos desapercibidos, pero sí quiero hablar de algunos. Por ejemplo, Lydia Navarro (Palma de Mallorca, ¡24 años!) es una chica, madre de una niña, que reconoce que su padre es su salvador porque siempre que ha tenido un problema ha sido decir “papi, porfi, papi, papi, papi…” y solucionado. Pero no queda ahí la cosa, ya que la mallorquina reconoce que su padre le “salvó la vida” al pagarle la operación de pecho. En fin…
Seguímos con otra fémina de este año: Marta López (A Coruña, 25 años), aunque no es el despropósito anterior, también promete. Se define como visceral y asume que “no podría llevar una pauta de comportamiento”. Vamos que será educada. ¡Pero, ojo! llega con la necesidad de demostrar que no todas las mujeres son iguales, ¿por qué? Pues porque está harta de que todos pensemos que tienen que ser unas “princesitas”. Dice que es un hombre encerrado en un cuerpo de mujer, y lo argumenta de cine: “porque siempre voy a ligotear, a toquetear y a perrear”. Vamos, que somos unos babosos.
Y como no toda la fauna de esta edición son mujeres, os presento a… ¡Jhota Boy color! Madrileño de 22 años y “retro-reggatonero”, es decir, “que viste como el Príncipe de Bel Air y canta reggaeton”. Chaval de barrio, tiene amigos de otras culturas… pero su look… digamos que no lo veo, paradójico con la cantidad de colores que gasta. Eso de llevar una Game Boy o un cubo de Rubbik colgado al cuello, a modo de collar, no me parece práctico.
Esto es sólo una breve descripción para que todos los que no hayáis visto hasta ahora el programa sepáis lo que os habéis perdido. Nada. Pero hay más: un boxeador que dice ser el ídolo que necesita España, una “caprichosa, consentida y mimada”, un ex de Yola Berrocal… Pues eso, un casting completito.
Sólo espero que esto que hay en la casa, no sea representativo de la sociedad española porque sino estamos “aviaos”. Y la jubilación a los 67 años, va a ser una broma en comparación a lo que nos espera.



